sábado, enero 07, 2012

martes, enero 03, 2012

Seven Pounds

        Una de mis mejores alumnas me recomendó que viera la que calificó como su película favorita, Siete Almas. Lo hice. Y me impresionó mucho... Especialmente el que a ella, que es una excelente persona, le gustara tanto. Lo pasé mal pensando en ella. Si quieres saber por qué puedes leer una crítica desde el punto de vista médico en el siguiente blog. Aunque si tienes intención de ver la película, te recomiendo que lo leas después de hacerlo.

lunes, junio 27, 2011

La División Azul: Un llamativo silencio, JUAN MANUEL DE PRADA

EN plena orgía de rememoraciones históricas, me ha llamado sobremanera la atención el silencio decretado sobre la División Azul, de cuya formación se cumplen en estos días setenta años. Llamativo, sobre todo, porque no fue un episodio precisamente marginal: más de 46.000 jóvenes españoles se alistaron en la División Azul, de los cuales más de 5.000 resultaron muertos en acciones de combate, y casi nueve mil heridos de diversa consideración; se trata, pues, de un acontecimiento bélico de primera magnitud, que inevitablemente ha tenido que dejar una huella honda en infinidad de familias españolas que deberían sentirse orgullosas de sus antepasados.

Las ideas que animaron a aquellos jóvenes pueden ser discutibles, pero nadie podrá discutir el sacrificio, la valentía, el honor y las virtudes militares que demostraron en la campaña rusa. En «Los españoles de Stalin», libro interesantísimo de Daniel Arasa, se recoge el testimonio de César Ástor, un comunista convencido que se alistó en la División Azul con el secreto propósito de pasarse a las filas del Ejército Rojo en cuanto le surgiese la ocasión; así lo hizo, y en los años posteriores los soviéticos le asignaron la misión de liderar los grupos antifascistas encargados de minar la moral a los prisioneros españoles en el Gulag. Ástor cumplió con el encargo a rajatabla, granjeándose el desprecio de sus compatriotas; sin embargo, inquirido sobre el comportamiento de los divisionarios, recuerda que compartían su rancho con los niños rusos y que, cada vez que abandonaban una población, relevados por los soldados alemanes, los lugareños los despedían entre lágrimas. Es una declaración que honra a Ástor y engrandece a los «guripas» de la División, ejemplo de arrojo, nobleza y generosidad.

En los últimos años he leído casi todo lo que se ha publicado sobre la División Azul, que tengo por uno de los episodios más sobrecogedores y heroicos de nuestra historia reciente. Eusebio Calavia, uno de los más de trescientos divisionarios que fueron hechos prisioneros en la cruenta batalla de Krasny Bor (donde más de dos mil valientes españoles hallaron la muerte), cuenta en Enterrados en Rusia, sus memorias de once años de cautiverio, una anécdota que sirve para calibrar el temple privilegiado de aquellos hombres. En mayo de 1949, un grupo de prisioneros españoles son trasladados en tren a otro campo; son, todos ellos, hombres que han sufrido las privaciones y sevicias más impronunciables y a los que, desde luego, se les ha impedido todo desahogo sexual. A mitad de trayecto, una campesina rusa casi adolescente, que viajaba sin billete, es arrojada como una piltrafa al vagón donde se hacinan los españoles. "¡Podéis hacer con ella lo que os dé la gana!", les dice el soldado encargado de su vigilancia, antes de cerrar la compuerta del vagón. Ningún español le rozó un solo pelo, ninguno osó dirigirle ninguna palabra lúbrica o soez; compartieron con ella el escaso rancho con el que mataban el dolor de las tripas, ya que no el hambre; y lograron convencer a los rusos para que la dejaran en libertad cuando llegó a su punto de destino. «Así quiso Dios que se librara de un salvaje atropello aquella criatura que cayó en nuestras manos, tantas veces pecadoras, pero que entonces no quisieron mancharse. Creo que fue aquel uno de los episodios de nuestro cautiverio de que más orgullosos podemos estar los prisioneros españoles», concluye Calavia. Mientras lo leía, yo también me sentí orgulloso de ser español, como aquellos sufridos divisionarios.

Los transgénicos son los alimentos más controlados en todos los aspectos de la producción

Quienes recelan de los cultivos transgénicos olvidan quizá que la agricultura es en su propia esencia modificación de las plantas.

-Probablemente, porque las plantas se han modificado desde siempre. Desde que el hombre se hizo agricultor hace diez mil años, como yo les digo a mis alumnos, se han estado introduciendo genes en las plantas sin percatarse de ello, como el burgués gentilhombre de Molière, que hacía prosa sin saberlo. Antes se cruzaban las plantas buscando características que tenían otras plantas; la diferencia es que ahora hay un mecanismo para hacerlo de una manera mucho más precisa, consistente en buscar un gen que confiere una cierta propiedad y trasplantarlo a la variedad que a uno le interesa.

miércoles, noviembre 10, 2010

domingo, octubre 03, 2010

sábado, abril 17, 2010

La revancha de Zapatero o la ruptura con la Transición

José Antonio Zarzalejos en www.elconfidencial.com

(...) La conclusión es que se ha producido un fin de época, que se reabre el debate histórico treinta y cinco años después de fallecido el dictador, cuando creíamos haber superado la disputa trágica entre españoles; y que la Constitución no da ya respuesta mediante el Estado autonómico a las aspiraciones de autogobierno de la nacionalidad más importante -cuantitativa y cualitativamente- de las que coexisten en España, la catalana. Y no da respuesta porque se han alimentado unas expectativas que han exteriorizado, con casi imposible marcha atrás, los programas de máximos de un catalanismo que en estas tres décadas ha formado parte mucho más de la solución que del problema hasta que el PSC -con el independentismo de ERC y el izquierdismo extremo de ICV- llegó a la Generalidad.

¿Era éste el propósito de Rodríguez Zapatero? Muchos piensan que sí porque de lo contrario no hubiera llegado tan lejos, habría desautorizado el acto de la Universidad Complutense en términos inequívocos, y respaldado al Tribunal Supremo. Del mismo modo, en el caso del Estatuto catalán, habría evitado aquella enorme frivolidad de “aceptaré el Estatuto que remita Cataluña” pronunciada ante Maragall en la campaña electoral de marzo de 2004.

Rodríguez Zapatero ha acudido siempre a imponer su política con medidas extremas de tal manera que la situación creada es el corolario inevitable de aquellas. El presidente, además, ha buscado la excitación de los grupos nostálgicos de la derecha postfranquista para activarlos y enfrentarlos a los de la izquierda revanchista. También lo ha conseguido. En España estamos recogiendo lo que el Gobierno socialista ha sembrado a ciencia y conciencia desde 2004, desafiando y desautorizando a la izquierda de González que gobernó nuestro país nada menos que trece años. Sumados a los seis de su mandato, el PSOE lleva dirigiendo este país diecinueve años desde 1978, dato histórico que certifica que es el revanchismo, el ánimo letal de acabar con el espíritu constitucional -que era de reconciliación y convergencia-, el que ha animado la primera legislatura y lo que llevamos de la presente bajo la dirección del actual presidente del Gobierno.

A él le corresponde el dudoso mérito de haber sometido al Tribunal Supremo al mayor y peor desgaste de su historia -Garzón, como otras veces en su trayectoria de bandazos no es más que un pretexto para el revanchismo izquierdista- y de haber conseguido destrozar la credibilidad del Tribunal Constitucional. Y de volver a abrir en canal la cuestión territorial, que ha sido el caballo de batalla de toda la historia del constitucionalismo español desde la I Republica en 1873. Por si fuera poco, un hombre de estas características es el que debe conducir el país cuando atraviesa por la peor recesión de las últimas décadas.

Rodríguez Zapatero -mesiánico- ha querido reescribir la historia. Parece que lo ha conseguido mediante la explosión controlada del edificio constitucional de 1978 y el exterminio del espíritu de sus arquitectos. Después de conseguida la revancha planteada nada menos que ante un tribunal argentino, ¿ahora qué, señor Presidente?

viernes, marzo 26, 2010

martes, marzo 02, 2010

jueves, febrero 25, 2010

jueves, enero 28, 2010

viernes, diciembre 11, 2009

El país donde estaba prohibido nacer, una crónica en el año 2107. Josep Miró i Ardèvol

El país donde estaba prohibido nacer, una crónica en el año 2107

Había un país donde, a pesar de tener condenada su riqueza futura por la falta de nacimientos, estaba prohibido nacer. Se llamaba España y su población autóctona quedó prácticamente extinguida en la segunda mitad del siglo XXI. No fue ninguna sorpresa porque la inercia del movimiento demográfico es muy grande. Fue la noticia de una extinción anticipada, pero se empecinaron en pelearse por muchos motivos, aunque olvidaron el fundamental: sin niños no hay paraíso, tampoco en la tierra.

Los españoles tenían una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo. Se situaba en torno al 1,1, cuando para mantener la población equilibrada se necesitaba casi el doble, el 2,1. Durante una temporada se engañaron estadísticamente –hecho bastante frecuente- porque una fuerte oleada inmigratoria, que se detuvo primero por la crisis y después por los largos años de estancamiento económico, les inducía a creer que había rebrotado algo la natalidad aunque el conjunto de autóctonas más las venidas de fuera estaba en el 1,4. En realidad, las inmigrantes latinoamericanas y especialmente musulmanas que tenían muchos hijos eran quienes habían empujado un alza insuficiente y transitoria.

En esta caída de la natalidad influían muchos factores: la tardía edad en que se casaban, el trabajo de la mujer fuera de casa y la persecución empresarial que sufrían las embarazadas, la ausencia de una legislación integral favorable a la maternidad, y también el descenso de la práctica religiosa.

En el grupo de población de mujeres agnósticas y ateas los hijos no llegaban ni a un hijo por cada mujer fértil, el 0,9; mientras que las católicas practicantes, sin alcanzar todavía al objetivo del equilibrio demográfico, estaban más cerca. Era extraño que el país con mayor problema demográfico de Europa fuera el que menos recursos aportaba –y además con diferencia- para ayudar a las familias con hijos. La legislación era tan salvaje que una mujer embarazada, soltera o casada, sin recursos económicos que deseara tener a su hijo no podía acogerse a ninguna ayuda pública (en algún territorio como el llamado Comunidad Valenciana parece que si existían algunos apoyos). Por el contrario, el aborto les salía casi gratuito en una clínica privada y gratis total en la sanidad pública. Todo estaba pensado para evitar los nacimientos.

Los políticos y técnicos sabían que la caída de la población a plazo fijo comportaba el hundimiento del PIB. La Societe General, una entidad financiera nada sospechosa de filantropía, en un estudio realizado a principios del siglo XXI, determinó que en el 2040 los españoles serían un 27% más pobres que en el 2005 debido a su baja natalidad. A los gobernantes de aquel tiempo, la ahora vituperada generación Zapatero, el 'arrasador', y a los grandes líderes sociales empresariales y mediáticos, no parecía importarles este tipo de datos. También sabían que la base del estado del bienestar, el sistema público de pensiones era insostenible, precisamente por la misma causa de falta de niños, asunto que empeoró con la aguda crisis que vivieron en el período 2008-2010, y el estancamiento que la siguió. La quiebra de la llamada Seguridad Social se anticipó una decena de años. El resultado condenaba a la gente joven a un futuro de pobreza, ausencia de seguridad económica y a pagar la deuda elevadísima generada por sus padres y abuelos. Pero lo más curioso del caso es que una mayoría de estos mismos jóvenes condenados de antemano a vivir muy mal, aplaudían las medidas que les condenaban.

