domingo, diciembre 10, 2006

La Dictadura de Zapatero

Federico Quevedo - elConfidencial.com

Este es el modo de actuar de una dictadura, por blanda que pueda hoy parecer mientras sigan existiendo instituciones libres de la arbitrariedad 'zapateril'. Todo se oculta, se actúa desde la impunidad del silencio informativo, se vulnera la ley incluso cuando se elaboran las leyes –en contra de la ley máxima, es decir, de la Constitución y de la soberanía nacional-, se quebrantan los consensos básicos, los principios morales que hicieron posible la convivencia en libertad, se controlan las conciencias y los estómagos, y se pretende encarcelar la memoria tergiversando el recuerdo de tiempos pasados. Algún día beberemos coca-cola en la clandestinidad, pero mientras llega, nos habremos ido quedando sin referentes éticos por culpa de nuestra propia miseria acomodaticia.

sábado, diciembre 09, 2006

1931, una Constitución de partido

ABC.es: MANUEL ÁLVAREZ TARDÍO Profesor de Historia Política de la Universidad Rey Juan Carlos

Tres días antes de que el Congreso aprobara el texto definitivo de la nueva Constitución republicana, José Ortega y Gasset se lamentaba en público de que, en apenas siete meses, el buen clima que había rodeado la proclamación de la República se hubiera transformado en «desazón, descontento, desánimo, en suma, tristeza».
Para entonces, Niceto Alcalá-Zamora, el líder de la derecha republicana, que había sido presidente del Gobierno provisional hasta el mes de octubre y que en pocos días habría de convertirse en presidente de la República, había manifestado ya su oposición a algunos de los artículos de la Constitución. Más hacia la derecha, en el terreno del conservadurismo católico de antigua filiación monárquica, ahora accidentalista, el grupo político en el que empezaba a destacar el joven José María Gil Robles, se había retirado de las Cortes Constituyentes en protesta por la redacción de los artículos sobre religión y familia, y empezaba ya a preparar a la opinión pública conservadora para una activa campaña a favor de la modificación de la Constitución.
Y en el centro-derecha republicano, el viejo Partido Republicano Radical dirigido por Alejandro Lerroux, que tenía el segundo grupo parlamentario de aquellas Cortes, aunque finalmente diera su apoyo a la nueva Constitución, no iba a tardar en articular un discurso político que hablaba, a su modo, de la necesaria revisión de la norma fundamental.
Así pues, sólo los partidos de la izquierda republicana y el socialista, que juntos sumaban los diputados necesarios para obtener una justa mayoría absoluta en las Cortes, apoyaron sin reservas el texto de la Constitución aprobado el 9 de diciembre de 1931. Para ellos, desde luego, eso no constituía impedimento alguno para consolidar las nuevas instituciones. Estaban orgullosos, como explicara el socialista Luis Jiménez de Asúa, a la sazón presidente de la Comisión Constitucional, de haber elaborado una constitución de izquierdas.
Menoscabo democrático
Aquella Constitución reconoció algunas libertades fundamentales como las de conciencia, reunión y asociación, y estableció un sistema unicameral con un Congreso elegido por sufragio universal libre y secreto. Su carácter liberal democrático se vio, sin embargo, seriamente menoscabado por diferentes aspectos del articulado que suponían, o bien un recorte arbitrario de las libertades, o bien la inclusión de puntos programáticos de la izquierda que no eran propios de un texto constitucional que aspirara a convertirse en unas reglas del juego aceptadas por todos.
El caso paradigmático fue el de la cuestión religiosa. El artículo 27 garantizaba a todos los españoles «la libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión». Pero ese reconocimiento estaba seriamente limitado por el resto del articulado; así, por ejemplo, toda manifestación pública de culto debería ser autorizada por el Gobierno, y ninguna orden religiosa podría dedicarse en adelante a la industria, el comercio o la enseñanza. Y en un país en el que una parte muy importante de la población era católica, sólo se reconocía a las iglesias el derecho «a enseñar sus respectivas doctrinas en sus propios establecimientos», lo que permitiría en breve proceder al cierre de los colegios católicos.
Revolución religiosa
Y todo eso era así porque se trataba, no de garantizar la libertad de conciencia, ni el principio de una Iglesia libre en un Estado libre, sino de hacer posible eso que las izquierdas solían llamar «revolución religiosa», entendida como una acción radical destinada a acabar de una vez por todas con el control católico de las conciencias. Para la izquierda republicana y los socialistas, la libertad de conciencia no era una libertad individual frente al Estado sino un arma en manos de este último para contrarrestar la todavía evidente influencia católica en la sociedad española.
Los serios impedimentos que lastraban la libertad religiosa, la libertad de educación o los derechos de propiedad, eran, sin duda, los principales motivos que habían hecho crecer esa desazón de la que hablara Ortega.
Pero todo aquello era congruente con la idea que se había impuesto en el hemiciclo y que había servido para expulsar a la derecha republicana del Gobierno, la de constitucionalizar la revolución. Idea que se acoplaba muy bien con esa nefasta percepción de que lo peor de la historia del liberalismo español había sido el pacto. «Una constitución -dijo el entonces ministro radical-socialista Álvaro de Albornoz- no puede ser nunca una transacción entre los partidos».
Ya no se trataba de transigir, sino de aplicar los principios sin miramientos. La revolución habría de ser algo más que una simple retórica: un programa de transformación radical de la sociedad española bien anclado en la norma fundamental del nuevo régimen. En ese sentido, la Constitución de 1931, a diferencia de la de 1876, no pasaría de ser uno más de los tradicionales textos de partido que habían impedido la paz y la estabilidad institucional en la España del ochocientos. Por eso, entre otras razones, serviría de contramodelo en la elaboración de la Constitución de 1978.

domingo, diciembre 03, 2006

«Acepto que El Escorial me emociona y el arte contemporáneo me repele»

La Razon | Digital

JEAN CLAIR / Historiador del Arte

Manuel Calderón

-Suele hablarse de la crisis del arte contemporáneo como si estuviese en juego el futuro de la humanidad, pero ¿no le parece más importante la crisis de la educación?
-Por supuesto que es más importante la crisis de la educación. Digamos que también afecta a más personas, sobre todo comparándolo con el arte contemporáneo, que no deja de ser la expresión de una minoría con mucha voluntad de serlo. Pero estas dos crisis está unidas porque no puede haber creación contemporánea si no hay educación. No es posible imaginar la formación de un artista y de los propios visitantes de los museos sin una educación de calidad, unos visitantes que, contrario a lo que se cree, dan la espalda al arte contemporáneo, porque la sensación que tienen los ciudadanos es que la creación es un juego espontáneo y caprichoso que no requiere estudio. Yo diría que hay sobre todo una crisis general de la cultura que se muestra en una manifestación exagerada del yo del artista, que es lo que explica que se realicen obras absolutamente vacías. Aquí de lo que se trata es de educar el gusto, porque la espontaneidad no es nada, es un gesto, pero el gusto es la cultura literaria, artística, filosófica, musical.

-Reconozca por lo menos que fue un provocador cuando publicó su ensayo sobre el surrealismo, un movimiento intocable en Francia, y sus vínculos con el totalitarismo.
-Ese libro todavía no ha sido traducido en España, «Du surrealisme considéré dans ses rapports avec au totalitarismen et aux tables tournantes». Los vínculos de este movimiento intocable van más allá del fascismo y del comunismo y alcanza al espiritismo y el ocultismo. No vamos a descubrir nada si hablamos de Breton y sus implicaciones con la revolución soviética y el estalinismo, pero también estuvieron tentados por la violencia nacionalsocialista y sin embargo luego se fueron a Estados Unidos y no quisieron saber nada de la resistencia... Pero lo que me interesa es la unión de esta racionalidad extrema y revolucionaria y al aspecto teosófico, espiritista que habla de fuerzas ocultas y magnéticas, todo tan críptico, místico e iluminista.
-El arte contemporáneo parece que ha heredado ese punto de espectáculo de magia e hipnosis de querer ver grandes ideas en una sala totalmente vacía.
-Por supuesto, y es oscurantista porque es ininteligible. El caso más claro es el de Beuys, que hace magia con una serie de objetos y materiales fetiches: la grasa, el fieltro..., que hizo ejercicios espirituales siguiendo a San Ignacio de Loyola, que quería devolver a la vida a una liebre muerta.

miércoles, noviembre 22, 2006

El delito de negar el holocausto climático ::Aceprensa::

Rafael Serrano::Aceprensa::


La ciencia florece en un ambiente de libre discusión que no reprime las discrepancias. Las grandes aportaciones vienen de aquellos que, como Copérnico, rompen moldes, cuestionan las teorías establecidas, se atreven a desafiar la opinión mayoritaria. Thomas Kuhn elevó esa comprobación a ley histórica: la ciencia avanza a saltos, gracias a una minoría que no sigue la corriente general, deja de intentar que los nuevos datos encajen en las hipótesis canónicas e inventa otro modelo. Por eso nuestra época respeta la disidencia y abomina del dogmatismo en materia científica.

Bueno, depende. Si se trata del cambio climático, el consenso mayoritario es ley y la conformidad es inexcusable. Copérnicos abstenerse.

Lo ha comprobado el geofísico francés Claude Allègre, ministro de Educación de 1997 a 2000 en el gobierno socialista de Lionel Jospin, desde que publicó en el semanario "L'Express" (21-09-2006) un artículo sobre el cambio climático. Allí advertía contra la pronunciada subida de temperaturas en las ciudades y proponía combatirlo con medidas radicales, prohibiendo los vehículos de gasolina en las vías urbanas. En cambio, el calentamiento global le parece incierto en su magnitud y en su origen. No descarta la posibilidad de que se deba a la acción humana, como sostiene la mayoría; pero dice que no se sabe. Alega la dificultad, señalada por algunos especialistas, de calcular la temperatura media del planeta y la imperfección de los modelos climáticos.
Más grave que un simple error

La mayoría de los climatólogos no están de acuerdo con Allègre. Pero la réplica no ha sido simplemente la normal en una disputa científica a un colega al que se considera equivocado, sino que ha tomado la forma de carta de protesta dirigida a la Academia de Ciencias, al Instituto Nacional de Ciencias del Universo y al Ministerio de Investigación, como la denuncia contra un transgresor de conducta intolerable. Una reacción semejante provocó otro que contradijo la "biblia ecologista", el danés Bjørn Lomborg, acusado ante un comité de ética científica, condenado en primera instancia y finalmente absuelto (ver Aceprensa 4/04).

Allègre, dicen sus críticos, ha hecho algo peor que equivocarse: se ha comportado de modo "irresponsable", divulgando una "información sesgada, partidista y falsa", lo que resulta más grave en este asunto de "relevancia social", dice la carta de protesta. Con ello no discrepa sin más: su toma de postura "equivale a sembrar el descrédito sobre todo el personal que trabaja en Francia sobre estos temas", afirma Dominique Raynaud, ex director del Laboratorio de Glaciología y Geofísica del Medio Ambiente (cfr. "Le Monde", 4-10-2006).

El delito de Allègre es cuestionar el "consenso general" de los científicos, que es el nombre favorable de la opinión dominante ("postura tradicional" es la opinión dominante que es lícito poner en duda). De eso mismo acusa el "New York Times" en un editorial (12-10-2006) al senador norteamericano James Inhofe, empeñado en desacreditar "el consenso de los principales científicos y de los gobiernos de casi todas las naciones industrializadas en materia de cambio climático causado por el hombre". La estrategia de Inhofe consiste en "agarrarse a una información errónea o exagerada para tratar de sembrar dudas sobre el consenso general". Para ello, tiene un equipo dedicado a coleccionar "investigaciones disidentes" o de "oposición" ("opposition research"); el término sugiere que el senador se opone a algo más que a una tesis de científicos. Como que está en juego el planeta, dice Al Gore.
La película de Al Gore

Hace poco, Gore estrenó un documental titulado "An Inconvenient Truth" ("Una verdad incómoda") donde augura la catástrofe planetaria si no se para el cambio climático provocado por el hombre. Su película, en general elogiada, ha recibido críticas de la minoría disidente; las resumió el comentarista Andrew Bolt en el diario australiano "Herald Sun" (13-09-2006). Por ejemplo, dice Gore que una revisión de 928 artículos científicos sobre calentamiento de la Tierra, publicada en "Science", mostraba que ninguno negaba que la acción humana fuera la causa principal de la subida de las temperaturas. El Prof. Benny Peiser (John Moores University de Liverpool) replica que, tras examinar esos 928 trabajos, solo halló 13 que sostuvieran esa tesis expresamente, contra 34 que la rechazaban o la ponían en duda; los demás no se pronunciaban.

