jueves, diciembre 04, 2008
martes, noviembre 25, 2008
El crucifijo en la escuela no viola la laicidad... en Italia
La sentencia del juez de Valladolid que, a petición de uno de los padres, obliga a retirar los crucifijos de un colegio público, dice que la presencia de símbolos religiosos en una escuela pública es incompatible con la laicidad del Estado español. Alega que atenta contra los derechos fundamentales, especialmente los referidos a la libertad ideológica y religiosa. La cuestión se planteó también en Italia, un país de mayoría católica y de Estado aconfesional como España, y la decisión del más alto tribunal fue la contraria.
El Consejo de Estado italiano, tribunal supremo en la jurisdicción administrativa, afirmaba en una sentencia publicada el 13 de febrero de 2006, que la presencia del crucifijo en las aulas de una escuela pública no es contraria a la laicidad.
El caso tuvo su origen en el recurso de una madre finlandesa que invocaba el principio de la laicidad del Estado para que la escuela de Padua donde estudiaban dos hijos suyos retirara todos los símbolos religiosos. La sentencia del Consejo de Estado señalaba que, según doctrina del Tribunal Constitucional, la laicidad es un principio supremo de la Constitución italiana, aunque no figure expresamente en ella.
Por otro lado, advierte que las condiciones de aplicación de la laicidad se definen también con arreglo a la tradición cultural y a las costumbres de cada pueblo, como muestra la diversidad de determinaciones en distintos países. La sentencia menciona los casos de Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos.
Así pues, la cuestión es "si la exposición del crucifijo en las aulas (…) es contraria a las normas fundamentales de nuestro ordenamiento constitucional que dan forma y sustancia al principio de laicidad". Para responder, el Consejo examina la función y el significado que tiene el crucifijo en la escuela, según la tradición italiana.
"En un lugar de culto, el crucifijo es propia y exclusivamente un símbolo religioso", dice la sentencia. En cambio, en una sede no religiosa, como la escuela, destinada a la educación de los jóvenes, “exponerlo estará justificado y tomará un significado no discriminatorio en el plano religioso, si es apto para representar y recordar de modo sintético, inmediatamente perceptible e intuitivo (como todo símbolo), valores civilmente relevantes, sobre todo los que sustentan e inspiran nuestro orden constitucional".
En tal caso, "el crucifijo podrá cumplir, aun en un contexto ‘laico’, distinto del religioso que le es propio, una función simbólica altamente educativa, con independencia de la religión que profese cada alumno".
Pues bien, prosigue la sentencia, "en Italia, el crucifijo es apto para expresar –en clave simbólica, desde luego, pero de modo adecuado– el origen religioso de los valores de tolerancia, respeto mutuo, estima por la persona y afirmación de sus derechos y su libertad, autonomía de la conciencia moral ante la autoridad, solidaridad humana, rechazo de toda discriminación; valores característicos de la civilización italiana".
"Recordar, por medio del crucifijo, el origen religioso de tales valores y su plena y radical conformidad con las enseñanzas cristianas sirve pues para poner de manifiesto su fundamento trascendente, sin poner en cuestión, más bien subrayando la autonomía del orden temporal con respecto al orden espiritual (no su contraposición basada en una interpretación ideológica de la laicidad que no encuentra confirmación alguna en nuestra Carta fundamental)". Esos valores de origen cristiano "son vividos en la sociedad civil de modo autónomo”, de suerte que “pueden ser aprobados ‘laicamente’ por todos, con independencia de que pertenezcan a la religión que los ha inspirado y propugnado".
Por tanto, concluía la sentencia, si el crucifijo en la escuela tiene la función de expresar el fundamento de los citados valores civiles, "en el contexto cultural italiano parece en verdad difícil encontrar otro símbolo que se preste mejor a hacerlo".
El Consejo de Estado italiano, tribunal supremo en la jurisdicción administrativa, afirmaba en una sentencia publicada el 13 de febrero de 2006, que la presencia del crucifijo en las aulas de una escuela pública no es contraria a la laicidad.
El caso tuvo su origen en el recurso de una madre finlandesa que invocaba el principio de la laicidad del Estado para que la escuela de Padua donde estudiaban dos hijos suyos retirara todos los símbolos religiosos. La sentencia del Consejo de Estado señalaba que, según doctrina del Tribunal Constitucional, la laicidad es un principio supremo de la Constitución italiana, aunque no figure expresamente en ella.
Por otro lado, advierte que las condiciones de aplicación de la laicidad se definen también con arreglo a la tradición cultural y a las costumbres de cada pueblo, como muestra la diversidad de determinaciones en distintos países. La sentencia menciona los casos de Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos.
Así pues, la cuestión es "si la exposición del crucifijo en las aulas (…) es contraria a las normas fundamentales de nuestro ordenamiento constitucional que dan forma y sustancia al principio de laicidad". Para responder, el Consejo examina la función y el significado que tiene el crucifijo en la escuela, según la tradición italiana.
"En un lugar de culto, el crucifijo es propia y exclusivamente un símbolo religioso", dice la sentencia. En cambio, en una sede no religiosa, como la escuela, destinada a la educación de los jóvenes, “exponerlo estará justificado y tomará un significado no discriminatorio en el plano religioso, si es apto para representar y recordar de modo sintético, inmediatamente perceptible e intuitivo (como todo símbolo), valores civilmente relevantes, sobre todo los que sustentan e inspiran nuestro orden constitucional".
En tal caso, "el crucifijo podrá cumplir, aun en un contexto ‘laico’, distinto del religioso que le es propio, una función simbólica altamente educativa, con independencia de la religión que profese cada alumno".
Pues bien, prosigue la sentencia, "en Italia, el crucifijo es apto para expresar –en clave simbólica, desde luego, pero de modo adecuado– el origen religioso de los valores de tolerancia, respeto mutuo, estima por la persona y afirmación de sus derechos y su libertad, autonomía de la conciencia moral ante la autoridad, solidaridad humana, rechazo de toda discriminación; valores característicos de la civilización italiana".
"Recordar, por medio del crucifijo, el origen religioso de tales valores y su plena y radical conformidad con las enseñanzas cristianas sirve pues para poner de manifiesto su fundamento trascendente, sin poner en cuestión, más bien subrayando la autonomía del orden temporal con respecto al orden espiritual (no su contraposición basada en una interpretación ideológica de la laicidad que no encuentra confirmación alguna en nuestra Carta fundamental)". Esos valores de origen cristiano "son vividos en la sociedad civil de modo autónomo”, de suerte que “pueden ser aprobados ‘laicamente’ por todos, con independencia de que pertenezcan a la religión que los ha inspirado y propugnado".
Por tanto, concluía la sentencia, si el crucifijo en la escuela tiene la función de expresar el fundamento de los citados valores civiles, "en el contexto cultural italiano parece en verdad difícil encontrar otro símbolo que se preste mejor a hacerlo".