El aborto se fue convirtiendo en un factor determinante en la caída demográfica a inicios del siglo XXI, representando ya uno de cada cinco nacimientos. A inicios de la segunda década, la cifra ya representaba uno de cada cuatro, y después ya era uno de cada tres. Fue una hecatombe provocada y deseada.

La mala ley

La situación empeoró con una ley que permitía abortar con total libertad en cualquier momento del embarazo, con diversos artilugios legales. Lo peor de la anterior situación, el fraude sistemático que cometían las clínicas privadas, se legalizó. España era el único país de Occidente donde se despenalizó totalmente el aborto y se implantó, como en los años 30 en otros lugares de Europa de ingrato recuerdo y después en la Alemania nazi, la práctica sistemática del aborto eugenésico. Se dedicaron más recursos públicos para que abortar fuera gratuito y siguieron sin dedicar ni un euro adicional a ayudar a las familias que querían tener hijos.

También se implantó a partir de los 11 años la llamada educación sexual, que en realidad consistía en explicarles como convertir la relación sexual en un deporte de contacto y que abortar no era nada. Una de las ideólogas del régimen, según textos recogidos, era una intelectual con un gran conocimiento del arte andaluz, y de unas llamadas 'cajas de ahorro' que debía ser un adminículo que no ha dejado huella, donde por lo visto ocupó lugares de magna importancia, bajo el titulo de 'becaria'. Todo según los fragmentos de textos oficiales. Esta gran pensadora definió la importancia del aborto. “Es como ponerse tetas”. Se llamaba líder Bibiana Aído, y su escultura y culto fue pasado a fuego en el periodo de la 'Gran Devastación'. Con este bagaje se enfocó la educación sexual de niños y niñas, complementada por la introducción a la teoría del género, que consistía en enseñarles a que aprendieran a saber si eran niños, niñas o qué. También les contaban cuentos donde el príncipe besaba a otro príncipe dormido, éste se despertaba, se casaban y eran felices.

Asimismo, se introdujo como obligatorio en la medicina, el estudio y práctica del aborto. Quien no se hubiera familiarizado y lo hubiera practicado se quedaba sin el título de médico. La objeción de conciencia, que la Constitución de entonces reconocía, se limitaba al máximo, de manera que el anestesista, por ejemplo, no podía objetar, sólo el médico o la enfermera, y estos pasaban a engrosar un registro público de objetores. Ahí se acababa su carrera profesional en la sanidad pública.

Lo más curioso de la historia de esta extraña sociedad es que sus jueces magnos se habían reunido años antes en un foro llamado Tribunal Constitucional estableciendo que el nasciturus era un bien jurídico protegido, que el Estado debía de velar por su protección y que los derechos de la madre no podían imponerse al de la vida del hijo. Seguramente deben faltar otras sentencias de los augures judiciales porque si no no se explica como podían hacer una ley tan contraria a lo establecido por los magistrados máximos.

Se invirtieron cientos de millones de euros en anticonceptivos de todo tipo, incluidos los abortivos, que se repartieron a espuertas sin ningún tipo de control médico. El resultado sobre la salud de las mujeres fue trágico. Un 15% de la población femenina fue víctima de anomalías graves; otro 40% sufrió de síndrome post-aborto, una forma específica de síndrome traumático; y un 15% arrastró graves problemas de salud mental a lo largo de su vida. Todo esto estimuló todavía más la idea de que lo bueno era no tener hijos.

Se observó que en relación a sus madres la esperanza de vida disminuyó, y en relación a sus abuelas se estancó. Claro que también influyó que las mujeres en España, según la llamada OCDE en su estudio 2009, se emborrachaban (sic) y fumaban más que los hombres. Era otra especificidad española.

El primer grupo cultural en extinguirse fue uno que ya era pequeño a inicios del 2000, el llamado Pueblo Vasco. Es curioso, porque a pesar de su debilidad demográfica fueron muy empecinados en mantener su especificidad, pero el aborto y la baja natalidad por otras causas los dejaron reducidos a la mínima expresión en el año 2030, algunos caseríos de interesantes caracteres antropológicos. Lo que investigan los historiadores es el por qué sus diputados en el parlamento, los que se llamaban PNV, votaron en bloque a favor de la ley que prohibía nacer, que se aprobó en el año VI de la era Zapatero, es decir en 2010, llamada Ley Orgánica sobre Salud Reproductiva y muchas cosas más. En algunos textos se dice que fue a cambio de un plato de lentejas, pero no queda claro el significado de tal expresión ¿cómo podían cambiar lentejas por la continuidad de su propio pueblo quienes se decían únicos defensores del mismo?

Los catalanes, que eran más, prolongaron un poco su presencia demográfica, pero culturalmente se puede decir que dejaron de existir en el 2025. La nueva cultura surgió de los grandes grupos latinoamericanos, rumanos y, con un papel cada vez más hegemónico, los musulmanes. De la lengua catalana quedaban vestigios hablados por la población mayor de 65 años, que utilizaba continuamente la expresión 'Renaixença' para referirse a un pasado quizás mítico que surgió en el siglo XIX. Pero lo acaecido en los tiempos de la Gran Desolación, especialmente dura en los campos cataláunicos, ha destruido la mayoría de documentos históricos.

Ninguno de los grandes hombres de la sociedad española, los más ricos y poderosos que eran amos de cosas que se llamaban CEOE, Banco de Santander, BBVA, la élite económica, nunca levantó la voz ante la ley que impedía nacer. Algunos historiadores lo consideran lógico porque dicen que tales ilustres patricios nunca contaban personas, sólo euros.

Año 47 después de la Gran Desolación y 2107 del Nacimiento de Jesucristo.

Copenhague y el negocio del cambio climático. HENRY KAMEN

EN TODO momento los desastres han sido un buen negocio. Si hay alguien que lo duda sólo tiene que mirar las cifras de ventas de la nueva película 2012, que para deleite nuestro presenta una historia sobre la destrucción de toda la Humanidad. En la película cada centro político y religioso del mundo es destruido sin piedad alguna. Parece que las emociones humanas para prosperar requieren de algún desastre. Algo semejante ocurre con la historia del cambio climático.

En toda la prensa mundial -y, por supuesto, también en España- la noción de cambio climático ha sido presentada como una especie de 2012. Este mes, a medida que nos acercamos al clímax de la gran cumbre en Copenhague, donde los líderes mundiales tienen que decidir una política para con el fenómeno, la histeria ha llegado a proporciones atemorizantes. En España, se interpretan canciones como: La Tierra se calienta. Los hielos se derriten. Y no es ciencia ficción. Bien, tal vez no sea ciencia ficción, pero por supuesto es ficción, creada a propósito por gente desinformada. Cuando este verano se remontaron las temperaturas, un destacado periódico de Madrid afirmó que el cambio climático había golpeado España. No explicaba por qué el cambio no había alcanzado el norte de Europa, donde las temperaturas seguían frías.

Y ya que es una historia de desastre, hay que sacarle beneficio. Abran cualquier periódico y verán anuncios de productos para protegernos contra el cambio climático, como si el cambio climático fuera la gripe A. Por toda España, las instituciones que necesitan hacer dinero están ofreciendo cursos sobre cambio climático. Tengo ante mí un anuncio de una institución que está ofreciendo diplomas para crear «expertos en cambio climático». Uno a bien seguro se pregunta: ¿y estos expertos qué capacidades tendrán cuando el cambio finalmente llegue?

Estas instituciones necesitadas de dinero están explotando al Gobierno para financiar cursos sobre el cambio. Esto por supuesto también es verdad para otros países. El cambio climático es una de las industrias más prósperas de hoy en día. Si alguien lo duda, deberían considerar la carrera del ex vicepresidente Al Gore, quien se ha convertido en el primer súperbillonario del cambio climático, con propiedades personales que pasan de once cifras de dólares. Solo en octubre, una de sus compañías en California consiguió un contrato valorado en 560 millones de dólares para construir dispositivos ahorradores de energía. El cambio climático es por supuesto un muy buen negocio.

No es de sorprender que nos aseguren cada día que el cambio climático realmente existe. ¿Pero ya está aquí el desastre? ¿Podemos creer un informe respaldado por el anterior Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, alegando que «cada año el cambio climático representa más de 300.000 personas muertas, 325 millones de personas gravemente afectadas, pérdidas económicas de 125 mil millones de dólares»? La verdad es que hay suficiente incertidumbre sobre el alcance del cambio climático como para permitirnos dudar. Hay una gran variedad de opiniones entre los científicos, como siempre ha ocurrido con tales asuntos en las últimas décadas. Por cada artículo publicado sobre un desastre latente, hay otros sobre la falsedad de las alarmas. La prensa a menudo quiere desastres, porque vive del sensacionalismo. En una entrevista reciente en el Reino Unido, el jefe del Centro Internacional de Investigación del Ártico, Syun-Ichi Akasofu, afirmó: «El Ártico siempre se ha expandido y contraído. Pero la prensa siempre viene aquí y nos pregunta: ¿Dirá algo sobre el desastre invernadero? Y yo digo: no hay desastre».

Hace poco en la revista Science, un científico argüía que las alarmas sobre el aumento del nivel del océano Atlántico eran falsas. La Coalición Nuevazelandesa de la Ciencia del Clima, que está formada por 13 científicos, afirma que la temperatura de Nueva Zelanda no es más alta ahora que lo fue en los años de 1800. Dicen que ha habido años calurosos y años fríos desde mediados de los años 1800, y que la temperatura ha experimentado un aumento anual casi imperceptible. Podemos así seguir citando muchos testimonios, que demuestran que hay suficientes diferencias de opinión, como para llegar a tener dudas, no necesariamente sobre el cambio sino sobre su grado y su significado.

La semana pasada, un informe en la revista Nature, citado en EL MUNDO, dijo que «aunque las consecuencias del cambio climático podrían llevar a pensar que atravesamos la época más cálida de los últimos milenios, la temperatura del Polo Sur fue alrededor de seis grados centígrados superior a la actual durante el último periodo cálido, que tuvo lugar hace 125.000 años». La larga «lista de científicos oponiéndose a la tendencia general de la valoración científica del calentamiento global», que se puede consultar (en inglés) en internet, debería motivar a cualquiera a detenerse a pensar. En EEUU, 31.000 científicos han puesto sus nombres en una declaración que está en desacuerdo con la ortodoxia oficial.

Sin embargo, como señala un científico en el Daily Telegraph de Londres, «los científicos están bajo una intensa presión para ajustarse al imperante paradigma del alarmismo climático si desean recibir fondos para su investigación». Esto significa que incluso los científicos se convierten en víctimas del negocio. Esta semana una serie de acontecimientos asombrosos han revelado cómo algunos científicos parecen estar retocando los resultados de sus investigaciones para coincidir con los puntos de vista de aquellos que les financian. Como informa el New York Times esta semana: «Cientos de e-mails privados y documentos robados de un servidor en una universidad británica han conducido a afirmar que científicos del clima conspiraban para exagerar la influencia humana en el cambio climático». Uno de ellos confiesa en uno de los e-mails: «De momento, lo que falta es el calentamiento global».