En todo caso, muchos creen que ese y otros errores son "fallos menores" que no invalidan el mensaje principal de la película. Algunas inexactitudes o un poco de exageración no importan cuando se trata de suscitar en todos la conciencia de la amenaza y mover a la acción. En cambio, aferrarse a las inevitables incertidumbres o equivocaciones para arrojar dudas sobre la realidad del cambio climático causado por los humanos y la necesidad de actuar, resulta muy peligroso: es como difundir propaganda enemiga en la guerra contra el efecto invernadero y por la salvación del planeta.
Espíritu anti-humano

La cuestión, así, sale del ámbito estrictamente científico para adquirir tonos morales y políticos. Oponerse al "consenso" no es solo situarse contra la mayoría en un asunto teórico. Así como negar el Holocausto implica quitar justificación ética al rechazo del nazismo, negar el cambio climático equivale a cohonestar la destrucción del planeta. Algunos que proponen este paralelismo lo llevan a una conclusión ulterior: si lo primero es delito en varios países, también lo segundo debe ser combatido con análoga energía.

Lo advierte, con ejemplos, Brendan O'Neill en la revista digital británica "Spiked" (6-10-2006). "Hay una ola de intolerancia en el debate sobre el cambio climático –dice– que está erosionando la libertad de expresión y derritiendo la discusión racional". Este "fundamentalismo ecologista", comenta por su parte Mick Hume en la misma revista (31-10-2006), está penetrado del "espíritu anti-humano de hoy, que da por supuesto que la humanidad y el progreso son el problema en vez de la solución, y que nuestra huella sobre la Tierra es siempre como la de una bota opresora".

En un artículo de descargo ("Le Monde", 27-10-2006), Allègre señala cómo se origina el "consenso" en la Comisión Intergubernamental para el Cambio Climático (CICC), dentro del sistema de la ONU. Cada cuatro años, un comité de científicos elabora un voluminoso informe, que casi nadie lee, lleno de matices. Lo entrega a un segundo comité, formado por representantes –científicos o legos– de los gobiernos, que redacta otro informe mucho más breve y tajante, que se convierte en la "verdad oficial".

Esta simplificación es de las que fomenta "la ecología de denuncia", en palabras de Allègre, que "mezcla todo: el calentamiento del clima, la biodiversidad, la contaminación urbana, la población mundial, el secamiento del mar de Aral, etc., con el resultado de suscitar miedo… y al final no resolver nada, ante la inmensidad de los problemas".

Allègre propone en cambio una "ecología reparadora", que siga la estrategia de "separar los problemas para resolverlos uno por uno, como se ha hecho con el plomo en la atmósfera, los clorofluorocarbonos para preservar la capa de ozono, los compuestos de azufre para evitar la lluvia ácida, etc.".

El tiempo dirá si la minoría disidente del cambio climático son nuevos Copérnicos o más bien como los que se aferraban al sistema de Ptolomeo. Mientras tanto, importa sobre todo que no se desate contra ellos una caza de brujas.

domingo, noviembre 19, 2006

A los treinta años de la reforma política

ABC.es: opinion - firmas - Por Fernando Suárez González

¿Qué sentido tiene olvidar la transacción que fue el éxito de la transición? ¿Qué sentido tiene, treinta años después, volver a exaltar en términos políticos y sin dejar el tema al análisis de los historiadores las excelencias de una República idealizada y los pretendidos méritos democráticos de cuantos luchaban en su favor, atribuyendo la condición de fascistas a quienes impidieron su deriva hacia la dictadura del proletariado?
Como no se explican a los más jóvenes los antecedentes de aquella situación ni las gravísimas responsabilidades de los muchos iluminados políticos que condujeron a ella, y se fomenta la descalificación absoluta de una etapa política que media España recibió con alborozo y casi toda respaldó durante años, aunque sólo fuera por hastío de su propia historia, hemos llegado a una situación rigurosamente patológica: reconciliados los más viejos, son sectores de los más jóvenes, alimentados con el veneno del rencor, quienes reavivan los rescoldos de la guerra civil.
Cualquier observador sereno, cualquier español preocupado por nuestra concordia, tiene que aceptar que detrás de la aparente recuperación de la memoria histórica parece agazaparse un taimado o declarado revanchismo, un afán de reescribir dolorosos episodios nacionales y, en definitiva, de reconvertir la reconciliación en «cambio de tortilla».
Estoy a favor de que se compense cualquier sufrimiento y de que se entierre con decoro a quienes se fusiló en cualquier cuneta, fuera de la de la izquierda o la de la derecha. Jamás puse el menor reparo a que se levantaran estatuas a personajes cuya influencia en la Historia es innegable, aunque la que ejercieron no sea precisamente de mi gusto. He demostrado incluso la mayor comprensión hacia mi predecesor Largo Caballero, aunque me consta que hay todavía españoles vivos que no entienden que se erija una estatua al Lenin español. Yo la vi como un símbolo de que todos habíamos asumido la historia común y de que por fin convivían en una esquina de los nuevos Ministerios, aunque fuera en bronce, quienes la habían escrito durante nuestro último enfrentamiento civil.
Aquel espíritu de pacificación y de superación de incompatibilidades históricas mediante el respeto de todas las ejecutorias se ha venido agusanando y a medida que van desapareciendo los testigos se quiere extender la versión de que en 1975 salimos de una tiranía execrable, de una dictadura de exterminio, de una España gobernada por una pandilla de golpistas que interrumpieron de manera abrupta una idílica situación democrática y metieron al país en un siniestro túnel que duró cuarenta años.
¡A ver qué fuerza política se atreve a poner el menor reparo a la demonización del Generalísimo! ¡A ver quién se atreve a recordar a sus abuelos, si éstos -lejos de mantenerse republicanos- dejaron constancia de que Franco «obtuvo una de las grandes victoria castrenses, políticas y morales que iluminan la Historia de España» o nos lo describieron como el «Caudillo de la Cruzada redentora de España»! Y, sin embargo, este afán de ultrajar su memoria a la vez que se exalta la de quienes con su conducta provocaron la reacción de media España, no sólo no contribuye a la mejor convivencia civil, sino que está despertando enemistades, enfrentamientos y amarguras absolutamente innecesarias y bien fácilmente evitables.
Cuando quitaron la estatua de Franco de la Plaza de San Juan de la Cruz expuse mi opinión a quien debía, sin dar tres cuartos al pregonero. Después retiraron la de la Academia Militar de Zaragoza, donde su director había hecho aquel histórico llamamiento a la disciplina «que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando». ¿Qué es lo que hizo mal Franco en la Academia? ¿A qué viene homenajear a Companys, de quien el presidente del Consejo de Ministros escribió en la Gaceta de Madrid el 7 de octubre de 1934 que había olvidado todos los deberes que le imponía su cargo, su honor y su responsabilidad? ¿Qué explicación puede darse a los más jóvenes cuando se hacen constantes homenajes a quienes vulneraron a ciencia y conciencia la legalidad republicana y los cimientos mismos de la democracia y se vitupera la memoria de quienes se rebelaron, no contra la República, sino contra «la chusma que se había apoderado de ella», aquel «vasto clan de depravados» con quienes Azaña no quiso admitir la menor conexión?
No faltará quien aproveche este modesto pronunciamiento mío para incluirme entre los nostálgicos o para concederme el título de «facha» con que distinguen a cuantos no piensan como ellos. Tendrá sin embargo que malinterpretarme porque yo soy de los que prefieren que Franco esté en la Historia y no en el presente. Es por respeto a la Historia común por lo que escribo lo que escribo.
El silencio para no excitar pasiones puede ser una virtud democrática, pero llega un momento en que puede también confundirse con la cobardía y algunos no queremos merecer ese calificativo. Por eso me atrevo a pedir a los actuales gobernantes que, sin perjuicio de cuantas reparaciones sean posibles, huyan de la tentación de vituperar a media España para tener contenta a la otra media. Aparte, claro, de que resulta estéril el intento de reescribir la Historia y absolutamente pueril el afán de borrar cualquier huella, signo, símbolo o memoria del Régimen de Franco cuando España está repleta de vestigios que la evocan y cuando cada año se celebran -desde 1989 y hasta 2005 (D.m.)- cinco o seis cincuentenarios de realizaciones literalmente memorables.
No desearía irritar a nadie, sino contribuir a recuperar la buena voluntad con que nos entendimos a partir de 1976, pero no me resisto a decir que espero confiadamente en que la supresión de los recuerdos no llegue a la primera página del texto original de la Constitución de 1978, firmado por S. M. el Rey y por los parlamentarios constituyentes y en la que figura con todos los honores el escudo de España que presidió el Régimen de Franco, sin el que nadie puede explicar a los más jóvenes las raíces de nuestra actual vida democrática.

viernes, noviembre 17, 2006

Zapatero I el Innovador

ABC.es: opinion - firmas - Zapatero I el Innovador: "SABIDO es que Felipe González va por ahí diciendo a quien le quiere oír que el peor defecto de Zapatero es que «se cree que ha inventado la política». El diagnóstico es cierto sólo a medias: el presidente tiene una indubitada tendencia al más alegre adanismo, pero es dudoso que ésta resulte la peor lacra de un gobernante que tiene dividida a la opinión pública entre quienes sostienen que es un peligroso resentido y quienes prefieren creer que se trata de un incompetente elevado a la enésima potencia del principio de Peter. Es evidente, en todo caso, que está encantado consigo mismo y siente propensión a compartir con el orbe universal sus frecuentes descubrimientos del Mediterráneo."

lunes, noviembre 06, 2006

¿La Cuarta Guerra Mundial? - Estamos ante una guerra de verdad: la proclamada por el islamismo yihadista

¿La Cuarta Guerra Mundial? - Estamos ante una guerra de verdad: la proclamada por el islamismo yihadista: "Estamos ante una guerra de verdad: la proclamada por el islamismo yihadista
Permalink 06.11.06 @ 17:12:15. Archivado en Informaciones y análisis

'Es mejor estar asustados ahora que muertos pronto' decía Winston Churchill. En los intentos actuales de contener el levantamiento mundial islamista, las cosas no van bien. No van bien en Irak, en Afganistán, en Irán, en Líbano, en Somalia, en Sudán, en Europa y en casi todos lados, no sólo en el terreno de los hechos, sino también en el aspecto ideológico o psicológico, más importante sin duda que los atentados y las escaramuzas. Mientras, se discute que es lo que estamos presenciando: ¿Es exagerado llamarlo guerra?

'La guerra contra el terrorismo islámico trasciende con mucho las capacidades policiales y no es ya una simple cuestión criminal. Es una guerra de verdad, a la vez global y total. Es su victoria o la nuestra y no va a haber puntos intermedios', escribe Rafael L. Bardají.

En Israel, hablan de una agenda oculta de Hezbolá y de que Hassan Nasralá quiere tomar el poder en cinco años en Líbano, basado en un fortalecimiento demográfico y político de los chiíes, y el apoy"

domingo, noviembre 05, 2006

Jeff Jacoby - Escenas de la jihad - Libertad Digital

Jeff Jacoby - Escenas de la jihad - Libertad Digital: "Media docena de escenarios de la jihad global:

* El principal clérigo musulmán de Australia provoca una polémica al equiparar a las mujeres que no llevan el pañuelo islámico con 'carne descubierta' y las culpa de atraer a merodeadores sexuales. 'Si sacas carne sin cubrir y la colocas fuera en la calle, o en el jardín o el parque... y los gatos llegan y se la comen', dijo el jeque Taj al-Din Hilali, '¿de quién es la culpa, de los gatos o de la carne descubierta? Si [la mujer] estuviera en su cuarto, en su casa, con su velo, no habría ocurrido ningún problema.'