¿Chistes viejos?. ANTONIO MUÑOZ MOLINA 25/11/2008
En su artículo del 24 de noviembre, Almudena Grandes hace lo que tal vez intente ser una broma acerca de una monja en el Madrid del comienzo de la Guerra Civil: "¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una pandilla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?". ¿Estamos ante la repetición del viejo y querido chiste español sobre el disfrute de las monjas violadas? No hace falta imaginar lo que sintieron, en los meses atroces del principio de la guerra, millares de personas al caer en manos de pandillas de milicianos, armados y casi siempre jóvenes, aunque tal vez no siempre sudorosos.
Basta consultar a historiadores fuera de toda sospecha o -ya que nos preocupa tanto la recuperación de la memoria- recuperar el testimonio de republicanos y socialistas sin tacha que vieron con horror los crímenes que se estaban cometiendo en Madrid al amparo del colapso de la legalidad provocado por el levantamiento militar.
Ni a Manuel Azaña, ni a Indalecio Prieto, ni a Arturo Barea, ni a Julián Zugazagoitia les costó nada imaginar la tragedia de tantas personas asesinadas por esas pandillas no siempre incontroladas que preferían mostrar su coraje sembrando el terror en Madrid en vez de combatiendo al enemigo en la sierra. Casi todos ellos hicieron lo poco que podían por salvar a inocentes: a Juan Negrín no le fue nada fácil evitar que asesinaran a su propio hermano fraile. Y todos ellos sabían el daño que esos crímenes estaban haciendo internacionalmente a la justa causa de un régimen legítimo asaltado por una sublevación sanguinaria e inicua. Almudena Grandes habla de exiliarse a México: cuando leemos artículos como el suyo y como tantos otros que por un lado o por otro parecen empeñados en revivir las peores intransigencias de otros tiempos, algunas personas nos sentimos cada vez más extrañas en nuestro propio país.
Basta consultar a historiadores fuera de toda sospecha o -ya que nos preocupa tanto la recuperación de la memoria- recuperar el testimonio de republicanos y socialistas sin tacha que vieron con horror los crímenes que se estaban cometiendo en Madrid al amparo del colapso de la legalidad provocado por el levantamiento militar.
Ni a Manuel Azaña, ni a Indalecio Prieto, ni a Arturo Barea, ni a Julián Zugazagoitia les costó nada imaginar la tragedia de tantas personas asesinadas por esas pandillas no siempre incontroladas que preferían mostrar su coraje sembrando el terror en Madrid en vez de combatiendo al enemigo en la sierra. Casi todos ellos hicieron lo poco que podían por salvar a inocentes: a Juan Negrín no le fue nada fácil evitar que asesinaran a su propio hermano fraile. Y todos ellos sabían el daño que esos crímenes estaban haciendo internacionalmente a la justa causa de un régimen legítimo asaltado por una sublevación sanguinaria e inicua. Almudena Grandes habla de exiliarse a México: cuando leemos artículos como el suyo y como tantos otros que por un lado o por otro parecen empeñados en revivir las peores intransigencias de otros tiempos, algunas personas nos sentimos cada vez más extrañas en nuestro propio país.
sábado, noviembre 22, 2008
jueves, noviembre 13, 2008
Un ex asesor de Thatcher lamenta que Obama se crea la “filfa” del calentamiento global
Libertad Digital
El experto climatólogo, polemista y ex asesor de Margaret Thatcher Christopher Monckton ha denunciado las "mentiras" de Al Gore sobre el clima, y ha lamentado que Obama se haya creído una "filfa", “impulsada por la izquierda para acabar con la hegemonía occidental”.
L D (EFE) "Pero al menos en España José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que dicen no es verdad", ha subrayado Monckton, de visita en Madrid para defender las ideas de su libro: "¿Apocalipsis? ¡No! Por qué el calentamiento global no es una crisis global". Recientemente, el presidente de la República Checa Václav Klaus ya dudó en España de tales planteamientos, afirmando que "El calentamiento global es un intento de reprimir el desarrollo de la prosperidad en el mundo".
En una entrevista con Efe, Monckton ha argumentado que sólo "una pequeña minoría" de científicos cree que el ser humano es capaz de afectar el cambio climático, una idea “impulsada por la izquierda internacional para acabar con la hegemonía occidental".
Así, Monckton ha apuntado que los “extremistas climáticos” pretenden que en Occidente se reduzcan las emisiones de dióxido de carbono -"un gas perfectamente inofensivo y presente en el mundo desde hace decenas de miles de años"- en un 80 o 90 por ciento, "lo que supone una reducción proporcional de las economías occidentales".
"Pero no verás a nadie pedirle a China, Rusia o India una reducción semejante, porque son países de la izquierda y están autorizados a emitir todos los gases que quieran", apuntó. Entonces, ¿qué hace el ex vicepresidente estadounidense Al Gore defendiendo estas teorías?. De hecho, el mismo miércoles la NASA reconoció el falseamiento de datos que favorecían a los amigos del calentamiento global, confesando que "copió" los resultados de septiembre en Rusia, lo que alteró la media de temperaturas haciendo que ésta se incrementase.
"Miente; Al Gore miente y lo sabe. Al Gore no sabe nada de ciencia, y si se creyera lo que cuenta no se habría comprado un apartamento de 4 millones de dólares en la costa de San Francisco el mismo año en que nos asusta a todos con que el nivel del mar va a subir seis o siete metros", ha explicado Monckton.
Autor de decenas de artículos sobre el tema, Monckton ganó popularidad con uno sobre "Las 35 mentiras de la película de Gore" y retándole a un debate que aún no ha sido aceptado. "Nunca lo será porque Gore no es capaz de defender las ideas que difunde y sabe que si lo intenta, le pondré contra las cuerdas en dos minutos".
En cuanto a la cumbre sobre cambio climático recién celebrada en Pekín, Monckton admitió que hay muchos problemas medio-ambientales causados por el hombre, pero “el clima no es uno de ellos, porque nuestra influencia es mínima”. Tampoco le impresionó el consenso alcanzado en dicha cita ya que “la ciencia no se decide por consenso, no es una democracia; la ciencia busca la verdad objetiva y lo que es científicamente verdad lo es, te guste o no”.
A su juicio, a los políticos “les resulta muy emocionante este sentimiento apocalíptico que impele a la clase política a salvar el mundo y a los votantes, pidiéndoles que cambien sus bombillas, se olviden de sus coches y cierren sus fábricas”, planteó. "Es facilísimo excitar a los políticos con un eslógan tan sexy como ‘salvad el planeta’; los políticos son como niños, dales algo así con lo que jugar y jugarán, por lo menos hasta que se aburran o los votantes se den cuenta de que los ‘datos objetivos’ que les presentan son mentira".
Tampoco la elección de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos augura nada bueno, según Monckton, ya que el demócrata "ya ha dicho que cree esta filfa del cambio climático al igual que la mayoría de los políticos; en España, al menos, José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que nos están diciendo no es la verdad". Pese a todo, Monckton es optimista: "en mil años se verá que no tenían razón", y aun antes de eso "los políticos se aburrirán de este tema". Pero por ahora no.