LA MAYORÍA de científicos están de acuerdo en que se ha producido un aumento de la concentración de CO2 en la atmosfera de la tierra, y que este aumento puede tener graves consecuencias. Pero no es tan fácil tratar el asunto con eficacia. Ese es el principal problema al que se enfrentan las naciones que estarán representadas en la conferencia de Copenhague. Haciéndole justicia, Obama se da cuenta de que la acción debe ser real y no ficticia. Durante la histórica visita a China en noviembre, tanto Barack Obama como el presidente de China, Hu Jintao, dejaron claro que no podrán alcanzar un acuerdo en Copenhague para reducir las emisiones de gases invernadero. EEUU y China son los dos mayores contaminadores. Sin ellos no es posible acuerdo alguno.

Sin embargo, habrá violentas protestas en Copenhague, dirigidas en contra de los Estados Unidos y China. Eso es porque la campaña por el control climático ha alcanzado ahora el nivel de una nueva religión apocalíptica. Al Gore se ve a sí mismo como un profeta de la nueva religión. Miles de otras personas, que han perdido la fe en el cristianismo y el marxismo, han abrazado con entusiasmo la nueva religión, y afirman que solo ellos pueden salvar el planeta. Descartan como irrelevantes las opiniones de los científicos. Hace algunos años, un destacado ecologista estadounidense afirmaba: «los científicos pueden no estar de acuerdo, pero podemos oír a la Madre Tierra, y está llorando». Este tipo de entusiasmo religioso no debería afectar el hecho de que cualquier cosa que se consiga en Copenhague, aunque sea pequeña, será un importante avance. Algunos países han ofrecido cifras optimistas para la posible reducción de la contaminación, pero no se pueden tomar las cifras en serio y lo único importante es que se está realizando un esfuerzo.

Más allá de Copenhague, por supuesto, hay todavía muchos temas concernientes a la supervivencia humana. Las exageraciones sobre el calentamiento global pueden por desgracia desviar la atención de tales temas, que atañen a otras formas de contaminación y degradación ambiental que todavía son vitales y no se pueden ignorar. La lista de problemas es en verdad larga, desde la deforestación al consumo de carne y la contaminación de los ríos y mares. El camino hacia delante será difícil, pero la contribución de aquellos que anhelan el desastre en el grado de la película 2012 solo servirá para impedir el progreso.

domingo, octubre 18, 2009

Nadadores a contracorriente. JUAN MANUEL DE PRADA. Sábado, 17-10-09

Escribía Chesterton que sólo quien nada a contracorriente sabe con certeza que está vivo. Se trata, desde luego, de un ejercicio nada plácido, pues la energía que el nadador a contracorriente emplea en cada brazada no se corresponde con un avance proporcional; y basta con que flojee en su ímpetu para que la tentación del desistimiento haga mella en él. Quien nada a favor de la corriente, en cambio, no tiene que molestarse en bracear; y ni siquiera es preciso que esté vivo, pues la corriente seguiría arrastrándolo como si tal cosa. Las grandes batallas del pensamiento, las conquistas que han ensanchado el horizonte humano, siempre se han librado a contracorriente; y, con frecuencia, quienes se atrevieron a protagonizarlas fueron contemplados por sus contemporáneos como retrógrados, incluso como peligrosos delincuentes. Pero, junto al rechazo o incomprensión de su época, estos pioneros que osaron contrariar el «espíritu de los tiempos» pudieron proclamar con orgullo que estaban vivos; y con su sacrificio irradiaron vida en un mundo acechado por la muerte, convocaron a la vida a quienes por cobardía, por estolidez, por conformidad con las ideas establecidas nadaban a favor de la corriente.
Así debió ocurrir con los primeros patricios que, en la época de máximo esplendor del Imperio Romano, empezaron a manumitir esclavos, como aquel Filemón que, siguiendo las instrucciones de San Pablo, decidió acoger a su esclavo Onésimo como si de un «hermano querido» se tratase. Cuando Filemón manumite a Onésimo, la esclavitud no era tan sólo una institución jurídica plenamente reconocida, auspiciada y protegida por la ley; era también el cimiento de la organización económica romana. Según establecía el derecho de gentes de la época, los esclavos eran individuos que, aun perteneciendo a la especie humana, no eran «personas» en el sentido jurídico de la palabra, sino «bienes» sobre los que sus amos podían ejercer un «derecho» de libre disposición. Los nadadores a contracorriente como Filemón alegaron entonces que, más allá de los preceptos legales, existía un estado de naturaleza que permitía reconocer en cualquier ser humano una dignidad inalienable; y que tal dignidad era previa a su consideración de ciudadano romano. Aquella subversión del sistema legal establecido ponía en peligro el progreso material de Roma; y quienes entonces nadaban a favor de la corriente se emplearon a fondo en el mantenimiento de un orden legal que favorecía sus intereses. Tan a fondo se emplearon que la abolición de la esclavitud aún tardaría muchos siglos en imponerse; y no lo hizo hasta que el ímpetu pionero de nadadores a contracorriente como Filemón propició una metanoia social, un cambio de mente que antepuso ese meollo irrenunciable de humanidad que nos permite distinguir la dignidad inalienable de cualquier persona sobre los indudables beneficios económicos de la esclavitud. Y en el largo camino que condujo a esa conquista muchos Filemones fueron señalados como retrógrados, perseguidos y condenados al ostracismo.
Como ocurriera hace dos mil años a los primeros patricios romanos que empezaron a manumitir esclavos, ocurre hoy a quienes se oponen al aborto. Los nadadores a favor de la corriente los anatemizan y escarnecen, los calumnian presentándolos como detractores de los «derechos de la mujer», los caracterizan como sombríos «retrógrados» que amenazan el progreso social. Pero, como aquellos primeros patricios romanos que reconocieron en cualquier persona una dignidad inalienable, quienes hoy se oponen al aborto no hacen sino velar por ese meollo irrenunciable de humanidad que nos constituye, que nos permite reconocer como miembro de la familia humana a quien aún no tiene voz para proclamarlo, que nos impone proteger la vida gestante, la más desvalida e inerme, como garantía de nuestra propia supervivencia moral, para que no nos ocurra lo que Marcel Proust denunciaba, al describir el clima de corrupción en el que se desenvolvían sus personajes: «Desde hacía tiempo ya no se daban cuenta de lo que podía tener de moral o inmoral la vida que llevaban, porque era la de su ambiente. Nuestra época, para quien lea su historia dentro de dos mil años, parecerá que hubiese hundido estas conciencias tiernas y puras en un ambiente vital que se mostrará entonces como monstruosamente pernicioso y donde, sin embargo, ellas se encontraban a gusto».
El día en que nos encontremos a gusto en un ambiente vital que consagra el aborto como «derecho» habremos dejado de merecer el calificativo de humanos; porque simplemente habremos dimitido de la razón, que es -según nos enseñaba Aristóteles- capacidad de discernimiento sobre lo que es justo y lo que es injusto. Y cuando el hombre se desprende de la razón es como cuando las ramas se desprenden del árbol, que no les aguarda otro destino sino amustiarse. Cuando el aborto se acepta como una conquista de la libertad o del progreso, cuando se niega o restringe el derecho a la vida de las generaciones venideras, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer; y entonces nos convertimos, irrevocablemente, en esos nadadores a favor de la corriente que, sin advertirlo, aceptan su propia muerte con tal de no bracear. Porque muertos están quienes por cobardía, por estolidez, por conformidad con las ideas establecidas defienden el aborto; y también quienes con su silencio o indiferencia lo amparan, quienes con su anuencia sorda respiran sus miasmas, fingiendo que no les contagian.
A los soldados aliados que, en su avance hacia Berlín, liberaban los campos de concentración donde durante años se habían hacinado prisioneros famélicos, puras radiografías de hombre despojadas de su dignidad, no les estremecía tanto el espectáculo dantesco que se desplegaba ante sus ojos como la pretendida ignorancia de los lugareños vecinos, que habían visto llegar trenes abarrotados de presos al apeadero de su pueblo, que habían visto humear las chimeneas de los hornos crematorios, que habían visto descender la ceniza de los cadáveres incinerados sobre sus tierras de labranza y, sin embargo, habían fingido no enterarse de lo que estaba sucediendo ante sus narices. Con esta nueva forma de holocausto que es el aborto ocurre lo mismo: llegará el día en que las generaciones venideras, al asomarse a los cementerios del aborto, se estremezcan de horror, como hoy nos estremecemos ante las matanzas que ampararon los totalitarismos de hace un siglo (sólo que, para entonces, las cifras del aborto serán mucho más abultadas, vertiginosas de tan abultadas); pero se estremecerán, sobre todo, ante la complicidad tácita de una sociedad que, dimitiendo de su humanidad, prefirió volver el rostro hacia otro lado cuando se trataba de defender la vida más inerme, que incluso aceptó el aborto como un instrumento benéfico, entronizándolo en la categoría de «derecho». A esas generaciones futuras les consolará, sin embargo, saber que, mientras muchos de sus antepasados renegaba de su condición humana, acatando la barbarie y bendiciéndola legalmente, hubo unos cientos de miles de españoles que el sábado 17 de octubre de 2009 salieron a la calle para gritarle a una sociedad que yacía agusanada en la tumba: «Levántate y anda». Y, agradecidos, comprobarán que, con su gustoso sacrificio de nadadores a contracorriente, aquellos cientos de miles de españoles irradiaron vida en un mundo acechado por la muerte

viernes, octubre 16, 2009

martes, octubre 06, 2009

Las Mentiras de Zapatero y su Gobierno

25 de abril de 2007
Solbes: "Yo no veo afectado para nada el sector de la construcción. Específicamente, sigue funcionando igual, con una ligera desaceleración que permite ajustarse a una realidad que lógicamente va a exigir una demanda ligeramente inferior".

3 de julio de 2007
Zapatero: "Lo enunciaré de forma sencilla pero ambiciosa: la próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo".

17 de agosto de 2007
Solbes: "Los efectos de la crisis hipotecaria estadounidense tendrán un impacto relativamente pequeño en la economía española".

21 de agosto de 2007
Zapatero: "España está a salvo de la crisis financiera".

6 de septiembre de 2007
Zapatero: "Tenemos la tasa de paro más baja de la historia. El modelo económico español es un modelo internacional de solvencia y eficiencia".

11 de septiembre de 2007
Zapatero: "Haciendo uso de un símil futbolístico, se podría decir que España ha entrado en la Champions League de la economía mundial".

16 de octubre de 2007
Zapatero: "No hay atisbo de recesión económica. La economía española tiene muy buenos fundamentos".

24 de octubre de 2007
Solbes: "Rajoy tiene una visión apocalíptica de la economía. Incluso en un entorno exterior hipotéticamente menos favorable, pensamos que el 3,3% de crecimiento en España es una cifra razonable".

11 de diciembre de 2007
Solbes: "La economía española crecerá a velocidad de crucero durante los dos próximos años, en los que avanzará en torno a un 3%".

9 de enero de 2008
Zapatero: "Crear un alarmismo injustificado en torno a la economía de un país puede dañar las expectativas. Permítanme que diga que es lo menos patriótico que conozco".

10 de enero de 2008
Solbes: "Estamos ante una gradual desaceleración. Se trata de una evolución natural y un fenómeno saludable. Si llegaran las vacas flacas, las afrontaríamos con gran tranquilidad gracias al superávit de las cuentas públicas".

14 de enero de 2008
Zapatero: "La crisis es una falacia, puro catastrofismo. Estamos creciendo por encima del 3%. Aunque mañana crezcamos al 3% o al 2,8%, que es un crecimiento bueno, vamos a seguir creando empleo y teniendo superávit".