* Los secuestradores del fotógrafo italiano Gabriele Torsello amenazan con asesinarlo a menos que Abdul Rahmán, un cristiano converso afgano, sea devuelto a Afganistán y entregado a un tribunal islámico. Rahmán vive en Italia, que le concedió asilo cuando se le condenó a la pena de muerte bajo la sharia en Afganistán por convertirse del Islam al cristianismo.

* El presidente de Irán llama a Israel 'grupo de terroristas' y amenaza con perjudicar a cualquier país que apoye al estado judío. 'Esto es un ultimátum' advierte Mahmoud Ahmadinejad, que ha hecho un llamamiento a la eliminación de Israel y Estados Unidos. 'No os"

lunes, octubre 09, 2006

Los enigmas del 11M - Luis del Pino

Los enigmas del 11M - Luis del Pino: "¿En qué no has mentido, Zapatero?
8 de Octubre de 2006 - 12:02:23 - Luis del Pino

¿Hay algo en lo que no hayas mentido, Zapatero?

Mentiste al decir que querías un Pacto por las Libertades y el Terrorismo para luego mantener, simultáneamente, conversaciones secretas con los asesinos antes del 11-M.

Mentiste al decir que no pagarías precios políticos para luego permitir que el nuevo avatar de los proetarras, el PCTV, se volviera a sentar en el Parlamento Vasco.

Mentiste al decir que pedirías permiso para negociar al Parlamento para luego anunciar unilateralmente en un pasillo que iniciabas el camino de rendición del Estado.

Mentiste al decir que sólo negociarías en ausencia total de violencia, para luego continuar tu proceso de rendición del Estado mientras ETA envía a sus cachorros a quemar autobuses, cajeros, sedes de partidos, comercios de concejales del PP, ...

Mentiste al decir que la única salida de ETA era el abandono de las armas, para luego prestarle cobertura internacional llevando sus reivindicaciones al Parlamento Europeo.

Has defenestrado a todos aquellos que podían, desde dentro de tu partido, oponerse a la rendición del Estado. Has ordenado o consentido que se dieran avisos a los colaboradores de los asesinos, para desbaratar operaciones"

lunes, octubre 02, 2006

ABC.es: opinion - firmas - Otra mentira

ABC.es: opinion - firmas - Otra mentira

LA celebración del septuagésimo quinto aniversario del reconocimiento del derecho de sufragio femenino me ha permitido comprobar, una vez más, cómo se adultera la verdad con fines de propaganda ideológica. Al espectador que haya contemplado los reportajes, infectados de topicazos y merengosidad, que a la efemérides han dedicado varios canales televisivos le habrá sorprendido comprobar que la consecución de este logro se presenta como una conquista de la izquierda; en algún caso, incluso, se ha llegado a afirmar que la derecha conspiró contra tal conquista. Los lectores de ABC han tenido ya ocasión de leer un muy bien documentado y perspicaz artículo de Alberto Lardiés donde se refutan tales apriorismos. Como «una puñalada trapera para la República» definió el socialista Indalecio Prieto la decisión parlamentaria que extendió el derecho de voto a las mujeres. Aunque, quizá, el gran debate sobre esta cuestión no se produjo en el momento de su aprobación, sino dos años más tarde, cuando se aproximaban las elecciones de noviembre de 1933.
Fue entonces, en vísperas de aquellas elecciones, cuando los partidos de izquierda más obcecadamente se pronunciaron contra el derecho recién adquirido por la mujer. Muchas fueron las voces que, desde posturas presuntamente progresistas, recomendaron despojar otra vez a la mujer española de su derecho de sufragio, por temor a que terminara votando al candidato que le impusiera su marido o le aconsejase el cura desde el púlpito. En un reportaje publicado en la revista «Crónica» unos meses antes de la elecciones, la periodista y poetisa Ana María Martínez Sagi, pionera del feminismo a quien dediqué mi libro «Las esquinas del aire», entrevista a varias mujeres adscritas a formaciones de izquierda; casi todas se pronuncian sin ambages sobre la inconveniencia del sufragio femenino. Así, por ejemplo, una militante de la Unión Socialista declaraba: «Es un peligro evidente el apoliticismo de las mujeres. Su abstención, no sólo posible, sino probable, influirá con preponderancia en el sentido reaccionario femenino. Un país que en el año 33 del siglo XX no tiene resuelta aún la enseñanza primaria, gratuita y obligatoria no tiene derecho a pedir al pueblo la comprensión de valores de organización civil ni política; y una sociedad que, bajo un falso barniz de europeización, deja al hombre y a la mujer en un aislamiento roto únicamente por las relaciones sexuales, no tiene tampoco derecho a pedir a sus mujeres la comprensión amplia y generosa que el camino de las ideas justas y renovadoras exige». Vamos, que la militante socialista sólo parecía dispuesta a transigir con el sufragio femenino cuando se garantizase la adhesión inquebrantable de las mujeres a la doctrina socialista. Más descarnadas resultan aún las declaraciones de una militante independentista: «La mujer, por falta de independencia ideológica, no aportará a la política ninguna nueva orientación. Sin espíritu crítico, no hay independencia de ideas. La mujer es primitiva y apasionada. Es por este motivo que acepta sin discutir las ideas políticas que el hombre quiere imponerle. El día en que la mujer comprenda que los sistemas de gobierno pueden mejorarse, transformarse incluso, sin que esto suponga atentado alguno contra aquellas verdades supremas que ella defiende, aquel día la mujer empezará a actuar conscientemente dentro de la política, y entonces habrá llegado el momento oportuno de hablar de su influencia. Ahora, no».
En las elecciones de 1933, en las que finalmente las mujeres acabarían votando, obtendría la victoria la CEDA. Inmediatamente, Indalecio Prieto, en un alarde de respeto a las reglas de juego democráticas, advirtió: «En caso de que las derechas sean llamadas al poder, el Partido Socialista contrae el compromiso de desencadenar la revolución». Acaso no lo supiera, pero acababa de infligirle a la Segunda República una puñalada trapera mucho más feroz que el reconocimiento del sufragio femenino.

jueves, septiembre 07, 2006

Chicos y chicas aprenden mejor con profesores de su mismo sexo ::Aceprensa::

Chicos y chicas aprenden mejor con profesores de su mismo sexo ::Aceprensa::

Un estudio norteamericano sugiere que influye la distinta actitud de los docentes según el sexo de los alumnos


En Estados Unidos preocupa el peor rendimiento académico de los varones en la enseñanza primaria y secundaria, que en los últimos decenios han ido perdiendo terreno con respecto a las chicas. A la vez, ha descendido la proporción de docentes masculinos, que hoy está en su nivel más bajo de los últimos 40 años (20% del profesorado de los centros públicos). ¿Podrían estar relacionados ambos hechos, que se dan también en otros países?

Una investigación –la más completa hasta la fecha– sobre la influencia del sexo de los profesores en los resultados de los alumnos aporta indicios a favor del sí. Pero descubre que también las chicas rinden peor cuando les enseñan docentes del otro sexo. La peculiaridad de los chicos es solo que a ellos el fenómeno les afecta más, simplemente porque la mayoría de los profesores son mujeres.

El estudio ("How a Teacher’s Gender Affects Boys and Girls") aparecerá en el próximo número de la revista trimestral "Education Next" (otoño 2006), pero ya está disponible en Internet y ha recibido los primeros comentarios y críticas. Su autor, Thomas Dee (Swarthmore College), advierte que tener profesores del sexo opuesto no explica toda la diferencia de resultados entre chicos y chicas, pero sí una parte. Y subraya que sus conclusiones son congruentes con las diferencias observadas en distintas materias. Así, lengua es la asignatura en que las chicas más aventajan a los chicos y en que mayor es la proporción de profesoras. En ciencias ocurre lo mismo, pero al revés: a favor del sexo masculino.

Dee se basa en una encuesta a 25.000 alumnos de 14 años, de escuelas públicas y privadas, realizada por el Departamento de Educación de Estados Unidos desde 1988. Dee empleó distintas técnicas para aislar el sexo del profesor de los demás factores que influyen en el rendimiento y las actitudes de los alumnos.

El rendimiento se mide con las notas, y las actitudes, mediante preguntas a alumnos y profesores. Sus principales conclusiones son las siguientes:

— Tener una profesora sube los resultados de las chicas y baja los de los chicos en ciencias naturales, ciencias sociales y lengua; al revés, si el profesor es varón, los chicos mejoran y las chicas empeoran. Por término medio, el efecto en esas tres asignaturas equivale más o menos a la cuarta parte de la diferencia de rendimiento entre los sexos.

— Con un hombre en la tarima, es mayor la proporción de chicas que consideran la asignatura inútil para su futuro, van a clase con pocas ganas y tienen miedo de hacer preguntas.

— En comparación con sus colegas masculinos, las profesoras dicen tener más chicos que perturban el desarrollo de las clases pero menos chicas distraídas o indisciplinadas.

En fin, según Dee, su trabajo autoriza a afirmar que tener un profesor del sexo opuesto es peor para los alumnos, pero no aclara exactamente por qué. Parece que influyen las actitudes espontáneas o incluso inconscientes de los docentes hacia los alumnos del otro sexo, y de estos hacia aquellos. También podría ser que los docentes desconozcan o no tengan en cuenta que cada sexo tiene su propio estilo de aprender. Hacen falta más estudios para llegar a explicaciones probables, advierte Dee.

Como en una escuela femenina o masculina los profesores suelen ser del mismo sexo que los alumnos, el estudio parece ir a favor de la educación diferenciada. Pero Dee señala expresamente que sus conclusiones no apoyan esa alternativa pedagógica, entre otras cosas porque para su investigación solo contó con datos de escuelas mixtas, de modo no puede compararlas con las de un solo sexo. Por eso opina que "quizá la mejor opción en política educativa sea estar abiertos a una variedad de estrategias que ni respalden inequívocamente la educación diferenciada ni tampoco la excluyan por principio".

¿Por qué está fracasando la Ley Integral contra la Violencia de Género?

¿Por qué está fracasando la Ley Integral contra la Violencia de Género?

¿Por qué está fracasando la Ley Integral contra la Violencia de Género?

Pasado más de un año de su aprobación, las cifras de mujeres asesinadas se acercan a batir un récord. ¿Qué falla?

El fracaso de la Ley es evidente. Una cosa es que sus efectos se vayan notando a largo plazo y otra muy distinta el que tras más de un año de su aplicación (la ley entró en vigor en enero de 2005) los resultados del 2006 amenacen con un macabro récord. La cifra de muertes a 6 de septiembre ya supera las acaecidas en 1999, 2001 y 2002. Y pueden superar el máximo de 72 homicidios del año 2004.

La ley fracasa porque está ante todo construida desde la ideología de género y no desde la interpretación de la realidad. Es un monumento al doctrinarismo cuyos efectos, además, resultan negativos no sólo por su ineficacia sino porque ha judicializado penalmente las relaciones en el seno de las parejas.

Perspectiva de género, una doctrina total

Vayamos por partes. La perspectiva del género, de ahí el título de la ley, es una doctrina que se pretende total, como en el marxismo del que en buena parte es deudora.

En esta interpretación, la sociedad tal y como está constituida, fundamentada en el matrimonio y la familia, donde existe una cierta división de roles, es intrínsicamente perversa porque está sujeta a los dictados de una “clase” dominante: los varones; la familia es un ámbito donde se educa de manera que facilita la violencia contra la mujer.

La teoría que sustenta la fracasada ley es que la violencia contra la mujer, los feminicidios, son consecuencia de la oposición del “macho dominante” a la voluntad de independizarse de la mujer propio de la sociedad moderna.

El hombre asentado en su papel pasado, educado por la familia y la religión judeocristiana en el patriarcado, niega la autonomía de su pareja y a partir de un determinado límite resuelve el conflicto matándola. Naturalmente, como mala ideología que es, no existen datos que avalen estas hipótesis. Más bien todo lo contrario.