El experto climatólogo, polemista y ex asesor de Margaret Thatcher Christopher Monckton ha denunciado las "mentiras" de Al Gore sobre el clima, y ha lamentado que Obama se haya creído una "filfa", “impulsada por la izquierda para acabar con la hegemonía occidental”.
L D (EFE) "Pero al menos en España José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que dicen no es verdad", ha subrayado Monckton, de visita en Madrid para defender las ideas de su libro: "¿Apocalipsis? ¡No! Por qué el calentamiento global no es una crisis global". Recientemente, el presidente de la República Checa Václav Klaus ya dudó en España de tales planteamientos, afirmando que "El calentamiento global es un intento de reprimir el desarrollo de la prosperidad en el mundo".
En una entrevista con Efe, Monckton ha argumentado que sólo "una pequeña minoría" de científicos cree que el ser humano es capaz de afectar el cambio climático, una idea “impulsada por la izquierda internacional para acabar con la hegemonía occidental".
Así, Monckton ha apuntado que los “extremistas climáticos” pretenden que en Occidente se reduzcan las emisiones de dióxido de carbono -"un gas perfectamente inofensivo y presente en el mundo desde hace decenas de miles de años"- en un 80 o 90 por ciento, "lo que supone una reducción proporcional de las economías occidentales".
"Pero no verás a nadie pedirle a China, Rusia o India una reducción semejante, porque son países de la izquierda y están autorizados a emitir todos los gases que quieran", apuntó. Entonces, ¿qué hace el ex vicepresidente estadounidense Al Gore defendiendo estas teorías?. De hecho, el mismo miércoles la NASA reconoció el falseamiento de datos que favorecían a los amigos del calentamiento global, confesando que "copió" los resultados de septiembre en Rusia, lo que alteró la media de temperaturas haciendo que ésta se incrementase.
"Miente; Al Gore miente y lo sabe. Al Gore no sabe nada de ciencia, y si se creyera lo que cuenta no se habría comprado un apartamento de 4 millones de dólares en la costa de San Francisco el mismo año en que nos asusta a todos con que el nivel del mar va a subir seis o siete metros", ha explicado Monckton.
Autor de decenas de artículos sobre el tema, Monckton ganó popularidad con uno sobre "Las 35 mentiras de la película de Gore" y retándole a un debate que aún no ha sido aceptado. "Nunca lo será porque Gore no es capaz de defender las ideas que difunde y sabe que si lo intenta, le pondré contra las cuerdas en dos minutos".
En cuanto a la cumbre sobre cambio climático recién celebrada en Pekín, Monckton admitió que hay muchos problemas medio-ambientales causados por el hombre, pero “el clima no es uno de ellos, porque nuestra influencia es mínima”. Tampoco le impresionó el consenso alcanzado en dicha cita ya que “la ciencia no se decide por consenso, no es una democracia; la ciencia busca la verdad objetiva y lo que es científicamente verdad lo es, te guste o no”.
A su juicio, a los políticos “les resulta muy emocionante este sentimiento apocalíptico que impele a la clase política a salvar el mundo y a los votantes, pidiéndoles que cambien sus bombillas, se olviden de sus coches y cierren sus fábricas”, planteó. "Es facilísimo excitar a los políticos con un eslógan tan sexy como ‘salvad el planeta’; los políticos son como niños, dales algo así con lo que jugar y jugarán, por lo menos hasta que se aburran o los votantes se den cuenta de que los ‘datos objetivos’ que les presentan son mentira".
Tampoco la elección de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos augura nada bueno, según Monckton, ya que el demócrata "ya ha dicho que cree esta filfa del cambio climático al igual que la mayoría de los políticos; en España, al menos, José María Aznar se ha dado cuenta de que lo que nos están diciendo no es la verdad". Pese a todo, Monckton es optimista: "en mil años se verá que no tenían razón", y aun antes de eso "los políticos se aburrirán de este tema". Pero por ahora no.
miércoles, noviembre 12, 2008
jueves, octubre 23, 2008
miércoles, octubre 22, 2008
Aznar arremete contra 'los abanderados del apocalipsis' del cambio climático
PRESENTACIÓN DEL LIBRO 'PLANETA AZUL (NO VERDE)'
* El ex jefe del Ejecutivo critica que se destinen miles de millones de euros
* Considera, de acuerdo con el presidente checo, que el fenómeno es 'cuestionable'
El cambio climático no es un fenómeno real, sino una teoría "científicamente cuestionable" que se ha transformado en una "nueva religión" cuyos abanderados son unos "enemigos de la libertad". Con esta rotundidad se ha expresado el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, al presentar el libro 'Planeta Azul (No Verde)', del presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, editado por la Fundación FAES que dirige el presidente de honor del Partido Popular.
En el momento actual de "una crisis económica que es especialmente grave en España", el ex presidente del Gobierno ha criticado duramente que "los abanderados del apocalipsis climático exigen dedicar cientos de miles de millones de euros... a causas tan científicamente cuestionables en su viabilidad como ser capaces de mantener la temperatura del Planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos".
No obstante, el presidente de FAES ha defendido la necesidad de "investigar sobre nuevas fuentes energéticas" y trabajar por "reforzar el mix energético de países tan dependientes como España con una energía limpia y segura, como la energía nuclear".
Un 'dogma engañoso'
Aznar, a pesar de todo, ha rechazado ser "lo que algunos llaman un negacionista del cambio climático", y por el contrario ha asegurado que se considera "ecologista, si el ecologismo significa conservar el medioambiente, preservar nuestros bosques, sostener la biodiversidad, reciclar, ahorrar energía". Sin embargo, ha insistido en que los defensores del "apocalipsis climático" constituyen una amenaza para la libertad porque defienden "una nueva religión que condena a la hoguera de la plaza pública a aquellos que osen poner en duda sus tesis".
Tras la presentación de Aznar, Vaclav Klaus ha tomado la palabra para proclamar que "la libertad está en peligro, y el clima está bien". El presidente de la República Checa considera que la lucha contra el calentamiento global se ha convertido en "algo irracional" basado en un "dogma engañoso" más que en la investigación científica seria.
"El calentamiento ni es global, ni es grande, ni es algo sin precedentes", ha asegurado Klaus, contradiciendo al igual que Aznar la opinión de los informes del IPCC, el organismo científico de referencia en el campo del cambio climático.
Klaus no ha dudado en calificar al ex vice presidente de EEUU, Al Gore, galardonado en 2007 con el Premio Nobel de la Paz por su campaña contra el cambio climático, como un "manipulador" que ha engañado a la población mundial con su famoso documental, 'Una Verdad Incómoda'.
"¡Tenemos que enfrentarnos a esta propaganda!", ha exclamado Klaus ante un auditorio en el que estaban presentes figuras del Partido Popular como Ana Botella, Manuel Pizarro, Eduardo Zaplana, Elvira Rodríguez y Miguel Arias Cañete.
Frente al intervencionismo que para Klaus representan "todos esos ecologistas radicales que quieren imponernos reglas sobre cómo vivir nuestras vidas y hasta lo que debemos comer", el presidente de la República Checa ha defendido que "la libertad humana, la innovación y el mercado serán suficientes para preservar nuestra prosperidad".