4 de febrero de 2008
Propaganda electoral del PSOE: "Por el pleno empleo". "Soñar con los pies en la tierra". "Motivos para creer".

11 de febrero de 2008
Solbes: "Los que auguran el riesgo de recesión no saben nada de economía. Estoy harto y agotado por la cantidad de tonterías que oigo últimamente sobre el mundo económico. La economía española crecerá en la próxima legislatura a un ritmo cercano al 3% , lo que permitirá crear 1,6 millones de nuevos empleos y mantener la tasa de paro en torno al 8% de la población activa.

25 de febrero de 2008
Zapatero: "Las cuentas públicas han tenido superávit todos los años, 70.000 millones de euros de superávit, que nos permiten tener una garantía, una fortaleza para atender cualquier necesidad. La desaceleración no va a ser ni profunda ni prolongada. Va a ser una desaceleración para la cual nuestro país está más preparado que nadie. Debería haber tomado nota del debate entre el señor Solbes y el señor Pizarro, para darse cuenta de que no vale la demagogia en la economía".

3 de marzo de 2008
Zapatero: "Prometo crear 2 millones de nuevos empleos".

7 de marzo de 2008
Zapatero: "España está en condiciones para llegar al pleno empleo".

26 de abril de 2008
Zapatero: "La peor previsión de paro que podamos tener por delante será siempre una previsión de paro mejor que la que mejor tuvo el PP".

28 de abril de 2008
Zapatero: "La actitud de quienes exageran sobre el alcance de la actual situación económica es antipatriótica, inaceptable y demagógica".

8 de mayo de 2008
Solbes: "De hecho, nuestras previsiones apuntan a una recuperación de las tasas de crecimiento de la economía ya en el segundo semestre del 2009, que en 2010 nos permitirán crecer a un ritmo medio cercano al 3%".

12 de junio de 2008
Solbes: "El Estado tendrá superávit presupuestario, a pesar de una coyuntura económica desfavorable".

3 de junio de 2008
Solbes: "El Producto Interior Bruto podría crecer en el actual ejercicio en el entorno del 2%. España está capeando el temporal".

29 de junio de 2008
Zapatero: "Como todo, es opinable y depende de lo que entendamos por crisis. [...] Por un concepto como el de crisis habría que preguntar a los economistas, y seguramente no se pondrían de acuerdo".
"Más allá de baches como el de ahora, España tiene condiciones para ambicionar llegar a los niveles de empleo de la media europea y de pleno empleo técnico. Vamos a trabajar por ello. El Gobierno ha sido el que más ha acertado en sus previsiones".

2 de julio de 2008
Zapatero: "La economía vive una situación difícil y complicada".

4 de Julio de 2008
Zapatero: "Ser optimistas es algo más que un acto de racionalidad, es una exigencia moral. [...] A trabajar, y también conviene que consumáis".

8 de julio de 2008
Zapatero dice por primera vez la palabra crisis: "En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay gente que no va a pasar ninguna dificultad".

16 de julio de 2008
Solbes: "Para mí, que he vivido la crisis del 93-94 y algunas otras indirectamente, ésta es posiblemente la crisis más compleja por la cantidad de factores que están encima de la mesa".

21 de julio de 2008
Solbes: "Si el crecimiento es claramente por debajo de 2,3%, vamos a ver un ligero déficit, pero no me preocupa".

24 de julio de 2008
Solbes: "A recesión no llegaremos en ningún caso, y a crecimiento negativo espero que tampoco. No es esa nuestra hipótesis de trabajo, sino que el comportamiento de la economía será de un crecimiento próximo a cero, pero no por debajo. La situación es la más compleja de las últimas décadas. No es que hayan fallado nuestras previsiones, es que han fallado las de todo el mundo".

27 de agosto de 2008
Zapatero: "Sería absurdo pensar que la crisis originada en EEUU no afecte a la economía internacional en general y a la española en particular".

23 de septiembre de 2008
Solbes: "Yo no sé si es la peor; pero, sin duda alguna, desde que yo tengo uso de razón, y tengo sesenta y seis años, sí es la peor crisis de la que yo tengo conocimiento".

24 de septiembre de 2008
Solbes: "Nosotros no hemos negado nunca la crisis".

19 de octubre de 2008
Zapatero: "Yo creo que el segundo semestre del año que viene estaremos ya con una actividad económica de crecimiento intertrimestral".

13 de diciembre de 2008
Zapatero: "Nadie quedará a su suerte ante el drama del desempleo. Mi prioridad, es que no haya una sola familia en este país que pueda tener una situación de grave angustia o preocupación por la pérdida del puesto de trabajo".

18 de diciembre de 2008
Zapatero: "No; nadie lo sabía". En cuanto hemos entrado en una situación objetiva de crisis, he sido el primero en hablar de una crisis del sistema financiero internacional y de una crisis económica. En marzo comenzará a crearse empleo de manera intensa".

18 de enero de 2009
Solbes: "Hemos utilizado todo el margen que teníamos contra la crisis".

23 de febrero de 2009
Solbes: "Envidio a Bermejo porque es ex ministro".

16 de marzo de 2009
El Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, durante la celebración del Foro Económico Innovae y, en presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, opina sobre la situación de la crisis en España: "Las perspectivas económicas de España son aterradoras. La situación económica es especialmente difícil en España. Los próximos años van a ser muy difíciles para los españoles. El camino de salida de la crisis para España será doloroso o extremadamente doloroso".

29 de abril de 2009
Zapatero: "Es probable que lo peor de la crisis económica haya pasado ya".

Y la mejor de todas, la de Rubalcaba:
"NECESITAMOS UN GOBIERNO QUE NO NOS MIENTA"

miércoles, septiembre 16, 2009

El PSOE tiene que librarse de la tutela de los pedagogos

Ricardo Moreno Castillo, profesor de Matemáticas de la UCM y autor del 'Panfleto Antipedagógico'
Por Adrián Arcos (adrian@magisnet.com)

Ricardo Moreno ha reabierto el debate sobre la calidad de nuestro sistema educativo. Después del éxito de su Panfleto Antipedagógico, este profesor de Matemáticas de la Complutense regresa con un nuevo libro, De la buena y la mala Educación, donde vuelve a cargar contra la Logse y contra toda la pedagogía que, según él, ha sido culpable de la grave situación educativa que vive nuestro país.
Han pasado algunos años desde la publicación de su Panfleto Antipedagógico, pero parece que la situación no ha cambiado mucho.
No ha cambiado y, además, las autoridades académicas hacen oídos sordos a una situación que ya nadie niega. Hay que tener mala fe o ser corto de luces para negar que el sistema se está deteriorando a pasos agigantados. El Panfleto tuvo mucho éxito y críticas muy buenas, pero a veces, en las críticas negativas no había ninguna que fuera razonada, como llamarme fascista o nostálgico. Entonces quise hacer un nuevo libro como mera continuación, analizando muchos tópicos que se pronuncian como frases solemnes pero que no significan nada.
¿Qué tópicos?
Por ejemplo, cuando dicen que no podemos enseñar como hace 100 años. Pues hacemos el amor como hace un millón años y tan mal no nos va. O que la escuela es el reflejo de la sociedad. Pues yo creo que la sociedad es el reflejo de la escuela que han tenido los ciudadanos. Y mejorando la escuela, mejoraremos la sociedad. Es muy fácil decir estos tópicos y levantar un aplauso. Otro es el de la diversidad, la variedad, la multiculturalidad. Pero es que un niño inmigrante o nativo, o un hombre y mujer, un cristiano y un musulmán, necesitan lo mismo, una explicación clara, amena en lo posible, haciendo ejercicios, un profesor que conteste a las dudas. No hay ninguna pedagogía que sirva para unos y no para otros.
Pero la sociedad no es la misma. Ahora el niño tiene más información a su alcance.
Internet es una enciclopedia mucho más grande, más accesible, pero no distinta a las otras enciclopedias. Sólo consultas cuando tienes una laguna de algo que ya sabes. Nadie aprende historia leyendo una enciclopedia. Estudiarás historia, y cuando hay un dato que te falte, vas a la enciclopedia.
¿Cree que con la nueva ley la situación empeora?
Es más de lo mismo. Además, no han tenido la humildad de contar con quienes realmente saben. Hay muchos profesores de universidad que han sido profesores de instituto. Latinistas como García Calvo, filólogos como Gregorio Salvador, escritores como Méndez Ferrín. Esa es la gente a la que habría que consultar y no a los pedagogos, que no tienen ni idea.
¿Por qué dice que es “más de lo mismo”?
Los chicos siguen pasando de curso con ocho asignaturas pendientes. Pasan sin ninguna base, y quedan anulados académicamente para siempre. El Bachillerato es una ridiculez. Tenemos que enseñar en dos años lo que antes en cuatro a unos niños peor preparados y con menos hábito de estudio.
¿Cree que hay que recuperar la cultura del esfuerzo?
Lo que hay que hacer es restablecer la autoridad del profesor y el que se empeñe en no estudiar no tenerlo encerrado en el aula y darle otras posibilidades. Y no tratarlo como un problema psicológico, porque la vagancia no es una patología.
¿Le gusta que el nuevo ministro reclame una cultura del esfuerzo?
Precisamente la izquierda lo que tiene que conseguir es que los pobres dejen de ser pobres. Y la solución es darles una buena formación, pero a través de un esfuerzo muy grande del que quiere salir de la pobreza. Yo no creo que la cultura del esfuerzo sea de la derecha, sino todo lo contrario. Lo que se ha montado es algo que le gustaría mucho a la derecha, una enseñanza existencial para pobres, es decir, quien quiera saber que vaya a la Privada, empezando por algunos que cantan las excelencias de nuestro sistema educativo, las bondades de la Logse y la pedagogía. Pero, por si acaso, éstos mandan a sus niños a la Privada, porque los experimentos son muy divertidos con los hijos de los demás, pero con los propios mejor incluirlos en el sistema que siempre ha funcionado de trabajo y de esfuerzo.
¿Cree que se puede alcanzar un Pacto por la Educación?
Para llegar a un Pacto, el PSOE tiene que liberarse de la tutela de los pedagogos y el PP de la tutela de los obispos. Y entonces crear una comisión por parte de ambos partidos a la luz del sentido común. Una comisión formada por profesores, no por pedagogos ni sindicalistas, designados por su valía y no por su fidelidad política.
¿Cree que esta situación es la que está provocando desmotivación en el profesorado?
Por supuesto. Hoy un alumno puede estar acosando al profesor, no dejando aprender a sus compañeros, y eso es un delito, porque si la enseñanza es un derecho, su conculcación tiene que ser un delito. Y no les pasa nada, les llevan al psicólogo. ¡No! Si un niño es un grosero y no deja estudiar a los demás tiene que estar fuera del aula hasta que cambie de actitud. Pretender una serie de técnicas pedagógicas de cambio de conducta son memeces.
¿Hay también menos implicación de los padres?
Se implican poco porque la jerga pedagógica ha calado también en ellos, y ves a padres decirle a los profesores que no motivan a sus hijos. Pero sus hijos vienen aquí por obligación, usted va a trabajar por obligación y yo vengo aquí por obligación, con lo cual se hacen cómplices del niño y se creen todo lo que les dicen.
Es decir, que, según usted, mientras siga esta forma de entender la Educación por parte de los pedagagogos, no vamos a salir de esta situación.
Claro que va a continuar. Una nueva ley de Educación debe estar elaborada por profesores, salvo los aspectos legislativos y jurídicos. Nadie ha hecho caso a helenistas como Rodríguez Adrados, que desde principio ha dicho que se estaba haciendo una barbaridad. Y sí a psicólogos como Marchesi que usan la jerga pedagógica con un desparpajo propio de los ignorantes. Y que es capaz de hacer el artículo en una página con una sintaxis perfecta y sin decir nada. Los que viven de esa jerga son los que se han cargado la enseñanza pública.
Y la LOCE, ¿podría haber cambiado la situación?
Ponía algún parche, pero el PP tampoco tuvo las agallas de realizar una reforma a fondo. La primera legislatura, porque dependía de CiU que era muy prologse, y la segunda no supo enfrentar lo que se había hecho mal. Y además, miopes políticamente, porque votantes del PSOE desilusionados por la política educativa les hubieran votado, por lo menos un par de legislaturas más, hasta que se consolidara un sistema educativo más sensato.