Los fallos lógicos de la perspectiva de género aplicada a la violencia

Si la teoría fuera cierta, la violencia y, sobre todo, los asesinatos se darían en mayor medida en las personas educadas en una cultura preexistente más tradicional que en los jóvenes. Pero no es así, la inmensa mayoría de homicidas tienen menos de 40 años, y el 20% menos de 30. Tantos como los mayores de 50 años, el grupo en teoría más peligroso por patriarcal.

Si la teoría fuera cierta, las personas con mentalidad tradicional deberían cometer más homicidios que las “liberales” o “progres”. Pero no es así. Las personas unidas por el matrimonio religioso presentan una menor prevalencia de homicidios que las unidas por el matrimonio civil, y a su vez, éstas muchísimo menos que las que tienen vínculos basados en la pareja de hecho.

En el periodo 1999-2005, para el que existen los datos más fiables, la tasa de feminicidios por cada 100 mil matrimonios se mueve con escasas variaciones entre el 0,26 y el 0,35. Resulta casi constante. De manera que si el comportamiento global fuera el de este tipo el número de feminicidios sería más bajo y prácticamente no habría aumentado en relación a 1999.

Para las parejas de hecho la tasa por cada 100 mil uniones es mucho más elevada y oscila entre el 2.92 y el 4.65. Esto significa de promedio 10 veces más posibilidades de homicidio en una relación de pareja de hecho.



Si las hipótesis de la perspectiva de género que avala la ley resultaran ciertos, los países más liberales, con una larga tradición de emancipación de la mujer, como los países nórdicos y anglosajones, deberían presentar una incidencia mucho menor que los países de raíz tradicional y católica, como Portugal, España, Italia, Grecia (ortodoxa), incluso Irlanda. Pero no es así, sino todo lo contrario. Suecia encabeza el ranking junto con Gran Bretaña y los Países del Norte de Europa, mientras que la cola corresponde precisamente a los países latinos y a Irlandia.

La idea de un presunto “macho violento” de pelo intensamente negro, color cetrino y mirada cejijunta frente a un rosado sueco, de ojos azules y actitudes liberales, es falsa: el nórdico estadísticamente presenta una mayor tasa de feminicidios y, no sólo esto, sino también de violaciones.

La ley falla porque no ve que la raíz del mal está en la ruptura

En realidad la ley fracasa porque no contempla para nada la causa real de la violencia y los feminicidios: la ruptura.

Sólo existen tres factores que permiten una correlación significativa con los feminicidios. Uno ya ha sido apuntado, las parejas de hecho; el segundo es la inmigración desestructurada, sin familia (por tanto, no la inmigración a secas) y el tercero son las situaciones de ruptura.

Pero de hecho estas tres razones numéricas pueden reducirse a un único factor explicativo, el ya dicho de la ruptura, porque las relaciones de la inmigración desestructurada se traduce en parejas de hecho y éstas presentan un grado de inestabilidad, de ruptura, por consiguiente, muchísimo más elevado que el matrimonio.

De ahí también, colateralmente que el aumento del número de divorcios tienda a presionar al alza el número de homicidios.

Pero la ley no quería contemplar para nada esto porque resulta políticamente incorrecto señalar la ruptura como el factor de peligro y porque lo importante era criminalizar un pretendido estatus, el del hombre, y no el encontrar la causa real del por qué en unos casos concretos la violencia estallaba mientras que en la mayoría no.

No se ha querido interrogar la causa de lo que es claramente una patología y no una norma. Para la ideología de género es necesario que la violencia contra la mujer sea inherente al sistema y el feminicidio su corolario.

Progresista y feminista: "más mediación familiar y menos policías"

Esto es tan evidente que la juez decana de Barcelona Maria Sanahuja, miembro de la Asociación Progresista de Jueces para la Democracia, y feminista militante, haya afirmado en unas declaraciones a El País (3 de septiembre de 2006), que “la única alternativa a esta ley es poner en marcha los mecanismos que permitan la mediación entre las parejas, lo que supone una revisión en profundidad de la norma, ya que el texto legal prohíbe de manera clara esta fórmula”.

La juez apunta con precisión la raíz del problema: Evitar o atenuar la ruptura mediante la conciliación. Esta sí es una buena vía, pero hay que reparar en el detalle: la ideología sectaria de la ley lo prohíbe.

La juez critica muchos más aspectos que deben ser tenidos en cuenta porque inciden sobre puntos de la misma que han sido denunciados desde otras perspectivas jurídicas. Una de ellas es el desequilibrio que se produce de que ante un mismo hecho la pena sea distinta si el sujeto que lo comete es hombre o mujer. Y la diferencia no es poca: si es mujer determinados supuestos mínimos serán una falta, pero si es un hombre podrán ser un delito con una pena incluso superior a dos años, con lo que deberá ingresar en prisión.

La juez afirma “no sólo estamos provocando problemas con las órdenes de protección a las mujeres, estamos también haciendo millares de detenciones para nada. Con la reforma del código penal hemos convertido en delincuentes a la inmensa mayoría de maridos y parejas, como consecuencia de las tensiones que se producen en los momentos más conflictivos de las separaciones y divorcios”.

La juez decana pide ”poner el Código Penal en el límite de lo razonable para ser, de esta manera, proporcional a los hechos”. Pero no se queda aquí, sino que plantea “el suprimir los juzgados de violencia de género y devolver al ámbito de la jurisdicción civil y penal este tipo de conflictos, tal como estaba antes” Además, considera, que “las órdenes de protección a las mujeres están paralizando a la policía”.

Pero en lo que más insiste es en la mediación familiar, que recuerda que funciona hace más de 10 años en Europa y 25 en Estados Unidos con índices de acuerdo que llegan a ser casi del 80%. Por esto afirma: “cualquier solución que trate de resolver el problema de la violencia sin mediación está abocada al fracaso". “Con esta ley hemos creado en los juzgados y en la policía unos problemas que no teníamos” y pide que se restablezca el sentido común en la redacción y aplicación de las leyes.

Más claro imposible. Esta ley no sólo no protege a la mujer sino que facilita situaciones de mayor violencia, desorganiza el sistema judicial y policial y judicializa las relaciones entre las parejas.

Hombres y mujeres concretos son los perjudicados, una situación que se acentúa por la insólita ley española del divorcio al establecer su aplicación sin separación previa, sin ningún tipo de mediación y por solicitud unilateral de uno de los cónyuges que acostumbra a ir seguida de una denuncia en muchas ocasiones para curarse en salud.

El gobierno de Rodríguez Zapatero y su peligrosa ideología sobre el hombre, la mujer y el matrimonio nos ha metido con sus leyes en un peligroso embrollo.

miércoles, agosto 02, 2006

Una viñeta vale más que mil argumentos

Hispanidad

Una imagen vale más que mil palabras y un chiste vale más que mil imágenes, la capacidad de la ironía para resumir en una ilustración cuestiones francamente abstrusas es de todos conocida.

Es lo que ha logrado el humorista Borja Montoro que si no es muy conocido debería serlo. Su viñeta publicada en el diario La Razón, edición del miércoles 2 de agosto resume a la perfección que la selección de embriones no es otra cosa que eugenesia nazi.

Y la verdad es que resulta muy complejo explicar el porqué de una aberración que la gente no puede ver. Es el mismo drama del aborto –que no se ve- pero multiplicado por varios enteros, dado que el feto se parece demasiado al niño, pero el embrión no se parece nada. Aunque en esencia un embrión tiene ya la identidad genética individualizada de la persona adulta que llegará a ser si un factor externo no lo violenta. Por eso, los comunicadores más miserables tienen la consigna de no hablar de embrión, sino de “conjunto de células”, una gran mentira, especialmente venenosa porque se aproxima demasiado a la verdad. En efecto : hasta los seres humanos adultos no son más, que un “conjunto de células”.

En cualquier caso, al carácter eugenésico, racista con toda la humanidad (si en alguna actividad humana actual se puede aplicar el concepto de genocidio es precisamente en la manipulación de células madre embrionarias), tanto de la manipulación de embriones como de la materia prima de dicha manipulación, es decir la fecundación asistida, hay que añadir la segunda razón de esta bestialidad consentida: la vanidad infinita de una serie de científicos, especialmente biólogos, dispuestos a caer en la primera tentación que sufrió la humanidad: “Seréis como dioses”. Los científicos juegan a crear, pero es sabido que el hombre no crea, sólo transforma, con materiales que no inventa sino que le son dados.

Lo que está ocurriendo con el Nuevo Orden Mundial (NOM) que capitaliza esta guerra contra el ser humano en forma de aborto, contracepción, esterilización, ingeniería social y ahora embrionicidio es que, como siempre, se basa en una gran mentira: la de que toda su parafernalia y su profundísimo trabajo sirve para algo, en este caso para curar enfermedades. Si realmente fuera así, estos científicos de la muerte tendrían a su disposición todos los fondos de las multinacionales farmacéuticas, deseosas de invertir en fármacos vendibles, y un fármaco en vendible, cuando cura algo. Sin embargo, ningún laboratorio quiere invertir en manipulación de embriones, qué casualidad, por lo que las sesudas investigaciones de estos científicos canallas las financia en todo el mundo el Estado, es decir el dinero de los demás. Verbigracia: el Gobierno Zapatero es de lo más generoso a la hora de financiar estas prácticas aberrantes… con el dinero de nuestros impuestos.

Eulogio López

sábado, julio 29, 2006

Ignacio Villa - La historia según Zapatero - Libertad Digital

Ignacio Villa - La historia según Zapatero - Libertad Digital

Con la aprobación de este proyecto de ley, durante los próximos meses asistiremos a un largo recorrido en el Congreso donde sólo se va a hablar de Franco, de la guerra, de las heridas, de los bandos, de los muertos, de los fantasmas, de los enfrentamientos y de la división. En resumen, es la búsqueda deliberada de recuperar el sectarismo y el odio de una época de nuestra historia que la izquierda ha reescrito y cuya falsa versión va a imponer por vía legislativa.

La estrategia del Gobierno es sencilla. Presentan una iniciativa rebajada en muchos de sus contenidos. De esta forma, y durante meses, en el Congreso se va a hablar de la historia. Dejarán que sean principalmente Esquerra Republicana e Izquierda Unida quienes azucen la identificación del Partido Popular con el franquismo y con la Guerra Civil. De este modo aparentarán una centralidad que no ocupan mientras reman junto a los demás en la misma dirección: expulsar del mapa político a los populares.

Según pasen los debates, los socialistas irán cediendo a las pretensiones de republicanos, nacionalistas y comunistas y, al final, verá la luz una ley mucho más falsa con la historia y mucho más agresiva con aquellos que no comulguen con las sectarias ruedas del molino de la izquierda.
Por cierto, en esta nueva historia de España que Moncloa se empeña en imponer, ¿que papel desempeña Santiago Carrillo? ¿Como justificarán la matanza de Paracuellos? ¿Como se explican los centenares de asesinatos de sacerdotes, monjas y frailes? ¿Qué razones se encontrarán tras la quema de iglesias? Seguramente pretenderán que esos pequeños detalles desaparezcan de la historia oficial. Aquí los únicos malos –terminarán diciendo– fueron los de la derecha. Es otra de las vías por las que Zapatero y los suyos intentan reducir la confrontación electoral a un problema de buenos y malos. La esperanza se encuentra en que los españoles decidamos mirar hacia delante, más allá del pobre horizonte que puede ofrecer Zapatero. Y es que lo único claro a estas alturas de la legislatura es que Zapatero no es eterno, aunque actúe como un ser diferente al "resto de los mortales".

