jueves, diciembre 04, 2008

martes, noviembre 25, 2008

El crucifijo en la escuela no viola la laicidad... en Italia

La sentencia del juez de Valladolid que, a petición de uno de los padres, obliga a retirar los crucifijos de un colegio público, dice que la presencia de símbolos religiosos en una escuela pública es incompatible con la laicidad del Estado español. Alega que atenta contra los derechos fundamentales, especialmente los referidos a la libertad ideológica y religiosa. La cuestión se planteó también en Italia, un país de mayoría católica y de Estado aconfesional como España, y la decisión del más alto tribunal fue la contraria.
El Consejo de Estado italiano, tribunal supremo en la jurisdicción administrativa, afirmaba en una sentencia publicada el 13 de febrero de 2006, que la presencia del crucifijo en las aulas de una escuela pública no es contraria a la laicidad.
El caso tuvo su origen en el recurso de una madre finlandesa que invocaba el principio de la laicidad del Estado para que la escuela de Padua donde estudiaban dos hijos suyos retirara todos los símbolos religiosos. La sentencia del Consejo de Estado señalaba que, según doctrina del Tribunal Constitucional, la laicidad es un principio supremo de la Constitución italiana, aunque no figure expresamente en ella.
Por otro lado, advierte que las condiciones de aplicación de la laicidad se definen también con arreglo a la tradición cultural y a las costumbres de cada pueblo, como muestra la diversidad de determinaciones en distintos países. La sentencia menciona los casos de Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos.
Así pues, la cuestión es "si la exposición del crucifijo en las aulas (…) es contraria a las normas fundamentales de nuestro ordenamiento constitucional que dan forma y sustancia al principio de laicidad". Para responder, el Consejo examina la función y el significado que tiene el crucifijo en la escuela, según la tradición italiana.
"En un lugar de culto, el crucifijo es propia y exclusivamente un símbolo religioso", dice la sentencia. En cambio, en una sede no religiosa, como la escuela, destinada a la educación de los jóvenes, “exponerlo estará justificado y tomará un significado no discriminatorio en el plano religioso, si es apto para representar y recordar de modo sintético, inmediatamente perceptible e intuitivo (como todo símbolo), valores civilmente relevantes, sobre todo los que sustentan e inspiran nuestro orden constitucional".
En tal caso, "el crucifijo podrá cumplir, aun en un contexto ‘laico’, distinto del religioso que le es propio, una función simbólica altamente educativa, con independencia de la religión que profese cada alumno".
Pues bien, prosigue la sentencia, "en Italia, el crucifijo es apto para expresar –en clave simbólica, desde luego, pero de modo adecuado– el origen religioso de los valores de tolerancia, respeto mutuo, estima por la persona y afirmación de sus derechos y su libertad, autonomía de la conciencia moral ante la autoridad, solidaridad humana, rechazo de toda discriminación; valores característicos de la civilización italiana".
"Recordar, por medio del crucifijo, el origen religioso de tales valores y su plena y radical conformidad con las enseñanzas cristianas sirve pues para poner de manifiesto su fundamento trascendente, sin poner en cuestión, más bien subrayando la autonomía del orden temporal con respecto al orden espiritual (no su contraposición basada en una interpretación ideológica de la laicidad que no encuentra confirmación alguna en nuestra Carta fundamental)". Esos valores de origen cristiano "son vividos en la sociedad civil de modo autónomo”, de suerte que “pueden ser aprobados ‘laicamente’ por todos, con independencia de que pertenezcan a la religión que los ha inspirado y propugnado".
Por tanto, concluía la sentencia, si el crucifijo en la escuela tiene la función de expresar el fundamento de los citados valores civiles, "en el contexto cultural italiano parece en verdad difícil encontrar otro símbolo que se preste mejor a hacerlo".

¿Chistes viejos?. ANTONIO MUÑOZ MOLINA 25/11/2008

En su artículo del 24 de noviembre, Almudena Grandes hace lo que tal vez intente ser una broma acerca de una monja en el Madrid del comienzo de la Guerra Civil: "¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una pandilla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?". ¿Estamos ante la repetición del viejo y querido chiste español sobre el disfrute de las monjas violadas? No hace falta imaginar lo que sintieron, en los meses atroces del principio de la guerra, millares de personas al caer en manos de pandillas de milicianos, armados y casi siempre jóvenes, aunque tal vez no siempre sudorosos.

Basta consultar a historiadores fuera de toda sospecha o -ya que nos preocupa tanto la recuperación de la memoria- recuperar el testimonio de republicanos y socialistas sin tacha que vieron con horror los crímenes que se estaban cometiendo en Madrid al amparo del colapso de la legalidad provocado por el levantamiento militar.

Ni a Manuel Azaña, ni a Indalecio Prieto, ni a Arturo Barea, ni a Julián Zugazagoitia les costó nada imaginar la tragedia de tantas personas asesinadas por esas pandillas no siempre incontroladas que preferían mostrar su coraje sembrando el terror en Madrid en vez de combatiendo al enemigo en la sierra. Casi todos ellos hicieron lo poco que podían por salvar a inocentes: a Juan Negrín no le fue nada fácil evitar que asesinaran a su propio hermano fraile. Y todos ellos sabían el daño que esos crímenes estaban haciendo internacionalmente a la justa causa de un régimen legítimo asaltado por una sublevación sanguinaria e inicua. Almudena Grandes habla de exiliarse a México: cuando leemos artículos como el suyo y como tantos otros que por un lado o por otro parecen empeñados en revivir las peores intransigencias de otros tiempos, algunas personas nos sentimos cada vez más extrañas en nuestro propio país.

sábado, noviembre 22, 2008

jueves, noviembre 13, 2008

Un ex asesor de Thatcher lamenta que Obama se crea la “filfa” del calentamiento global

Libertad Digital

El experto climatólogo, polemista y ex asesor de Margaret Thatcher Christopher Monckton ha denunciado las "mentiras" de Al Gore sobre el clima, y ha lamentado que Obama se haya creído una "filfa", “impulsada por la izquierda para acabar con la hegemonía occidental”.

L D (EFE) "Pero al menos en España José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que dicen no es verdad", ha subrayado Monckton, de visita en Madrid para defender las ideas de su libro: "¿Apocalipsis? ¡No! Por qué el calentamiento global no es una crisis global". Recientemente, el presidente de la República Checa Václav Klaus ya dudó en España de tales planteamientos, afirmando que "El calentamiento global es un intento de reprimir el desarrollo de la prosperidad en el mundo".

En una entrevista con Efe, Monckton ha argumentado que sólo "una pequeña minoría" de científicos cree que el ser humano es capaz de afectar el cambio climático, una idea “impulsada por la izquierda internacional para acabar con la hegemonía occidental".

Así, Monckton ha apuntado que los “extremistas climáticos” pretenden que en Occidente se reduzcan las emisiones de dióxido de carbono -"un gas perfectamente inofensivo y presente en el mundo desde hace decenas de miles de años"- en un 80 o 90 por ciento, "lo que supone una reducción proporcional de las economías occidentales".

"Pero no verás a nadie pedirle a China, Rusia o India una reducción semejante, porque son países de la izquierda y están autorizados a emitir todos los gases que quieran", apuntó. Entonces, ¿qué hace el ex vicepresidente estadounidense Al Gore defendiendo estas teorías?. De hecho, el mismo miércoles la NASA reconoció el falseamiento de datos que favorecían a los amigos del calentamiento global, confesando que "copió" los resultados de septiembre en Rusia, lo que alteró la media de temperaturas haciendo que ésta se incrementase.

"Miente; Al Gore miente y lo sabe. Al Gore no sabe nada de ciencia, y si se creyera lo que cuenta no se habría comprado un apartamento de 4 millones de dólares en la costa de San Francisco el mismo año en que nos asusta a todos con que el nivel del mar va a subir seis o siete metros", ha explicado Monckton.

Autor de decenas de artículos sobre el tema, Monckton ganó popularidad con uno sobre "Las 35 mentiras de la película de Gore" y retándole a un debate que aún no ha sido aceptado. "Nunca lo será porque Gore no es capaz de defender las ideas que difunde y sabe que si lo intenta, le pondré contra las cuerdas en dos minutos".

En cuanto a la cumbre sobre cambio climático recién celebrada en Pekín, Monckton admitió que hay muchos problemas medio-ambientales causados por el hombre, pero “el clima no es uno de ellos, porque nuestra influencia es mínima”. Tampoco le impresionó el consenso alcanzado en dicha cita ya que “la ciencia no se decide por consenso, no es una democracia; la ciencia busca la verdad objetiva y lo que es científicamente verdad lo es, te guste o no”.

A su juicio, a los políticos “les resulta muy emocionante este sentimiento apocalíptico que impele a la clase política a salvar el mundo y a los votantes, pidiéndoles que cambien sus bombillas, se olviden de sus coches y cierren sus fábricas”, planteó. "Es facilísimo excitar a los políticos con un eslógan tan sexy como ‘salvad el planeta’; los políticos son como niños, dales algo así con lo que jugar y jugarán, por lo menos hasta que se aburran o los votantes se den cuenta de que los ‘datos objetivos’ que les presentan son mentira".

Tampoco la elección de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos augura nada bueno, según Monckton, ya que el demócrata "ya ha dicho que cree esta filfa del cambio climático al igual que la mayoría de los políticos; en España, al menos, José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que nos están diciendo no es la verdad". Pese a todo, Monckton es optimista: "en mil años se verá que no tenían razón", y aun antes de eso "los políticos se aburrirán de este tema". Pero por ahora no.

miércoles, noviembre 12, 2008

jueves, octubre 23, 2008

miércoles, octubre 22, 2008

Aznar arremete contra 'los abanderados del apocalipsis' del cambio climático

PRESENTACIÓN DEL LIBRO 'PLANETA AZUL (NO VERDE)'

* El ex jefe del Ejecutivo critica que se destinen miles de millones de euros
* Considera, de acuerdo con el presidente checo, que el fenómeno es 'cuestionable'


El cambio climático no es un fenómeno real, sino una teoría "científicamente cuestionable" que se ha transformado en una "nueva religión" cuyos abanderados son unos "enemigos de la libertad". Con esta rotundidad se ha expresado el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, al presentar el libro 'Planeta Azul (No Verde)', del presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, editado por la Fundación FAES que dirige el presidente de honor del Partido Popular.

En el momento actual de "una crisis económica que es especialmente grave en España", el ex presidente del Gobierno ha criticado duramente que "los abanderados del apocalipsis climático exigen dedicar cientos de miles de millones de euros... a causas tan científicamente cuestionables en su viabilidad como ser capaces de mantener la temperatura del Planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos".

No obstante, el presidente de FAES ha defendido la necesidad de "investigar sobre nuevas fuentes energéticas" y trabajar por "reforzar el mix energético de países tan dependientes como España con una energía limpia y segura, como la energía nuclear".
Un 'dogma engañoso'

Aznar, a pesar de todo, ha rechazado ser "lo que algunos llaman un negacionista del cambio climático", y por el contrario ha asegurado que se considera "ecologista, si el ecologismo significa conservar el medioambiente, preservar nuestros bosques, sostener la biodiversidad, reciclar, ahorrar energía". Sin embargo, ha insistido en que los defensores del "apocalipsis climático" constituyen una amenaza para la libertad porque defienden "una nueva religión que condena a la hoguera de la plaza pública a aquellos que osen poner en duda sus tesis".

Tras la presentación de Aznar, Vaclav Klaus ha tomado la palabra para proclamar que "la libertad está en peligro, y el clima está bien". El presidente de la República Checa considera que la lucha contra el calentamiento global se ha convertido en "algo irracional" basado en un "dogma engañoso" más que en la investigación científica seria.

"El calentamiento ni es global, ni es grande, ni es algo sin precedentes", ha asegurado Klaus, contradiciendo al igual que Aznar la opinión de los informes del IPCC, el organismo científico de referencia en el campo del cambio climático.

Klaus no ha dudado en calificar al ex vice presidente de EEUU, Al Gore, galardonado en 2007 con el Premio Nobel de la Paz por su campaña contra el cambio climático, como un "manipulador" que ha engañado a la población mundial con su famoso documental, 'Una Verdad Incómoda'.

"¡Tenemos que enfrentarnos a esta propaganda!", ha exclamado Klaus ante un auditorio en el que estaban presentes figuras del Partido Popular como Ana Botella, Manuel Pizarro, Eduardo Zaplana, Elvira Rodríguez y Miguel Arias Cañete.

Frente al intervencionismo que para Klaus representan "todos esos ecologistas radicales que quieren imponernos reglas sobre cómo vivir nuestras vidas y hasta lo que debemos comer", el presidente de la República Checa ha defendido que "la libertad humana, la innovación y el mercado serán suficientes para preservar nuestra prosperidad".

sábado, octubre 18, 2008

Pablo Molina - Qué será lo que tiene Obama - Fin de semana

Pablo Molina - Qué será lo que tiene Obama - Fin de semana: "La progresía española, es decir, la mitad de la población, el 95% de los periodistas y el 130% de las autodenominadas 'gentes de la cultura', quiere que Barack Hussein Obama gane las elecciones norteamericanas. La última encuesta sobre intención de voto llevada a cabo en España daría una victoria aplastante al candidato demócrata. Por desgracia para el ignorante pueblo norteamericano, los progres españoles no pueden votar allí, pero si lo hicieran, Hussein arrasaría."

miércoles, julio 30, 2008

::Aceprensa:: El sueño de Tony Blair

::Aceprensa:: El sueño de Tony Blair

El político británico confiesa que siempre ha creído en “la importancia crucial de la cuestión religiosa. El pensamiento de la Ilustración quiso hacernos creer que el progreso irresistible de la humanidad era sinónimo de extinción de las religiones, que ya no íbamos a necesitarlas, que Dios estaba condenado. Craso error”. Las más recientes encuestas Gallup muestran que a la cuestión “¿La religión es importante en su vida?”, responden que sí del 90% al 96% de los habitantes de países musulmanes, el 70% en EE.UU., el 36% en el Reino Unido.

Después Blair explica cuál es su sueño: “Sueño con que nos demos cuenta de que, lejos de ser una reliquia de la historia, la fe puede desempeñar un papel salvador en un mundo cada día más interdependiente. Sueño con que la religión humanice, dé sentido y valores, una dimensión espiritual a una globalización caótica que hace perder a los pueblos sus identidades y sus referencias. Sueño con que en lugar de temerse, de desconfiar unos de otros, de combatirse, los creyentes de las diversas religiones aprendan a dialogar, a respetarse y a trabajar juntos por el bien común”.

miércoles, julio 23, 2008

Walter E. Williams - El más importante de los recursos - Ideas

Walter E. Williams - El más importante de los recursos - Ideas

No es verdad que alta población y desesperación económica vayan de la mano. La República Democrática del Congo (antiguo Zaire) tiene 22 habitantes por kilómetro cuadrado; Hong Kong, 6.571. Si los fanáticos del control de natalidad tuvieran razón, Hong Kong, que tiene una densidad de población 300 veces superior a la del Congo, estaría sumido en la miseria, mientras que el país africano nadaría en la abundancia; pero resulta que el per cápita de Hong Kong asciende a 28.000 dólares, mientras que el del Congo, el país más pobre del mundo, apenas llega a los 309.