* El ex jefe del Ejecutivo critica que se destinen miles de millones de euros
* Considera, de acuerdo con el presidente checo, que el fenómeno es 'cuestionable'
El cambio climático no es un fenómeno real, sino una teoría "científicamente cuestionable" que se ha transformado en una "nueva religión" cuyos abanderados son unos "enemigos de la libertad". Con esta rotundidad se ha expresado el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, al presentar el libro 'Planeta Azul (No Verde)', del presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, editado por la Fundación FAES que dirige el presidente de honor del Partido Popular.
En el momento actual de "una crisis económica que es especialmente grave en España", el ex presidente del Gobierno ha criticado duramente que "los abanderados del apocalipsis climático exigen dedicar cientos de miles de millones de euros... a causas tan científicamente cuestionables en su viabilidad como ser capaces de mantener la temperatura del Planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos".
No obstante, el presidente de FAES ha defendido la necesidad de "investigar sobre nuevas fuentes energéticas" y trabajar por "reforzar el mix energético de países tan dependientes como España con una energía limpia y segura, como la energía nuclear".
Un 'dogma engañoso'
Aznar, a pesar de todo, ha rechazado ser "lo que algunos llaman un negacionista del cambio climático", y por el contrario ha asegurado que se considera "ecologista, si el ecologismo significa conservar el medioambiente, preservar nuestros bosques, sostener la biodiversidad, reciclar, ahorrar energía". Sin embargo, ha insistido en que los defensores del "apocalipsis climático" constituyen una amenaza para la libertad porque defienden "una nueva religión que condena a la hoguera de la plaza pública a aquellos que osen poner en duda sus tesis".
Tras la presentación de Aznar, Vaclav Klaus ha tomado la palabra para proclamar que "la libertad está en peligro, y el clima está bien". El presidente de la República Checa considera que la lucha contra el calentamiento global se ha convertido en "algo irracional" basado en un "dogma engañoso" más que en la investigación científica seria.
"El calentamiento ni es global, ni es grande, ni es algo sin precedentes", ha asegurado Klaus, contradiciendo al igual que Aznar la opinión de los informes del IPCC, el organismo científico de referencia en el campo del cambio climático.
Klaus no ha dudado en calificar al ex vice presidente de EEUU, Al Gore, galardonado en 2007 con el Premio Nobel de la Paz por su campaña contra el cambio climático, como un "manipulador" que ha engañado a la población mundial con su famoso documental, 'Una Verdad Incómoda'.
"¡Tenemos que enfrentarnos a esta propaganda!", ha exclamado Klaus ante un auditorio en el que estaban presentes figuras del Partido Popular como Ana Botella, Manuel Pizarro, Eduardo Zaplana, Elvira Rodríguez y Miguel Arias Cañete.
Frente al intervencionismo que para Klaus representan "todos esos ecologistas radicales que quieren imponernos reglas sobre cómo vivir nuestras vidas y hasta lo que debemos comer", el presidente de la República Checa ha defendido que "la libertad humana, la innovación y el mercado serán suficientes para preservar nuestra prosperidad".
sábado, octubre 18, 2008
Pablo Molina - Qué será lo que tiene Obama - Fin de semana
Pablo Molina - Qué será lo que tiene Obama - Fin de semana: "La progresía española, es decir, la mitad de la población, el 95% de los periodistas y el 130% de las autodenominadas 'gentes de la cultura', quiere que Barack Hussein Obama gane las elecciones norteamericanas. La última encuesta sobre intención de voto llevada a cabo en España daría una victoria aplastante al candidato demócrata. Por desgracia para el ignorante pueblo norteamericano, los progres españoles no pueden votar allí, pero si lo hicieran, Hussein arrasaría."
miércoles, julio 30, 2008
::Aceprensa:: El sueño de Tony Blair
::Aceprensa:: El sueño de Tony Blair
El político británico confiesa que siempre ha creído en “la importancia crucial de la cuestión religiosa. El pensamiento de la Ilustración quiso hacernos creer que el progreso irresistible de la humanidad era sinónimo de extinción de las religiones, que ya no íbamos a necesitarlas, que Dios estaba condenado. Craso error”. Las más recientes encuestas Gallup muestran que a la cuestión “¿La religión es importante en su vida?”, responden que sí del 90% al 96% de los habitantes de países musulmanes, el 70% en EE.UU., el 36% en el Reino Unido.
Después Blair explica cuál es su sueño: “Sueño con que nos demos cuenta de que, lejos de ser una reliquia de la historia, la fe puede desempeñar un papel salvador en un mundo cada día más interdependiente. Sueño con que la religión humanice, dé sentido y valores, una dimensión espiritual a una globalización caótica que hace perder a los pueblos sus identidades y sus referencias. Sueño con que en lugar de temerse, de desconfiar unos de otros, de combatirse, los creyentes de las diversas religiones aprendan a dialogar, a respetarse y a trabajar juntos por el bien común”.
El político británico confiesa que siempre ha creído en “la importancia crucial de la cuestión religiosa. El pensamiento de la Ilustración quiso hacernos creer que el progreso irresistible de la humanidad era sinónimo de extinción de las religiones, que ya no íbamos a necesitarlas, que Dios estaba condenado. Craso error”. Las más recientes encuestas Gallup muestran que a la cuestión “¿La religión es importante en su vida?”, responden que sí del 90% al 96% de los habitantes de países musulmanes, el 70% en EE.UU., el 36% en el Reino Unido.
Después Blair explica cuál es su sueño: “Sueño con que nos demos cuenta de que, lejos de ser una reliquia de la historia, la fe puede desempeñar un papel salvador en un mundo cada día más interdependiente. Sueño con que la religión humanice, dé sentido y valores, una dimensión espiritual a una globalización caótica que hace perder a los pueblos sus identidades y sus referencias. Sueño con que en lugar de temerse, de desconfiar unos de otros, de combatirse, los creyentes de las diversas religiones aprendan a dialogar, a respetarse y a trabajar juntos por el bien común”.
miércoles, julio 23, 2008
Walter E. Williams - El más importante de los recursos - Ideas
Walter E. Williams - El más importante de los recursos - Ideas
No es verdad que alta población y desesperación económica vayan de la mano. La República Democrática del Congo (antiguo Zaire) tiene 22 habitantes por kilómetro cuadrado; Hong Kong, 6.571. Si los fanáticos del control de natalidad tuvieran razón, Hong Kong, que tiene una densidad de población 300 veces superior a la del Congo, estaría sumido en la miseria, mientras que el país africano nadaría en la abundancia; pero resulta que el per cápita de Hong Kong asciende a 28.000 dólares, mientras que el del Congo, el país más pobre del mundo, apenas llega a los 309.