miércoles, julio 26, 2006

La gran lección que nos da Israel

Por RAFAEL L. BARDAJÍ, ABC.es

ISRAEL es un gran pueblo, pero tiene un liderazgo débil. Al menos hasta hace apenas dos semanas, cuando se decidiera por una intervención militar sobre el Líbano. La izquierda se rasgará las vestiduras, los diplomáticos correrán a imponer sus interminables conversaciones, la ONU intentará hacerse un hueco en tanto que valedora de una paz mundial que nunca ha sabido garantizar, pero es Israel, en verdad, quien nos enseña una vez más el camino que hay que seguir: frente al terror no cabe más opción que enfrentarse a él y derrotarlo.
Puede que esto no quiera entenderse en un país como el nuestro, donde el Gobierno anda enzarzado en negociaciones con los terroristas de ETA y donde se vende que la única solución a la violencia terrorista pasa por acordar una paz sobre chalaneos políticos. Pero el hecho de que un responsable de Hizboláh haya agradecido a Rodríguez Zapatero sus palabras de condena a Israel debería darnos mucho -demasiado- que pensar sobre los verdaderos amigos del actual inquilino de La Moncloa.
Israel, posiblemente muy a su pesar, ha tenido que decir una vez más basta ya. Los dirigentes de Hizboláh ahora se apresuran a decir que su incursión en suelo israelí, el asesinato de ocho soldados y el secuestro de dos «sólo» tenía como fin forzar a Tel Aviv a negociar la liberación de dos centenares de presos islamistas que cumplen sus condenas en las cárceles de Israel. Pero no es creíble. Su acción sucede poco después de que sus hermanos de Hamás hicieran lo mismo a través de un túnel por debajo de la frontera de Gaza. Pero aun así, lo que Hizboláh reconoce abiertamente es que aspiraba a rentabilizar su violencia terrorista para arrancar concesiones políticas por parte de Israel. Y sigue sin liberar a los dos soldados secuestrados.
Hizboláh posiblemente hubiera esperado otra reacción desde el Gobierno de coalición de centro-izquierda israelí. El pueblo de Israel había rechazado en las urnas opciones más firmes y parecía resignado a buscar una paz a través de concesiones unilaterales, pero concesiones al fin y al cabo. La retirada unilateral de Gaza -como ya avisara en su día Benjamín Netanyahu- fue interpretada por el extremismo islámico como un capítulo más hacia la derrota total de Israel. Hizboláh siempre creyó que la retirada de la IDF del sur del Líbano a comienzos de 2000 fue su victoria. Es más, siempre ha creído que esa retirada representó la primera vez que los árabes arrancaban una concesión a Israel por la fuerza. La osadía actual de Hamás se inspira enormemente en las imágenes que proyecta Hizboláh.
Al mismo tiempo, no se puede olvidar que Hizboláh sin Irán no sería nada. Ni siquiera existiría. Hamás posiblemente tampoco. Son dos grupos títeres de las ambiciones de los ayatolás en Teherán. Siria, que también les presta su apoyo, no es más que un actor interpuesto. El reto de los islamistas del Líbano, por tanto, sólo puede entenderse en toda su magnitud si se relaciona con la ola de extremismo que asuela a toda la región, de Egipto a Yemen, pasando por Jordania y los territorios palestinos.
Israel cuenta con un claro y legítimo casus belli -la violación de sus fronteras y los actos terroristas cometidos en su territorio-, pero su respuesta sólo tiene sentido, nos guste o no, si comprendemos que la lucha por liberar y recuperar a dos de sus ciudadanos es, también, la lucha por recuperar su seguridad global. Si entendemos que su guerra es nuestra guerra porque derrotando a Hizboláh en este momento se les inflige un severo castigo al islamismo y al terror islamista, la principal amenaza hoy contra la civilización occidental. La nuestra, aunque algunos no quieran verlo.
La respuesta de Israel era la única posible. Lo contrario, no hacer nada o sentarse a negociar con los terroristas, sólo podía incitar a más violencia, pues, para sus enemigos, los enemigos de la libertad, la democracia y la prosperidad, cualquier concesión es un signo inequívoco de debilidad, y cuanto más débil Israel, más apetitosa su eliminación. En las guerras, no lo olvidemos, es la debilidad lo que estimula la agresión, no la fuerza y la resistencia.
Los europeos, que no queremos entender el recurso a la fuerza ni en legítima defensa, se aprestan a lanzar su contraofensiva diplomática. Primero, las críticas a la acción militar por desproporcionada. Luego, la petición de un alto el fuego inmediato seguido de la sugerencia del despliegue de una fuerza internacional de interposición. Estupideces de mentes necias o cínicas.
Israel no está lanzando ataques discriminados, sino altamente selectivos. Hizboláh es un auténtico estado dentro del estado libanés y cuenta tanto con instalaciones claramente militares como con instalaciones civiles, si es que hay algo civil en manos de un terrorista presto al combate. ¿Daños colaterales? Desgraciadamente, como en toda acción bélica. Pero que no nos engañe la propaganda manipuladora favorable a la calle árabe: si uno esconde un misil en su casa para que otro lo use, que no se sorprenda si resulta atacado.
Es el terrorismo con su continuo camuflaje entre la población civil el que borra la frontera entre combatiente y no combatiente, no las bombas de Israel. Desplegar una fuerza de interposición no deja de ser otro sinsentido más. Para empezar, interposición entre quiénes. ¿Entre las fuerzas de la nación agredida y una banda de terroristas islámicos? ¿Desde cuando el terror tiene que ser defendido? Una franja en manos de la ONU sólo serviría para que los elementos de Hizboláh lanzaran sus ataques con la impunidad de estar mezclados no sólo entre civiles, sino también entre cascos azules. Se estaría atando las manos a la espalda al Gobierno israelí. Esa es la verdad.
Es más, detener la ofensiva en estos momentos significaría que se le estaría impidiendo a Israel dañar mortalmente a la banda terrorista. Israel necesita de más días para que sus acciones militares surtan efecto y diezmen la capacidad de Hizboláh. Un ataque a lo Clinton, más telegénico y vistoso que otra cosa, sólo serviría para que los terroristas se parapetaran ahora para volver a actuar con mayor contundencia mañana. Y esa no puede ser una opción. Ni para Israel ni para nosotros.
La guerra del Líbano es nuestra guerra también. Porque Israel la está librando por su interés de supervivencia -que no es poco-, pero contra un enemigo que nosotros compartimos, el extremismo islamista con Irán al fondo. Aún más, es nuestra guerra porque en buena medida somos responsables de ella. Si Hizboláh se ha atrevido a agredir a Israel es porque lo sentía débil, exhausto y aislado. Y a todo eso hemos contribuido los europeos durante muchos años, criticando las acciones de Israel y alineándonos no sólo con el pueblo palestino, sino, lo que es todavía peor, con la causa palestina, aunque ésta clamara por la destrucción del Estado de Israel. Israel es Occidente, y ya va siendo hora de que nosotros asumamos que también lo somos y que, cuando lasamenazas aumentan, tenemos que defendernos.
Ojalá sea la última vez que Israel vuelve a hacerlo, solo, por nosotros. En todo caso, lo que toca ahora es ayudarle, no maniatarle ni impedir su victoria.

viernes, julio 21, 2006

MINUTO DIGITAL Las claves del día en un minuto

LOS CRISTIANOS LIBANESES PIDEN A ISRAEL QUE LES PERMITA LUCHAR PARA LIBERAR LIBANO DEL TERRORISMO ISLÁMICO
Texto de la carta que ha enviado la Fundación Libanesa por la Paz al primer ministro de Israel, Ehud Olmert. La versión en inglés ha corrido a cargo de Walid Phares, de la Fundación por un Líbano Libre.

Gracias Israel

Te animamos a golpearles duro y a destruir su infraestructura terrorista. No es sólo Israel quien está harto de esta situación, sino la mayoría silenciosa de los libaneses, harta de Hezbolá pero incapaz de hacer algo por miedo a las represalias de los terroristas.

En representación de miles de libaneses, te pedimos que abras las puertas del Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv a los miles de voluntarios de la diáspora que están dispuestos a coger las armas y liberar su patria del fundamentalismo islámico.

Te pedimos apoyo, facilidades y logística para ganar esta batalla y lograr juntos los mismos objetivos: la paz y la seguridad para el Líbano, para Israel y para las generaciones futuras.

Los una vez predominantes libaneses cristianos, responsables de brindar al mundo "el París de Oriente Medio", como solía ser conocido el Líbano, han sido asesinados, masacrados, expulsados de sus hogares y dispersados por el mundo, mientras el Islam radical declaraba la guerra santa y tomaba el control del país, en los años 70. Los cristianos libaneses manifiestan la opinión de que ellos e Israel han aprendido de la experiencia, que ahora descubre a regañadientes el resto del mundo.

Mientras el mundo protegía a aquella OLP que se retiraba del Líbano en 1983, con Israel pisándole los talones, nacía otra organización con una ideología más volátil y religiosa: Hezbolá, "el Partido de Alá", fundado por el ayatolá Jomeini y financiado por Irán. Fue Hezbolá quien voló por los aires los barracones de los marines norteamericanos en el Líbano, en octubre de 1983, matando a 241 americanos y a 67 paracaidistas franceses. El presidente Reagan ordenó en febrero de 1984 la retirada de las unidades de la Fuerza Multilateral de EEUU, y pasó página tanto a la matanza de los marines como a la implicación norteamericana en el Líbano.

El mundo civilizado, que erróneamente vilipendió entonces a los cristianos y a Israel y que hoy sigue vilipendiando a Israel, no prestaba atención a los acontecimientos. Mientras Estados Unidos y el resto del mundo andaban preocupados por el conflicto Israel-OLP, los regímenes terroristas de Siria e Irán alimentaron el fundamentalismo islámico en el Líbano y en todo el planeta.

Los extremistas chiíes de Hezbolá comenzaron a reproducirse como conejos, desbordando a los cristianos y a los sunníes moderados. Veinticinco años después, han producido el suficiente número de gente como para hacerse electoralmente con 24 escaños del Parlamento libanés. Desde la retirada israelí, en el año 2000, el Líbano se ha convertido en una base terrorista gestionada y controlada por Siria, con su presidente local marioneta, Lahoud, y el "Estado dentro del Estado" de Hezbolá.

El Ejército libanés dispone de menos de 10.000 efectivos. Hezbolá cuenta con más de 4.000 milicianos entrenados, y en el sur del Líbano y el Valle de la Bekaa hay alrededor de 700 miembros de la Guardia Revolucionaria iraní. ¿Por qué, pues, no se ocupa de solventar la situación el Ejército? Porque una mayoría de libaneses musulmanes supone que se dividirá y que una parte se unirá, siguiendo patrones religiosos, con las fuerzas islámicas, tal y como ocurrió en 1976, al inicio de la guerra civil libanesa.

Todo se reduce a una guerra que enfrenta a la ideología yihadista con el occidentalismo judeocristiano. Los musulmanes, que hoy son mayoritarios en el Líbano, apoyan a Hezbolá porque forman parte de la Umma, la nación islámica. He aquí el tabú que todo el mundo pretende pasar por alto.

Los recientes ataques contra Israel han sido orquestados por Irán y Siria, si bien ambos países tienen intereses distintos. Damasco considera el Líbano parte de la "Gran Siria". El joven presidente sirio, Bachar Asad, y sus lugartenientes en la Inteligencia militar baazista se sirven de este último estallido de violencia para demostrar a los libaneses que necesitan de la presencia siria para protegerse de la agresión israelí y estabilizar el país. Irán utiliza convenientemente a su ejército títere libanés, Hezbolá, para distraer la atención de los líderes mundiales en la cumbre del G-8 de sus intentos de hacerse con armamento nuclear. El apocalíptico presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y los mulás de Teherán pretenden hacerse con el dominio hegemónico del mundo islámico bajo el demencial estandarte del chiísmo mahdista. Ahmadineyad quiere consolidar su posición como principal yihadista de Alá cumpliendo con su promesa de "borrar a Israel del mapa".

Por mucho que quiera evitar hacer frente a la realidad del extremismo islámico en Oriente Medio, Occidente no puede ocultar que Hamás y Hezbolá, contra los cuales lucha Israel, comparten la misma ideología islámica radical que ha fomentado el terrorismo contra el que luchan América y el mundo. Es el mismo Hezbolá con el que Irán amenaza a América, en forma de atentados suicidas, si ésta le impide desarrollar armamento nuclear. Mantiene células en más de diez ciudades de Estados Unidos. Hamás, por su parte, cuenta con la mayor infraestructura terrorista en suelo americano. Esto es lo que pasa cuando cierras los ojos ante el mal durante décadas, con la esperanza de que desaparezca.