¿Qué posibilidades hay de que EEUU acabe estando superpoblado? El censo arroja una población de 304 millones. ¿Cuántos más podríamos ser? La verdad es que no lo sé, pero hay un par de datos que apuntan a que no deberíamos preocuparnos por ello. Las zonas urbanas –léase toda comunidad con al menos 2.500 habitantes– ocupan menos del 3% de los 2.300 millones de acres del territorio continental del país. Como la población mundial es de 6.700 millones, si metiéramos a toda la humanidad en EEUU tocaríamos a un tercio de acre por persona. Nadie está tratando de meter literalmente a todo el mundo en EEUU; lo único que estoy diciendo es que ni a EEUU ni al planeta se les está acabando el espacio.

miércoles, abril 23, 2008

Narnia

miércoles, marzo 26, 2008

Las mentiras sobre Irak. FERNANDO DÍEZ MORENO. ABC

SE afirma que una mentira repetida cien veces llega a convertirse en una verdad. Ningún ejemplo mejor para reflejar este aserto que el de la «verdad oficial» de que «España participó en la guerra ilegal de Irak». Además de «verdad oficial», es la «verdad» en que cree una gran mayoría de ciudadanos. Pero a nadie le gusta que le engañen, y no se puede engañar a muchos durante mucho tiempo. Porque esa «verdad oficial» es mentira, y lo saben bien quienes la han propalado durante cinco años, con generoso acompañamiento mediático, pero con daño irreparable al prestigio exterior de España y al principio de juego limpio en política. La Historia se basa en hechos, y los hechos son siempre tozudos. Veámoslo.
1. España no participó en la guerra de Irak. El prestigioso Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI), contrario a la guerra de Irak, publica anualmente un no menos prestigioso informe bajo las siglas de RAMSES (Rapport annuel mondial sur le syst_me économique et les stratégies), nada que ver con los faraones. En el correspondiente a 2007, por aportar un solo testimonio, Jolyon Howorth: «L´Europe et la securité mondial», pag. 49, afirmó: «solamente cinco países enviaron a Irak fuerzas de combate: Estados Unidos, 150.000 hombres; Reino Unido, 45.000; Australia, 2.000; Rumania, 278; y Polonia, 200». España no es mencionada.
2. La guerra de Irak no fue contraria a la «legalidad internacional». Los juristas sabemos que en Derecho todo es discutible, y que pueden defenderse con todo rigor las posiciones más encontradas. Pues bien, en la primera guerra del Golfo en 1991, la resolución del Consejo de Seguridad 678/1990, de 29 de noviembre, autorizó a los Estados miembros a utilizar todos los medios necesarios para hacer cumplir la resolución 660/1990 (que obligaba a Irak a retirar sus fuerzas del Kuwait invadido). Dicho en otros términos, es la Resolución que autoriza la guerra contra Irak. La 686/1991, de 2 de marzo, suspende las operaciones ofensivas (alto el fuego) a condición de que Irak acepte cumplir las doce resoluciones dictadas con anterioridad.
Once años después, en los albores de la «segunda guerra del Golfo», se aprueba la resolución 1441/2002. En ella se recuerda que siguen vigentes, entre otras, las resoluciones 678/1990, 686/1991 y 687/1991. Y recuerda especialmente que «en su resolución 687/1991 había declarado que un cese del fuego estaría subordinado a que Irak aceptara las disposiciones de esa resolución, incluidas las obligaciones de su cargo...».
Fue así que no se cumplieron las obligaciones impuestas a Irak, cesó el alto el fuego condicionado a su cumplimiento, por lo que recobró su virtualidad la resolución 678/1991, que autorizaba la guerra contra Irak. Durante doce años, el Consejo se Seguridad de Naciones Unidas aprobó hasta 64 resoluciones contra Irak. Una nueva resolución (¡una más!) habría tranquilizado a algunos, pero la «legalidad internacional» eran 64 resoluciones y no una sola.
3. Es cierto que no se encontraron armas de destrucción masiva (no que no las hubiera, pues Sadam Husein las había empleado contra la población kurda), pero reto a cualquier político, analista, experto, comentarista, tertuliano, periodista de investigación, o simplemente ciudadano, a que aporte un testimonio anterior a la guerra que pusiera en duda la existencia de tales armas. Como se ha señalado triste y recientemente, el arma de destrucción masiva era el propio Sadam.
4. Si España no participó en la guerra de Irak, ¿qué fue lo que hizo? Respuesta: primero, apoyarla políticamente, porque Sadam era un sanguinario dictador y un peligroso instigador del terrorismo global, contra el que España luchaba en la parte que le toca; segundo, enviar un contingente militar de ayuda humanitaria, que llegó cuando la guerra había terminado al puerto de Unm Qsar, del que no salió; tercero, enviar, posteriormente, un contingente militar, al amparo de las resoluciones del Consejo de Seguridad, entre otras, 1472/2003, 1483/2003, 1500/2003 y 1511/2003, con misión de seguridad y estabilización del país; y cuarto, participar en las tareas de reconstrucción de Irak en los ámbitos institucional, económico, financiero, de infraestructuras y de ayuda humanitaria.
5. Por eso, cuando en mayo de 2004 el presidente Rodríguez Zapatero decide retirar el contingente militar, no lo estaba retirando de una «guerra ilegal», sino de una misión de paz, seguridad y estabilidad amparada por Naciones Unidas. Se podrá discutir cuanto se quiera la legalidad internacional de la guerra. Pero es incontestable e irrebatible la legalidad internacional en la participación en la reconstrucción. Las fechas no engañan salvo al que se quiera dejar: la resolución 1483/2003, de 22 de mayo, hizo un «llamamiento a los Estados miembros y las organizaciones interesadas para que ayuden al pueblo de Irak en la labor de reformar sus instituciones y reconstruir el país y contribuyan a que existan en el Irak condiciones de estabilidad y seguridad de conformidad con la presente resolución»; la brigada española Plus Ultra llegó en el mes de agosto de ese año. Además, Zapatero incumplió su promesa electoral, según la cual retiraría las tropas si antes de finalizar el mes de junio de 2004 no se aprobaba una nueva resolución del Consejo de Seguridad. Esa resolución se aprobó, pero nuestras tropas ya habían sido retiradas.
6. A la verdad se le falta también por omisión. Y la verdad oficial ha ocultado que España participó durante un año en la reconstrucción institucional, enviando expertos que colaboraron en la reorganización de la Administración, en la redacción de textos legales, en la recomposición del sistema judicial, en la aplicación de normas de control presupuestario, en la elaboración de planes y programas de regadíos, entre otros muchos.
7. La verdad oficial también oculta la importante ayuda humanitaria prestada por España. Primero, en el puerto de Unm Qsar, como antes se recordó. Después, con la actuación de los expertos de la AECI. Y simultáneamente por la brigada Plus Ultra. En la ordenación de la ayuda humanitaria internacional, en las oficinas de la ONU, perdió su vida el capitán de navío Martín Oar.
8. La verdad oficial oculta el importante papel que desempeñó España en los primeros momentos de la reconstrucción económica y financiera, formando parte del núcleo de cinco países (con USA, Reino Unido, Japón y Australia), que la planificaron. Nuestro país organizó la Conferencia de Donantes los días 23 y 24 de octubre de 2003, con la asistencia de más de cien países y organismos internacionales, incluido el secretario general de la ONU, en la que cada uno de ellos cifró su participación en la reconstrucción.
9. Finalmente, la verdad oficial ha ocultado el papel que desempeñó la brigada Plus Ultra, tanto en misiones humanitarias como de paz, seguridad y estabilización de Irak. Sus «reglas de enfrentamiento» (ROES) les impidieron prestar el apoyo solicitado por losamericanos en una acción ofensiva contra determinado clérigo. En esta misión, por primera vez en la historia, se integraron batallones de cuatro países centroamericanos a los que nuestra retirada dejó abandonados, en lo que ellos consideraron como una deserción. Las Fuerzas Armadas perdieron de un plumazo el prestigio alcanzado en otras muchas misiones de paz. Y nadie ha contado el humillante trayecto que hubieron de recorrer en su retirada vergonzosa, desde Diwaniyah hasta Kuwait.
Y todo cuanto he afirmado anteriormente contra la «verdad oficial» esta desarrollado y más fundamentado en mis «Memorias» como comisionado para Irak que, acompañada de abundante documentación, verá pronto la luz. ¿Y qué pasa hoy en Irak? Recuerdo que un profesor de la Universidad de Los Ángeles, al preguntarle por las noticias que le llegaban de España, me contestó: «Sólo cuando hay atentados de ETA». Ahora las únicas noticias que recibimos de Irak son de atentados. Pero no son las únicas que se producen. Han avanzado mucho en su reconstrucción institucional (Constitución, elecciones, Parlamento, libertades) y económica (cuando planificábamos la reconstrucción financiera las cuentas salían con el barril de petróleo a veinticuatro dólares; ahora está a más de cien).Tienen muchas dificultades en su lucha contra el terrorismo porque allí el terrorismo, a diferencia de lo que ocurre en España desde hace cuarenta años, es un terrorismo suicida, contra el que es más difícil, aún, luchar. Pero tarde o temprano culminarán el proceso de su transición política y el de su reconstrucción, porque es un país rico que tiene mucha gente preparada. Cuando ese momento llegue, muchos países sentirán el orgullo de haber participado en la más noble de las empresas: ayudar a un país a pasar de la dictadura a la democracia. España no será uno de ellos, pero muchos sentiremos el íntimo orgullo de haberlo intentado durante un año. La demagogia tiene también sus reglas.
(*) Ex secretario de Estado de Defensa y ex comisionado del Gobierno de España para Irak

viernes, marzo 07, 2008

Contra el “todo vale”

Iñaki Ezkerra (Presidente del Foro Ermua)


La Legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido la del “todo vale”. La consigna del “todo vale” ha llegado a crear en España no ya una doctrina política sino una verdadera subcultura que es profundamente antidemocrática y enemiga de la convivencia. Una subcultura heredada inicialmente del nacionalismo vasco pero ya totalmente asimilada por el partido que nos ha gobernado durante los últimos cuatros años, que llegó al Gobierno gracias a ella y que pretende servirse de ella para perpetuarse en el Gobierno. Pero es preciso decir en voz alta que para obtener el poder en unas elecciones o mantenerse en el poder “no vale todo”.

No vale proponer a los demócratas el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo a la vez que se propone a los propios terroristas otro pacto. No vale acercarse a los terroristas cuando se está en la oposición y decirles que se les va a tratar mejor que lo que lo está haciendo el Ejecutivo que en ese momento gobierna. No vale invitar a los terroristas a que propicien ese cambio como sólo ellos saben hacerlo. No vale prometer a los terroristas ni a los independentistas, ni a los que son una cosa y otra al mismo tiempo, lo que no se puede prometer. No vale violar la jornada de reflexión de unas elecciones. No vale atacar las sedes del partido rival. No vale buscar votos entre la chatarra y los cadáveres de Atocha. No vale responsabilizar al partido rival de un atentado terrorista por más que éste sea una respuesta a una determinada política que no juzgamos ni adecuada ni moral. No vale aliarse ni con los cómplices políticos del terrorismo ni con quienes pretenden la destrucción del Estado democrático español. No vale querer hacer pasar por respetables ni ideas ni ideologías antidemocráticas y totalitarias. No vale hacer de la izquierda un valor absoluto porque entonces se rompe la convivencia ya que quien no pertenece a la izquierda queda excluido del respeto que merece como demócrata y como ciudadano. No vale hacer de la libertad otro valor absoluto. Porque no lo es. Porque, con ser un bien inapreciable y un derecho de toda persona, la libertad de uno debe estar limitada en su ejercicio por la libertad de los otros y viceversa. Porque hay muy pocos valores que puedan llamarse absolutos como pueda ser el de la vida, que indudablemente lo es aunque lo relativicen quienes, por otra parte y paradójicamente, absolutizan valores más relativos cuando no desechables como la secta política o la tribu étnica. No vale llamar al otro gratuitamente “fascista” por un mínimo sentido de la propiedad del lenguaje, del uso adecuado tanto de los conceptos como de las palabras y porque quien desde un partido democrático hace un uso gratuito de ese vocablo coincide con los nacionalistas, o sea con quienes lo hacen desde el racismo y el totalitarismo sirviendo así a esa mala causa. No vale el desprecio hacia una religión secularizada como el cristianismo cuyo discurso doctrinal ha sido fuente moral de la propia Ilustración y coincide con ésta incluso en las palabras que la Revolución francesa escribió con mayúsculas: Libertad, Igualdad y Fraternidad. No vale sembrar la división gratuitamente entre los españoles en materias vitales como la lucha antiterrorista. No vale intentar dividir a las víctimas del terrorismo. No vale ningunear a las víctimas del terrorismo. No vale hacer sufrir a las víctimas del terrorismo. No vale estigmatizar a las víctimas del terrorismo. No vale insultar a las víctimas del terrorismo diciendo que están siendo manipuladas como si su tragedia las hiciera menores de edad en lugar de hacerlas dignas del mayor respeto y consideración y reconocimiento. No vale omitir, silenciar, borrar las huellas y el recuerdo del asesinato cometido por ETA para que nadie se acuerde dentro de unos años de quiénes fueron los asesinos y por qué esa persona fue asesinada. No vale agredir a las víctimas del terrorismo diciendo que obstaculizan el camino hacia la paz y que ponen palos a las ruedas de la paz y demás cursiladas con las que se las convierte en dianas del odio de los fanatizados, los ciegos y los necios. No vale asistir a sus funerales para sacarse la foto electoralista mientras se está ignorando y ofendiendo a sus familiares en el propio cementerio y ante el difunto. No vale traicionar la memoria y la ideología y los valores y la causa del compañero de partido asesinado. No vale hacer de la táctica publicitaria y mediática un absoluto y un valor moral. No vale utilizar la Justicia de un modo táctico y selectivo al servicio propio y de intereses puramente electorales. No vale ex carcelar a asesinos y encarcelarlos caprichosamente, como si la Justicia fuera un instrumento de chantaje. No vale chantajear a los chantajistas con la Justicia cuando ésta debe ser aplicada para acabar con el chantaje, no para perpetuarlo. No vale chantajear a los demócratas con multas por usar su libertad de expresión y reunión cuando se permite ilegítimamente expresarse y reunirse y manifestarse a los terroristas y a sus cómplices. No vale mirar hacia otro lado cuando los compañeros de otro partido democrático son puestos en la diana en las paredes de su barrio o cuando se les echa de un trabajo por defender una ideología y pertenecer a un partido perfectamente legítimos. No vale suplantar a las víctimas del terrorismo presentándose uno como víctima de una tragedia que asoló a toda España hace setenta años y que dejó cicatrices en todos los hogares de España. No vale abrir las cicatrices en nombre de una falsa memoria histórica que no es más que selectiva e interesada amnesia. No vale decir una cosa y la contraria. No vale blandir los huesos de los muertos como si fueran garrotes para resucitar el viejo cainismo hispánico que habíamos superado. No vale invocar la memoria histórica de los muertos de la Guerra Civil para sacarlos de las tumbas y hacer que sigan luchando sus esqueletos unos contra otros o contra los vivos. No vale hacer sufrir removiendo la memoria trágica de los vivos. No vale permitir que los asesinos y los cómplices de los asesinos insulten a infrinjan dolor a las víctimas del terrorismo en letras de canciones o poniendo a las calles los nombres de los asesinos o nombrando hijos predilectos a los asesinos. No vale dejar que las nuevas generaciones jueguen en parques y plazas que llevan los nombres de los asesinos y que los tomarán por modelos de conducta a imitar. No vale negociar con quienes practican esas infamias. No vale negociar con quienes amparan esas infamias. No vale perseguir ni estigmatizar a un partido ni a un colectivo ni a unos ciudadanos que tratan de desterrar para siempre esas infamias de la vida española. No vale ser cómplice de la infamia nacionalista y del silenciamiento de las víctimas y del olvido. No vale despreciar el esfuerzo de anteriores gobiernos en la lucha antiterrorista para presentarse como el gran pacificador. No vale rechazar frívolamente la experiencia y los logros de los otros en esa lucha. No vale haber permitido que resucitara el terrorismo. No vale llevar la ominosa negociación con los terroristas al Congreso de los Diputados. No vale haber desobedecido incluso aquella resolución votada en el Congreso de los Diputados. No vale seguir negociando con terroristas después de un atentado mortal. No vale negociar nunca con terroristas. No vale mentir sobre los terroristas. No vale mentir nunca. No vale haber dado la razón o parte de la razón a la causa de los terroristas al convertirlos en interlocutores y haber ayudado a que crecieran en el País Vasco las plataformas y los colectivos y los partidos y las mesas del totalitarismo. No vale renegar ante el nacionalismo vasco de los valores de la España democrática y de la España histórica. No vale despreciar quinientos años de Historia de una gran Nación. No vale saltarse todos los consensos de la Transición. No vale aliarse con socios que son los enemigos declarados de la democracia española. No vale remover los cimientos del modelo de Estado y de la Nación que nos han dado paz (la verdadera paz de la Constitución de 1978) y la auténtica prosperidad a los españoles así como respecto en el contexto internacional. No vale socavar la unidad de los españoles. No vale socavar la igualdad de los españoles. No vale expulsar a un compañero del partido sólo porque tiene principios. No vale humillar a un compañero de partido al que ya le han humillado además los nacionalistas del modo más infame y más bajo, es decir recurriendo a la violencia física. No vale acabar con la democracia interna del propio partido con el lema del que se mueve no sale en la foto. No vale hacer fotos de los serviles y los dóciles para presentarlos como los modelos civiles que no son ni serán nunca. No vale perseguir a todo lo que se mueve libremente. No valen los expedientes ignominiosos, las mentiras insidiosas ni las purgas neoestalinistas. No vale la mentira que ha sentado cátedra en esta Legislatura que ahora termina afortunadamente. No vale acosar a los candidatos de otros partidos ni dar lecciones a las acosadas ni presumir de saber contener el llanto cuando esas mujeres han demostrado un valor que es lo que hace posible que todavía quede algún resquicio de libertad en nuestra tierra. No vale restar importancia a los incidentes inaceptables de una campaña electoral cuando son el resultado de una Legislatura que comenzó violando el derecho de los españoles a meditar tranquilamente su voto.