¿Qué posibilidades hay de que EEUU acabe estando superpoblado? El censo arroja una población de 304 millones. ¿Cuántos más podríamos ser? La verdad es que no lo sé, pero hay un par de datos que apuntan a que no deberíamos preocuparnos por ello. Las zonas urbanas –léase toda comunidad con al menos 2.500 habitantes– ocupan menos del 3% de los 2.300 millones de acres del territorio continental del país. Como la población mundial es de 6.700 millones, si metiéramos a toda la humanidad en EEUU tocaríamos a un tercio de acre por persona. Nadie está tratando de meter literalmente a todo el mundo en EEUU; lo único que estoy diciendo es que ni a EEUU ni al planeta se les está acabando el espacio.
No es verdad que alta población y desesperación económica vayan de la mano. La República Democrática del Congo (antiguo Zaire) tiene 22 habitantes por kilómetro cuadrado; Hong Kong, 6.571. Si los fanáticos del control de natalidad tuvieran razón, Hong Kong, que tiene una densidad de población 300 veces superior a la del Congo, estaría sumido en la miseria, mientras que el país africano nadaría en la abundancia; pero resulta que el per cápita de Hong Kong asciende a 28.000 dólares, mientras que el del Congo, el país más pobre del mundo, apenas llega a los 309.
¿Qué posibilidades hay de que EEUU acabe estando superpoblado? El censo arroja una población de 304 millones. ¿Cuántos más podríamos ser? La verdad es que no lo sé, pero hay un par de datos que apuntan a que no deberíamos preocuparnos por ello. Las zonas urbanas –léase toda comunidad con al menos 2.500 habitantes– ocupan menos del 3% de los 2.300 millones de acres del territorio continental del país. Como la población mundial es de 6.700 millones, si metiéramos a toda la humanidad en EEUU tocaríamos a un tercio de acre por persona. Nadie está tratando de meter literalmente a todo el mundo en EEUU; lo único que estoy diciendo es que ni a EEUU ni al planeta se les está acabando el espacio.
miércoles, abril 23, 2008
miércoles, marzo 26, 2008
Las mentiras sobre Irak. FERNANDO DÍEZ MORENO. ABC
SE afirma que una mentira repetida cien veces llega a convertirse en una verdad. Ningún ejemplo mejor para reflejar este aserto que el de la «verdad oficial» de que «España participó en la guerra ilegal de Irak». Además de «verdad oficial», es la «verdad» en que cree una gran mayoría de ciudadanos. Pero a nadie le gusta que le engañen, y no se puede engañar a muchos durante mucho tiempo. Porque esa «verdad oficial» es mentira, y lo saben bien quienes la han propalado durante cinco años, con generoso acompañamiento mediático, pero con daño irreparable al prestigio exterior de España y al principio de juego limpio en política. La Historia se basa en hechos, y los hechos son siempre tozudos. Veámoslo.
1. España no participó en la guerra de Irak. El prestigioso Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI), contrario a la guerra de Irak, publica anualmente un no menos prestigioso informe bajo las siglas de RAMSES (Rapport annuel mondial sur le syst_me économique et les stratégies), nada que ver con los faraones. En el correspondiente a 2007, por aportar un solo testimonio, Jolyon Howorth: «L´Europe et la securité mondial», pag. 49, afirmó: «solamente cinco países enviaron a Irak fuerzas de combate: Estados Unidos, 150.000 hombres; Reino Unido, 45.000; Australia, 2.000; Rumania, 278; y Polonia, 200». España no es mencionada.
2. La guerra de Irak no fue contraria a la «legalidad internacional». Los juristas sabemos que en Derecho todo es discutible, y que pueden defenderse con todo rigor las posiciones más encontradas. Pues bien, en la primera guerra del Golfo en 1991, la resolución del Consejo de Seguridad 678/1990, de 29 de noviembre, autorizó a los Estados miembros a utilizar todos los medios necesarios para hacer cumplir la resolución 660/1990 (que obligaba a Irak a retirar sus fuerzas del Kuwait invadido). Dicho en otros términos, es la Resolución que autoriza la guerra contra Irak. La 686/1991, de 2 de marzo, suspende las operaciones ofensivas (alto el fuego) a condición de que Irak acepte cumplir las doce resoluciones dictadas con anterioridad.
Once años después, en los albores de la «segunda guerra del Golfo», se aprueba la resolución 1441/2002. En ella se recuerda que siguen vigentes, entre otras, las resoluciones 678/1990, 686/1991 y 687/1991. Y recuerda especialmente que «en su resolución 687/1991 había declarado que un cese del fuego estaría subordinado a que Irak aceptara las disposiciones de esa resolución, incluidas las obligaciones de su cargo...».
Fue así que no se cumplieron las obligaciones impuestas a Irak, cesó el alto el fuego condicionado a su cumplimiento, por lo que recobró su virtualidad la resolución 678/1991, que autorizaba la guerra contra Irak. Durante doce años, el Consejo se Seguridad de Naciones Unidas aprobó hasta 64 resoluciones contra Irak. Una nueva resolución (¡una más!) habría tranquilizado a algunos, pero la «legalidad internacional» eran 64 resoluciones y no una sola.
3. Es cierto que no se encontraron armas de destrucción masiva (no que no las hubiera, pues Sadam Husein las había empleado contra la población kurda), pero reto a cualquier político, analista, experto, comentarista, tertuliano, periodista de investigación, o simplemente ciudadano, a que aporte un testimonio anterior a la guerra que pusiera en duda la existencia de tales armas. Como se ha señalado triste y recientemente, el arma de destrucción masiva era el propio Sadam.
4. Si España no participó en la guerra de Irak, ¿qué fue lo que hizo? Respuesta: primero, apoyarla políticamente, porque Sadam era un sanguinario dictador y un peligroso instigador del terrorismo global, contra el que España luchaba en la parte que le toca; segundo, enviar un contingente militar de ayuda humanitaria, que llegó cuando la guerra había terminado al puerto de Unm Qsar, del que no salió; tercero, enviar, posteriormente, un contingente militar, al amparo de las resoluciones del Consejo de Seguridad, entre otras, 1472/2003, 1483/2003, 1500/2003 y 1511/2003, con misión de seguridad y estabilización del país; y cuarto, participar en las tareas de reconstrucción de Irak en los ámbitos institucional, económico, financiero, de infraestructuras y de ayuda humanitaria.
5. Por eso, cuando en mayo de 2004 el presidente Rodríguez Zapatero decide retirar el contingente militar, no lo estaba retirando de una «guerra ilegal», sino de una misión de paz, seguridad y estabilidad amparada por Naciones Unidas. Se podrá discutir cuanto se quiera la legalidad internacional de la guerra. Pero es incontestable e irrebatible la legalidad internacional en la participación en la reconstrucción. Las fechas no engañan salvo al que se quiera dejar: la resolución 1483/2003, de 22 de mayo, hizo un «llamamiento a los Estados miembros y las organizaciones interesadas para que ayuden al pueblo de Irak en la labor de reformar sus instituciones y reconstruir el país y contribuyan a que existan en el Irak condiciones de estabilidad y seguridad de conformidad con la presente resolución»; la brigada española Plus Ultra llegó en el mes de agosto de ese año. Además, Zapatero incumplió su promesa electoral, según la cual retiraría las tropas si antes de finalizar el mes de junio de 2004 no se aprobaba una nueva resolución del Consejo de Seguridad. Esa resolución se aprobó, pero nuestras tropas ya habían sido retiradas.
