ELPAIS.com - El 'mirlo blanco' del fascismo - Cultura y Espectáculos - Agenda Ocio
- El desencanto. El franquismo, de fascismo tenía poco, y así se lo soltó Ridruejo en una carta a Franco, donde además renunciaba a todos sus cargos. El resultado fue el confinamiento y el inicio del lento desengaño con el régimen. Él será la gran esperanza de un falangismo que ya empieza a sentirse excluido del régimen. Incluso se alegra de la caída de Mussolini por lo que puede representar. En 1948, apremiado por lo económico, acepta ir de corresponsal de la agencia Pyresa en Roma. De allí volverá igual de pobre dos años después y aún no demócrata, pero si convencido de que había que reformar el régimen, aún desde dentro, y encararlo hacia Europa.
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