(Este texto de Iñaki Ezkerra fue leído en la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, el 27 de febrero, por varios miembros del Movimiento Cívico catalán y vasco así como publicado en la página web del diario La Razón el 6 de marzo de 2008. Lo suscriben entre otros Mapi Heras, Ana Velasco, Carmen Ladrón de Guevara, Nerea Alzola, Isabel Calero, Ana María Torrijo, Ariadna Hernández, Hermann Terstch, Fernando García de Cortázar, Josep March, Michelo Artiach, Íñigo Martínez de Pisón, Antonio Aguirre, Ignacio Arsuaga, María Victoria Longares y Alejandro Campoy)

¿Una España roja para la niña de Rajoy? - elConfidencial.com

Me equivoqué. Convendrán conmigo en que, al final, la niña de Mariano Rajoy se ha convertido en la protagonista de la campaña electoral, y eso es un acierto, independientemente de que la primera referencia que el líder del PP hizo de esta chiquilla que nadie conoce pero que tiene centenares de nombres –tantos como niñas estén naciendo estos días en nuestro país-, me pareciera una cursilería. Hoy puedo decirles que esa niña es, sin lugar a dudas, un motivo de esperanza. Quedan escasas cuarenta y ocho horas para que este país decida si quiere seguir caminando por la senda de la división y el rencor o si, por el contrario, apuesta por el cambio y tiende la mano a una nueva aventura de convivencia en libertad. Yo no voy a decirles a quien creo que deberían votar –Dios me libre de hacer semejante cosa-, pero si les diré qué país creo que debe ser aquel en el que crezca la niña de Rajoy, las niñas y niños que han nacido estos días y vendrán al mundo en los meses venideros.

Cuenta San Agustín en La Ciudad de Dios cómo en la decadencia de Roma, arrasada la ciudad por una absoluta degradación moral y política, la gente de la calle echaba la culpa de todos sus males a los seguidores de Cristo: “No llueve. La culpa la tienen los cristianos”, era el dicho más extendido. Las doctrinas totalitarias siempre han buscado un ‘cabeza de turco’ sobre el que descargar las responsabilidades de todos sus males. Pues bien, durante estos cuatro años, desde antes incluso, la izquierda ha venido situando a una parte importante de la población, la que no coincide con su manera de pensar, en el vértice de todos los desastres causados por ellos mismos, por sus políticas insolidarias. La culpa la tienen los del PP.

El origen de esta legislatura es un pacto brutal, la mayor evidencia de la carga de exclusión sobre la que gobierna Rodríguez. Y, fíjense, de todas las mentiras, de todos los engaños de estos cuatro años, el último me parece si cabe el más vil: Rodríguez, en una entrevista con Carlos Herrera y, después, en el primere debate, negó sistemáticamente conocer y respaldar el Pacto del Tinell. Pues bien, en su absoluta inmoralidad, lo ha incluido en la página 101 del Libro Blanco, haciendo bueno su contenido y respaldando la política de exclusión a la que conduce. Rodríguez ha hecho de la demagogía una estrategia, y de la mentira una obsesión, y todo para situar al PP y a los diez millones de votantes que tiene en las antípodas del sistema. Dice San Agustín, en el mismo libro, que “naturalmente, los educados en las disciplinas liberales tienen afición a la Historia y con suma facilidad conocen estos hechos”, pero aparentan ser ajenos a ellos para envenenar a la población de odio. Odio, entonces, contra los cristiano, y ahora contra todo lo que se signifique al margen del pensamiento único que nos gobierna.

Esta es la España roja de Rodríguez, en la que han nacido miles de niños en estos cuatro años, y a los que les espera un futuro de incomprensión y de merma de libertades y derechos. Pero es posible cambiarlo. No es ninguna quimera. La oportunidad está al alcance de la mano, el próximo domingo. No lo hagan por despecho, ni siquiera por el dolor que ha podido causar tanto resentimiento... Háganlo por esperanza, porque es posible una España distinta, en la que nadie pueda ser marginado por sus ideas políticas, en la que se gobierne a favor de las personas, y no de determinados colectivos. Una España solidaria. Una España libre. Una España en la que a nadie se le imponga como tiene que ser ni como tiene que pensar. Una España en la que se respeten todas las ideas, y todas las confesiones, en la que no se margine a unos para satisfacer los derechos de otros. Una España que hasta ahora ha sabido convivir sin exclusiones. Nadie, nunca, había ejercido su tarea de gobierno sobre la base de la exclusión. No lo hicieron ni Suárez, ni González, ni Aznar. Ha tenido que llegar Rodríguez para demostrarnos hasta que extremos conduce la ambición de poder, hasta donde se es capaz de vulnerar las reglas del juego en el tablero del ‘todo vale’.

Muchos de ustedes habrán tenido hijos en estos cuatro años. Qué futuro quieren para ellos, uno en el que su país se divida entre buenos y malos, o uno en el que la convivencia se fundamente en el respeto a las ideas de los demás. Qué les vamos a enseñar a esos niños, a odiar, o a querer. Qué les vamos a ofrecer, incomprensión o confianza. No son palabras huecas, ni vacías de contenido: es este Gobierno el que dividió un día al país en buenos y malos, ellos los buenos y los demás los malos, el que tachó de derecha extrema a todos los que no comparten su manera de ver las cosas, el que nunca buscó el consenso con la otra parte sino que directamente la puso entre la espada y la pared adoptando decisiones de difícil aceptación para una parte muy importante de la sociedad, el que ha fomentado el odio y las manifestaciones violentas contra los que discrepan, el que ha consguido que las personas normales se acaben convirtiendo en marginados sociales.

Qué país queremos, uno en el que se priman los derechos de los fuertes frente a los derechos de los débiles, en el que se aplaude al médico que incumple las reglas básicas de la deontología, en el que se permiten los infanticidios de bebés sietemesinos... O un país en el que se respetan los derechos de todos, principalmente los de los más débiles, aquellos que no pueden responder por sí mismos ni defenderse de las agresiones externas. Un país en el que se favorece la cultura de la irresponsabilidad, del todo vale, del mínimo esfuerzo, o un país en el que se prima el mérito, en el que se enseña a nuestros hijos que lo que hagan tiene consecuencias, para bien o para mal, y que deben asumirlas, y que para crecer y desarrollarse tienen que trabajar y esforzarse. Un país en el que se premia la burla de la ley y la rebeldía frente a las normas, o un país en el que se enseña que las leyes están para cumplirse y que las normas son necesarias para el correcto funcionamiento de todas nuestras estructuras. Eso es lo que hay que plantearse este domingo, qué España queremos para la niña de Rajoy, para todas las niñas y niños para los que nuestro voto es importante porque de él depende su futuro. Simplemente, piénsenlo.

sábado, febrero 23, 2008

El viejo profesor socialista Alfonso Lazo invita a votar contra la reelección de Zapatero

Libertad Digital

En un artículo publicado en El Mundo de Andalucía, el viejo profesor socialista comienza diciendo que "José Luis Rodríguez Zapatero es el peor gobernante habido en España desde que murió Franco; el único capaz de colocar como objetivo de su política la ruptura entre los españoles. No se trata de una afirmación ociosa".

"El susurro de ZP", prosigue, "reconociendo junto a un periodista áulico que necesita aumentar las tensiones del país, y llegar si es preciso al drama, viene a ser el acta notarial que reconoce lo que todos ya sabíamos de manera un poco intuitiva: para mantener el poder, el señor Z. necesita mantener el voto de los radicales, los progres, las mentalidades adolescentes, los iluminados, los castristas, los okupas, los jipis viejos anclados en 1968, gente toda ella abstencionista confesa salvo caso de odios desatados y grave rompimiento social.

Para Lazo, la confesión de la "tensión" explica, además, su confrontación con la Iglesia y con las víctimas del terrorismo. "Y explicado queda el guerracivilismo y el cuidadoso diseño de la Media Memoria Histórica. Los españoles vivían reconciliados hasta que desde el poder se reabrieron las viejas heridas de la contienda; una acción maligna destinada a destruir los esfuerzos pacificadores de Adolfo Suárez y Felipe González. Gran descomponedor, ZP incluso llega a poner en peligro el concepto mismo de Justicia en un Estado de Derecho cuando detiene, o pone en libertad, según intereses electorales, a los asesinos de ETA. Personaje tal no merece un solo voto. Que pierda las elecciones pasa a ser asunto de salud pública", añade.

Para Lazo, el resultado electoral puede ser dramático porque tal y como están las cosas el chantaje nacionalista será aun mayor. "No es posible aventurar en estos momentos quién ganará el 9 de marzo; pero es seguro que si gana el PSOE ganará por menos escaños de los que ahora disfruta. Una situación, en efecto, dramática, según la terminología acuñada por el presidente; porque el Gobierno va a quedar todavía más indefenso ante los chantajes nacionalistas de catalanes y vascos.

"Acaba de recordarlo el portavoz de Esquerra Republicana", continúa evocando las palabras de los nacionalistas: "Si Zapatero vuelve a la Moncloa, cobraremos por adelantado nuestro apoyo". "Un cobro", afirma, "en plena crisis económica que ZP aviva con sus promesas electorales de tirar la casa por la ventana". Por eso, considera que estas elecciones son las más importantes celebradas en España desde el comienzo de la democracia.

Para el profesor socialista, todos los políticos anteriores, desde Suárez a Carrillo pasando por Guerra o Aznar, eran personas maduras y tenían sentido del estado, pero "Zapatero, no: astuto, sin auctoritas, temido dentro del PSOE aunque no respetado, ignorante de la Historia de España, es rehén de los nacionalismos hasta el punto de modificar bajo cuerda la Constitución a golpes de concesiones."

Alfonso Lazo se pregunta cómo podemos recomponer una situación así. Se responde que incluso un voto favorable hacia el PP sería comprensible para buenos militantes socialistas horrorizados "con la deriva reaccionaria del PSOE en busca de apoyos entre el tribalismo prehistórico, lo agradecerían silenciosos. No obstante, a los viejos y convencidos socialdemócratas puede resultarles duro escoger de pronto la papeleta con las siglas del PP. Para ellos se abre el voto del ideal. "

Termina su artículo considerando que cabe la posiblidad de votar "al partido contra el que la prensa áulica ha decretado silencio porque muerde los sufragios del PSOE. El partido de Rosa Díaz, de Femando Savater, de Álvaro Pombo, de Antonio Muñoz Molina, del historiador Elorza, del escultor Ibarrola... Ningún otro puede ofrecer un friso semejante de intelectuales prestigiosos; nada más alejado de los mediocres artistas de subvenciones millonarias que cantan las cejas de ZP." Finalmente, dice, puede votarse en blanco. "En todo caso, al final, cualquier decisión es buena si termina restando papeletas de las urnas al peor de los candidatos".

miércoles, febrero 13, 2008

Niños y niñas separados contra el fracaso escolar · ELPAÍS.com

Niños y niñas separados contra el fracaso escolar · ELPAÍS.com

Colegios para niños y para niñas. Separados por clases o según las materias. En todo el recorrido educativo o sólo en algunos tramos. La educación diferenciada, o single-sex education, se abre paso como una alternativa al modelo estándar de coeducación, o educación mixta.

Carta al secretario general de la Onu: MORATORIA SULL'ABORTO.

IL FOGLIO
A Vuestra Excelencia Sr. Ban Ki-Moon Secretario General de las Naciones Unidas
A Vuestras Excelencias Presidentes de Gobierno y Jefes de Estado de las Naciones Unidas
En estos últimos sesenta años se han tomado muchas medidas y no se han escatimado esfuerzos para crear y sostener los instrumentos jurídicos en materia de protección de los ideales contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 en Paris. En las últimas tres décadas se llevaron a cabo más de mil millones de abortos, termino medio unos cinquenta millones de abortos por año. Del último informe de United Nations Population Fund (Fondo de Población de las Naciones Unidas) se desprende que en China el aborto, fomentado o coactivo, es un riesgo que corren decenas de millones de niños que están por nacer en aras de una planificación familiar y demográfica gubernamental. En la India, en veinte años, por selección sexista se le quitó la vida a millones de niñas antes de nacer. En Asia el equilibrio demográfico peligra debido al infanticidio masivo de magnitud epocal. En Corea del Norte con el aborto selectivo se intenta eliminar radicalmente toda forma de discapacidad. En Occidente, el aborto también se ha vuelto en el instrumento de una nueva eugenesia que viola los derechos del feto y la igualdad entre los hombres. El diagnóstico prenatal ya no cumple su función de preparación para acoger y cuidar al bebé sino que es más bien un criterio para mejorar la raza, destruyendo de esta forma los ideales universales en los que se basa la Declaración Universal de 1948.
Sometemos a Vuestra consideración una petición de moratoria de las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento, violando el derecho a nacer y a la maternidad. El artículo 3 de la Declaración Universal contempla que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.”
Hacemos un llamamiento a los representantes de los gobiernos nacionales para que expresen su opinión a favor de un emendamiento significativo del texto de la Declaración: después de la primera coma, insertar “desde la concepción hasta la muerte natural”. La Declaración universal, de hecho, se refiere a los derechos humanos “iguales e inalienables” y proclama solemnemente que los seres humanos tienen la “dignidad intrínseca de todos los miembros de la familia humana” (Preambulo). La ciencia, con algunos de sus descubrimientos más significativos en el ámbito genético posteriores a la Declaración, documenta de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión, un patrimonio único e irrepetible, a partir de su primera etapa de desarrollo. La Comisión británica Warnock, establece, en 1984, que a partir del décimo cuarto día de la concepción el embrión es un ser humano con derecho a no ser manipulado experimentalmente. Los gobiernos deben preservar y proteger estos derechos naturales que abarcan también el derecho a un “patrimonio genético que no esté manipulado”.
La Declaración de 1948 fue la respuesta del mundo libre y del derecho internacional a los crímenes contra la humanidad procesados tres años antes en Nuremberg. Como reacción a las prácticas eugenésicas de los médicos nazis, en 1948, la World Medical Association adoptó la Declaración de Ginebra en la que se afirma: “Respetaré la vida humana desde su comienzo”. El artículo 6 del International Covenant on Civil and Political Rights (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) aprobado por las Naciones Unidas en 1966, establece que “El derecho a la vida es inherente a la persona humana”. El aborto selectivo y la manipulación selectiva in vitro son la forma principal de discriminación entre los seres humanos por razones eugenésicas, raciales o sexuales. Es la misma persona humana que las Naciones Unidas amparan en el artículo 6 de su carta de los derechos.
A los sesenta años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es necesario renovar nuestra fuente principal de inspiración humanitaria enmendando el artículo 3.
Hacemos un llamamiento a los gobiernos para que respeten escrupulosamente los derechos humanos y, el primero de estos derechos es el derecho inviolable a la vida.