jueves, diciembre 04, 2008

martes, noviembre 25, 2008

El crucifijo en la escuela no viola la laicidad... en Italia

La sentencia del juez de Valladolid que, a petición de uno de los padres, obliga a retirar los crucifijos de un colegio público, dice que la presencia de símbolos religiosos en una escuela pública es incompatible con la laicidad del Estado español. Alega que atenta contra los derechos fundamentales, especialmente los referidos a la libertad ideológica y religiosa. La cuestión se planteó también en Italia, un país de mayoría católica y de Estado aconfesional como España, y la decisión del más alto tribunal fue la contraria.
El Consejo de Estado italiano, tribunal supremo en la jurisdicción administrativa, afirmaba en una sentencia publicada el 13 de febrero de 2006, que la presencia del crucifijo en las aulas de una escuela pública no es contraria a la laicidad.
El caso tuvo su origen en el recurso de una madre finlandesa que invocaba el principio de la laicidad del Estado para que la escuela de Padua donde estudiaban dos hijos suyos retirara todos los símbolos religiosos. La sentencia del Consejo de Estado señalaba que, según doctrina del Tribunal Constitucional, la laicidad es un principio supremo de la Constitución italiana, aunque no figure expresamente en ella.
Por otro lado, advierte que las condiciones de aplicación de la laicidad se definen también con arreglo a la tradición cultural y a las costumbres de cada pueblo, como muestra la diversidad de determinaciones en distintos países. La sentencia menciona los casos de Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos.
Así pues, la cuestión es "si la exposición del crucifijo en las aulas (…) es contraria a las normas fundamentales de nuestro ordenamiento constitucional que dan forma y sustancia al principio de laicidad". Para responder, el Consejo examina la función y el significado que tiene el crucifijo en la escuela, según la tradición italiana.
"En un lugar de culto, el crucifijo es propia y exclusivamente un símbolo religioso", dice la sentencia. En cambio, en una sede no religiosa, como la escuela, destinada a la educación de los jóvenes, “exponerlo estará justificado y tomará un significado no discriminatorio en el plano religioso, si es apto para representar y recordar de modo sintético, inmediatamente perceptible e intuitivo (como todo símbolo), valores civilmente relevantes, sobre todo los que sustentan e inspiran nuestro orden constitucional".
En tal caso, "el crucifijo podrá cumplir, aun en un contexto ‘laico’, distinto del religioso que le es propio, una función simbólica altamente educativa, con independencia de la religión que profese cada alumno".
Pues bien, prosigue la sentencia, "en Italia, el crucifijo es apto para expresar –en clave simbólica, desde luego, pero de modo adecuado– el origen religioso de los valores de tolerancia, respeto mutuo, estima por la persona y afirmación de sus derechos y su libertad, autonomía de la conciencia moral ante la autoridad, solidaridad humana, rechazo de toda discriminación; valores característicos de la civilización italiana".
"Recordar, por medio del crucifijo, el origen religioso de tales valores y su plena y radical conformidad con las enseñanzas cristianas sirve pues para poner de manifiesto su fundamento trascendente, sin poner en cuestión, más bien subrayando la autonomía del orden temporal con respecto al orden espiritual (no su contraposición basada en una interpretación ideológica de la laicidad que no encuentra confirmación alguna en nuestra Carta fundamental)". Esos valores de origen cristiano "son vividos en la sociedad civil de modo autónomo”, de suerte que “pueden ser aprobados ‘laicamente’ por todos, con independencia de que pertenezcan a la religión que los ha inspirado y propugnado".
Por tanto, concluía la sentencia, si el crucifijo en la escuela tiene la función de expresar el fundamento de los citados valores civiles, "en el contexto cultural italiano parece en verdad difícil encontrar otro símbolo que se preste mejor a hacerlo".

¿Chistes viejos?. ANTONIO MUÑOZ MOLINA 25/11/2008

En su artículo del 24 de noviembre, Almudena Grandes hace lo que tal vez intente ser una broma acerca de una monja en el Madrid del comienzo de la Guerra Civil: "¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una pandilla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?". ¿Estamos ante la repetición del viejo y querido chiste español sobre el disfrute de las monjas violadas? No hace falta imaginar lo que sintieron, en los meses atroces del principio de la guerra, millares de personas al caer en manos de pandillas de milicianos, armados y casi siempre jóvenes, aunque tal vez no siempre sudorosos.

Basta consultar a historiadores fuera de toda sospecha o -ya que nos preocupa tanto la recuperación de la memoria- recuperar el testimonio de republicanos y socialistas sin tacha que vieron con horror los crímenes que se estaban cometiendo en Madrid al amparo del colapso de la legalidad provocado por el levantamiento militar.

Ni a Manuel Azaña, ni a Indalecio Prieto, ni a Arturo Barea, ni a Julián Zugazagoitia les costó nada imaginar la tragedia de tantas personas asesinadas por esas pandillas no siempre incontroladas que preferían mostrar su coraje sembrando el terror en Madrid en vez de combatiendo al enemigo en la sierra. Casi todos ellos hicieron lo poco que podían por salvar a inocentes: a Juan Negrín no le fue nada fácil evitar que asesinaran a su propio hermano fraile. Y todos ellos sabían el daño que esos crímenes estaban haciendo internacionalmente a la justa causa de un régimen legítimo asaltado por una sublevación sanguinaria e inicua. Almudena Grandes habla de exiliarse a México: cuando leemos artículos como el suyo y como tantos otros que por un lado o por otro parecen empeñados en revivir las peores intransigencias de otros tiempos, algunas personas nos sentimos cada vez más extrañas en nuestro propio país.

sábado, noviembre 22, 2008

jueves, noviembre 13, 2008

Un ex asesor de Thatcher lamenta que Obama se crea la “filfa” del calentamiento global

Libertad Digital

El experto climatólogo, polemista y ex asesor de Margaret Thatcher Christopher Monckton ha denunciado las "mentiras" de Al Gore sobre el clima, y ha lamentado que Obama se haya creído una "filfa", “impulsada por la izquierda para acabar con la hegemonía occidental”.

L D (EFE) "Pero al menos en España José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que dicen no es verdad", ha subrayado Monckton, de visita en Madrid para defender las ideas de su libro: "¿Apocalipsis? ¡No! Por qué el calentamiento global no es una crisis global". Recientemente, el presidente de la República Checa Václav Klaus ya dudó en España de tales planteamientos, afirmando que "El calentamiento global es un intento de reprimir el desarrollo de la prosperidad en el mundo".

En una entrevista con Efe, Monckton ha argumentado que sólo "una pequeña minoría" de científicos cree que el ser humano es capaz de afectar el cambio climático, una idea “impulsada por la izquierda internacional para acabar con la hegemonía occidental".

Así, Monckton ha apuntado que los “extremistas climáticos” pretenden que en Occidente se reduzcan las emisiones de dióxido de carbono -"un gas perfectamente inofensivo y presente en el mundo desde hace decenas de miles de años"- en un 80 o 90 por ciento, "lo que supone una reducción proporcional de las economías occidentales".

"Pero no verás a nadie pedirle a China, Rusia o India una reducción semejante, porque son países de la izquierda y están autorizados a emitir todos los gases que quieran", apuntó. Entonces, ¿qué hace el ex vicepresidente estadounidense Al Gore defendiendo estas teorías?. De hecho, el mismo miércoles la NASA reconoció el falseamiento de datos que favorecían a los amigos del calentamiento global, confesando que "copió" los resultados de septiembre en Rusia, lo que alteró la media de temperaturas haciendo que ésta se incrementase.

"Miente; Al Gore miente y lo sabe. Al Gore no sabe nada de ciencia, y si se creyera lo que cuenta no se habría comprado un apartamento de 4 millones de dólares en la costa de San Francisco el mismo año en que nos asusta a todos con que el nivel del mar va a subir seis o siete metros", ha explicado Monckton.

Autor de decenas de artículos sobre el tema, Monckton ganó popularidad con uno sobre "Las 35 mentiras de la película de Gore" y retándole a un debate que aún no ha sido aceptado. "Nunca lo será porque Gore no es capaz de defender las ideas que difunde y sabe que si lo intenta, le pondré contra las cuerdas en dos minutos".

En cuanto a la cumbre sobre cambio climático recién celebrada en Pekín, Monckton admitió que hay muchos problemas medio-ambientales causados por el hombre, pero “el clima no es uno de ellos, porque nuestra influencia es mínima”. Tampoco le impresionó el consenso alcanzado en dicha cita ya que “la ciencia no se decide por consenso, no es una democracia; la ciencia busca la verdad objetiva y lo que es científicamente verdad lo es, te guste o no”.

A su juicio, a los políticos “les resulta muy emocionante este sentimiento apocalíptico que impele a la clase política a salvar el mundo y a los votantes, pidiéndoles que cambien sus bombillas, se olviden de sus coches y cierren sus fábricas”, planteó. "Es facilísimo excitar a los políticos con un eslógan tan sexy como ‘salvad el planeta’; los políticos son como niños, dales algo así con lo que jugar y jugarán, por lo menos hasta que se aburran o los votantes se den cuenta de que los ‘datos objetivos’ que les presentan son mentira".

Tampoco la elección de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos augura nada bueno, según Monckton, ya que el demócrata "ya ha dicho que cree esta filfa del cambio climático al igual que la mayoría de los políticos; en España, al menos, José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que nos están diciendo no es la verdad". Pese a todo, Monckton es optimista: "en mil años se verá que no tenían razón", y aun antes de eso "los políticos se aburrirán de este tema". Pero por ahora no.

miércoles, noviembre 12, 2008

jueves, octubre 23, 2008

miércoles, octubre 22, 2008

Aznar arremete contra 'los abanderados del apocalipsis' del cambio climático

PRESENTACIÓN DEL LIBRO 'PLANETA AZUL (NO VERDE)'

* El ex jefe del Ejecutivo critica que se destinen miles de millones de euros
* Considera, de acuerdo con el presidente checo, que el fenómeno es 'cuestionable'


El cambio climático no es un fenómeno real, sino una teoría "científicamente cuestionable" que se ha transformado en una "nueva religión" cuyos abanderados son unos "enemigos de la libertad". Con esta rotundidad se ha expresado el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, al presentar el libro 'Planeta Azul (No Verde)', del presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, editado por la Fundación FAES que dirige el presidente de honor del Partido Popular.

