miércoles, marzo 16, 2005


Alfonso, el fotógrafo que siempre estaba allí, sacó está instantánea de la desolación que siguió a la toma del Cuartel de la Montaña. En el suelo, decenas de muertos, algunos paisanos circulan entre ellos, incluso dos niños a la izquierda del guardia de asalto, no parecen prestar mucha atención a los muertos, y desde los balcones de la primera planta, más paisanos contemplan el panorama. Al fondo, un hombre arrastra un saco.

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