Con toda consideración
René Girard, antropólogo, miembro de la Academia Francesa
Lord David Alton, miembro de la Cámara de los Lores
Roger Scruton, filósofo inglés en el Bircbeck College
John Haldane, profesor de filosofía en la St. Andrews University
George Weigel, teologo y biografo de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger
Robert Spaemann, profesor emérito de Filosofia en la Universidad de Múnich
Sor Nirmala Joshi, Superiora de las Misioneras de Madre Teresa de Calcuta
Josephine Quintavalle, directora del Comment on Reproductive Ethics
Paola Bonzi, Centro de ayuda a la vida en la clínica Mangiagalli de Milán
Pierre Mertens, presidente de la Federación internacional de la Espina Bífida
Jean-Marie Le Mené, presidente de la Fundación Jérôme Lejeune
Alan Craig, presidente de la Christian Peoples Alliance inglés
Richard John Neuhaus, teologo y director de First Things
Carlo Casini, presidente del Movimiento por la Vida italiano
Lucetta Scaraffia, docente de historia en la Universidad La Sapienza de Roma
Bobby Schindler, hermano de Terri Schiavo

Berlusconi extiende la causa antiabortista · ELPAÍS.com

Berlusconi extiende la causa antiabortista · ELPAÍS.com

Ferrara es todo un personaje, un agitador fuera de normas: fue militante del Partido Comunista y del Partido Socialista italianos y trabajó como informador de la CIA; en 1996 fundó el diario Il Foglio -que edita la empresa de Veronica Lario, la mujer de Silvio Berlusconi-, y fue ministro en el primer Gobierno de Forza Italia. Ahora ha anunciado que concurrirá a las elecciones del 13 de abril con una lista provida. A su juicio, se trata de una "batalla cultural". Pero no aspira a derogar la ley 194 que regula el aborto en Italia y tampoco quiere el apoyo de la Iglesia: "Consejo sí, apoyo no", ha dicho. La Conferencia Episcopal italiana se ha mantenido al margen de esta iniciativa.

La campaña de Ferrara (que se puede leer en italiano, francés, alemán y español en www.ilfoglio.it) sostiene que en los últimos 30 años se han hecho 1.000 millones de abortos en el mundo, y que "en Asia peligra el equilibrio demográfico debido a un infanticidio masivo de magnitud épica".

En un repaso a la situación del aborto en algunos países asiáticos, se dice que en China el aborto es un riesgo que corren "millones de niños que están por nacer". Y que en la India, "por selección sexista, se ha quitado la vida a millones de niñas antes de nacer". En cuanto a Occidente, afirma, "el aborto se ha convertido en instrumento de una nueva eugenesia que viola los derechos del feto y la igualdad entre los hombres".

Los firmantes piden a la ONU que no apoye "las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento". La carta anima además a los Gobiernos a luchar por enmendar el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Quieren que se añada a la frase "todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona", justo tras la primera coma, el texto "desde la concepción hasta la muerte natural".

Ferrara cree que hay novedades que lo justifican: "Descubrimientos en el ámbito genético posteriores a la declaración documentan de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión desde su primera etapa de desarrollo".

miércoles, febrero 06, 2008

Del monólogo fascista de Alberto San Juan y otras múltiples razones para romper con ZP - elConfidencial.com

Del monólogo fascista de Alberto San Juan y otras múltiples razones para romper con ZP - elConfidencial.com

Ha llegado un punto, señoras y señores, en que esto es insoportable. El grado de asfixia al que el Gobierno y el partido que le apoya está sometiendo a todo lo que sea discrepancia con la verdad oficial es bárbaro. Las terminales del poder socialista se han puesto en guardia para procurar la censura y la marginación de todo aquel o aquellos que quieran expresar en libertad su opinión diferente e incluso crítica con el Gobierno de Franco Zapatero. Si levantas la voz contra Rodríguez, hacen lo imposible por hacerte callar. Y esto es solo la punta del iceberg, porque si Franco Zapatero gana las elecciones, la revancha, la venganza, va a ser brutal. Tuvimos un anticipo de lo que la izquierda guarda en su oscuro reverso en la gala de entrega de los Goya el pasado domingo, cuando el actor Alberto San Juan llamó a la disolución de la Conferencia Episcopal.

En otros tiempos, cuando desde la izquierda se hacía un llamamiento de ese tipo, las consecuencias solían ser bastante sangrientas. Hoy supongo que no se llegará a tanto, pero supone una clara advertencia sobre lo que se nos viene encima: una política fascista de eliminación política del contrario. Cuando algo le molesta a la izquierda, la solución es hacerlo desaparecer, y lo visten de comportamiento democrático. Qué quieren que les diga, no me cansaré nunca de denunciarlo, porque creo que la libertad merece la pena. Les recomiendo un video, magnífico, que resume en pocos segundos lo que han sido estos cuatro años de política de palo y tentetieso de Rodríguez y, sobre todo, lo que serán otros cuatro años más en manos de este líder totalitario: http://es.youtube.com/watch?v=cvrhk_7qRlM. Y les recomiendo, también, una página web en la que, si quieren, pueden hacer el gesto de romper con Franco Zapatero.

Romper con Rodríguez es una exigencia de salud democrática. Este Gobierno no duda en usar todos los medios a su alcance para amordazar al discrepante, incluidos los jueces y los policías. Ayer mismo, el candidato del PP en Valencia, Esteban González Pons, lo denunciaba con una crudeza atemorizadora al señalar que De la Vega no acepta un debate con él porque en televisión “no tiene jueces ni policías”. González Pons aseguraba sentirse “intimidado” por la vicepresidenta, la cual ha presentado una demanda contra él por una crítica política del candidato ‘popular’, hasta el punto de que éste afirmaba que De la Vega “ha intentado taparme la boca”. Esa es la actitud que impera en este Gobierno: cuando algo o alguien le molesta, busca su extinción, su desaparición. Lo que nos estamos jugando en estas elecciones no es más que continuar por ese camino de servidumbre que denunciaba Hayek y por el que nos conduce la política totalitaria de Rodríguez, o volver a caminar por la senda de la libertad.

El monólogo fascista de Alberto San Juan la noche de la gala de los Goya es la expresión cruda de la realidad de este país y de la voluntad totalitaria de quien nos gobierna. La izquierda más radical y estalinista se siente identificada con esta forma de gobernar en la que Rodríguez ha conseguido hacerse un hueco en la historia de los políticos más nefastos que han gobernado este país. Si Franco Zapatero gana, en su hoja de ruta para imponer un Estado Socialista está el aprobar leyes que van a mermar seriamente nuestras libertades, leyes dirigidas a controlar desde el poder el acceso de los ciudadanos a la información y a Internet, leyes que van a permitir el control desde las terminales mediáticas del poder de los contenidos de aquellos medios que quieran ser independientes, leyes que, en definitiva, van a amordazar a los periodistas y lo van a hacer, por desgracia, con la colaboración de muchos compañeros que hoy todavía viven con una venda en los ojos que les impide ver la realidad. Por eso les invito a ustedes a romper con Rodríguez y a que, a su vez, hagan lo mismo sus amigos y conocidos. Este país, su democracia y su libertad, lo necesitan

lunes, diciembre 31, 2007

ENTRE MIEDOS Y MENTIRAS. Artículo de Hermann Tertsch en “ABC” del 24.12.07

A punto de fenecer la legislatura moralmente más escuálida y políticamente más tóxica y dañina de la democracia española -difícil es, presidente «Z», hacer tanto daño a las instituciones en tan poco tiempo-, nos surgen patéticos fantasmas del más allá para explicarnos cómo ha sido posible tanto dislate y para decirnos que no ha sido tan grave y lo bien intencionados que estaban algunos, incluso los máximos culpables. Tenían más enjundia y dignidad las explicaciones que dieron sobre sus errores y complicidades gentes amenazadas por la muerte o la tortura en regímenes implacables en el siglo XX que las tristes excusas de esas comparsas del Gobierno de España que han saltado ahora a la palestra para intentar minimizar los efectos demoledores infligidos por el líder al tejido social y al edificio constitucional que juró defender.

Resulta vergonzoso comprobar cómo socialistas, antes serios, previos a la secta, se apresuran ahora, unos en el mundo editorial y en entrevistas, otros con infantil activismo, a intentar engañar a la opinión pública en su cambio de rumbo. Pretenden, a nueve semanas de las elecciones, que la vanguardia del disparate y la radicalidad irresponsable del izquierdismo y la falta de principios, así como la coordinación política con las fuerzas antisistema, transmuten en una decidida y serena defensa del Estado de Derecho. Y -¡sorpresa!- ponen fin a un silencio cómplice y culpable con su hiperactiva defensa de una política antiterrorista efectista que a nadie medianamente lúcido puede hacerle ignorar los inmensos y permanentes daños que a la legitimidad del Estado, al monopolio de la violencia y a la estructura institucional han generado los afanes del Gobierno de coordinar su política con la banda terrorista durante la malhadada legislatura.

Falta de gallardía

Ahora se quieren justificar los que sabían bien los gravísimos perjuicios para el Estado, la seguridad, la igualdad y la dignidad de los españoles que causaba las ambiciones de «Z» y que no tuvieron la gallardía de denunciar. Desde el Gobierno y los despachos del partido «Z». Pero resulta un sarcasmo que todos estos pequeños o altos, flacos u orondos, autosatisfechos o torturados emuladores de Von Papen, que -a diferencia de la tropa de irresponsables adanistas, inventores del mundo y necios natos en torno a Z- sabían como eran los nazis de enfrente, no levantaran la voz una sola vez mientras se producía la inmensa tropelía que nos ha llevado adonde estamos. Y es una triste felonía que ahora, esos socialistas silentes, lloren y acusen de la catástrofe en que nos hallamos al único partido, al PP, que ha mantenido los principios en la lucha antiterrorista que ellos defendieron en su momento. Como algún triste periodista que intenta sin éxito conjurar sus tormentos con insultos a sus colegas, hay socialistas y compañeros de viaje que enferman de mala conciencia ante la situación creada por la organización «Z». Todos tienen miedo a las consecuencias de sus actos. Ante todo a las electorales.

No se puede polemizar con quien no percibe diferencia entre verdad y mentira. La obcecación en la negación de la realidad ha llegado a unos límites enfermizos. El presidente del Gobierno de una democracia civilizada en Europa no se atreve a rodearse de la población si no es filtrada hasta limitarse a sus seguidores incondicionales u obedientes funcionarios. El presidente tiene miedo. A la verdad y a sus ciudadanos. Es tan inútil explicarle los datos obvios del desmoronamiento de la seguridad de los intereses españoles en el exterior como convencer a un estalinista de que los «kulakos» (campesinos) ucranianos morían de inanición y no de entusiasmo por el padrecito del Kremlin.

El balance es claro. Y tiene más que ver con el diván de Freud que con la política adulta de ciudadanos libres en democracia. Es una disfunción. Si un país moderno y sofisticado como España ha caído en manos de Zapatero a nadie debe extrañar que alguien como Suso del Toro escriba en el periódico de mayor difusión. Si políticos otrora respetados se prestan a unirse al escribidor- ujier gallego en su defensa o justificación de la política de destrucción mágica e irracional de nuestro Estado de Derecho, parece casi lógico pensar que habrá millones de españoles dispuestos a continuar el suicidio bajo la mentira y el miedo. Aunque puede, porque a veces sucede, que se resistan la verdad y la decencia.

viernes, diciembre 07, 2007

EL TRIBUNAL SUPREMO PODRÍA DEBILITAR SEVERAMENTE EL ESTADO DE DERECHO Y CONSTITUIRSE EN LA MEJOR DEFENSA DE BATASUNA Y DE IBARRETXE

COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA



• Si se impusiera una doctrina de máximos, impidiendo que la llamada “acusación popular” permitiera en solitario la apertura del juicio oral, estaríamos ante el más grave retroceso del Estado de Derecho español.



• La doctrina del Tribunal Supremo sería, a nuestro juicio, inconstitucional, irrazonable y contraria a la doctrina anterior del propio Tribunal Supremo.



• El Foro Ermua hace un llamamiento a los Magistrados del TS para que mediten las gravísimas consecuencias que su voto podría tener para la democracia española y para el sometimiento del poder político al Estado de Derecho.



Bilbao, 7 de diciembre de 2007. La doctrina sentada por el Tribunal Supremo en el llamado caso Botín podría suponer un inaudito retroceso en el sometimiento al poder político del Estado de Derecho. Dicha doctrina vendría a impedir juzgar a una persona con la petición exclusiva de la acusación popular, esto es, cuando la fiscalía no comparta la acusación. Resta por saber si la misma va a extenderse tanto a los delitos en los que hay un perjudicado concreto como a aquéllos en los que la perjudicada es la sociedad en su conjunto y ningún ciudadano en particular. Si, como parece muy probable, la resolución del Tribunal Supremo lo fuera de máximos significaría, en definitiva, que la Fiscalía, órgano jerárquico cuyo Fiscal General es nombrado por el Gobierno, decidiría si se juzgan o no las conductas delictivas en las que no hubiera un ofendido concreto por el delito.



La aplicación y consolidación de esta doctrina de máximos dejaría en manos del Fiscal General del Estado la posibilidad de impedir que fueran juzgados los delitos de desobediencia a las resoluciones judiciales de Batasuna o su entorno, los delitos de enaltecimiento del terrorismo o muchos de los delitos de terrorismo callejero. A nadie se le escapa que de esta manera se allanaría el camino a Rodríguez Zapatero para, en una segunda fase de la negociación con ETA, conseguir lo que gracias a la acusación popular no pudo lograr de manera completa en la primera parte del diálogo con la banda: suspender la aplicación de las leyes en los tribunales, declarar una tregua de facto en la persecución en vía penal a la organización terrorista Batasuna.



Tampoco serían los jueces los que determinarían si ha resultado delictiva la conducta de Arnaldo Otegi o cualesquiera otros miembros de Batasuna o de Juan José Ibarretxe, Patxi López o Rodolfo Ares. Sería el Fiscal General del Estado, insistimos, nombrado por el Gobierno, quien decidiría si son juzgados o no por hechos que magistrados independientes consideran indiciariamente constitutivos de delito. En definitiva, la aplicación de la ley penal no estaría en manos de un poder independiente como el judicial, sino de un Fiscal dependiente del poder ejecutivo, con el atentado que ello supone a la separación de poderes.