En el momento actual de "una crisis económica que es especialmente grave en España", el ex presidente del Gobierno ha criticado duramente que "los abanderados del apocalipsis climático exigen dedicar cientos de miles de millones de euros... a causas tan científicamente cuestionables en su viabilidad como ser capaces de mantener la temperatura del Planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos".

No obstante, el presidente de FAES ha defendido la necesidad de "investigar sobre nuevas fuentes energéticas" y trabajar por "reforzar el mix energético de países tan dependientes como España con una energía limpia y segura, como la energía nuclear".
Un 'dogma engañoso'

Aznar, a pesar de todo, ha rechazado ser "lo que algunos llaman un negacionista del cambio climático", y por el contrario ha asegurado que se considera "ecologista, si el ecologismo significa conservar el medioambiente, preservar nuestros bosques, sostener la biodiversidad, reciclar, ahorrar energía". Sin embargo, ha insistido en que los defensores del "apocalipsis climático" constituyen una amenaza para la libertad porque defienden "una nueva religión que condena a la hoguera de la plaza pública a aquellos que osen poner en duda sus tesis".

Tras la presentación de Aznar, Vaclav Klaus ha tomado la palabra para proclamar que "la libertad está en peligro, y el clima está bien". El presidente de la República Checa considera que la lucha contra el calentamiento global se ha convertido en "algo irracional" basado en un "dogma engañoso" más que en la investigación científica seria.

"El calentamiento ni es global, ni es grande, ni es algo sin precedentes", ha asegurado Klaus, contradiciendo al igual que Aznar la opinión de los informes del IPCC, el organismo científico de referencia en el campo del cambio climático.

Klaus no ha dudado en calificar al ex vice presidente de EEUU, Al Gore, galardonado en 2007 con el Premio Nobel de la Paz por su campaña contra el cambio climático, como un "manipulador" que ha engañado a la población mundial con su famoso documental, 'Una Verdad Incómoda'.

"¡Tenemos que enfrentarnos a esta propaganda!", ha exclamado Klaus ante un auditorio en el que estaban presentes figuras del Partido Popular como Ana Botella, Manuel Pizarro, Eduardo Zaplana, Elvira Rodríguez y Miguel Arias Cañete.

Frente al intervencionismo que para Klaus representan "todos esos ecologistas radicales que quieren imponernos reglas sobre cómo vivir nuestras vidas y hasta lo que debemos comer", el presidente de la República Checa ha defendido que "la libertad humana, la innovación y el mercado serán suficientes para preservar nuestra prosperidad".

sábado, octubre 18, 2008

Pablo Molina - Qué será lo que tiene Obama - Fin de semana

Pablo Molina - Qué será lo que tiene Obama - Fin de semana: "La progresía española, es decir, la mitad de la población, el 95% de los periodistas y el 130% de las autodenominadas 'gentes de la cultura', quiere que Barack Hussein Obama gane las elecciones norteamericanas. La última encuesta sobre intención de voto llevada a cabo en España daría una victoria aplastante al candidato demócrata. Por desgracia para el ignorante pueblo norteamericano, los progres españoles no pueden votar allí, pero si lo hicieran, Hussein arrasaría."

miércoles, julio 30, 2008

::Aceprensa:: El sueño de Tony Blair

::Aceprensa:: El sueño de Tony Blair

El político británico confiesa que siempre ha creído en “la importancia crucial de la cuestión religiosa. El pensamiento de la Ilustración quiso hacernos creer que el progreso irresistible de la humanidad era sinónimo de extinción de las religiones, que ya no íbamos a necesitarlas, que Dios estaba condenado. Craso error”. Las más recientes encuestas Gallup muestran que a la cuestión “¿La religión es importante en su vida?”, responden que sí del 90% al 96% de los habitantes de países musulmanes, el 70% en EE.UU., el 36% en el Reino Unido.

Después Blair explica cuál es su sueño: “Sueño con que nos demos cuenta de que, lejos de ser una reliquia de la historia, la fe puede desempeñar un papel salvador en un mundo cada día más interdependiente. Sueño con que la religión humanice, dé sentido y valores, una dimensión espiritual a una globalización caótica que hace perder a los pueblos sus identidades y sus referencias. Sueño con que en lugar de temerse, de desconfiar unos de otros, de combatirse, los creyentes de las diversas religiones aprendan a dialogar, a respetarse y a trabajar juntos por el bien común”.

miércoles, julio 23, 2008

Walter E. Williams - El más importante de los recursos - Ideas

Walter E. Williams - El más importante de los recursos - Ideas

No es verdad que alta población y desesperación económica vayan de la mano. La República Democrática del Congo (antiguo Zaire) tiene 22 habitantes por kilómetro cuadrado; Hong Kong, 6.571. Si los fanáticos del control de natalidad tuvieran razón, Hong Kong, que tiene una densidad de población 300 veces superior a la del Congo, estaría sumido en la miseria, mientras que el país africano nadaría en la abundancia; pero resulta que el per cápita de Hong Kong asciende a 28.000 dólares, mientras que el del Congo, el país más pobre del mundo, apenas llega a los 309.

¿Qué posibilidades hay de que EEUU acabe estando superpoblado? El censo arroja una población de 304 millones. ¿Cuántos más podríamos ser? La verdad es que no lo sé, pero hay un par de datos que apuntan a que no deberíamos preocuparnos por ello. Las zonas urbanas –léase toda comunidad con al menos 2.500 habitantes– ocupan menos del 3% de los 2.300 millones de acres del territorio continental del país. Como la población mundial es de 6.700 millones, si metiéramos a toda la humanidad en EEUU tocaríamos a un tercio de acre por persona. Nadie está tratando de meter literalmente a todo el mundo en EEUU; lo único que estoy diciendo es que ni a EEUU ni al planeta se les está acabando el espacio.

miércoles, abril 23, 2008

miércoles, marzo 26, 2008

Las mentiras sobre Irak. FERNANDO DÍEZ MORENO. ABC

SE afirma que una mentira repetida cien veces llega a convertirse en una verdad. Ningún ejemplo mejor para reflejar este aserto que el de la «verdad oficial» de que «España participó en la guerra ilegal de Irak». Además de «verdad oficial», es la «verdad» en que cree una gran mayoría de ciudadanos. Pero a nadie le gusta que le engañen, y no se puede engañar a muchos durante mucho tiempo. Porque esa «verdad oficial» es mentira, y lo saben bien quienes la han propalado durante cinco años, con generoso acompañamiento mediático, pero con daño irreparable al prestigio exterior de España y al principio de juego limpio en política. La Historia se basa en hechos, y los hechos son siempre tozudos. Veámoslo.
1. España no participó en la guerra de Irak. El prestigioso Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI), contrario a la guerra de Irak, publica anualmente un no menos prestigioso informe bajo las siglas de RAMSES (Rapport annuel mondial sur le syst_me économique et les stratégies), nada que ver con los faraones. En el correspondiente a 2007, por aportar un solo testimonio, Jolyon Howorth: «L´Europe et la securité mondial», pag. 49, afirmó: «solamente cinco países enviaron a Irak fuerzas de combate: Estados Unidos, 150.000 hombres; Reino Unido, 45.000; Australia, 2.000; Rumania, 278; y Polonia, 200». España no es mencionada.
2. La guerra de Irak no fue contraria a la «legalidad internacional». Los juristas sabemos que en Derecho todo es discutible, y que pueden defenderse con todo rigor las posiciones más encontradas. Pues bien, en la primera guerra del Golfo en 1991, la resolución del Consejo de Seguridad 678/1990, de 29 de noviembre, autorizó a los Estados miembros a utilizar todos los medios necesarios para hacer cumplir la resolución 660/1990 (que obligaba a Irak a retirar sus fuerzas del Kuwait invadido). Dicho en otros términos, es la Resolución que autoriza la guerra contra Irak. La 686/1991, de 2 de marzo, suspende las operaciones ofensivas (alto el fuego) a condición de que Irak acepte cumplir las doce resoluciones dictadas con anterioridad.
Once años después, en los albores de la «segunda guerra del Golfo», se aprueba la resolución 1441/2002. En ella se recuerda que siguen vigentes, entre otras, las resoluciones 678/1990, 686/1991 y 687/1991. Y recuerda especialmente que «en su resolución 687/1991 había declarado que un cese del fuego estaría subordinado a que Irak aceptara las disposiciones de esa resolución, incluidas las obligaciones de su cargo...».
Fue así que no se cumplieron las obligaciones impuestas a Irak, cesó el alto el fuego condicionado a su cumplimiento, por lo que recobró su virtualidad la resolución 678/1991, que autorizaba la guerra contra Irak. Durante doce años, el Consejo se Seguridad de Naciones Unidas aprobó hasta 64 resoluciones contra Irak. Una nueva resolución (¡una más!) habría tranquilizado a algunos, pero la «legalidad internacional» eran 64 resoluciones y no una sola.
3. Es cierto que no se encontraron armas de destrucción masiva (no que no las hubiera, pues Sadam Husein las había empleado contra la población kurda), pero reto a cualquier político, analista, experto, comentarista, tertuliano, periodista de investigación, o simplemente ciudadano, a que aporte un testimonio anterior a la guerra que pusiera en duda la existencia de tales armas. Como se ha señalado triste y recientemente, el arma de destrucción masiva era el propio Sadam.
4. Si España no participó en la guerra de Irak, ¿qué fue lo que hizo? Respuesta: primero, apoyarla políticamente, porque Sadam era un sanguinario dictador y un peligroso instigador del terrorismo global, contra el que España luchaba en la parte que le toca; segundo, enviar un contingente militar de ayuda humanitaria, que llegó cuando la guerra había terminado al puerto de Unm Qsar, del que no salió; tercero, enviar, posteriormente, un contingente militar, al amparo de las resoluciones del Consejo de Seguridad, entre otras, 1472/2003, 1483/2003, 1500/2003 y 1511/2003, con misión de seguridad y estabilización del país; y cuarto, participar en las tareas de reconstrucción de Irak en los ámbitos institucional, económico, financiero, de infraestructuras y de ayuda humanitaria.
5. Por eso, cuando en mayo de 2004 el presidente Rodríguez Zapatero decide retirar el contingente militar, no lo estaba retirando de una «guerra ilegal», sino de una misión de paz, seguridad y estabilidad amparada por Naciones Unidas. Se podrá discutir cuanto se quiera la legalidad internacional de la guerra. Pero es incontestable e irrebatible la legalidad internacional en la participación en la reconstrucción. Las fechas no engañan salvo al que se quiera dejar: la resolución 1483/2003, de 22 de mayo, hizo un «llamamiento a los Estados miembros y las organizaciones interesadas para que ayuden al pueblo de Irak en la labor de reformar sus instituciones y reconstruir el país y contribuyan a que existan en el Irak condiciones de estabilidad y seguridad de conformidad con la presente resolución»; la brigada española Plus Ultra llegó en el mes de agosto de ese año. Además, Zapatero incumplió su promesa electoral, según la cual retiraría las tropas si antes de finalizar el mes de junio de 2004 no se aprobaba una nueva resolución del Consejo de Seguridad. Esa resolución se aprobó, pero nuestras tropas ya habían sido retiradas.
6. A la verdad se le falta también por omisión. Y la verdad oficial ha ocultado que España participó durante un año en la reconstrucción institucional, enviando expertos que colaboraron en la reorganización de la Administración, en la redacción de textos legales, en la recomposición del sistema judicial, en la aplicación de normas de control presupuestario, en la elaboración de planes y programas de regadíos, entre otros muchos.
7. La verdad oficial también oculta la importante ayuda humanitaria prestada por España. Primero, en el puerto de Unm Qsar, como antes se recordó. Después, con la actuación de los expertos de la AECI. Y simultáneamente por la brigada Plus Ultra. En la ordenación de la ayuda humanitaria internacional, en las oficinas de la ONU, perdió su vida el capitán de navío Martín Oar.
8. La verdad oficial oculta el importante papel que desempeñó España en los primeros momentos de la reconstrucción económica y financiera, formando parte del núcleo de cinco países (con USA, Reino Unido, Japón y Australia), que la planificaron. Nuestro país organizó la Conferencia de Donantes los días 23 y 24 de octubre de 2003, con la asistencia de más de cien países y organismos internacionales, incluido el secretario general de la ONU, en la que cada uno de ellos cifró su participación en la reconstrucción.
9. Finalmente, la verdad oficial ha ocultado el papel que desempeñó la brigada Plus Ultra, tanto en misiones humanitarias como de paz, seguridad y estabilización de Irak. Sus «reglas de enfrentamiento» (ROES) les impidieron prestar el apoyo solicitado por losamericanos en una acción ofensiva contra determinado clérigo. En esta misión, por primera vez en la historia, se integraron batallones de cuatro países centroamericanos a los que nuestra retirada dejó abandonados, en lo que ellos consideraron como una deserción. Las Fuerzas Armadas perdieron de un plumazo el prestigio alcanzado en otras muchas misiones de paz. Y nadie ha contado el humillante trayecto que hubieron de recorrer en su retirada vergonzosa, desde Diwaniyah hasta Kuwait.
Y todo cuanto he afirmado anteriormente contra la «verdad oficial» esta desarrollado y más fundamentado en mis «Memorias» como comisionado para Irak que, acompañada de abundante documentación, verá pronto la luz. ¿Y qué pasa hoy en Irak? Recuerdo que un profesor de la Universidad de Los Ángeles, al preguntarle por las noticias que le llegaban de España, me contestó: «Sólo cuando hay atentados de ETA». Ahora las únicas noticias que recibimos de Irak son de atentados. Pero no son las únicas que se producen. Han avanzado mucho en su reconstrucción institucional (Constitución, elecciones, Parlamento, libertades) y económica (cuando planificábamos la reconstrucción financiera las cuentas salían con el barril de petróleo a veinticuatro dólares; ahora está a más de cien).Tienen muchas dificultades en su lucha contra el terrorismo porque allí el terrorismo, a diferencia de lo que ocurre en España desde hace cuarenta años, es un terrorismo suicida, contra el que es más difícil, aún, luchar. Pero tarde o temprano culminarán el proceso de su transición política y el de su reconstrucción, porque es un país rico que tiene mucha gente preparada. Cuando ese momento llegue, muchos países sentirán el orgullo de haber participado en la más noble de las empresas: ayudar a un país a pasar de la dictadura a la democracia. España no será uno de ellos, pero muchos sentiremos el íntimo orgullo de haberlo intentado durante un año. La demagogia tiene también sus reglas.
(*) Ex secretario de Estado de Defensa y ex comisionado del Gobierno de España para Irak