6. A la verdad se le falta también por omisión. Y la verdad oficial ha ocultado que España participó durante un año en la reconstrucción institucional, enviando expertos que colaboraron en la reorganización de la Administración, en la redacción de textos legales, en la recomposición del sistema judicial, en la aplicación de normas de control presupuestario, en la elaboración de planes y programas de regadíos, entre otros muchos.
7. La verdad oficial también oculta la importante ayuda humanitaria prestada por España. Primero, en el puerto de Unm Qsar, como antes se recordó. Después, con la actuación de los expertos de la AECI. Y simultáneamente por la brigada Plus Ultra. En la ordenación de la ayuda humanitaria internacional, en las oficinas de la ONU, perdió su vida el capitán de navío Martín Oar.
8. La verdad oficial oculta el importante papel que desempeñó España en los primeros momentos de la reconstrucción económica y financiera, formando parte del núcleo de cinco países (con USA, Reino Unido, Japón y Australia), que la planificaron. Nuestro país organizó la Conferencia de Donantes los días 23 y 24 de octubre de 2003, con la asistencia de más de cien países y organismos internacionales, incluido el secretario general de la ONU, en la que cada uno de ellos cifró su participación en la reconstrucción.
9. Finalmente, la verdad oficial ha ocultado el papel que desempeñó la brigada Plus Ultra, tanto en misiones humanitarias como de paz, seguridad y estabilización de Irak. Sus «reglas de enfrentamiento» (ROES) les impidieron prestar el apoyo solicitado por losamericanos en una acción ofensiva contra determinado clérigo. En esta misión, por primera vez en la historia, se integraron batallones de cuatro países centroamericanos a los que nuestra retirada dejó abandonados, en lo que ellos consideraron como una deserción. Las Fuerzas Armadas perdieron de un plumazo el prestigio alcanzado en otras muchas misiones de paz. Y nadie ha contado el humillante trayecto que hubieron de recorrer en su retirada vergonzosa, desde Diwaniyah hasta Kuwait.
Y todo cuanto he afirmado anteriormente contra la «verdad oficial» esta desarrollado y más fundamentado en mis «Memorias» como comisionado para Irak que, acompañada de abundante documentación, verá pronto la luz. ¿Y qué pasa hoy en Irak? Recuerdo que un profesor de la Universidad de Los Ángeles, al preguntarle por las noticias que le llegaban de España, me contestó: «Sólo cuando hay atentados de ETA». Ahora las únicas noticias que recibimos de Irak son de atentados. Pero no son las únicas que se producen. Han avanzado mucho en su reconstrucción institucional (Constitución, elecciones, Parlamento, libertades) y económica (cuando planificábamos la reconstrucción financiera las cuentas salían con el barril de petróleo a veinticuatro dólares; ahora está a más de cien).Tienen muchas dificultades en su lucha contra el terrorismo porque allí el terrorismo, a diferencia de lo que ocurre en España desde hace cuarenta años, es un terrorismo suicida, contra el que es más difícil, aún, luchar. Pero tarde o temprano culminarán el proceso de su transición política y el de su reconstrucción, porque es un país rico que tiene mucha gente preparada. Cuando ese momento llegue, muchos países sentirán el orgullo de haber participado en la más noble de las empresas: ayudar a un país a pasar de la dictadura a la democracia. España no será uno de ellos, pero muchos sentiremos el íntimo orgullo de haberlo intentado durante un año. La demagogia tiene también sus reglas.
(*) Ex secretario de Estado de Defensa y ex comisionado del Gobierno de España para Irak
1. España no participó en la guerra de Irak. El prestigioso Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI), contrario a la guerra de Irak, publica anualmente un no menos prestigioso informe bajo las siglas de RAMSES (Rapport annuel mondial sur le syst_me économique et les stratégies), nada que ver con los faraones. En el correspondiente a 2007, por aportar un solo testimonio, Jolyon Howorth: «L´Europe et la securité mondial», pag. 49, afirmó: «solamente cinco países enviaron a Irak fuerzas de combate: Estados Unidos, 150.000 hombres; Reino Unido, 45.000; Australia, 2.000; Rumania, 278; y Polonia, 200». España no es mencionada.
2. La guerra de Irak no fue contraria a la «legalidad internacional». Los juristas sabemos que en Derecho todo es discutible, y que pueden defenderse con todo rigor las posiciones más encontradas. Pues bien, en la primera guerra del Golfo en 1991, la resolución del Consejo de Seguridad 678/1990, de 29 de noviembre, autorizó a los Estados miembros a utilizar todos los medios necesarios para hacer cumplir la resolución 660/1990 (que obligaba a Irak a retirar sus fuerzas del Kuwait invadido). Dicho en otros términos, es la Resolución que autoriza la guerra contra Irak. La 686/1991, de 2 de marzo, suspende las operaciones ofensivas (alto el fuego) a condición de que Irak acepte cumplir las doce resoluciones dictadas con anterioridad.
Once años después, en los albores de la «segunda guerra del Golfo», se aprueba la resolución 1441/2002. En ella se recuerda que siguen vigentes, entre otras, las resoluciones 678/1990, 686/1991 y 687/1991. Y recuerda especialmente que «en su resolución 687/1991 había declarado que un cese del fuego estaría subordinado a que Irak aceptara las disposiciones de esa resolución, incluidas las obligaciones de su cargo...».
Fue así que no se cumplieron las obligaciones impuestas a Irak, cesó el alto el fuego condicionado a su cumplimiento, por lo que recobró su virtualidad la resolución 678/1991, que autorizaba la guerra contra Irak. Durante doce años, el Consejo se Seguridad de Naciones Unidas aprobó hasta 64 resoluciones contra Irak. Una nueva resolución (¡una más!) habría tranquilizado a algunos, pero la «legalidad internacional» eran 64 resoluciones y no una sola.
3. Es cierto que no se encontraron armas de destrucción masiva (no que no las hubiera, pues Sadam Husein las había empleado contra la población kurda), pero reto a cualquier político, analista, experto, comentarista, tertuliano, periodista de investigación, o simplemente ciudadano, a que aporte un testimonio anterior a la guerra que pusiera en duda la existencia de tales armas. Como se ha señalado triste y recientemente, el arma de destrucción masiva era el propio Sadam.
4. Si España no participó en la guerra de Irak, ¿qué fue lo que hizo? Respuesta: primero, apoyarla políticamente, porque Sadam era un sanguinario dictador y un peligroso instigador del terrorismo global, contra el que España luchaba en la parte que le toca; segundo, enviar un contingente militar de ayuda humanitaria, que llegó cuando la guerra había terminado al puerto de Unm Qsar, del que no salió; tercero, enviar, posteriormente, un contingente militar, al amparo de las resoluciones del Consejo de Seguridad, entre otras, 1472/2003, 1483/2003, 1500/2003 y 1511/2003, con misión de seguridad y estabilización del país; y cuarto, participar en las tareas de reconstrucción de Irak en los ámbitos institucional, económico, financiero, de infraestructuras y de ayuda humanitaria.
5. Por eso, cuando en mayo de 2004 el presidente Rodríguez Zapatero decide retirar el contingente militar, no lo estaba retirando de una «guerra ilegal», sino de una misión de paz, seguridad y estabilidad amparada por Naciones Unidas. Se podrá discutir cuanto se quiera la legalidad internacional de la guerra. Pero es incontestable e irrebatible la legalidad internacional en la participación en la reconstrucción. Las fechas no engañan salvo al que se quiera dejar: la resolución 1483/2003, de 22 de mayo, hizo un «llamamiento a los Estados miembros y las organizaciones interesadas para que ayuden al pueblo de Irak en la labor de reformar sus instituciones y reconstruir el país y contribuyan a que existan en el Irak condiciones de estabilidad y seguridad de conformidad con la presente resolución»; la brigada española Plus Ultra llegó en el mes de agosto de ese año. Además, Zapatero incumplió su promesa electoral, según la cual retiraría las tropas si antes de finalizar el mes de junio de 2004 no se aprobaba una nueva resolución del Consejo de Seguridad. Esa resolución se aprobó, pero nuestras tropas ya habían sido retiradas.
6. A la verdad se le falta también por omisión. Y la verdad oficial ha ocultado que España participó durante un año en la reconstrucción institucional, enviando expertos que colaboraron en la reorganización de la Administración, en la redacción de textos legales, en la recomposición del sistema judicial, en la aplicación de normas de control presupuestario, en la elaboración de planes y programas de regadíos, entre otros muchos.
7. La verdad oficial también oculta la importante ayuda humanitaria prestada por España. Primero, en el puerto de Unm Qsar, como antes se recordó. Después, con la actuación de los expertos de la AECI. Y simultáneamente por la brigada Plus Ultra. En la ordenación de la ayuda humanitaria internacional, en las oficinas de la ONU, perdió su vida el capitán de navío Martín Oar.
8. La verdad oficial oculta el importante papel que desempeñó España en los primeros momentos de la reconstrucción económica y financiera, formando parte del núcleo de cinco países (con USA, Reino Unido, Japón y Australia), que la planificaron. Nuestro país organizó la Conferencia de Donantes los días 23 y 24 de octubre de 2003, con la asistencia de más de cien países y organismos internacionales, incluido el secretario general de la ONU, en la que cada uno de ellos cifró su participación en la reconstrucción.
9. Finalmente, la verdad oficial ha ocultado el papel que desempeñó la brigada Plus Ultra, tanto en misiones humanitarias como de paz, seguridad y estabilización de Irak. Sus «reglas de enfrentamiento» (ROES) les impidieron prestar el apoyo solicitado por losamericanos en una acción ofensiva contra determinado clérigo. En esta misión, por primera vez en la historia, se integraron batallones de cuatro países centroamericanos a los que nuestra retirada dejó abandonados, en lo que ellos consideraron como una deserción. Las Fuerzas Armadas perdieron de un plumazo el prestigio alcanzado en otras muchas misiones de paz. Y nadie ha contado el humillante trayecto que hubieron de recorrer en su retirada vergonzosa, desde Diwaniyah hasta Kuwait.
Y todo cuanto he afirmado anteriormente contra la «verdad oficial» esta desarrollado y más fundamentado en mis «Memorias» como comisionado para Irak que, acompañada de abundante documentación, verá pronto la luz. ¿Y qué pasa hoy en Irak? Recuerdo que un profesor de la Universidad de Los Ángeles, al preguntarle por las noticias que le llegaban de España, me contestó: «Sólo cuando hay atentados de ETA». Ahora las únicas noticias que recibimos de Irak son de atentados. Pero no son las únicas que se producen. Han avanzado mucho en su reconstrucción institucional (Constitución, elecciones, Parlamento, libertades) y económica (cuando planificábamos la reconstrucción financiera las cuentas salían con el barril de petróleo a veinticuatro dólares; ahora está a más de cien).Tienen muchas dificultades en su lucha contra el terrorismo porque allí el terrorismo, a diferencia de lo que ocurre en España desde hace cuarenta años, es un terrorismo suicida, contra el que es más difícil, aún, luchar. Pero tarde o temprano culminarán el proceso de su transición política y el de su reconstrucción, porque es un país rico que tiene mucha gente preparada. Cuando ese momento llegue, muchos países sentirán el orgullo de haber participado en la más noble de las empresas: ayudar a un país a pasar de la dictadura a la democracia. España no será uno de ellos, pero muchos sentiremos el íntimo orgullo de haberlo intentado durante un año. La demagogia tiene también sus reglas.
(*) Ex secretario de Estado de Defensa y ex comisionado del Gobierno de España para Irak
viernes, marzo 07, 2008
Contra el “todo vale”
Iñaki Ezkerra (Presidente del Foro Ermua)
La Legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido la del “todo vale”. La consigna del “todo vale” ha llegado a crear en España no ya una doctrina política sino una verdadera subcultura que es profundamente antidemocrática y enemiga de la convivencia. Una subcultura heredada inicialmente del nacionalismo vasco pero ya totalmente asimilada por el partido que nos ha gobernado durante los últimos cuatros años, que llegó al Gobierno gracias a ella y que pretende servirse de ella para perpetuarse en el Gobierno. Pero es preciso decir en voz alta que para obtener el poder en unas elecciones o mantenerse en el poder “no vale todo”.