Esta doctrina permitiría, además, que fuera el Fiscal General quien decidiera que se juzgaran o no conductas constitutivas de delitos medioambientales, delitos urbanísticos (recalificaciones ilícitas, construcciones prohibidas, etc.), falsedades cometidas por funcionarios públicos, tráfico de influencias o prevaricaciones donde no se perjudique a una persona concreta, entre otros muchos delitos. ¿Permitiría un Fiscal General del Estado nombrado por el Gobierno de turno un juicio sobre un caso de corrupción política que pueda perjudicar al partido que lo ha nombrado? Por evitar que Juan José Ibarretxe, Patxi López, los policías implicados en el caso del ácido bórico o el Sr. Botín pudieran ser juzgados o por permitir al Presidente del Gobierno llevar adelante una negociación en la que se pueda alcanzar una tregua fáctica en los tribunales frente al brazo político de ETA, podríamos estar reduciendo de manera dramática el control del poder ejecutivo por el poder judicial.



La gravedad de la situación es todavía mayor si tenemos en cuenta que esta doctrina se fundamenta en una interpretación de la Ley que a nuestro juicio es claramente inconstitucional, irrazonable y contraria a otra doctrina anterior del propio Tribunal Supremo.



Sería inconstitucional, en primer lugar, porque afectaría a la tutela judicial efectiva, recogida en el artículo 24 de la Constitución, dado que no se permitiría a la acusación popular, cuya legitimación está recogida en la Constitución (art. 125 C.e.), obtener una auténtica resolución judicial en un proceso ante los tribunales. Quien realmente determinaría la resolución sería el Ministerio Fiscal y no el juez o magistrado.



En segundo lugar sería inconstitucional porque supondría una interpretación de la ley en el sentido menos favorable al ejercicio de los derechos constitucionales (tanto al derecho a ejercer la acción popular, como el derecho a la tutela judicial efectiva). Es unánime y numerosísima la doctrina que exige interpretar siempre la normativa en el sentido más favorable al ejercicio de dichos derechos.



En tercer lugar sería inconstitucional porque supondría dejar vacía de contenido a la acusación popular recogida en el artículo 125 de la C.e.



Sería además irracional porque, en primer lugar, la interpretación referida se basa en el hecho de que en el artículo 782 y 783 de la LECrim. no se cita expresamente a la llamada “acusación popular” como parte legitimada para autorizar al juez o magistrado a abrir el juicio oral. Sin embargo, lo inaudito de esta interpretación es que en ningún lugar de la Ley de Enjuiciamiento Criminal se cita en absoluto a la “acusación popular”. Y no se la cita porque dicha categoría es una creación jurisprudencial y doctrinal que no figura en la Ley. Para la Ley, cuando un ciudadano ejercita la acción pública penal (art. 101 de la LECrim.) se convierte en “acusación particular”, no estableciéndose diferencia alguna entre quien ejercita la acción penal por haber sido o no ofendido por el delito (art. 270 de la LECrim.). Por eso cuando la ley habla del acusador particular, incluye tanto al ofendido por el delito como a quien sin serlo ejercita la acción penal. Aplicando coherentemente la doctrina del Tribunal Supremo la llamada “acusación popular” no podría ser condenada a las costas, ni podría recusar magistrados, ni tendría que ser incluida en los antecedentes de la Sentencia, porque en ninguno de los artículos que regulan estas cuestiones (ni en ningún otro) se la cita expresamente, hablándose en los mismos únicamente del “acusador particular”.



En segundo lugar sería irracional porque, según ha sido publicado, parece que la perniciosa doctrina se basaría, asimismo, en que la mera voluntad de un ciudadano no ha de ser suficiente para sentar a una persona en el banquillo. Sin embargo, ese argumento olvida que es el juez de instrucción quien decide previamente si existen indicios de delito en la conducta del imputado. Resolución que es, a su vez, recurrible ante otra Sala compuesta por otros magistrados. Sólo después de ese doble filtro judicial la llamada “acusación popular” puede solicitar la apertura del juicio oral.



Por último, la doctrina del Tribunal Supremo es contraria a otra anterior en la que se había concluido que el hecho de que no se citara a la acusación popular en el artículo correspondiente no significaba que no pudiera abrirse el juicio oral con su sola petición (En la Sentencia 168/2006 de 30 de enero de 2006 se trató exactamente este mismo asunto, con un resultado contrario al que ha alcanzado el Pleno).



La falta de sometimiento del poder político al Estado de Derecho, la reducción drástica del control del ejecutivo por el poder judicial derivada de una doctrina probablemente contraria a la Constitución, basada en una interpretación irrazonable de la norma y opuesta a pronunciamientos anteriores del Tribunal Supremo, puede llevar a la democracia española a una situación de peligroso deterioro y de irreversible pérdida de legitimidad. Por este motivo desde el Foro Ermua hacemos un llamamiento a los Magistrados del Tribunal Supremo para que mediten en profundidad el sentido de su voto y eviten que se imponga una doctrina de máximos que otorgue el monopolio de la acción penal al Ministerio Fiscal, regido, como ya hemos señalado, por el principio jerárquico y cuyo Fiscal General del Estado es nombrado por el Gobierno. El Tribunal Supremo ha de ser el garante máximo del Estado de Derecho y entre sus obligaciones está la defensa de una interpretación de la norma favorable a la separación de poderes y al sometimiento de todos ellos al Estado de Derecho.

jueves, diciembre 06, 2007

La fe en que la ciencia se basa

El físico Paul Davies, conocido autor de libros de divulgación científica (ver Aceprensa 90/95), señala en The New York Times (24 noviembre 2007) que ciencia y fe se encuentran más cerca de lo que muchos científicos suponen.

Davies comienza su artículo recordando las ideas comúnmente admitidas sobre la relación entre ciencia y religión. “La ciencia, nos dicen continuamente, es la forma más fiable de conocimiento que tenemos sobre el mundo, porque se basa en hipótesis contrastables. En cambio, la religión se basa en la fe. (…) En ciencia, un sano escepticismo es una necesidad profesional, mientras que en religión, creer sin tener evidencia se considera virtud”.

Pero la separación entre ciencia y fe no es tan neta, pues “la ciencia tiene su propio sistema de creencias basado en la fe”. “Toda ciencia descansa en el supuesto de que la naturaleza tiene un orden racional e inteligible. Uno no podría ser un científico si creyera que el universo es un revoltijo de cosas yuxtapuestas al azar. Cuando los físicos sondean un nivel más profundo de la estructura subatómica, o los astrónomos amplían el alcance de sus instrumentos, esperan volver a encontrar un elegante orden matemático. Y hasta ahora esta fe ha mostrado estar justificada”.

“La expresión más refinada de la inteligibilidad racional del cosmos se encuentra en las leyes de la física, que son las reglas fundamentales del funcionamiento de la naturaleza”, prosigue Davies. “Pero ¿de dónde vienen esas leyes? Y ¿por qué tienen la forma que tienen?” Si se plantean estas preguntas a los físicos, unos responden que no son cuestiones científicas, otros que no se sabe; la mayoría dice que no hay razón alguna para que las leyes físicas sean como son: simplemente son así. Entonces, comenta Davies, “un científico ha de tener fe en que el universo está regido por leyes matemáticas seguras, inmutables, absolutas y universales de origen desconocido. Hay que creer que esas leyes no fallarán, que mañana al despertar no nos encontraremos con que el calor fluye de las cosas frías a las calientes, ni que la velocidad de la luz cambia cada hora”.

Pero “la tesis de que la existencia de las leyes no obedece a razón alguna es profundamente anti-racional”. La explicación científica de cualquier fenómeno se basa en que hay razones para que las cosas sean como son. Si al final resulta que los fundamentos de la realidad, las leyes de la física, no tienen razón que los sustente, es como una burla de la ciencia.

De hecho, en los últimos años ha ido aumentando el número de científicos que no rehúsan plantearse la cuestión del origen de las leyes físicas. Por un lado, ha ido ganando aceptación la idea de que “la aparición de la vida en el universo, y por tanto de observadores como nosotros, depende de la forma de las leyes. Si las leyes de la física no fueran más que un batiburrillo de reglas, casi con toda certeza no habría vida”. Por otro lado, también se ha extendido la hipótesis de que las leyes que considerábamos básicas y universales podrían ser en realidad leyes particulares de nuestro universo, distintas de las de otros universos. Así, otros universos están regidos por leyes físicas incompatibles con la vida, pero naturalmente nosotros estamos en uno con leyes que nos permiten existir.

Sin embargo, esa segunda teoría, observa Davies, no responde a la cuestión sobre el origen de las leyes. Pues tendría que haber un proceso físico que hiciera surgir los distintos universos y otorgara leyes particulares a cada uno. Y tal proceso habría de tener sus propias leyes, o meta-leyes. ¿De dónde habrían venido?

Davies concluye que “tanto la religión como la ciencia se fundan en la fe, o sea, en la creencia de que existe algo exterior al universo y que no se explica, bien Dios, bien un conjunto de leyes físicas o tal vez incluso un enorme conjunto de universos desconocidos”. Esta coincidencia no es tan extraña, pues “la misma noción de ley física es teológica en su origen”. Procede, como muestra el caso de Newton, de la doctrina cristiana, según la cual Dios creó el mundo y le confirió un orden racional.

Por tanto, no hay posibilidad de explicar por qué el universo físico es como es, dice Davies, si se atribuye su fundamento a leyes que carecen de justificación o vienen impuestas por la divina providencia. Sería necesario, más bien, considerar las leyes físicas y el universo regido por ellas como partes de un sistema unitario y encajarlas en un esquema explicativo común. Hasta que la ciencia no lo logre, mientras no ofrezca “una teoría contrastable de las leyes del universo, su pretensión de estar libre de fe es manifiestamente falsa”.

jueves, octubre 11, 2007

10 riesgos de vivir en pareja sin casarse: malo para hombres, mujeres y niños

forumlibertas

Más riesgo de ruptura (incluso si luego se casan), más inestabilidad, pobreza, violencia, fracaso escolar... la estadística sobre la cohabitación es clara.

La cohabitación (compartir casa y relaciones sexuales sin casarse) está creciendo: hace 35 años aún era algo raro, socialmente tabú. En los años 60, en EEUU, creció un 20%; en los 70 un 200%, en los años 80, un 80%, en los años 90 creció otro 66%. Entre el 2000 y el 2004 sólo ha crecido un 7,7%.

Patrick Schneider, especialista en geriatría y salud pública de la Universidad de Harvard, ha recopilado una serie de datos (en www.newoxfordreview.org ) , especialmente referidos a EEUU aunque muy aplicables a otros países de Occidente, en los que se condensan los efectos socialmente negativos del cohabitar. Como todos los datos estadísticos, habrá parejas que cohabiten sin verse reflejados en esos datos. Pero la estadística habla de lo que sucede a grandes cantidades de personas y del porcentaje de riesgo.

Diez riesgos de cohabitar
1. Son relaciones inestables: pasados tres años de cohabitación, sólo una de cada seis parejas siguen juntas; sólo una de cada diez sobrevive 5 ó más años. (Bennet, W.J., The Broken Hearth: reversing the moral collapse of the American Family, 2001)

2. Cohabitar aumenta el riesgo de divorcio: en Estados Unidos los que se casaron sin cohabitar antes se divorcian en un 21%. En cambio, los que cohabitaron antes de casarse, se divorcian un 39%. El riesgo es, pues, prácticamente el doble. (Bennet, obra citada).

3. Cohabitar carga más sufrimiento sobre la mujer: al menos en EEUU, las mujeres en cohabitación aportan el 70% de los ingresos del hogar, y suelen cargar con responsabilidades y deberes hacia los niños y la casa, sin el apoyo de una protección legal. (Crouse, J.C., "Cohabitation: consequences for Mothers and Children", presentación en Kuala Lumpur, Malaysia, 11-14 de octubre 2004, X Aniversario del Año Internacional de la Familia de Naciones Unidas).

4. Cohabitar va relacionado con más riesgo de enfermedades sexuales: los hombres que cohabitan multiplican por 4 el riesgo de tener enfermedades de transimisión sexual (Crouse, J.C., obra citada). En 1960 sólo había 3 enfermedades sexuales; hoy hay dos docenas de ellas con consecuencias incurables. Los casos diagnosticados en EEUU de enfermos por transmisión sexual se han triplicado de 1993 a 1999. (Crouse, J.C.; Gaining Ground: A profile of American Women in the Twentieth Century, 2000).

5. Cohabitar implica un mayor riesgo de problemas psiquiátricos y de abuso de sustancias: la Universidad de California Los Angeles hizo una revisión de 130 estudios y comprobó que los matrimonios precedidos por cohabitación tienen mayor tendencia a padecer problemas de alcohol y drogas. (Coombs, R.H. "Marital Status and Personal Well-being: A literature review"; Family Relations, enero 1991). La depresión es el triple de frecuente en parejas que cohabitan que en matrimonios (Robbins, L., Rieger,D, Psychiatric Disorders in America, 1990).

6. Cohabitar aumenta la pobreza de los niños: el nivel de pobreza de los niños en familias cohabitadoras es cinco veces mayor que en hogares matrimoniales (Bennet, obra citada).

7. Cohabitar perjudica a la conducta y emotividad de los hijos: Comparados con hijos de padres biológicos casados, los chicos y chicas de 12 a 17 años con padres cohabitadores ven multiplicada por 6 su posibilidad de desarrollar problemas emocionales y de conducta (Booth, A., Crouter, A.C., eds. Just Living Together: Implications of Cohabitations on Families, Children and Social Policy, 2002). Además, las notas de los adolescentes ven aumentar en un 90% su riesgo de ser bajas y su posibilidad de ser expulsados del colegio crece en un 122% (Manning, W.D; Lamb, K.A.; "Adolescents Well-Being in Cohabiting, Married and Single Parent Families", Journal of Marriage and Family, novimebre 2003). En EEUU, la cohabitación va asociada con una escasez de abuelos, tíos, tías y primos y la falta de apoyo que eso implica (Bennett, obra citada).

8. Cohabitar tiene relación con un aumento del crimen juvenil: En 1980, en EEUU había una población reclusa de medio millón de personas. Hacia el 2000 tenía dos millones de presos. El 70% de los presos juveniles en instituciones estatales venían de hogares sin padre (Drake, T. "The father factor: crime on increase in Dad Free zones", National Catholic Register, enero 2007). Tres de cada cuatro niños implicados en actividades criminales vivían en hogares en cohabitación (Crouse, obra citada).

9. Cohabitar aumenta el riesgo de maltrato sexual a los niños: el riesgo de que un niño sufra abusos sexuales es 6 veces mayor en familias adoptivas, 14 veces mayor en hogares de madre soltera (que nunca llegó a casarse), 20 veces mayor en familias con padres biológicos que sólo cohabitan y 33 veces mayor cuando la madre cohabita con un hombre que no es el padre biológico de los niños (Crouse, obra citada).

10: Una mujer en cohabitación en EEUU multiplica por 3 (respecto a las casadas) el riesgo de sufrir agresiones físicas (Salari, S.M., Baldwin, B.M., "Verbal, physical and injurious aggression among intimate couples over time", Journal of Family Issues, mayo 2002). Cohabitar además multiplica por 9 (con respecto a las casadas) el riesgo de que la mujer sea asesinada. (Shackelford, T.K., "Cohabitation, Marriage and Murder: woman-killing by male romantic partners", Aggressive Behavior, vol. 27, 2001).

[A modo de ejemplo en España: de 73 mujeres asesinadas por "violencia de género" en el 2007 -hasta el 10 de octubre-, (ver aquí) sólo 29 fueron asesinadas por su marido, y otras 5 por su ex-marido. Otras 30 mujeres fueron asesinadas por "novios", "compañeros sentimentales", "parejas", "ex-parejas". Parece haber un empate entre "asesinos casados" y "asesinos emparejados"... pero el empate se deshace cuando recordamos que el número de hombres casados es muchísimo más alto que el de hombres que cohabitan. Haría falta investigar la diferencia numérica y porcentual entre feminicidios dentro del matrimonio y feminicidios en la cohabitación en España].