El jeque Nasralá, líder de Hezbolá, es un agente iraní. No es un actor independiente en esta pantomima. Lleva implicado en el terrorismo más de 25 años. Irán, con su visión islámica de un Oriente Medio chií, tiene agentes, tropas y dinero en Gaza, los territorios palestinos, el Líbano, Siria e Irak. Detrás de esto se encuentra la concepción que impulsa al presidente iraní, que se cree "el instrumento y el catalizador" de Alá para poner fin al mundo tal y como lo conocemos y abrir el camino a la era del Mahdi. Ahmadineyad tiene una fe ciega (y mesiánica) en la tradición chií del duodécimo, u "oculto", salvador islámico, que emergerá de un pozo de la ciudad sagrada de Qum (Irán), después del caos, las catástrofes y las matanzas globales, y establecerá la era de la Justicia Islámica y la paz duradera.

El presidente Ahmadineyad ha declinado responder a las propuestas de Estados Unidos, la UE, Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU para que Irán detenga su programa de armamento y enriquecimiento de uranio hasta el 22 de agosto. ¿Por qué esta fecha? Porque el 22 de agosto coincide con el 28 de Rajab del calendario islámico, el día en que el gran Saladino conquistó Jerusalén.

Existe una enorme preocupación en la comunidad de Inteligencia por el Armagedón que podría desencadenar la ideología extremista de Ahmadineyad.

El mundo civilizado debe unirse en la lucha contra quienes anegan Israel y el mundo en terrorismo. Tenemos que dejar de analizar lo que distingue al Hamás sunní del Hezbolá chií y comenzar a poner el énfasis en lo que los une en su lucha contra nosotros: el Islam radical.

martes, julio 18, 2006

Gustavo D. Perednik - Cuando Europa supere a Zaratustra - Exteriores

Gustavo D. Perednik - Cuando Europa supere a Zaratustra - Exteriores

Hay pasos promisorios en esa dirección. Uno lo dio el presidente egipcio, Hosni Mubarak, cuando pidió a su colega sirio Asad (11-7-06) que expulsara de su territorio al jefe islamista Khaled Mashal, porque "Hamás sólo traerá destrucción al Oriente Medio, incluido el régimen sirio".

La afirmación es revolucionaria: pareciera sugerir, por primera vez en un millón, que Israel no es culpable de la escalada bélica. Sorprendentemente, un líder árabe observa el fragor de la batalla entre el ejército hebreo y la Autoridad Palestina regida por el Hamás y, en lugar de endilgarle todos los males al "monstruo sionista", ha optado en esta ocasión por dirigir su dedo acusador contra las fuerzas del terror islamista que vienen jaqueando al mundo entero con Israel como blanco predilecto. Incluso la versión oficial saudí criticaba "las improvisadas aventuras" de Hezbolá.

miércoles, julio 05, 2006

El blog de Alejo Vidal-Quadras - Tres acciones urgentes

El blog de Alejo Vidal-Quadras - Tres acciones urgentes

Ante la crisis de sistema que estamos viviendo, fruto de la liquidación de la Constitución de 1978 por el nuevo Estatuto de Cataluña y de la rendición del Estado de Derecho ante el crimen organizado, el Partido Popular ha de llevar a cabo de inmediato tres acciones para despertar a la ciudadanía del letargo en el que está sumida por la combinación de una situación económica todavía satisfactoria y de la hegemonía de los medios de comunicación afines al Gobierno:

1) La paralización inmediata de todas las reformas de los Estatutos de Autonomía en aquellas Comunidades donde cuenta con la mayoría absoluta o con el suficiente número de escaños, y su desvinculación total de estos procesos en aquellas en las que carece del peso necesario para influir de manera decisiva. El motivo de tan drástica medida radica en el hecho de que no se puede reclamar una reforma constitucional en profundidad que refuerce la unidad nacional y cohesione el Estado y simultáneamente impulsar normas autonómicas que avancen en sentido contrario.

2) La elaboración de una propuesta de reforma constitucional que devuelva al Estado competencias que nunca debió ceder, que asegure la igualdad de derechos y deberes de los españoles en todo el territorio nacional, que garantice su libre movilidad, que preserve la solidaridad y la gestión común de los recursos naturales y que ponga las bases de un sistema electoral e institucional que impida en el futuro la toma como rehén por parte de los nacionalistas del gran partido nacional que se encuentre en mayoría relativa en el Congreso. Esta propuesta, ampliamente publicitada, debe ser el eje de la oferta electoral del PP en las próximas generales. Obviamente, el complemento de este planteamiento es la promesa de que si el PP obtiene la victoria en las urnas, cerrará de inmediato con el PSOE regenerado que surja tras los comicios un pacto de Estado o un gobierno de gran coalición para llevar adelante la mencionada reforma.

3) El anuncio solemne de que en caso de que el Presidente del Gobierno en su negociación con ETA le otorgue contrapartidas políticas en los campos de la autodeterminación, de la anexión de Navarra al País Vasco o de la liberación de presos condenados por delitos de sangre, el Partido Popular invocará el artículo 102 de la Constitución y presentará en el Congreso acusación de alta traición contra José Luis Rodríguez Zapatero.

Cualquier otra línea estratégica equivale en las presentes y extremas circunstancias a marear la perdiz y perder miserablemente el tiempo.

martes, julio 04, 2006

Carta al Sr. Rodríguez Zapatero:

Cartas al director - Libertad Digital

Quiero dirigirme a ustedes, ya que siento la necesidad de contar y transmitir a aquellas personas de bien, que puedan o quieran leer este artículo, como me siento en estos tristes momentos que estamos viviendo en nuestro país.

Soy Toñi Santiago, madre de Silvia, asesinada en Santa Pola (Alicante) el día 4 de agosto de 2002 por la banda terrorista ETA.

Sr. Zapatero, quiero que sepa que con su cobardía, con su desvergüenza, con su indignidad, con su maldito talante, con su pacto con los etarras, con su declaración del día 29 de junio para iniciar el proceso de dialogo, usted, transcurridos casi cuatro años, ha vuelto a asesinar a Silvia.

Usted sólo ha conseguido que los sentimientos que tuve que vivir aquella tarde del atentado, vuelvan a resurgir hoy en mí. Sentimientos que todavía trato de canalizar, después de casi tres años de ayuda psicológica y de un tratamiento médico contra la ansiedad.

Con su gestión en la política antiterrorista, ha conseguido que tenga el mismo desprecio por usted que siento por los asesinos de mi hija, de sus colaboradores y de quienes aplauden y festejan los atentados y que, para mí, son tan asesinos como aquellos que colocaron el coche bomba, cargado con 50 kgs. de explosivo, debajo del balcón de mi casa.

Usted se ha puesto de rodillas ante esos asesinos, usted y su gobierno han claudicado ante esos canallas, pero por favor no nos pida a las víctimas comprensión. Sr. Zapatero, usted no cuenta con mi autorización para negociar con la sangre de mi hija.

Usted que fue tan cobarde el pasado día 28 de junio de no querer mirarme a los ojos en el Congreso de los Diputados, usted que dio las ordenes oportunas para impedir que accediéramos a las proximidades del recinto con una corona de flores, humillándonos y tratándonos como si fuésemos delincuentes, usted no conseguirá silenciar mi voz.

En su anuncio de negociación, tan esperado por la banda terrorista ETA, usted nombra a las víctimas del terrorismo, a su memoria, a su dignidad y a su honor. Casualmente siempre olvida usted mencionar la palabra “justicia”. En los dos años y medio que lleva en el poder, nunca le he escuchado mencionar esta palabra cuando se refiere a las víctimas. Justicia es lo que espero conseguir contra los miserables que asesinaron a mi hija, aunque pacte usted con ellos o con el mismísimo demonio …

Por último le rogaría que no hable usted tan alegremente del dolor de las personas que hemos sufrido un atentado terrorista. A mí, como madre de Silvia, me ha demostrado que no le importa lo más mínimo el asesinato de una niña inocente. Sr. Zapatero, desgraciadamente para mí, todos los días 4 de agosto que me queden por vivir tengo que recordar que, ese fatídico día mi hija fue brutalmente asesinada.

En mi memoria quedará, que mientras usted celebra alegremente su cumpleaños ese día, en unión de sus dos hijas y de su esposa; a mi hija, con seis añitos no le permitieron cumplir ninguno más esos individuos con lo que usted ahora negocia. A Ella y a todas las personas que fueron asesinadas les va a tener que agradecer su continuidad en el gobierno. No me queda la menor duda de que esas ansías de poder es lo que le lleva a usted a traicionar la memoria de las víctimas inocentes.

Señor Zapatero, “NEGOCIACION EN MI NOMBRE NO”.

Toñy Santiago - Alicante

Carta al Sr. Rodríguez Zapatero

Cartas al director - Libertad Digital:

Quiero dirigirme a ustedes, ya que siento la necesidad de contar y transmitir a aquellas personas de bien, que puedan o quieran leer este artículo, como me siento en estos tristes momentos que estamos viviendo en nuestro país.

Soy Toñi Santiago, madre de Silvia, asesinada en Santa Pola (Alicante) el día 4 de agosto de 2002 por la banda terrorista ETA.

Sr. Zapatero, quiero que sepa que con su cobardía, con su desvergüenza, con su indignidad, con su maldito talante, con su pacto con los etarras, con su declaración del día 29 de junio para iniciar el proceso de dialogo, usted, transcurridos casi cuatro años, ha vuelto a asesinar a Silvia.

Usted sólo ha conseguido que los sentimientos que tuve que vivir aquella tarde del atentado, vuelvan a resurgir hoy en mí. Sentimientos que todavía trato de canalizar, después de casi tres años de ayuda psicológica y de un tratamiento médico contra la ansiedad.

Con su gestión en la política antiterrorista, ha conseguido que tenga el mismo desprecio por usted que siento por los asesinos de mi hija, de sus colaboradores y de quienes aplauden y festejan los atentados y que, para mí, son tan asesinos como aquellos que colocaron el coche bomba, cargado con 50 kgs. de explosivo, debajo

sábado, julio 01, 2006

Lo que hacen los nazis

ABC.es: Por JUAN MANUEL DE PRADA.

El ascenso al poder del partido nazi en Alemania se produce cuando Ratzinger es todavía un niño; las consecuencias se notarán enseguida en la reforma educativa que impulsan los nuevos gobernantes. Antes de dicha reforma, nos cuenta Ratzinger, «el latín era la asignatura base de toda la enseñanza escolar y se estudiaba con gran severidad y rigor»; en el nuevo modelo impulsado por los jerarcas nazis, «desapareció por completo la enseñanza del griego, el latín quedó considerablemente reducido y adquirieron gran relieve las ciencias naturales». Ratzinger, que acababa de ingresar en el instituto de Traunstein, aún llegó a estudiar el bachillerato conforme a los planes antiguos; pero muchos profesores de griego y latín fueron expulsados del instituto, por no mostrarse demasiado entusiastas con las consignas de los nuevos patronos. «Rememorando aquellos años de estudio -prosigue Ratzinger-, encuentro que la formación cultural basada en el espíritu de la antigüedad griega y latina creaba una actitud espiritual que se oponía a la seducción ejercida por la ideología totalitaria». Quizá la falta de esa formación cultural explique la risueña mansedumbre con que las nuevas generaciones acatan el pienso ideológico que se les administra desde el poder.
Otra disciplina que el nacionalsocialismo no tardó en desterrar de las aulas fue la religión católica. La narración que nos ofrece Ratzinger del paulatino desalojo de la religión en la Alemania de los años treinta y su sustitución por una religión de Estado disfrazada de educación ciudadana bien podría servir para describir el estado de la situación en España, setenta años después. «Al principio -observa Ratzinger-, parecía que esto (la enseñanza de la religión) podía ser garantizado por el Concordato, pero bien pronto se pudo comprobar que para los nuevos patrones la fidelidad a los convenios no contaba para nada. Primero se produjo la lucha contra la escuela confesional: hacía falta liquidar el todavía existente vínculo entre Iglesia y escuela y que el fundamento espiritual de esta última no fuera la fe cristiana, sino la ideología del Führer. Los obispos llevaron a cabo con dureza la lucha en defensa de la escuela confesional, la lucha por la observancia del Concordato: han quedado muy grabadas en mi memoria las cartas pastorales sobre este asunto que el párroco leía durante las celebraciones dominicales. Ya entonces empecé a darme cuenta de que con la lucha en defensa de las instituciones desconocían en parte la realidad. Porque, en efecto, la sola garantía institucional no sirve para nada, si no existen las personas que la sostengan con sus propias convicciones». Por supuesto, a la vez que los jerarcas nazis se dedicaban a conculcar de facto el Concordato, pisoteando las garantías institucionales de la Iglesia, se aumentaron las horas lectivas dedicadas al deporte. «Esta circunstancia llegó a ser para mí un verdadero suplicio -comenta Ratzinger, con pudorosa ironía-, ya que no estoy lo que se dice especialmente dotado para el deporte».
No es preciso forzar la memoria para recordar a cierto político autóctono que, en plena campaña electoral, formuló un eslogan que postulaba un modelo escolar calcadito del que propugnaban los nazis: «Más educación física y menos religión». Quizá alguna de las tres o cuatro lectoras que todavía me soportan sepa ya su nombre.

