por OLEGARIO GONZÁLEZ DE CARDEDAL. abc.es:
"La Iglesia debe colaborar con la sociedad, pero si se dejara subyugar, sería una inmensa pérdida para la humanidad. La sal se habría disuelto, vuelto insípida para dar sabor e incapaz para garantizar permanencia a nada ni a nadie.
Ratzinger ha tenido una difícil tarea en un difícil momento histórico. La clarificación fundamental de la fe católica, que él ha mantenido en alto, deber seguir siendo matizada y complementada. Haber identificado errores o herejías no es un deshonor sino un bello servicio. San Jerónimo, como gran elogio, decía de San Agustín: «Has creado una expresión nueva al cristianismo en la cultura romana, y lo que es más: te detestan todos los herejes»."
No hay comentarios:
Publicar un comentario