viernes, marzo 07, 2008

Contra el “todo vale”

Iñaki Ezkerra (Presidente del Foro Ermua)


La Legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido la del “todo vale”. La consigna del “todo vale” ha llegado a crear en España no ya una doctrina política sino una verdadera subcultura que es profundamente antidemocrática y enemiga de la convivencia. Una subcultura heredada inicialmente del nacionalismo vasco pero ya totalmente asimilada por el partido que nos ha gobernado durante los últimos cuatros años, que llegó al Gobierno gracias a ella y que pretende servirse de ella para perpetuarse en el Gobierno. Pero es preciso decir en voz alta que para obtener el poder en unas elecciones o mantenerse en el poder “no vale todo”.

No vale proponer a los demócratas el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo a la vez que se propone a los propios terroristas otro pacto. No vale acercarse a los terroristas cuando se está en la oposición y decirles que se les va a tratar mejor que lo que lo está haciendo el Ejecutivo que en ese momento gobierna. No vale invitar a los terroristas a que propicien ese cambio como sólo ellos saben hacerlo. No vale prometer a los terroristas ni a los independentistas, ni a los que son una cosa y otra al mismo tiempo, lo que no se puede prometer. No vale violar la jornada de reflexión de unas elecciones. No vale atacar las sedes del partido rival. No vale buscar votos entre la chatarra y los cadáveres de Atocha. No vale responsabilizar al partido rival de un atentado terrorista por más que éste sea una respuesta a una determinada política que no juzgamos ni adecuada ni moral. No vale aliarse ni con los cómplices políticos del terrorismo ni con quienes pretenden la destrucción del Estado democrático español. No vale querer hacer pasar por respetables ni ideas ni ideologías antidemocráticas y totalitarias. No vale hacer de la izquierda un valor absoluto porque entonces se rompe la convivencia ya que quien no pertenece a la izquierda queda excluido del respeto que merece como demócrata y como ciudadano. No vale hacer de la libertad otro valor absoluto. Porque no lo es. Porque, con ser un bien inapreciable y un derecho de toda persona, la libertad de uno debe estar limitada en su ejercicio por la libertad de los otros y viceversa. Porque hay muy pocos valores que puedan llamarse absolutos como pueda ser el de la vida, que indudablemente lo es aunque lo relativicen quienes, por otra parte y paradójicamente, absolutizan valores más relativos cuando no desechables como la secta política o la tribu étnica. No vale llamar al otro gratuitamente “fascista” por un mínimo sentido de la propiedad del lenguaje, del uso adecuado tanto de los conceptos como de las palabras y porque quien desde un partido democrático hace un uso gratuito de ese vocablo coincide con los nacionalistas, o sea con quienes lo hacen desde el racismo y el totalitarismo sirviendo así a esa mala causa. No vale el desprecio hacia una religión secularizada como el cristianismo cuyo discurso doctrinal ha sido fuente moral de la propia Ilustración y coincide con ésta incluso en las palabras que la Revolución francesa escribió con mayúsculas: Libertad, Igualdad y Fraternidad. No vale sembrar la división gratuitamente entre los españoles en materias vitales como la lucha antiterrorista. No vale intentar dividir a las víctimas del terrorismo. No vale ningunear a las víctimas del terrorismo. No vale hacer sufrir a las víctimas del terrorismo. No vale estigmatizar a las víctimas del terrorismo. No vale insultar a las víctimas del terrorismo diciendo que están siendo manipuladas como si su tragedia las hiciera menores de edad en lugar de hacerlas dignas del mayor respeto y consideración y reconocimiento. No vale omitir, silenciar, borrar las huellas y el recuerdo del asesinato cometido por ETA para que nadie se acuerde dentro de unos años de quiénes fueron los asesinos y por qué esa persona fue asesinada. No vale agredir a las víctimas del terrorismo diciendo que obstaculizan el camino hacia la paz y que ponen palos a las ruedas de la paz y demás cursiladas con las que se las convierte en dianas del odio de los fanatizados, los ciegos y los necios. No vale asistir a sus funerales para sacarse la foto electoralista mientras se está ignorando y ofendiendo a sus familiares en el propio cementerio y ante el difunto. No vale traicionar la memoria y la ideología y los valores y la causa del compañero de partido asesinado. No vale hacer de la táctica publicitaria y mediática un absoluto y un valor moral. No vale utilizar la Justicia de un modo táctico y selectivo al servicio propio y de intereses puramente electorales. No vale ex carcelar a asesinos y encarcelarlos caprichosamente, como si la Justicia fuera un instrumento de chantaje. No vale chantajear a los chantajistas con la Justicia cuando ésta debe ser aplicada para acabar con el chantaje, no para perpetuarlo. No vale chantajear a los demócratas con multas por usar su libertad de expresión y reunión cuando se permite ilegítimamente expresarse y reunirse y manifestarse a los terroristas y a sus cómplices. No vale mirar hacia otro lado cuando los compañeros de otro partido democrático son puestos en la diana en las paredes de su barrio o cuando se les echa de un trabajo por defender una ideología y pertenecer a un partido perfectamente legítimos. No vale suplantar a las víctimas del terrorismo presentándose uno como víctima de una tragedia que asoló a toda España hace setenta años y que dejó cicatrices en todos los hogares de España. No vale abrir las cicatrices en nombre de una falsa memoria histórica que no es más que selectiva e interesada amnesia. No vale decir una cosa y la contraria. No vale blandir los huesos de los muertos como si fueran garrotes para resucitar el viejo cainismo hispánico que habíamos superado. No vale invocar la memoria histórica de los muertos de la Guerra Civil para sacarlos de las tumbas y hacer que sigan luchando sus esqueletos unos contra otros o contra los vivos. No vale hacer sufrir removiendo la memoria trágica de los vivos. No vale permitir que los asesinos y los cómplices de los asesinos insulten a infrinjan dolor a las víctimas del terrorismo en letras de canciones o poniendo a las calles los nombres de los asesinos o nombrando hijos predilectos a los asesinos. No vale dejar que las nuevas generaciones jueguen en parques y plazas que llevan los nombres de los asesinos y que los tomarán por modelos de conducta a imitar. No vale negociar con quienes practican esas infamias. No vale negociar con quienes amparan esas infamias. No vale perseguir ni estigmatizar a un partido ni a un colectivo ni a unos ciudadanos que tratan de desterrar para siempre esas infamias de la vida española. No vale ser cómplice de la infamia nacionalista y del silenciamiento de las víctimas y del olvido. No vale despreciar el esfuerzo de anteriores gobiernos en la lucha antiterrorista para presentarse como el gran pacificador. No vale rechazar frívolamente la experiencia y los logros de los otros en esa lucha. No vale haber permitido que resucitara el terrorismo. No vale llevar la ominosa negociación con los terroristas al Congreso de los Diputados. No vale haber desobedecido incluso aquella resolución votada en el Congreso de los Diputados. No vale seguir negociando con terroristas después de un atentado mortal. No vale negociar nunca con terroristas. No vale mentir sobre los terroristas. No vale mentir nunca. No vale haber dado la razón o parte de la razón a la causa de los terroristas al convertirlos en interlocutores y haber ayudado a que crecieran en el País Vasco las plataformas y los colectivos y los partidos y las mesas del totalitarismo. No vale renegar ante el nacionalismo vasco de los valores de la España democrática y de la España histórica. No vale despreciar quinientos años de Historia de una gran Nación. No vale saltarse todos los consensos de la Transición. No vale aliarse con socios que son los enemigos declarados de la democracia española. No vale remover los cimientos del modelo de Estado y de la Nación que nos han dado paz (la verdadera paz de la Constitución de 1978) y la auténtica prosperidad a los españoles así como respecto en el contexto internacional. No vale socavar la unidad de los españoles. No vale socavar la igualdad de los españoles. No vale expulsar a un compañero del partido sólo porque tiene principios. No vale humillar a un compañero de partido al que ya le han humillado además los nacionalistas del modo más infame y más bajo, es decir recurriendo a la violencia física. No vale acabar con la democracia interna del propio partido con el lema del que se mueve no sale en la foto. No vale hacer fotos de los serviles y los dóciles para presentarlos como los modelos civiles que no son ni serán nunca. No vale perseguir a todo lo que se mueve libremente. No valen los expedientes ignominiosos, las mentiras insidiosas ni las purgas neoestalinistas. No vale la mentira que ha sentado cátedra en esta Legislatura que ahora termina afortunadamente. No vale acosar a los candidatos de otros partidos ni dar lecciones a las acosadas ni presumir de saber contener el llanto cuando esas mujeres han demostrado un valor que es lo que hace posible que todavía quede algún resquicio de libertad en nuestra tierra. No vale restar importancia a los incidentes inaceptables de una campaña electoral cuando son el resultado de una Legislatura que comenzó violando el derecho de los españoles a meditar tranquilamente su voto.


