Federico Quevedo - elConfidencial.com
Este es el modo de actuar de una dictadura, por blanda que pueda hoy parecer mientras sigan existiendo instituciones libres de la arbitrariedad 'zapateril'. Todo se oculta, se actúa desde la impunidad del silencio informativo, se vulnera la ley incluso cuando se elaboran las leyes –en contra de la ley máxima, es decir, de la Constitución y de la soberanía nacional-, se quebrantan los consensos básicos, los principios morales que hicieron posible la convivencia en libertad, se controlan las conciencias y los estómagos, y se pretende encarcelar la memoria tergiversando el recuerdo de tiempos pasados. Algún día beberemos coca-cola en la clandestinidad, pero mientras llega, nos habremos ido quedando sin referentes éticos por culpa de nuestra propia miseria acomodaticia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario