André Glucksmann. Filósofo francés
Más grave todavía es que las fobias sobre las que se apoya el No las alimentan los defensores oficiales del Sí. ¿No fue Chirac quien, durante el conflicto de Irak, tuvo la arrogancia de afirmar que los europeos del este sólo tenían un derecho: "El de callarse"? La obsesión de la diplomacia francesa es crear una "Europa-potencia" que se oponga a "la hiperpotencia" estadounidense. No es el sueño de una Europa europea, sino de una Europa francesa. París-Berlín-Moscú, he ahí la columna vertebral. Bruselas o Varsovia que se limiten a comportarse como es debido. Ellas van a ser las víctimas expiatorias del fracaso en el referéndum.
¡Mejor Putin que Bush! ¿Cómo se puede reprochar al elector francés que sea más lógico que el señor De Villepin? Todo el mundo sabe que la Europa de los 25 se niega, en su mayoría, a utilizar a Moscú y Beijing en contra de Washington. De modo que ¡al diablo los 25!...
La libertad asusta. En Francia, "liberal" ha pasado a ser el máximo insulto....
Hace poco, Chirac declaró: "El liberalismo es una ideología tan nociva como el comunismo, y, como el comunismo, acabará fracasando." La "Francia de los de arriba", tanto el Sí como el No, llama a la resistencia contra el ogro liberal. El "pueblo" se arma de valor, decide abatir al monstruo y sacrifica el Sí de las clases dirigentes en el altar de su inconsecuencia....
El muelle moral ha saltado en la izquierda. Durante esta campaña he oído a dirigentes socialistas que estigmatizaban a trabajadores de otros países europeos como antes sólo sabía hacerlo la extrema derecha. He visto a Jean-Pierre Chevènement que gritaba contra los "oligarcas de Bruselas" y demostraba el origen putiniano de su lenguaje. He asistido a apologías delirantes de la tierra francesa que olían demasiado a pasado, incluso al más escabroso de nuestra historia....
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