(Este texto de Iñaki Ezkerra fue leído en la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, el 27 de febrero, por varios miembros del Movimiento Cívico catalán y vasco así como publicado en la página web del diario La Razón el 6 de marzo de 2008. Lo suscriben entre otros Mapi Heras, Ana Velasco, Carmen Ladrón de Guevara, Nerea Alzola, Isabel Calero, Ana María Torrijo, Ariadna Hernández, Hermann Terstch, Fernando García de Cortázar, Josep March, Michelo Artiach, Íñigo Martínez de Pisón, Antonio Aguirre, Ignacio Arsuaga, María Victoria Longares y Alejandro Campoy)

¿Una España roja para la niña de Rajoy? - elConfidencial.com

Me equivoqué. Convendrán conmigo en que, al final, la niña de Mariano Rajoy se ha convertido en la protagonista de la campaña electoral, y eso es un acierto, independientemente de que la primera referencia que el líder del PP hizo de esta chiquilla que nadie conoce pero que tiene centenares de nombres –tantos como niñas estén naciendo estos días en nuestro país-, me pareciera una cursilería. Hoy puedo decirles que esa niña es, sin lugar a dudas, un motivo de esperanza. Quedan escasas cuarenta y ocho horas para que este país decida si quiere seguir caminando por la senda de la división y el rencor o si, por el contrario, apuesta por el cambio y tiende la mano a una nueva aventura de convivencia en libertad. Yo no voy a decirles a quien creo que deberían votar –Dios me libre de hacer semejante cosa-, pero si les diré qué país creo que debe ser aquel en el que crezca la niña de Rajoy, las niñas y niños que han nacido estos días y vendrán al mundo en los meses venideros.

Cuenta San Agustín en La Ciudad de Dios cómo en la decadencia de Roma, arrasada la ciudad por una absoluta degradación moral y política, la gente de la calle echaba la culpa de todos sus males a los seguidores de Cristo: “No llueve. La culpa la tienen los cristianos”, era el dicho más extendido. Las doctrinas totalitarias siempre han buscado un ‘cabeza de turco’ sobre el que descargar las responsabilidades de todos sus males. Pues bien, durante estos cuatro años, desde antes incluso, la izquierda ha venido situando a una parte importante de la población, la que no coincide con su manera de pensar, en el vértice de todos los desastres causados por ellos mismos, por sus políticas insolidarias. La culpa la tienen los del PP.

El origen de esta legislatura es un pacto brutal, la mayor evidencia de la carga de exclusión sobre la que gobierna Rodríguez. Y, fíjense, de todas las mentiras, de todos los engaños de estos cuatro años, el último me parece si cabe el más vil: Rodríguez, en una entrevista con Carlos Herrera y, después, en el primere debate, negó sistemáticamente conocer y respaldar el Pacto del Tinell. Pues bien, en su absoluta inmoralidad, lo ha incluido en la página 101 del Libro Blanco, haciendo bueno su contenido y respaldando la política de exclusión a la que conduce. Rodríguez ha hecho de la demagogía una estrategia, y de la mentira una obsesión, y todo para situar al PP y a los diez millones de votantes que tiene en las antípodas del sistema. Dice San Agustín, en el mismo libro, que “naturalmente, los educados en las disciplinas liberales tienen afición a la Historia y con suma facilidad conocen estos hechos”, pero aparentan ser ajenos a ellos para envenenar a la población de odio. Odio, entonces, contra los cristiano, y ahora contra todo lo que se signifique al margen del pensamiento único que nos gobierna.

Esta es la España roja de Rodríguez, en la que han nacido miles de niños en estos cuatro años, y a los que les espera un futuro de incomprensión y de merma de libertades y derechos. Pero es posible cambiarlo. No es ninguna quimera. La oportunidad está al alcance de la mano, el próximo domingo. No lo hagan por despecho, ni siquiera por el dolor que ha podido causar tanto resentimiento... Háganlo por esperanza, porque es posible una España distinta, en la que nadie pueda ser marginado por sus ideas políticas, en la que se gobierne a favor de las personas, y no de determinados colectivos. Una España solidaria. Una España libre. Una España en la que a nadie se le imponga como tiene que ser ni como tiene que pensar. Una España en la que se respeten todas las ideas, y todas las confesiones, en la que no se margine a unos para satisfacer los derechos de otros. Una España que hasta ahora ha sabido convivir sin exclusiones. Nadie, nunca, había ejercido su tarea de gobierno sobre la base de la exclusión. No lo hicieron ni Suárez, ni González, ni Aznar. Ha tenido que llegar Rodríguez para demostrarnos hasta que extremos conduce la ambición de poder, hasta donde se es capaz de vulnerar las reglas del juego en el tablero del ‘todo vale’.

Muchos de ustedes habrán tenido hijos en estos cuatro años. Qué futuro quieren para ellos, uno en el que su país se divida entre buenos y malos, o uno en el que la convivencia se fundamente en el respeto a las ideas de los demás. Qué les vamos a enseñar a esos niños, a odiar, o a querer. Qué les vamos a ofrecer, incomprensión o confianza. No son palabras huecas, ni vacías de contenido: es este Gobierno el que dividió un día al país en buenos y malos, ellos los buenos y los demás los malos, el que tachó de derecha extrema a todos los que no comparten su manera de ver las cosas, el que nunca buscó el consenso con la otra parte sino que directamente la puso entre la espada y la pared adoptando decisiones de difícil aceptación para una parte muy importante de la sociedad, el que ha fomentado el odio y las manifestaciones violentas contra los que discrepan, el que ha consguido que las personas normales se acaben convirtiendo en marginados sociales.

Qué país queremos, uno en el que se priman los derechos de los fuertes frente a los derechos de los débiles, en el que se aplaude al médico que incumple las reglas básicas de la deontología, en el que se permiten los infanticidios de bebés sietemesinos... O un país en el que se respetan los derechos de todos, principalmente los de los más débiles, aquellos que no pueden responder por sí mismos ni defenderse de las agresiones externas. Un país en el que se favorece la cultura de la irresponsabilidad, del todo vale, del mínimo esfuerzo, o un país en el que se prima el mérito, en el que se enseña a nuestros hijos que lo que hagan tiene consecuencias, para bien o para mal, y que deben asumirlas, y que para crecer y desarrollarse tienen que trabajar y esforzarse. Un país en el que se premia la burla de la ley y la rebeldía frente a las normas, o un país en el que se enseña que las leyes están para cumplirse y que las normas son necesarias para el correcto funcionamiento de todas nuestras estructuras. Eso es lo que hay que plantearse este domingo, qué España queremos para la niña de Rajoy, para todas las niñas y niños para los que nuestro voto es importante porque de él depende su futuro. Simplemente, piénsenlo.

sábado, febrero 23, 2008

El viejo profesor socialista Alfonso Lazo invita a votar contra la reelección de Zapatero

Libertad Digital

En un artículo publicado en El Mundo de Andalucía, el viejo profesor socialista comienza diciendo que "José Luis Rodríguez Zapatero es el peor gobernante habido en España desde que murió Franco; el único capaz de colocar como objetivo de su política la ruptura entre los españoles. No se trata de una afirmación ociosa".

"El susurro de ZP", prosigue, "reconociendo junto a un periodista áulico que necesita aumentar las tensiones del país, y llegar si es preciso al drama, viene a ser el acta notarial que reconoce lo que todos ya sabíamos de manera un poco intuitiva: para mantener el poder, el señor Z. necesita mantener el voto de los radicales, los progres, las mentalidades adolescentes, los iluminados, los castristas, los okupas, los jipis viejos anclados en 1968, gente toda ella abstencionista confesa salvo caso de odios desatados y grave rompimiento social.

Para Lazo, la confesión de la "tensión" explica, además, su confrontación con la Iglesia y con las víctimas del terrorismo. "Y explicado queda el guerracivilismo y el cuidadoso diseño de la Media Memoria Histórica. Los españoles vivían reconciliados hasta que desde el poder se reabrieron las viejas heridas de la contienda; una acción maligna destinada a destruir los esfuerzos pacificadores de Adolfo Suárez y Felipe González. Gran descomponedor, ZP incluso llega a poner en peligro el concepto mismo de Justicia en un Estado de Derecho cuando detiene, o pone en libertad, según intereses electorales, a los asesinos de ETA. Personaje tal no merece un solo voto. Que pierda las elecciones pasa a ser asunto de salud pública", añade.

Para Lazo, el resultado electoral puede ser dramático porque tal y como están las cosas el chantaje nacionalista será aun mayor. "No es posible aventurar en estos momentos quién ganará el 9 de marzo; pero es seguro que si gana el PSOE ganará por menos escaños de los que ahora disfruta. Una situación, en efecto, dramática, según la terminología acuñada por el presidente; porque el Gobierno va a quedar todavía más indefenso ante los chantajes nacionalistas de catalanes y vascos.

"Acaba de recordarlo el portavoz de Esquerra Republicana", continúa evocando las palabras de los nacionalistas: "Si Zapatero vuelve a la Moncloa, cobraremos por adelantado nuestro apoyo". "Un cobro", afirma, "en plena crisis económica que ZP aviva con sus promesas electorales de tirar la casa por la ventana". Por eso, considera que estas elecciones son las más importantes celebradas en España desde el comienzo de la democracia.

Para el profesor socialista, todos los políticos anteriores, desde Suárez a Carrillo pasando por Guerra o Aznar, eran personas maduras y tenían sentido del estado, pero "Zapatero, no: astuto, sin auctoritas, temido dentro del PSOE aunque no respetado, ignorante de la Historia de España, es rehén de los nacionalismos hasta el punto de modificar bajo cuerda la Constitución a golpes de concesiones."

Alfonso Lazo se pregunta cómo podemos recomponer una situación así. Se responde que incluso un voto favorable hacia el PP sería comprensible para buenos militantes socialistas horrorizados "con la deriva reaccionaria del PSOE en busca de apoyos entre el tribalismo prehistórico, lo agradecerían silenciosos. No obstante, a los viejos y convencidos socialdemócratas puede resultarles duro escoger de pronto la papeleta con las siglas del PP. Para ellos se abre el voto del ideal. "

Termina su artículo considerando que cabe la posiblidad de votar "al partido contra el que la prensa áulica ha decretado silencio porque muerde los sufragios del PSOE. El partido de Rosa Díaz, de Femando Savater, de Álvaro Pombo, de Antonio Muñoz Molina, del historiador Elorza, del escultor Ibarrola... Ningún otro puede ofrecer un friso semejante de intelectuales prestigiosos; nada más alejado de los mediocres artistas de subvenciones millonarias que cantan las cejas de ZP." Finalmente, dice, puede votarse en blanco. "En todo caso, al final, cualquier decisión es buena si termina restando papeletas de las urnas al peor de los candidatos".