Las mentiras de la “Salud Reproductiva”

Desde Ginebra, la OMS y y el Fondo para la Población de la ONU diseñan las estrategias de actuación en todo el mundo. Lo que hay detrás de todo, se analiza en este excelente artículo.

Cifras del fracaso

A pesar de la presión sobre los gobiernos y las ingentes sumas de dinero invertidas para imponer las llamadas políticas de "sexo seguro y educación sexual", la OMS estima que anualmente se producen 340 millones de nuevos casos de enfermedades de trasmisión sexual, como la clamidia y la gonorrea. La edad de los nuevos infectados oscila entre los 15 a los 49 años.

Según la OMS "los jóvenes son particularmente vulnerables". Entre los "adolescentes sexualmente activos entre los 10 a 19 años" aumentan los embarazos inesperados, los abortos inseguros y la violencia sexual -lógicas consecuencias de la animalización del sexo-. "Una gran proporción de los 4.1 millones de nuevas infecciones de HIV-SIDA, ocurren entre los 15 a 24 años", declaró la OMS que también reconoció que 490.000 mujeres al año se contagian del virus del papiloma humano (siglas en inglés; HPU), que está íntimamente asociado con el cáncer cervical.

El Fondo para la Población repitió su cantinela: "anualmente se estima que 529.000 mujeres mueren en el mundo por causas relacionadas por el embarazo y el pauperio, la mayoría de ellas en los países en desarrollo", para justificar su empeño a favor del "aborto seguro".

Profundizar el fracaso


La decisión del encuentro de expertos fue la esperable: "mejorar" los servicios de salud reproductiva (aborto encubierto), extender la educación sexual, insistir en el "sexo seguro" en base a la divulgación del preservativo e impulsar todas las otras las medidas que ya han fracasado. La OMS, el PNUD, el FNUAP, el Banco Mundial, etc. se proponen estimularlas a través de la aplicación de la Estrategia Global de Salud Reproductiva incorporada oficialmente a todas las políticas de la Organización Mundial de la Salud por resolucion de su 57ª Asamblea Mundial. Esas políticas incluyen todos los acuerdos internacionales de salud y las Metas del Milenio para el Desarrollo, que involucran a todo el sistema de Naciones Unidas.

Es prioritaria la salud reproductiva


A modo de ejemplo, Antonio Pagés Piñeiro, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Argentina, declaraba en Córdoba, "sigue constituyendo una prioridad la salud de la mujer, particularmente la salud reproductiva (...) Se deben incorporar contenidos educativos desde edades tempranas de la vida" y como no podía ser menos Piñeiro recalcó que dentro de ese marco es prioritario también evitar "la violencia contra la mujer". Recordemos que violencia contra la mujer es el nuevo nombre del aborto, ya que la ONU considera que constituye una agresión contra ella cualquier límite -legal, familiar, social- a su autonomía reproductiva, es decir el pseudo derecho a elegir -aborto, anticoncepción, esterilización- (vid. La Voz del Interior, 15-06-06). Recordemos que la OPS está dirigida por la médica abortista argentina Mirta Roses Periago (vid. NG 528, 534, 701, 746).

De castidad: ni hablar

Priscilla Smith, representante del Centro para los Derechos Reproductivos (Center for Reproductive Rights), una de las ONG's del sistema de la ONU que actúa con más eficacia para imponer el llamado derecho al aborto en Iberoamérica, arremetió en marzo pasado, contra Estados Unidos en la última reunión de la Comisión de Derechos Humanos. En la desaparecida Comisión, que ha sido sustituida por el Consejo de Derechos Humanos, Smith declaró que los programas de educación sexual norteamericanos que promueven la abstinencia aumentan el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. "Los Estados Unidos exportan estos programas dañinos a países como Uganda, con una alta tasa HIV-SIDA", afirmó. Lo cierto es, sin embargo, que gracias a estos programas, ese país pasó de una tasa de infección del 15% en 1991 al 4% registrado al final de 2003.

El presidente del odio, la cobardía y la traición

Alberto Recarte - El presidente del odio, la cobardía y la traición - Libertad Digital

El presidente del Gobierno es un traidor. No respeta la Constitución, las leyes, ni los acuerdos básicos que nos permitieron hacer una transición democrática modélica, imitada en todo el mundo que salía del autoritarismo o de las dictaduras marxistas.

El presidente del Gobierno es un mentiroso. No respeta siquiera sus propios compromisos y declaraciones. Ni comunicación previa al PP, ni debate y comunicación parlamentaria, ni cumplimiento de las condiciones que él mismo puso a ETA-Batasuna.

El presidente del Gobierno es un cobarde. En los momentos clave se esconde del debate político, habla sólo ante periodistas y no permite preguntas a las que le resultaría difícil responder.

El presidente del Gobierno añora los enfrentamientos guerracivilistas. No persigue el acuerdo y el diálogo con todos. Busca el enfrentamiento con una media España que había desaparecido, como la otra media, en la transición.

El presidente del Gobierno no busca la paz. Prefiere intentar ganar un enfrentamiento civil, donde él se sitúa con el entramado ETA-Batasuna y contra las víctimas, el PP y los españoles que no se sienten nacionalistas.

El presidente del Gobierno odia España. La unidad política española le parece tan negativa como nuestras tradiciones. Prefiere una confederación, que dé paso a la independencia de las regiones, como el País Vasco, en las que los nacionalistas se han enquistado en las instituciones democráticas para imponer un modelo totalitario, intervencionista y antiespañol.

El presidente del Gobierno no comete errores. El presidente del Gobierno actúa por resentimiento y por interés, creyendo que la rendición ante ETA, disfrazada de acuerdo de paz, le permitirá ganar las próximas elecciones.

Pero los españoles no le van a perdonar. Y lo veremos tanto en las próximas elecciones generales como en las anteriores, autonómicas y locales, en las que sea posible que los ciudadanos elijan, con libertad, sin ser agredidos ni coaccionados por iniciativa del Gobierno del PSOE de Rodríguez Zapatero, al partido político que quieren que les represente en los distintos parlamentos para revisar la actual política de ruptura y enfrentamientos.

Más feminicidios que nunca: No se combate la ruptura, causa profunda de las agresiones

Más feminicidios que nunca: No se combate la ruptura, causa profunda de las agresiones

Las tres principales causas

Por otra parte, tal como señala Una aportación al Estudio de las Causas del Feminicidio de Pareja, informe elaborado por el Instituto de Estudios del Capital Social (INCAS), del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE) de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona, las principales causas del feminicidio en España son tres: las parejas de hecho, la desestructuración social y la ruptura del vínculo, origen central del feminicidio.

El principal caldo de cultivo de esta lacra social, la ruptura del vínculo, tiene un común denominador: son situaciones sociales en las que la mujer se siente absolutamente frágil y desprotegida, y se da principalmente en las parejas de hecho y en la inmigración desestructurada.

Por lo que respecta a las parejas de hecho, las cifras estadísticas que refleja el estudio del INCAS es concluyente: Mientras que en 2005 los feminicidios por cada cien mil parejas de hecho fueron de 3 mujeres asesinadas, en el caso de matrimonios se sitúa en 0,26 por cada cien mil vínculos, es decir, diez veces más en el primer tipo de relación.

En cuanto a la desestructuración social, quizás convendría más hablar de inmigración, tal como indica el estudio de Abat Oliba: “En realidad, ateniéndonos a los datos estrictos, deberíamos hablar de inmigración, es decir, hay un elevado número de mujeres inmigradas en los casos de feminicidio”, dice el informe.

Ruptura, eje central de violencia

Por último, el estudio de Abat Oliba concluye que “la ruptura del vínculo es la causa central del feminicidio. Las muertes tienden a producirse justo antes –ya anunciada-, durante, o tras la ruptura”. El informe destaca “la estrecha relación que existe entre ruptura, pareja de hecho y homicidio”.

“Dado que las parejas de hecho presentan una duración menor que la de los matrimonios y una mayor frecuencia de cambio de compañero, las rupturas también son más frecuentes”, dice el estudio, que también insiste en que “a un vínculo débil –la pareja de hecho- se le une una causa de conflicto, la ruptura, que constituyen dos factores de riesgo”.

miércoles, junio 28, 2006

José María Marco - ¿De dónde vienen los progresistas españoles? - Ideas

José María Marco - ¿De dónde vienen los progresistas españoles? - Ideas


Detrás de la política seguida por el Gobierno de Zapatero en estos dos años hay varias cosas. Una, la personalidad del protagonista, que por ahora parece un misterio y dentro de algunos años causará asombro, como lo causa la de otros caudillos de un pasado no muy lejano. La otra, la que nos interesa hoy, es la actitud y la mentalidad que sostienen esa acción política, la de los progresistas.
En primer lugar, y dado que el partido del caudillo no ha cambiado de nombre, está el socialismo. El socialismo de Zapatero tiene poco que ver con el imaginado por los fundadores en el siglo XIX español, y tampoco con lo que siguió luego. Nunca hubo gran dosis de utopía en aquellos socialistas, más sindicalistas que otra cosa. Eso sí, en lo que no creyeron nunca fue en la democracia.

Al principio desconfiaban de ella. Luego la concibieron como un instrumento al servicio de los intereses que decían representar. La democracia y el parlamentarismo nunca fueron para ellos valores absolutos, como no lo es la libertad que permiten. Eso es lo que el socialismo español de hoy conserva de sus antecesores.

Con el tiempo perdió cualquier radicalismo y cualquier referencia al marxismo, siempre muy imprecisa. Conserva la idea de que las instituciones democráticas valen si sirven para la buena causa. La suya.

Fernando VII.Una segunda característica de la mentalidad de quienes ocupan el Gobierno hoy en España es el "progresismo", en el sentido histórico del término; una desviación específica del liberalismo decimonónico hacia una forma de radicalismo ocurrida en torno a los años de transición revolucionaria entre la muerte de Fernando VII y la subida al trono de su hija, Isabel II.

Aquellos progresistas fracasaron en su intento de establecer un régimen propio, y a partir de ahí se atascan en una compulsión de repetición del pasado que deben reactualizar una y otra vez para hacer, por fin, la revolución que, según ellos, no les dejaron hacer.

Aquí encontramos el origen de otros dos componentes del socialismo actual: negar cualquier interés a todo lo que el progresismo considera de derechas, condenado como absolutamente reaccionario y deleznable; y, sobre eso, un elemento alucinatorio que niega el tiempo transcurrido y la realidad que ha ido surgiendo con él.

En el siglo XIX tenían que volver a hacer la revolución liberal, que estaba hecha, aunque no como ellos hubieran querido. Ahora tienen que ganar la guerra que perdieron y restaurar la República, en cuyo desastroso transcurso y final, ni que decir tiene, no tuvieron nunca la menor responsabilidad. El progresismo español es el adanismo perpetuo.

La tercera característica es la crítica radical contra España. El liberalismo y el conservadurismo español del siglo XIX son patriotas naturalmente, porque construyen la Nación y el Estado modernos. Los progresistas, desmarcados de ese proyecto, problematizan la idea de España, a la que identifican con uno de los llamados "obstáculos tradicionales" que les impiden llegar al poder y hacer de una vez "su" revolución. Así que empezarán a explorar el terreno del republicanismo (que aquí quiere decir, sobre todo, antiespañolismo) y el federalismo.

