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Dear Friend,
I am declaring today my candidacy for President of the United States.
Ours is a great nation and I make one pledge to you... to use our greatness for goodness
(...)And for goodness sakes, the last thing we need in America is to take God out of our public lives and institutions! We need to embrace our nation's motto "In God We Trust," not be ashamed of it. Search the record of history. To walk away from the Almighty is to embrace decline for a nation. To embrace Him leads to renewal…for individuals and for nations.
Something most people feel deeply in their hearts is the need for a culture of life—a culture that doesn't allow the strong to exploit the weak—a culture of compassion instead of a culture of convenience. Life is beautiful. We all know this. Let's start following our hearts and work to protect all innocent human life.
We are a nation at war. I just returned from Iraq and Afghanistan. Our troops—the finest, most courageous people our nation has to offer, are fighting for the cause of liberty in places that have never known her. It is a long fight. We will win. We cannot lose our will to win! We must win to redeem our troops' sacrifice. Let us resolve to have a bipartisan strategy for the war. We need unity here…to win over there. This is not the time for partisanship on any side. Lives—and our future—are at stake.
We will achieve these goals, not through government action, but by tapping into our innate goodness as a society and working together. This is how America has always achieved great goals.
At the end of the day, it comes back to the basics: faith, family, and freedom. America is great because she is good. That goodness is not based in Washington, or New York, or even Topeka. It is based in the hearts of the American people. This is a goodness whose Author is the Divine. A goodness that doesn't let us rest until our neighbor is at peace. A goodness that feels the chains of another rub on our own skin. A goodness from God that demands our vigilant action.
How much better we will be as we seek to live the Great Commandment to love God and one another.
martes, enero 30, 2007
sábado, enero 20, 2007
Mel Gibson roza la perfección con un poderío de imagen casi hipnótico
El Semanal Digital Fernando Alonso Barahona
Tan sublime en su fuerza expresiva como políticamente incorrecto, el polémico actor y director nos mete de bruces en la decadente cultura maya, a cuya crueldad sólo resiste una institución.
Va a ser sin duda una de las películas del año, y tal vez de esta primera década de siglo XXI. Apocalypto es una palabra griega que significa "nuevo comienzo o creación" y es el título de la nueva película de uno de los cineastas más brillantes, personales y políticamente incorrectos del último cuarto de siglo.
Mel Gibson, tras la magistral e impresionante La Pasión de Cristo, se ha sumergido en una nueva película que es un espectáculo total, una historia que prescinde de diálogos para potenciar la magia de la imagen y que evita vericuetos argumentales innecesarios para centrarse en lo más importante, en lo que se dirige al fondo del corazón: el sentimiento.
Apocalypto es una película épica al estilo grandioso de Cecil B. de Mille, algo que tras la mencionada La Pasión de Cristo y Braveheart, se ha convertido en un distintivo de su autor. La fotografía es soberbia y eso se lo debemos al australiano Deam Semler (ganador de un Oscar por Bailando con lobos), pero sobre todo a la maravillosa geografía mexicana. Apocalypto se filmó en Catemaco y Las Tuxtlas (Veracruz), en San Andrés Chicahuaxtla (Oaxaca) y otros lugares de México.
Tan sublime en su fuerza expresiva como políticamente incorrecto, el polémico actor y director nos mete de bruces en la decadente cultura maya, a cuya crueldad sólo resiste una institución.
Va a ser sin duda una de las películas del año, y tal vez de esta primera década de siglo XXI. Apocalypto es una palabra griega que significa "nuevo comienzo o creación" y es el título de la nueva película de uno de los cineastas más brillantes, personales y políticamente incorrectos del último cuarto de siglo.
Mel Gibson, tras la magistral e impresionante La Pasión de Cristo, se ha sumergido en una nueva película que es un espectáculo total, una historia que prescinde de diálogos para potenciar la magia de la imagen y que evita vericuetos argumentales innecesarios para centrarse en lo más importante, en lo que se dirige al fondo del corazón: el sentimiento.
Apocalypto es una película épica al estilo grandioso de Cecil B. de Mille, algo que tras la mencionada La Pasión de Cristo y Braveheart, se ha convertido en un distintivo de su autor. La fotografía es soberbia y eso se lo debemos al australiano Deam Semler (ganador de un Oscar por Bailando con lobos), pero sobre todo a la maravillosa geografía mexicana. Apocalypto se filmó en Catemaco y Las Tuxtlas (Veracruz), en San Andrés Chicahuaxtla (Oaxaca) y otros lugares de México.
miércoles, enero 10, 2007
La violencia contra mujeres es más frecuente en parejas no casadas ::Aceprensa::
La violencia contra mujeres es más frecuente en parejas no casadas ::Aceprensa::
En España, un número desproporcionado de malos tratos a mujeres son obra de los compañeros o ex compañeros, según los últimos datos publicados por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, del Consejo General del Poder Judicial. Esto concuerda con investigaciones en otros países, donde también se ha comprobado que la violencia contra la mujer es más frecuente en uniones de hecho que en matrimonios
En España, un número desproporcionado de malos tratos a mujeres son obra de los compañeros o ex compañeros, según los últimos datos publicados por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, del Consejo General del Poder Judicial. Esto concuerda con investigaciones en otros países, donde también se ha comprobado que la violencia contra la mujer es más frecuente en uniones de hecho que en matrimonios
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