El gigante asiático envejece: “20 millones de chinos no podrán casarse nunca”

forumlibertas

La política del hijo único ha creado un gran desequilibrio demográfico; para 2050, un tercio de la población serán jubilados

Bajo el eslogan Una familia, un niño, la política del hijo único que China puso en vigor en 1979 ha contribuido al rápido envejecimiento de la población. El desequilibrio creado por las autoridades favorece las previsiones de que, para 2050, un tercio de la población serán jubilados.

Según declara un experto en demografía, ‘gracias’ a esa política puesta en práctica durante los últimos 30 años “20 millones de hombres no tendrán mujer” en la actual China. La proporción actual entre sexos es de 119 niños nacidos por cada 100 niñas.

Zhai Zhenwu está considerado como un ‘superexperto’ en demografía en su país de origen. En una entrevista publicada por el diario EL PERIÓDICO este martes, 9 de octubre, Zhenwu asegura que esos hombres “no podrán casarse nunca” y que “el número crece a un ritmo de un millón y medio cada año”.

domingo, octubre 07, 2007

La eutanasia, una solución anticuada

Aceprensa

La autora recuerda que hoy la ley ofrece “soluciones concretas al miedo a morir en condiciones degradantes y con sufrimiento”. Se refiere a la ley sobre el fin de la vida aprobada en Francia hace dos años (ver Aceprensa 46/05), que permite al enfermo rehusar tratamientos desproporcionados y fomenta los cuidados paliativos. Entonces, ¿qué motivo hay para legalizar la eutanasia? “¿Se puede admitir que la sociedad asigne a los médicos el cometido de matar a un paciente y que la administración de la muerte esté prevista por ley?”.

Eso, señala Pelluchon, trastornaría la misión de los médicos. “No solo el acto de matar es incompatible con el deber de no hacer daño: además, el hecho de asociarlo a la atención médica minaría la confianza de las familias en los encargados de cuidar a sus enfermos. Esta confianza, que se alimenta de la determinación de los médicos de no abandonar jamás a un paciente, es importante en el caso de una decisión de interrumpir el tratamiento”.

La eutanasia legalizada afectaría también a la consideración social de los enfermos. “¿Cómo se puede conciliar los esfuerzos que se hacen para integrar a quienes la enfermedad, la edad o la diferencia excluyen de la vida social, y una reivindicación que viene a decir que la solución al sufrimiento es la muerte? Esta solución consiste en desembarazarse del problema desembarazándose del enfermo”.

En el caso concreto del suicidio asistido, “legalizarlo implicaría el reconocimiento, por parte de la sociedad, de que el suicidio es una salida legítima y natural al sufrimiento. Esta trivialización del suicidio va en contra del coraje y de los valores de solidaridad que nos inculcan en la escuela y en el seno de la familia”.

Pero el núcleo de la cuestión está en el modo de entender la autonomía, como muestra más claramente el caso de la eutanasia voluntaria. “¿Equivale la autonomía al derecho de hacer lo que queramos a cualquier precio, o sea obligando a los médicos y a la sociedad a otorgar reconocimiento a un acto contrario a sus valores? Se puede retomar el argumento de Hume y decir que un hombre no está obligado a hacerse daño, prolongando una vida desdichada, por el bien de la sociedad; pero este reconocimiento del suicidio como acto individual no implica que la sociedad en general ni los médicos en particular deban hacerse daño por el bien de un individuo. Tal interpretación no es fiel a los derechos humanos”.

En suma, el debate es entre dos concepciones de la autonomía individual. “Los que quieren legalizar la eutanasia afirman que este derecho [a la muerte] es ilimitado y es exigible por el individuo frente a la sociedad y los médicos”. En cambio, los contrarios a la eutanasia “sostienen que la preocupación por el bien común exige poner límites a una reivindicación individual que, si se reconociera por ley, daría paso a un derecho a la muerte incompatible con las fuentes morales de la democracia”. Estos, conscientes de la función simbólica que tienen las leyes, “se niegan a convertir la justicia en un calco de meros deseos individuales y no separan el derecho de una reflexión filosófica sobre la condición humana. La política, lejos de reducirse al arte de conquistar y conservar el poder, supone que las decisiones se articulen según valores comunes”.

Las leyes, concluye Pelluchon, no pueden ir sin más a remolque de los problemas que plantean las innovaciones técnicas: la referencia expresa a los valores es imprescindible para elaborar una ley sabia. Por eso, “ahora que en Holanda, pacientes y médicos se declaran más favorables a los cuidados paliativos que a la eutanasia, cabe esperar que lo que ayer se presentó como un avance, acabe siendo visto como una solución anticuada”.

lunes, agosto 20, 2007

Ellas prefieren el rosa | elmundo.es salud

Ellas prefieren el rosa | elmundo.es salud

Las niñas de rosa, los niños de azul. La clásica distinción no es un mero asunto cultural, a juzgar por los resultados de un nuevo estudio. Las mujeres sienten preferencia por los tonos morados y rojos.

Aunque no es la primera vez que se analizan las diferencias cromáticas entre los sexos (por ejemplo, se había visto que las mujeres están más dotadas para describir tonos elaborados), ningún estudio había analizado las preferencias de colores. Cuando menos, tal escasez "resulta sorprendente, teniendo en cuenta la prevalencia y antigüedad de la idea de que las niñas pequeñas se diferencian de los niños en que prefieren el rosa", comentan los autores del nuevo trabajo, publicado en la revista 'Current Biology'.

"Aunque esperábamos encontrar diferencias entre los sexos, nos sorprendió lo robustas que eran, teniendo en cuenta la simplicidad de nuestra prueba", añade una de las autoras, Anya Hurlbert, neurocientífica de la Universidad de Newcastle (Reino Unido).

El experimento consistía, sencillamente, en que hombres y mujeres viesen en una pantalla diferentes parejas de colores y fuesen optando por uno en cada dúo. En total, participaron 208 personas. Aunque la mayoría eran británicos, se estudió también a 37 personas de origen chino que habían llegado recientemente a Reino Unido. Así descartaban que en la elección influyese el tema cultural.

Todos los participantes, independientemente de su sexo, mostraban preferencia por la gama de los azules. Sin embargo, "la preferencia femenina se eleva considerablemente en la zona de los rojizos-morados y decae rápidamente en la zona de los verdes-amarillos, mientras que los hombres se inclinan hacia los azules y verdes, aunque de manera menos pronunciada", explican los investigadores. "Las mujeres 'se preocupan' más por los colores", resume Hurlbert.

La diferencia era tal que los autores eran capaces de adivinar si el participante había sido hombre o mujer al analizar sus preferencias.

martes, julio 17, 2007

ELPAIS.com - El 'mirlo blanco' del fascismo - Cultura y Espectáculos - Agenda Ocio

ELPAIS.com - El 'mirlo blanco' del fascismo - Cultura y Espectáculos - Agenda Ocio

- El desencanto. El franquismo, de fascismo tenía poco, y así se lo soltó Ridruejo en una carta a Franco, donde además renunciaba a todos sus cargos. El resultado fue el confinamiento y el inicio del lento desengaño con el régimen. Él será la gran esperanza de un falangismo que ya empieza a sentirse excluido del régimen. Incluso se alegra de la caída de Mussolini por lo que puede representar. En 1948, apremiado por lo económico, acepta ir de corresponsal de la agencia Pyresa en Roma. De allí volverá igual de pobre dos años después y aún no demócrata, pero si convencido de que había que reformar el régimen, aún desde dentro, y encararlo hacia Europa.

miércoles, julio 04, 2007

La cifra de objetores de Ciudadanía supera las uniones gays

La Razón | Digital : Sociedad

Después de las cifras hechas públicas ayer por el Instituto Nacional de Estadística, los objetores de conciencia de Educación para la Ciudadanía se hicieron la siguiente pregunta: ¿si se ha cambiado el Código Civil para atender las necesidades de 4.574 parejas homosexuales, ¿por qué no se puede cambiar un Real Decreto para ofrecer una alternativa a las aproximadamente 7.500 personas que ya han mostrado de manera expresa su rechazo a la asignatura? Para Teresa García Noblejas, portavoz de Profesionales por la Ética es «imprescindible» que el presidente del Gobierno, el mismo que ha cambiado leyes, les escuche. «Dado que Zapatero se ha declarado en más de una ocasión feminista, varias madres objetoras de conciencia van a pedirle una entrevista para expresarle los motivos por los que no quieren que sus hijos tengan esta asignatura en clase», matiza. Pero parece que el líder del Ejecutivo no está abierto a muchas propuestas. En el Debate sobre el Estado de la Nación, Zapatero aseguró que es una materia que no adoctrina y que «enseña libertad». «No existe la libertad si existen imposiciones», añadió por su parte García Noblejas.

DISCURSO DE MARIANO RAJOY en el debate sobre el Estado de la Nación

Libertad Digital: DISCURSO ÍNTEGRO DE MARIANO RAJOY

El señor Rodríguez Zapatero, ya es la tercera vez que se lo digo, no sabe qué hacer con el Gobierno. No lo sabe. Por lo visto piensa que gobernar es cualquier cosa que haga quien ocupa el gobierno, y no es así. No basta estar en el gobierno para gobernar, como no basta tener los ojos abiertos para estar despierto.

Es sabido que el señor Rodríguez Zapatero carece de rumbo fijo. Su objetivo se ha reducido a navegar. Las únicas medidas que ha tomado son aquellas que pensaba que le ayudarían a seguir navegando. Así es como, un año tras otro año, no hemos llegado a ningún sitio. Estamos ya a punto de malversar una legislatura completa dejándonos llevar, haciendo gestos para la galería y, eso sí, echando la culpa a la oposición.

Este es el primer balance de la gestión: un vacío, un paréntesis, una dejación. España padece tres años de siesta gubernamental y usted no acaba de entender esas prisas que se toman los demás países para cosas “sin importancia”.

Ya sé que pedirle concreciones es una pretensión frustrante pero vamos a intentarlo: ¿Puede indicarme cuáles son las decisiones económicas de su Gobierno a las que podamos atribuir la bonanza? No puede. ¿Por qué? Por que no ha tomado ninguna, ni para bien ni para mal.

¿Cuál ha sido su principal virtud como gobernante? No estropear la economía. Ahí le aplaudo. Podía haber arrasado lo que se encontró, como hizo con el capítulo del agua, con el de la educación, con el del consenso constitucional o con el del terrorismo: tabla rasa con todo; pero no. Tuvo el acierto de dejar las cosas de la economía como estaban. No sé si es mérito suyo o del señor Solbes, pero eso le ha salvado.

Por tanto, las cifras macroeconómicas están muy bien, pero hay un peor reparto de la riqueza, se ha estancado la convergencia real y los preparativos para el futuro están por estrenar. No es para estar orgulloso.

Menos aún porque a lo que no ha hecho se suma lo que no debió hacer. Sabe perfectamente a qué me refiero: a ese vicio incurable de meter la mano donde no debe; esa arcaica tentación socialista conocida como intervencionismo y que en castellano simple quiere decir ensuciar la transparencia del mercado o, más lisamente, hacer trampas.

Hablo de la OPA, del acoso a empresarios, de la escasa fiabilidad de los organismos reguladores, de las oscuras maniobras de su Oficina Económica, y de las perniciosas consecuencias que todo esto acarrea para la imagen de nuestro país, para la confianza de nuestra economía, para la inversión extranjera. Pocas veces la prensa internacional nos ha tratado tan mal. Este es un daño objetivo, pero como usted ni lo reconoce ni se arrepiente, no lo puede corregir. No es para estar orgulloso ¿verdad?

Y en lo puramente doméstico, en el día a día, ¿a dónde se han dirigido sus desvelos? ¿Ha llevado usted agua a donde hace falta, ha facilitado el acceso a la vivienda, ha detenido la avalancha de inmigrantes, ha mejorado la seguridad ciudadana? La respuesta es no, siempre no. Se repiten los mismos asuntos que repasamos el año pasado con los mismos defectos. ¿En qué hemos mejorado durante este año?

La educación sigue siendo ”manifiestamente mejorable”. Ridícula ha dicho el gobernador del Banco de España al recordar que es el punto esencial para que crezca la productividad. Pues bien, del año pasado a éste lo único que parece importar a su señoría es que a ningún niño le falte el catecismo del buen socialista. El mérito, el esfuerzo, la excelencia, la autoridad de los profesores o la calidad de la educación, obviamente, no son sus objetivos.

El pasado año entraron en España 640.000 inmigrantes, más que en Francia, Italia, Gran Bretaña y Alemania juntas y si dejamos a un lado el efecto estadístico producido por el ingreso de Rumania y Bulgaria en la Unión Europea, superamos con mucho el millón de inmigrantes en situación irregular. Sigue el efecto llamada y el drama humano. Sobran las ocurrencias y hace falta una política que aborde con eficacia los problemas y aproveche las oportunidades.

Por cierto, es hora de que usted dé la cara. Han pasado 10 días de la muerte de seis soldados españoles en el Líbano. Aún no se ha dirigido a los españoles, no ha explicado los riesgos que corren nuestros soldados y no ha hecho referencia alguna a las medidas para mejorar su seguridad. Ya son demasiadas las veces en las que usted se esconde. Siempre que hay una dificultad España está sin presidente del gobierno.

En resumen es obvio que estamos ante una gestión manifiestamente mejorable. No ha hecho nada de lo que debiera haber hecho, nos ha traído una gestión gris en el día a día y, para compensar o para disimular, pone toda su orgullo en las llamadas leyes sobre derechos sociales.

Pero dejemos esto ya, señorías, que el tiempo corre. Resumiré mis impresiones en dos palabras: No se ha conocido en todo el periodo de la España democrática una gestión tan pobre, tan alicorta, tan carente de perspectiva como la de estos tres años. Pero no me refería a esto cuando hablaba de una política lamentable. Malo es que el país se estanque porque el Gobierno es incompetente. Esto puede pasar en cualquier parte. Malo es que el Gobierno se muestre ufano con una gestión tan triste como la que hemos conocido. Esto suele pasar en muchas partes. Lo que no ocurre en ninguna parte es que se fomente deliberadamente la división de los ciudadanos causando con ello un grave daño a la convivencia.

Su primer error grave por el daño que ha causado, y ya veremos el que causa, lo simboliza eso que llaman Ley de Memoria Histórica que, con el pretexto de satisfacer deudas de justicia pendientes, no tiene más efecto práctico que sembrar cizaña entre los españoles.

Ya sabemos, señoría, que a usted no le gusta cómo se hizo la Transición. Una de las razones por las que no le gusta es que, a su parecer, quedaron cuentas pendientes. Es una pena, señoría, que no se pudiera contar en 1978 con su asesoramiento, pero los que hicieron la Transición y los españoles que la apoyamos con nuestros votos, adoptamos como principio fundamental la convivencia en paz. No teníamos ninguna preocupación mayor que esa.

Entre 1836 y 1936, los españoles hemos conocido tres guerras civiles. Tres, señoría. Un país que ha conocido tres guerras civiles en un siglo, es razonable que, cuando sale de la dictadura que siguió a la última guerra, se preocupe por la convivencia en paz. Es muy razonable. Por eso, los españoles decidimos, por aclamación, aceptar todo aquello que pudiera servir para construir un futuro de entendimiento, y rechazar con la misma energía todo lo que pudiera dividirnos.

Los españoles que fueron capaces de alcanzar esa altísima cota de nobleza, los españoles que decidieron mirar al frente y ordenar la casa que debían habitar sus hijos, no se merecen que se banalice su historia o que pretenda nadie, a estas alturas y a esta distancia, erigirse en tribunal y determinar, caprichosamente, insensatamente, quienes son buenos y quienes son malos.

El segundo de sus errores graves, por el daño que ha causado –y ya veremos el que causa– ha sido su gestión del Estatuto de Cataluña. Fíjese bien: digo su gestión. No voy a hablar del Estatuto si no de su gestión. Lo cito únicamente porque con él comienza la historia en la que el señor Rodríguez Zapatero decidió reinventar la estructura del Estado, quebrar los consensos, discutir la nación, repartir la soberanía y retorcer la Constitución.

Como ha dicho muy bien un político de su partido: por primera vez en la historia democrática española, se ha acometido un cambio de la estructura del Estado sin apoyo intelectual y sin el consenso del principal partido de la oposición.

En suma, ha jugueteado con la estructura del Estado como un niño con un mecano. Se ha creído que esto de España, el Estado, la Nación, la soberanía, son piezas discutibles y prescindibles que se pueden desmontar a capricho sin consecuencias.

Esto, si lo juzgamos intelectualmente, no alcanza ni siquiera la categoría de ocurrencia. Si hacemos un juicio moral, es una temeridad típica de quien actúa sin considerar las consecuencias de sus actos. En términos políticos, es el peor fallo que se le puede imputar a un dirigente: la imprudencia. Y si a ello le sumamos su afán por pactar con fuerzas políticas abiertamente contrarias a nuestro texto constitucional, como ha ocurrido recientemente en Baleares, la imprudencia adquiere la condición de temeraria

Pues bien: el tercero de sus errores graves, por el daño que ha causado –y ya veremos el que causa– ha sido su lamentable actuación en esa fantasmagoría que, utilizando la terminología de los terroristas, llamó proceso de paz. No le reprocho, señoría, que, cuando existen razones para suponer que ETA puede cambiar de actitud, se explore esa posibilidad. Eso es sensato y cuesta muy poco trabajo. Eso es lo que nos dijo usted que iba a hacer cuando ETA anunció su tregua.

Se nos dijo que existía una posibilidad para la paz; que estábamos ante una oportunidad histórica porque ETA se había cansado; que debía intentarse y que no se iba a pagar precio político alguno.

Lo cierto es que no había ninguna posibilidad y se sabía. No necesitaba, usted, explorar nada porque de sobra conocía el terreno. Desde el primer día que hablaron con ETA sabía que no pensaba rendirse y usted lo aceptó. Sabía que ETA reclamaba la Alternativa KAS completa y usted dijo que se podía hablar. Sabía que ETA no pensaba ni dejar las armas ni disolverse sin conseguir sus objetivos políticos y usted lo aceptó.

Nos mintió. No era usted quien exploraba a ETA. Era ETA quien estaba explorando hasta dónde podía llegar usted. No diga que cumplió con su deber al intentarlo y que es ETA quien se equivoca. No nos cuente que lo hizo de buena fe. ¿Dónde está la buena fe? A la vista de los hechos y de lo que hemos podido conocer resulta evidente que:

Pactó con ETA-Batasuna que volverían a los Ayuntamientos, pero que había que vestirlo para que no se notara. ¿Es eso buena fe? Pactó con ETA-Batasuna incluir en su declaración en el Congreso de los Diputados en el año 2006 la expresión “el derecho a decidir de los vascos”. ¿Es eso buena fe? Pactó con ETA la excarcelación de De Juana Chaos, llamándolo gesto humanitario para que no se notara. ¿Es eso buena fe? Pactó con ETA la comedia de pedir permiso al Parlamento para hablar con ETA. ¿Dónde está la buena fe?

Comprenderá que, después de lo ocurrido, es natural que se le contemple con recelo. Ha mentido hasta unos extremos inéditos. Ha quebrado algo tan irreparable como la confianza. Revise qué decían sus libros de la Universidad sobre lo que se debe hacer cuando un gobernante traiciona la confianza de los gobernados.

Es hora de terminar, señorías. Como decía Ortega, el verdadero tesoro del hombre es el tesoro de sus errores. Según esto, usted podría ser riquísimo, señor Rodríguez Zapatero, pero no lo es ¿Sabe por qué? Porque los errores son muy rentables si se reconocen y se aprende de ellos. Usted por el contrario, ni los reconoce ni se enmienda. Transforma la posible riqueza en despilfarro y la confianza en recelo.

Termina su tiempo y lo ha desperdiciado. Si comparamos sus resultados con los de los Presidentes que le han precedido, el balance es tan pobre, que casi da vergüenza criticarlo. Su gobierno representa un paréntesis, una triste pausa en la evolución de la España democrática. Deja la Nación en peor estado de cómo la encontró y ya nadie espera que la mejore.

No ha acertado en nada de lo importante y ha logrado que en su gestión sobresalga lo negativo. Se le recordará por esto: por la discordia que ha sembrado, por los desajustes en la estructura del Estado, y, sobre todo, por engañar a todo el mundo, por explotar la buena fe de los españoles con el gran fraude de la falsa oportunidad para la paz.

Un gobernante puede perder la confianza de los ciudadanos si comete un error grave; puede perderla igualmente si retuerce la ley; puede perderla, en fin, por mentir. Usted ha hecho las tres cosas. Ha cometido un error gravísimo cuyas consecuencias están por ver. Ha jugado con la ley y es notorio que está mintiendo a los españoles desde mucho antes de ocupar ese escaño.

En la réplica:

"Un presidente está para tener un proyecto político claro, para liderar a la nación, para dar confianza. Para estar donde tiene que estar en los momentos en que la nación y los acontecimientos lo exijan. Usted no tiene talla para liderar la situación del país en estos momentos. Su obligación es explicarse. Si ya perdimos las elecciones, la gente lo sabe. Debe dar explicaciones de su negociación con ETA. Ese es el asunto más importante de esta legislatura. Usted utilizó el parlamento para negociar con ETA. Usted debe dar explicaciones al parlamento. Usted pactó con ETA la resolución parlamentaria. Usted vino aquí a anunciar en 2006 después de que hablara el líder de la Oposición que se iba a reunir con Batasuna. Y de eso tiene que dar explicaciones. Esto es un régimen parlamentario. Aquí es donde tiene que explicar sus mentiras. Sí, las suyas. Y le diré cuáles han sido. Engañó en 2005 a mi Grupo con una propuesta de diálogo que rompía el pacto anti-terrorista. Pactamos no hacer del terrorismo el tema del debate del estado de la nación en 2006 y anunció su reunión con batasuna, lo único que le pedí que no hiciera. De qué deslealtad me habla usted. Primero dijo que aplicaría la ley de partidos y batasuna está en las instituciones. Dijo que no había negociado ocn ETA, ¿quién le cree? dijo que no había negociado después de la T4 ¿quién le cree a usted?"

Zapatero negaba con melodramático balanceo de cabeza. Por primera vez en los debates de este formato, Zapatero parece acorralado.

"Su palabra ya no vale. No me fío de usted y la inmensa mayoría de la sociedad tampoco. Por qué no ha dado una explicación a los españoles. désela también a su grupo que no conoce esa explicación"

jueves, junio 14, 2007

¿Letra para el himno de España? Lo normal es que mencione a Dios

¿Letra para el himno de España? Lo normal es que mencione a Dios

¿Es normal que un himno en el siglo XXI mencione a Dios? La respuesta es: sí, es de lo más normal. El himno de Georgia, adoptado en 2004, lo menciona. Y países tan descristianizados como Holanda, Noruega, Canadá, mencionan a Dios manteniendo sus himnos de siempre.

Incluso los únicos tres grandes países que se declaran laicistas -Francia, México y Turquía- mencionan a Dios en su himno.
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Lo normal en Europa es mencionar a Dios en el himno nacional; también en otros países. Las excepciones son países que nacieron de una revolución, guerra de independencia, etc... (casi todos los sudamericanos, algunos en países del Este europeo) que mantienen como himno canciones de guerra contra su viejo opresor o metrópoli.
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Los países que tenían una identidad muy fuerte antes y no atravesaron una dura guerra para independizarse suelen cantar a Dios o mencionarlo. También países modernos que han salido hace poco de sistemas tiránicos (Rusia del comunismo, Sudáfrica del apartheid) hacen himnos nuevos que invocan a Dios.

Rusia

Compuesto por Alexánder Alexandrov y escrito por Serguéi Mijalkov, sustituyó en 2000 al antiguo himno soviético. El mismo autor que hizo la versión antigua cambió la letra sin tocar la música, que es impresionante. Quitaron a Lenin y el Partido y Dios entró en el himno con el siglo XXI. Los rusos no han acabado de aprendérsela y muchos cantan la letra comunista aunque sin creérsela.

Eres única, eres inimitable, protegida por Dios, tierra nativa.
Un vasto espacio para sueños y vidas nos abren los años futuros,
nos da fuerza la lealtad a la patria. ¡Así fue, así es y así será siempre!


Noruega
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En la segunda estrofa se menciona a Dios. Tiene tres estrofas, tomadas de las las seis del poema original de Bjørnstjerne Bjørnson en 1859, que mencionaba como San Olaf llevó la Cruz al país. Esta segunda estrofa dice:

Noruegos, en casa o cabaña,
dad gracias a vuestro gran Dios;
fue Su voluntad proteger el país
aunque las cosas parecían oscuras.
Mientras los padres luchaban,
mientras las madres lloraban,
Nuestro Señor silenciosamente abrió el camino
para que ganásemos nuestros derechos.


Holanda

Adriaan Valerius la transcribió hacia 1625 de un canto popular. Habitualmente sólo se canta la primera y sexta estrofas. La sexta estrofa es todo un salmo.

Mi fuerza y confianza Señor de Ti vendrán.
En Ti está mi esperanza. No me dejes jamás.
Haz, Dios, que hasta la muerte te sirva noche y día,
que con ánimo fuerte venza la tiranía.


Italia
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El himno oficial desde 1946 (tras la caída de Mussolini) fue reaprobado en un referendum popular en los años 90.

La unión y el amor
revelan al pueblo
la vía del Señor. [...]
Unidos, por Dios,
¿quién podrá vencernos?

Sudáfrica

Buena parte de la letra es del profesor bantú Enoch Sontonga, de 1897. La versión actual fue aprobada en 1994 cuando Nelson Mandela ordenó hacer una mezcla del himno bantú Nkosi Sikelel' iAfrika con el Die Stern, el de los afrikaners blancos. Como en Rusia, al caer un régimen tiránico (en este caso el apartheid racista), el himno intenta unir a todos los ciudadanos y Dios tiene un papel para ello.

Dios bendiga a Africa que alce su gloria.
Escúchanos, Señor, bendícenos a tus hijos.
Señor te rogamos que protejas nuestra nación,
intervén y que cese todo conflicto.
Protéjenos y que nuestra nación proteja a Sudáfrica.


Canadá, uno de los países más grandes del mundo y de población más multiétnica, ha tenido varias versiones de la letra de su himno desde inicios del s.XX y todas mencionaban a Dios. La actual dice así:
Dios mantenga nuestra tierra gloriosa y libre.
Oh, Canadá, por ti estamos en guardia.


Francia
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La cuna del laicismo tiene por himno la famosa "Marsellesa", emocionante canto de guerra. De hecho su nombre original en 1792 era "Canto de guerra para el ejército de fronteras". Pero ¡menciona a Dios!
¿Sufriremos que esas tropas extranjeras dicten la ley en nuestros hogares
y que esas falanges mercenarias venzan a nuestros valientes guerreros?
¡Gran Dios!
Encadenadas nuestras manos, tendríamos que doblegar las frentes bajo el yugo.

Con amenazas y ataques a los derechos constitucionales el MEC no va a amedrentar a las familias españolas

www.forofamilia.org

Madrid, 13 de junio de 2007.- El Foro Español de la Familia lamenta profundamente que el Secretario General de Educación, Alejandro Tiana, mienta y engañe a los españoles sobre sus derechos constitucionales, y pretenda amedrentar a quienes se oponen a la asignatura de Educación para la Ciudadanía con amenazas que carecen de toda cobertura legal .

A propósito de las declaraciones del señor Tiana, el Foro Español de la Familia recuerda una vez más que:

a)El derecho a la objeción de conciencia es -según la jurisprudencia del Tribunal Constitucional-parte del derecho a la libertad ideológica y religiosa garantizada en el artículo 16.1 de la Constitución Española, y puede, en consecuencia, ser ejercido por todos los ciudadanos sin necesidad -como ha dicho también el Tribunal Constitucional- de que una ley concreta lo regule para una materia específica. Oponerse a un derecho constitucional y negar la posibilidad de su ejercicio por parte de los ciudadanos, amenazándoles con sanciones si ejercitan ese derecho, -como ha hecho el señor Tiana- es antidemocrático y una violación de la promesa o juramento de respetar la Constitución que el señor Tiana tuvo que hacer al tomar posesión de su cargo.

b)Precisamente por ser la objeción de conciencia un derecho constitucional, las organizaciones que como el Foro de la Familia defienden esta objeción no están en una campaña de desobediencia civil en contra de lo que diga el señor Tiana; sino en una campaña en defensa del derecho constitucional de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales, como establece el artículo 27.3 de Constitución Española. Y en defensa del derecho a la libertad ideológica y religiosa del artículo 16 de la misma Constitución.

Benigno Blanco, Presidente del Foro Español de la Familia, recordó que “defender los derechos constitucionales como hacemos nosotros no es apelar a la desobediencia civil, sino al respeto de la Constitución Española” y declaró que “con amenazas y ataques a los derechos constitucionales el MEC no va a amedrentar a las familias españolas”.

c) En contra de lo que ha dicho el señor Tiana, el Consejo de Estado en su dictamen número 2521/2006, de 21 de noviembre, sobre el anteproyecto de decreto de contenidos de la nueva asignatura afirmó literalmente: “a la hora de establecer estos contenidos básicos (de la asignatura educación para la ciudadanía), el real decreto sometido a consulta debe tener en cuenta que no puede formar parte de los aspectos básicos del sistema educativo, sustraídos a la libertad de enseñanza garantizada en el artículo 27 de la Constitución, la difusión de valores que no estén consagrados en la propia Constitución o sean presupuesto o corolario indispensables del orden constitucional”. Como se puede apreciar, el Consejo de Estado sí advirtió al Gobierno que esta asignatura no podía entrometerse en materias ajenas a lo previsto en la Constitución Española. ¿Dónde dice la Constitución Española que corresponde al Estado formar la conciencia moral de los alumnos o darles los criterios éticos para su conducta personal o social o conformar su afectividad y valorarlos académicamente según las actitudes con que respondan a esas enseñanzas como pretende hacer Educación para la Ciudadanía?

d)La objeción de conciencia por definición se ejerce frente a una ley en vigor y obligatoria; ésa es su razón de ser. Por lo tanto, demuestra una gran ignorancia jurídica y -lo que es más preocupante en un alto cargo de la Administración General del Estado- un profundo desconocimiento de la Constitución Española alegar que no cabe la objeción de conciencia frente a Educación para la Ciudadanía porque la LOE es obligatoria y fue aprobada por el Parlamento. Precisamente porque la LOE es obligatoria, y Educación para la Ciudadanía obligatoriamente pretende dar una educación de hondo calado moral a todos los escolares españoles sin el consentimiento de los padres, es por lo que procede y es aconsejable la objeción de conciencia.

e)Desinforma también el señor Tiana a la opinión pública cuando habla de cifras engañosas respecto a las objeciones que se están produciendo. Al Foro Español de la Familia le constan por notificación personal de los padres objetores más de 6.000 objeciones, por lo que es razonable pensar que habrá bastantes más de las que el Foro no tenga noticia individualizada.

f)El señor Tiana y el Ministerio de Educación no han mantenido jamás ningún diálogo con las organizaciones representativas de las familias españolas sobre esta materia y ni siquiera han contestado a las propuestas que se les han hecho llegar por parte de organizaciones como CONCAPA al respecto.

g)El señor Tiana, como otros portavoces oficiales y oficiosos del Ministerio, se están embarcando en una campaña de amenazas y de intentos de restringir la libertad de los ciudadanos, que resulta inadmisible en un Estado de Derecho, y que demuestra que el concepto que tienen de ‘ciudadanía’ es terriblemente pobre y ajeno a la Constitución Española.

miércoles, junio 13, 2007

Libertad Digital: La prohibición del DDT causa anualmente dos millones de muertos por malaria

Libertad Digital: La prohibición del DDT causa anualmente dos millones de muertos por malaria
En 1972, por la presión de los ecologistas y en contra de la opinión de los científicos, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos prohibió el uso del DDT, que una década antes había erradicado la malaria en Estados Unidos y Europa. Esta prohibición tiene, según un reciente artículo de Paul Driessen, un coste de dos millones de vidas en África por malaria. Un ex ministro de Sanidad de Uganda denuncia desde el WSJ el neocolonialismo de Occidente y de los ecologistas, a costa de tantas vidas.

