domingo, abril 03, 2005

El Papa que nos cubría las espaldas

Pedro J. Ramírez:
"Siendo mi caso el de uno de esos millones de españoles que, habiendo tenido educación religiosa, defendemos los valores de una sociedad laica y apoyamos el racionalismo, el progreso y la capacidad de cada individuo para tomar todas las decisiones que le afecten -incluidas las encaminadas a poner fin a la propia vida-, debo decir ahora que desde el mismo instante en que ha muerto este Papa he empezado a echar de menos el sentido compensatorio y cautelar de su intransigencia. " (...)
"Pero en esta era del pensamiento débil, la ética indolora y el crepúsculo del deber ha sido una suerte contar con la válvula de seguridad y el elemento de contrapeso de una personalidad tan colosal y abnegada como Juan Pablo II. "
"Tal vez pueda parecer el colmo del egoísmo, pero puesto que no vamos a renunciar a probar ninguno de los frutos del árbol prohibido, tengamos lo más a mano posible al mejor suministrador de antídotos, no vaya a ser que alguno de los bocados termine siendo venenoso.No creo que avancemos inexorablemente hacia el despeñadero de una rugiente catarata, pero, por si acaso, ha resultado muy tranquilizador llevar a bordo a alguien empeñado en remar denodadamente en la dirección contraria a la de la corriente. Claro que eso podía reducir la velocidad de desplazamiento, pero ¿y si quien estuviera en lo cierto fuera él? " (...)
"Sin embargo estoy seguro de que seremos multitud los no practicantes que vamos a echar de menos el aliento en el cogote, a la vez cálido y severo, de este polaco tozudo e infatigable. Porque por mucho que nos quejáramos de que su resistencia y reacción estaba entorpeciendo nuestro avance, de que siempre que intentábamos ascender otro peldaño en la escalinata del progreso lo teníamos subido a la chepa tratando de retenernos en este valle de lágrimas, ni por un momento dejamos de darnos cuenta de que también estaba ahí, gratis et amore, para cubrirnos las espaldas."

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