Identificarán la idea de España con un proyecto retrógrado, oscurantista, y acabarán pactando con los nacionalistas. Éstos los traicionan siempre, aunque no por eso los progresistas dejen de considerarlos sus aliados. La misma pulsión antiespañola, la misma vivencia antinatural y acomplejada de su propia nacionalidad tienen hoy los socialistas españoles encabezados por Rodríguez Zapatero.

Queda una última veta. Al principio fue una corriente muy minoritaria del progresismo primero. Derivó en una secta que incorporó elementos a medias místicos, a medias panteístas (es decir, que diluyen a Dios en la totalidad del mundo) procedentes de una oscura rama del idealismo alemán. Se llamó krausismo, por el nombre del personaje, bastante delirante, que lo inspiró, y combina elementos sumamente originales. Muchos de sus adeptos habían sido sacerdotes, y de hecho querían fundar una Iglesia nacional española. Pretendían hacer aquí la reforma que no se hizo… ¡en el siglo XVI!

Los principios, en cambio, eran nuevos. Era una espiritualidad transida de laicismo militante. No sólo no reconocían valor a la autoridad de la Iglesia Católica. Tampoco aceptan el valor normativo de la moral cristiana y borran la diferencia entre el Bien y el Mal. Sustituyeron la moral y la ética por una estética ascética, al mismo tiempo moderna, en su tiempo, y postmoderna, en lo que tiene de completo relativismo. Por eso ha triunfado ahora, ya derrotado el ideario socialista.

Esta aspiración de armonía universal que quiso representar el krausismo permite entender muchas cosas: la amoralidad –es decir, la corrupción– en la gestión de la Institución Libre de Enseñanza, que fue la puesta en práctica de la escuela en la segunda mitad del siglo XIX, y ahora la exaltación de la palabra "paz", la clave de la política de Rodríguez Zapatero, desde la deserción en Irak hasta la rendición y el desmantelamiento de España y de la Constitución de 1978 en el altar del terrorismo nacionalista.

¡Ah, la paz, la armonía de los mundos, el diálogo de civilizaciones! Pero no hay que tomárselo a broma, ni desviar la mirada. Es un paso más en una demolición sistemática, dispuesta a llegar hasta el final.

viernes, junio 23, 2006

Jorge Alcalde - Los límites del crecimiento, 30 años después - Libros

Jorge Alcalde - Los límites del crecimiento, 30 años después - Libros

Corría el año 1972 cuando un grupo de jóvenes investigadores del MIT, auspiciados por el Club de Roma y enardecidos por la lectura de las teorías sobre el crecimiento de Malthus (que algún científico ha calificado del mayor desatino en la historia de la ciencia demográfica), pusieron en marcha un programa informático de proyección del futuro que iba a convertirse en el adalid del ecologismo catastrofista. La idea arrojada sobre la opinión pública era clara: el mundo se queda sin recursos. La industrialización y el mercado son herramientas devastadoras que agotarán la Tierra en pocas generaciones. El crecimiento demográfico es insostenible. Se impone dejar de crecer y establecer nuevas vías de desarrollo respetuosas con el medio ambiente.

Bajo el título Los límites del crecimiento, Donella Meadows, Jorgen Randers y Dennis Meadows, entre otros, editaron una de las obras más leídas, vendidas, comentadas y seguidas del ecologismo, quizás el libro que más ha hecho por la difusión de ese concepto indefinido y absurdo de "desarrollo sostenible".

Veinte años después, los autores editaron una revisión del informe (Más allá de los límites del crecimiento), en la que supuestamente confirmaban que algunas de sus predicciones se habían cumplido. Y ahora llega la tercera versión: Los límites del crecimiento, 30 años después, editada en España por Galaxia Gutenberg.

(...)Es como si el tiempo no hubiera pasado por las páginas del estudio depositando algún pedacito de realidad. Porque, en realidad, ¿qué ha ocurrido en estos 30 años que revisa la obra? Pues, sencillamente, que hemos experimentado un progreso gigantesco en todas las áreas de actividad humana: vivimos más, la longevidad se ha duplicado en sólo un siglo, la mortalidad infantil ha descendido drásticamente (de 1 de cada 5 niños en 1959 a 1 de cada 18 en 2001); el número absoluto de personas con carencias nutricionales severas ha descendido en tres décadas de un 35 a un 18%; en el Tercer Mundo cada vez hay más gente con acceso a la televisión o la nevera, los coches, los ordenadores o el vídeo.

No quiere esto decir que el planeta esté exento de problemas, y que no sea imprescindible prestarles atención. Pero un solo dato sería necesario para atacar la línea de flotación del libro: desde 1962 la población mundial se ha duplicado; sin embargo, tenemos más comida que nunca. La curva de consumo de calorías per cápita en el mundo rico y en el pobre es directamente proporcional al crecimiento demográfico. No sólo el crecimiento parece no tener límites, sino que puede impulsar la búsqueda y la obtención de nuevos recursos, estrategias más eficaces, tecnologías más productivas e inocuas.

A pesar de lo que se opina en este libro, la humanidad tiene derecho a alcanzar su propia prosperidad.

(...)En definitiva, que vuelve a salir a la luz uno de los tratados que más daño han hecho a la concepción del mundo de varias generaciones, que más se ha manoseado para defender el anticapitalismo, la antiglobalización, el antiamericanismo, el antiprogreso, la anticiencia, la antitecnología… y todos esos "anti" tan queridos por los que dicen estar a favor de la naturaleza. Una obra que no debería causar sensación especial entre las nuevas generaciones de lectores, porque seguro que ellos sí son capaces de leer con espíritu crítico.

Si así lo hacen, encontrarán que ni siquiera los propios autores parecen creerse lo que proponen ("A menudo nos preguntan si nuestras predicciones fueron acertadas. Conviene señalar que ése el lenguaje de los medios de comunicación, no el nuestro). Bueno, pues ya que ellos se eximen de la responsabilidad de parecer fiables, será un medio de comunicación quien juzgue: ¡ni una, señores, no dieron ni una!

martes, junio 20, 2006

Paul Johnson

ElDiarioExterior.com


Una de las visiones de pesadilla que se ha esfumado en los últimos años es la "explosión demográfica". Hasta en el Tercer Mundo, las tasas de natalidad se reducen con rapidez. El peligro se encuentra hoy en la dirección opuesta. Europa en particular produce cada vez menos niños, un elevado porcentaje de los cuales procede de familias inmigrantes.



Italia es un caso triste. Tan apenas en los años 30 tuvo una de las tasas de natalidad más elevadas. Esto quedó plasmado en el plan de Mussolini de colonizar África y animar la emigración a Argentina. Italia hoy tiene una de las tasas de natalidad más reducidas. Puede usted entrar en las aldeas del norte de Italia, cuyos habitantes disfrutan hoy de niveles de vida que sus abuelos no habrían creído posible, y buscar niños en vano. Los italianos son ricos en todo lo material - a excepción de la vida.



Alemania es exactamente igual de estéril. En Francia las cosas están marginalmente mejor, pero eso se debe casi por completo a la enorme minoría musulmana del país, que supone hoy alrededor del 10% de la población.



El mes pasado hablé con una mujer que, hace una generación, llevó a cabo una investigación detallada de las familias británicas. Recientemente volvió a esas mismas familias y estaba descorazonada por sus hallazgos. Mientras que hace treinta años era común que las familias tuvieran de dos a cuatro hijos, las mismas familias hoy apenas tenían un nieto o dos, y en ocasiones ninguno. (Yo tengo cuatro hijos y, hasta la fecha, ocho nietos. Pero algunos de mis contemporáneos no tienen nietos y tienen pocas expectativas de tener alguno).



Grupos concretos de la sociedad destacados una vez por su apremiante filoprogenie parecen haberla aplacado en gran medida. Durante mi infancia, los católicos de Gran Bretaña tenían de seis a diez hijos. Hoy dos es lo más probable.



Alrededor del 1900, los judíos que habían emigrado a Gran Bretaña y Estados Unidos procedentes de Europa del Este tenían a menudo familias grandes, de hasta dieciséis hijos. En la práctica, durante este periodo, los judíos ashkenazis tenían probablemente la mayor tasa de natalidad de la historia conocida. Hollywood, por ejemplo, fue creado en gran medida por la descendencia de tales familias inmigrantes gigantes. Las comunidades judías de América y Gran Bretaña hoy tienen tasas de natalidad bastante por debajo de la cifra de reemplazo, lo que constituye una amenaza para su futuro.



¿Por qué tanta gente inteligente, bien educada y próspera de Occidente está dejando de reproducirse?



Un factor, claramente, es el declive de matrimonio como institución. Los jóvenes se casan más tarde, o no se casan en absoluto. A menudo cohabitan, con la vaga intención de casarse "eventualmente", pero no tienen hijos. Después se pelean y se separan. Muchas mujeres se encuentran así sin hijos a los 40 y - con el reloj [biológico] en marcha - empiezan el proceso de relación de nuevo o abandonan la idea de tener hijos.



Casi todo el mundo conoce la historia de horror del matrimonio fracasado de un amigo, involucrando ácidas batallas por la custodia de los hijos. ¿Por qué tenerlos? Los hijos son caros. Mientras que, en general, mantener una familia solía exigir un sueldo, ahora exige dos. A continuación está el deseo de la carrera. Sea lo que sea lo que pueda proporcionar la ley, y sin importar lo flexibles que puedan ser las empresas, tener hijos está destinado a frustrar el ascenso de una mujer por la escalera del éxito.



Los gobiernos de Europa expresan alarma ocasionalmente por las bajas tasas de natalidad. Pero hacen poco o no hacen nada sobre ello. En realidad, ¿qué pueden hacer? Allá por mediados del siglo XIX, los franceses empezaron a preocuparse por su baja natalidad. En los años treinta, el gobierno introdujo subvenciones familiares para intentar, a través de incentivos financieros, persuadir a las parejas casadas de tener hijos. Este dispositivo fue copiado por todas partes en Europa y se convirtió en parte del estado del bienestar. No parece haber tenido gran efecto por ningún lado, y ciertamente no en Francia. Cuando estaba en el poder, Charles de Gaulle solía jactarse de haber puesto los cimientos de "una nación de 100 millones de franceses". Ese objetivo continúa siendo una fantasía. Y si alguna vez la población francesa alcanza la cota de los 100 millones, la mitad consistirá de musulmanes originarios del norte de África.



El declive en las prácticas religiosas también puede ser un factor. En la Europa Occidental, muchas iglesias y catedrales medievales son poco más que museos. El nuevo Papa, Benedicto XVI, ha elegido presuntamente como tarea primordial la re-evangelización de Europa y su eventual repoblación. Cómo llevará esto a cabo no lo sé. Todas las fuerzas de la sociedad moderna están en su contra, no menos la Unión Europea. En su constitución propuesta, el papel del cristianismo en la creación de la civilización europea no se omitió simplemente, fue deliberadamente excluido.



Pero mientras que es adecuado estar preocupado por este tema y debatirlo con franqueza, no debemos obsesionarnos con él. Sabemos por experiencia que las proyecciones demográficas son notoriamente objeto de error. Las tasas de natalidad pueden subir o bajar. Las modas sociales cambian. Si existe una "falta de bebés" percibida o de jóvenes que entran en el mercado, "una mano invisible", por utilizar el término de Adam Smith, puede entrar en juego. El suministro se eleva para cumplir con la demanda incluso en los aspectos más íntimos de la vida.



Una vez más, la experiencia de tener hijos - sin importar lo irritante, caro, pesado o frustrante profesionalmente que pueda ser - también es deliciosa y alucinante y llena de fascinación continuamente cambiante. Un hijo sube el ánimo y da sentido a la vida. No tener familia es privarse de la mitad de las alegrías y el interés de la existencia. Estos hechos incontestables, ciertos a través de las épocas, se reafirmarán eventualmente, y la naturaleza se abrirá paso.