En un reciente artículo publicado en The Wall Street Journal, el ex ministro de Sanidad de Uganda, Sam Zaramba, recordaba cómo "Los Estados Unidos y Europa erradicaron la malaria en 1960, en gran medida gracias al uso del DDT". Dos años más tarde, en 1962, Rachel Carson (de cuyo nacimiento se ha cumplido recientemente cien años) publicó uno de los libros más señeros del ecologismo, y a la vez más exitosos: Silent Spring (Primavera silenciosa). En él, Carson describía los supuestos efectos devastadores del uso de dicho pesticida.

Sólo diez años más tarde de la aparición del libro, en 1972, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), decidió prohibir la fabricación y el uso del DDT, a pesar de contar con la opinión contraria del equipo de científicos encargado de estudiar sus efectos. Estos científicos hallaron que el DDT no es dañino para las personas, lo que "es especialmente cierto cuando se rocían pequeñas cantidades sobre las paredes para repeler a los mosquitos", destaca Paul Driessen en un reciente artículo publicado en el New York Post.

Esa prohibición tiene todos los días consecuencias trágicas, ya que, recuerda Driessen, "dicha enfermedad sigue matando a dos millones de personas al año, principalmente en África". De hecho "El año pasado la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y la Organización Mundial de la Salud han vuelto a recomendar el uso del DDT para el control de la malaria".

Contra el nuevo colonialismo

Por su parte, el ex ministro de Sanidad de Uganda Sam Zaramba escribía este martes en The Wall Street Journal titulado "Dadnos DDT". En él, recordaba un experimento en la región ugandesa de Kanungu, en el que el uso del DDT "redujo la malaria en un 98 por ciento".

Zaramba se duele en su artículo de que "Pese a que la Autoridad Nacional de Gestión Medioambiental de Uganda ha aprobado el uso de DDT para el control de la malaria, los ecologistas occidentales continúan socavando nuestros esfuerzos y desalentando a los gobiernos del G-8 a que nos apoyen". Pero advierte de que "África está dispuesta a levantarse por encima del colonialismo actual que nos mantiene empobrecidos". Y espera que el "liderazgo" del G-8 contribuya a la autodeterminación de los países africanos y "comience a apoyar las soluciones que funcionan".

domingo, mayo 13, 2007

Sarkozy, Polonia y la Pantoja

forumlibertas.com

El caso del gobierno de los hermanos Kaczynski, en Polonia, es, así mismo, emblemático. Se les presenta como antidemocráticos, arbitrarios y antieuropeos.

Y para ello se utilizan diversos argumentos:

-Uno, el que no dan ninguna facilidad a la cultura y reivindicación homosexual.

-El otro, de mayor pretensión política, por la ley que obliga a políticos, periodistas y profesor a informar si colaboraron con los servicios secretos del régimen comunista, que gobernó Polonia hasta 1989.

Es paradójico que quienes practican una particular visión de la memoria histórica en España y se remontan al periodo 1936-39, que queda más distante, y que quieren airear lo que consideran despropósitos del franquismo, no acepten esta necesidad que sienten muchos polacos de depurar su propia memoria histórica de la ocupación sangrienta y opresiva, la de la URSS y su régimen comunista. En realidad, hay que recordarlo, a lo que se ha negado hasta ahora el gobierno polaco es lo que hizo el gobierno alemán desde el primer día prácticamente de la unificación. Alemania abrió desde el principio los archivos secretos de la Stasi, la policía secreta comunista, a todos los ciudadanos, de manera que se hizo pública y notoria la pertenencia, y dio lugar a múltiples escándalos y a algunas cazas de brujas.

Kaczynski ha considerado que esta medida se presta a un mayor descrédito, vulneraciones y maniobras que elaborar una ley basada en la propia declaración de los responsables.

El conocido sociólogo polaco, Zygmunt Bauman, creador del concepto de “modernidad líquida” ya ha declarado públicamente que colaboró durante tres años con los servicios secretos comunistas. Kaczynski ha afirmado por activa y por pasiva que si el Tribunal Constitucional tumba la ley él lo lamentará pero, obviamente, cumplirá la sentencia y que entonces aplicará el mismo camino que ya emprendió Alemania, el acceso público a los ficheros de la policía política comunista de Polonia.

En ningún caso puede afirmarse que el camino polaco sea peor o menos garantista que el alemán. A pesar de ello, las descalificaciones están a la orden del día.

Si Kaczynski no postulara una ideología nítidamente contrapuesta a lo “políticamente correcto” que inspira, sus problemas de imagen en nuestro país, y en buena medida en Europa, serían menores o no existirían. Una vez más son bestias negras no por aquello que hacen, sino por aquello que creen.

martes, mayo 08, 2007

La corrupción es la causa principal de la pobreza - Hispanidad.com

Transparencia Internacional:

Un sistema funcionarial estable recorta las tasas de corrupción


En Transparencia Internacional lo tienen claro. La corrupción es la causa principal de la pobreza. ¿Cómo acotar la corrupción? Jesús Sánchez Lambás, miembro del Comité Ejecutivo de Transparencia internacional, considera que una función pública estable recorta las tasas de corrupción. “Cuando el político se sabe interino y se encuentra sometido a los controles de unos funcionarios estabilizados, la corrupción es más difícil; cuando no es así, como en República dominicana, se llevan hasta las cortinas, y ni es una alegoría”, señala Sánchez Lambás en los Coloquios Fax Press.

Por supuesto, poder contar con una policía y una judicatura independiente minimiza el riesgo. Por el contrario, un sistema en el que tras cada cambio de Gobierno se produce una avalancha de hambrientos dispuestos a llenar el buche en ese período de tiempo, es una fuente clara de corrupción. Más: según Sánchez Lambás, los países con sistemas fiscales desarrollados son menos corruptos que aquellos países que viven de sus recursos naturales, como Venezuela o Arabia Saudí, donde el político actúa como dueño y señor.

Así que aquí están descritos los principales focos de corrupción -y pobreza- de la América hispana: un sistema fiscal no extendido, un funcionariado cambiante y un exceso de dependencia presupuestaria de los recursos económicos.

jueves, mayo 03, 2007

'No hay un buen experimento del cambio climático, sólo opiniones' - CincoDias.com

Robert B. Laughlin Premio Nobel de Física en 1998 y autor de 'Un universo diferente' - CincoDias.com

Usted lo relaciona con el parecido que tiene a veces la ciencia con la religión.

La idea me la dio mi hijo, que vio en un capítulo de la serie de animación South Park cómo, en el futuro, habría varias tribus de científicos peleándose por ser la única verdadera. La ciencia tiene matices religiosos cuando se habla de encontrar la 'verdad definitiva'. Los veinteañeros lo encuentran muy atractivo, porque las ideas sencillas y bellas son más fáciles de creer que las ideas feas y complicadas. Es muy fácil inventarse creencias que sean falsas, pero se vendan muy bien.

Una de esas teorías para todo es, a su juicio, la teoría de la evolución, que en EE UU provoca una gran controversia.

La teoría de la evolución es fácil de atacar porque no es ciencia. Ciencia es la genética, cómo manipular los genes para que los animales o las plantas sean de una forma u otra. Lo que ocurrió en el pasado, cuando ni siquiera existían los hombres, no lo es, porque no se puede repetir, no se puede hacer un experimento. Tengo mi opinión sobre cómo creo que fueron las cosas, pero la polémica entre creacionismo, diseño inteligente y evolución no deja de ser una discusión sobre creencias. (...)

¿Es una 'creencia' también el cambio climático?

Hay un hecho, y es que el dióxido de carbono está cambiando la atmósfera, y se está produciendo un calentamiento. Pero no se puede calcular con fiabilidad cuánto se está calentando, porque el clima depende fundamentalmente de los océanos y los simuladores de dinámica de fluidos son muy pobres. No hay un buen experimento del cambio climático, sólo opiniones y política. Hace años el Departamento de Energía de Estados Unidos, contrario a las leyes ambientales, dio subvenciones para que se comprobara el enfriamiento de la Tierra. Y los científicos, claro, lo demostraron... con un modelo poco fiable.

lunes, abril 30, 2007

Historia General de las Indias (1552).

«La mayor cosa después de la creación del mundo, sacando la encarnación y muerte del que lo crió, es el descubrimiento de Indias; y así las llaman Nuevo Mundo. Y no tanto le dicen nuevo por ser nuevamente hallado, cuanto por ser grandísimo y casi tan grande como el viejo, que contiene a Europa, África y Asia. También se puede llamar nuevo por ser todas sus cosas diferentísimas de las del nuestro. Los animales en general, aunque son pocos en especie, son de otra manera; los peces del agua, las aves del aire, los árboles, frutas, hierbas y grano de la tierra, que no es pequeña consideración del Criador, siendo los elementos una misma cosa allá y acá. Empero los hombres son como nosotros, fuera del color, que de otra manera bestias y monstruos serían y no vendrían, como vienen de Adán.»
Francisco López de Gómara

Mientras Europa duerme

Pablo Romero, Hispanidad


“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”. (El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, capítulo LVIII)

Europa está en peligro de muerte y, muy probablemente, ha dado inicio su agonía final. O dicho de otro modo, una terrible mezcla de hedonismo nihilista, desidia y estupidez está destruyendo, al mismo tiempo, la verdad de nuestra historia y la esperanza en un porvenir libre. En cierto sentido, toda civilización (así el Imperio Romano, y después de él todos los demás) se sume, de forma inevitable y a partir de un determinado momento histórico, en un paulatino proceso de postración; y todo indica que el nuestro ha llegado. Este es el terrible diagnóstico de Bruce Bawer, periodista y escritor americano, liberal residente en Europa desde hace diez años y amante de su país, pero todavía más amante de la libertad y los principios que hicieron posible los logros, inalcanzados hasta hoy, del modo de vida occidental. El libro de Bawer está escrito con ese estilo ágil, extremadamente documentado y ameno, característico de la escuela anglosajona, y se antoja imprescindible para conocer las causas últimas de semejante suicidio colectivo. Las virtudes del libro son múltiples: en primer lugar, sitúa la cuestión de fondo, el rendimiento moral de un continente entero (casi una civilización) como la causa última del auge de los totalitarismos (fascismo izquierdista, regionalismos, nacionalismos varios), esas modernas enfermedades del alma que asolan las mentes europeas. Afortunadamente, Bawer huye de la insoportable corrección política al uso, y arremete contra pseudo-conceptos vacuos (multiculturalismo, diálogo, tolerancia, diversidad…) utilizados a modo de mantra por la progresía descerebrada que maneja los hilos de la burocracia europea. Pero si bien esto resulta evidente, y una vez asumido que Europa se desliza hacia el desastre, la cuestión fundamental es: ¿por qué ahora y qué soluciones hay?
El análisis de Bawer es tan lúcido como devastador. Y sus conclusiones demoledoras: en primer lugar, las elites políticas e intelectuales europeas, dedicadas por entera a estupideces acientíficas como el llamado calentamiento del planeta, han olvidado defender los principios que hicieron posible nuestras libertades y, por ende, nuestros derechos como ciudadanos, no como siervos. No es el planeta el que está en peligro, sino nuestra propia supervivencia. Su connivencia y, en algunos casos, explícita colaboración con aquellos que abiertamente se declaran nuestros enemigos, revela el grado de imbecilidad y sectarismo al que hemos llegado. Aunque parezca lo contrario, ese enemigo, aun siendo en cierto sentido ajeno (no olvidemos que la cultura islámica es, todavía hoy, un cuerpo extraño en nuestro continente) anida mucho más en nuestra mentalidad que en ninguna otra parte. O dicho de un modo más directo: nuestro problema es interior y, por lo tanto, lo es en un doble sentido. Porque como diagnostica con admirable lucidez y valentía Bawer, “al final, el enemigo de Europa no es el Islam, ni el islam radical siquiera. El enemigo de Europa es ella misma, su autodestructiva pasividad, su falta de mano dura frente a la tiranía, su perpetua inclinación al apaciguamiento y su absurda aversión por el orgullo, el valor y la determinación de Estados Unidos frente a un enemigo letal”.
De modo que el final se producirá, con total seguridad, como una lenta y sorda implosión. Y ocurrirá por varios motivos que remiten a una única causa primigenia: la aquiescencia indolora de una parte de la población que vive de espaldas a la realidad, más preocupada por sus miserias cotidianas (una ingenua y empalagosa mezcolanza de buenismo materialista) que por preservar las condiciones que han hecho posible ese progreso material y espiritual. Como afirma Bawer: “esta incapacidad es especialmente pronunciada entre la elite de Europa occidental. El político alemán medio, el periodista francés o el profesor sueco sencillamente no pueden imaginarse una vida guiada por convicciones religiosas. Cuando se les enfrenta con el hecho de que son de verdad tales creencias –aunque sean especialmente oscuras y retorcidas- lo que impele a los islamistas, su impulso más inmediato es el de quitarle importancia: no, no puede ser. Tiene que ser por otra cosa. Tiene que ser algo que tenga que ver con nosotros, algo como la pobreza, la opresión o el colonialismo. Los análisis neomarxistas son muy socorridos. Y de estas interpretaciones erróneas de la realidad surge una gran cantidad de reacciones tremendamente desatinadas”. Esa es la retórica vacua y gastada de la intelligentsia europea, esas elites convertidas en auténticas “castas” y que se consideran los dueños del cortijo. El segundo motivo es la palmaria cobertura que los totalitarismos de ayer y de hoy se proporcionan mutuamente. En el fondo connivencia en el recelo y el odio a la libertad, por eso no ha de extrañar la comunión de fines, aunque no siempre de estrategias, entre la socialdemocracia europea (muchos de ellos antiguos prosélitos del marxismo) y el totalitarismo islamista.
Así pues, es éste un libro fascinante y revelador en grado sumo, que huye de falsos mesianismos para adentrarse en el huevo de la serpiente y alertarnos de la inminencia del mal. Por todos esos motivos, y otros que la limitada extensión de esta crítica impide analizar in extenso, es éste un libro que hay que leer, meditar y recomendar a todos los que todavía les mueva la salvaguarda de las libertades individuales en nuestro viejo continente. Lo que nos jugamos es demasiado importante. De lo contrario, salvo que tomemos conciencia de cuál es la verdadera situación e intentemos remediarla, más pronto que tarde, y ampliando un tanto la metáfora de Ortega, deberemos convenir en que “Europa ha hecho el mundo, y Europa lo ha deshecho”.