No vale proponer a los demócratas el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo a la vez que se propone a los propios terroristas otro pacto. No vale acercarse a los terroristas cuando se está en la oposición y decirles que se les va a tratar mejor que lo que lo está haciendo el Ejecutivo que en ese momento gobierna. No vale invitar a los terroristas a que propicien ese cambio como sólo ellos saben hacerlo. No vale prometer a los terroristas ni a los independentistas, ni a los que son una cosa y otra al mismo tiempo, lo que no se puede prometer. No vale violar la jornada de reflexión de unas elecciones. No vale atacar las sedes del partido rival. No vale buscar votos entre la chatarra y los cadáveres de Atocha. No vale responsabilizar al partido rival de un atentado terrorista por más que éste sea una respuesta a una determinada política que no juzgamos ni adecuada ni moral. No vale aliarse ni con los cómplices políticos del terrorismo ni con quienes pretenden la destrucción del Estado democrático español. No vale querer hacer pasar por respetables ni ideas ni ideologías antidemocráticas y totalitarias. No vale hacer de la izquierda un valor absoluto porque entonces se rompe la convivencia ya que quien no pertenece a la izquierda queda excluido del respeto que merece como demócrata y como ciudadano. No vale hacer de la libertad otro valor absoluto. Porque no lo es. Porque, con ser un bien inapreciable y un derecho de toda persona, la libertad de uno debe estar limitada en su ejercicio por la libertad de los otros y viceversa. Porque hay muy pocos valores que puedan llamarse absolutos como pueda ser el de la vida, que indudablemente lo es aunque lo relativicen quienes, por otra parte y paradójicamente, absolutizan valores más relativos cuando no desechables como la secta política o la tribu étnica. No vale llamar al otro gratuitamente “fascista” por un mínimo sentido de la propiedad del lenguaje, del uso adecuado tanto de los conceptos como de las palabras y porque quien desde un partido democrático hace un uso gratuito de ese vocablo coincide con los nacionalistas, o sea con quienes lo hacen desde el racismo y el totalitarismo sirviendo así a esa mala causa. No vale el desprecio hacia una religión secularizada como el cristianismo cuyo discurso doctrinal ha sido fuente moral de la propia Ilustración y coincide con ésta incluso en las palabras que la Revolución francesa escribió con mayúsculas: Libertad, Igualdad y Fraternidad. No vale sembrar la división gratuitamente entre los españoles en materias vitales como la lucha antiterrorista. No vale intentar dividir a las víctimas del terrorismo. No vale ningunear a las víctimas del terrorismo. No vale hacer sufrir a las víctimas del terrorismo. No vale estigmatizar a las víctimas del terrorismo. No vale insultar a las víctimas del terrorismo diciendo que están siendo manipuladas como si su tragedia las hiciera menores de edad en lugar de hacerlas dignas del mayor respeto y consideración y reconocimiento. No vale omitir, silenciar, borrar las huellas y el recuerdo del asesinato cometido por ETA para que nadie se acuerde dentro de unos años de quiénes fueron los asesinos y por qué esa persona fue asesinada. No vale agredir a las víctimas del terrorismo diciendo que obstaculizan el camino hacia la paz y que ponen palos a las ruedas de la paz y demás cursiladas con las que se las convierte en dianas del odio de los fanatizados, los ciegos y los necios. No vale asistir a sus funerales para sacarse la foto electoralista mientras se está ignorando y ofendiendo a sus familiares en el propio cementerio y ante el difunto. No vale traicionar la memoria y la ideología y los valores y la causa del compañero de partido asesinado. No vale hacer de la táctica publicitaria y mediática un absoluto y un valor moral. No vale utilizar la Justicia de un modo táctico y selectivo al servicio propio y de intereses puramente electorales. No vale ex carcelar a asesinos y encarcelarlos caprichosamente, como si la Justicia fuera un instrumento de chantaje. No vale chantajear a los chantajistas con la Justicia cuando ésta debe ser aplicada para acabar con el chantaje, no para perpetuarlo. No vale chantajear a los demócratas con multas por usar su libertad de expresión y reunión cuando se permite ilegítimamente expresarse y reunirse y manifestarse a los terroristas y a sus cómplices. No vale mirar hacia otro lado cuando los compañeros de otro partido democrático son puestos en la diana en las paredes de su barrio o cuando se les echa de un trabajo por defender una ideología y pertenecer a un partido perfectamente legítimos. No vale suplantar a las víctimas del terrorismo presentándose uno como víctima de una tragedia que asoló a toda España hace setenta años y que dejó cicatrices en todos los hogares de España. No vale abrir las cicatrices en nombre de una falsa memoria histórica que no es más que selectiva e interesada amnesia. No vale decir una cosa y la contraria. No vale blandir los huesos de los muertos como si fueran garrotes para resucitar el viejo cainismo hispánico que habíamos superado. No vale invocar la memoria histórica de los muertos de la Guerra Civil para sacarlos de las tumbas y hacer que sigan luchando sus esqueletos unos contra otros o contra los vivos. No vale hacer sufrir removiendo la memoria trágica de los vivos. No vale permitir que los asesinos y los cómplices de los asesinos insulten a infrinjan dolor a las víctimas del terrorismo en letras de canciones o poniendo a las calles los nombres de los asesinos o nombrando hijos predilectos a los asesinos. No vale dejar que las nuevas generaciones jueguen en parques y plazas que llevan los nombres de los asesinos y que los tomarán por modelos de conducta a imitar. No vale negociar con quienes practican esas infamias. No vale negociar con quienes amparan esas infamias. No vale perseguir ni estigmatizar a un partido ni a un colectivo ni a unos ciudadanos que tratan de desterrar para siempre esas infamias de la vida española. No vale ser cómplice de la infamia nacionalista y del silenciamiento de las víctimas y del olvido. No vale despreciar el esfuerzo de anteriores gobiernos en la lucha antiterrorista para presentarse como el gran pacificador. No vale rechazar frívolamente la experiencia y los logros de los otros en esa lucha. No vale haber permitido que resucitara el terrorismo. No vale llevar la ominosa negociación con los terroristas al Congreso de los Diputados. No vale haber desobedecido incluso aquella resolución votada en el Congreso de los Diputados. No vale seguir negociando con terroristas después de un atentado mortal. No vale negociar nunca con terroristas. No vale mentir sobre los terroristas. No vale mentir nunca. No vale haber dado la razón o parte de la razón a la causa de los terroristas al convertirlos en interlocutores y haber ayudado a que crecieran en el País Vasco las plataformas y los colectivos y los partidos y las mesas del totalitarismo. No vale renegar ante el nacionalismo vasco de los valores de la España democrática y de la España histórica. No vale despreciar quinientos años de Historia de una gran Nación. No vale saltarse todos los consensos de la Transición. No vale aliarse con socios que son los enemigos declarados de la democracia española. No vale remover los cimientos del modelo de Estado y de la Nación que nos han dado paz (la verdadera paz de la Constitución de 1978) y la auténtica prosperidad a los españoles así como respecto en el contexto internacional. No vale socavar la unidad de los españoles. No vale socavar la igualdad de los españoles. No vale expulsar a un compañero del partido sólo porque tiene principios. No vale humillar a un compañero de partido al que ya le han humillado además los nacionalistas del modo más infame y más bajo, es decir recurriendo a la violencia física. No vale acabar con la democracia interna del propio partido con el lema del que se mueve no sale en la foto. No vale hacer fotos de los serviles y los dóciles para presentarlos como los modelos civiles que no son ni serán nunca. No vale perseguir a todo lo que se mueve libremente. No valen los expedientes ignominiosos, las mentiras insidiosas ni las purgas neoestalinistas. No vale la mentira que ha sentado cátedra en esta Legislatura que ahora termina afortunadamente. No vale acosar a los candidatos de otros partidos ni dar lecciones a las acosadas ni presumir de saber contener el llanto cuando esas mujeres han demostrado un valor que es lo que hace posible que todavía quede algún resquicio de libertad en nuestra tierra. No vale restar importancia a los incidentes inaceptables de una campaña electoral cuando son el resultado de una Legislatura que comenzó violando el derecho de los españoles a meditar tranquilamente su voto.
(Este texto de Iñaki Ezkerra fue leído en la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, el 27 de febrero, por varios miembros del Movimiento Cívico catalán y vasco así como publicado en la página web del diario La Razón el 6 de marzo de 2008. Lo suscriben entre otros Mapi Heras, Ana Velasco, Carmen Ladrón de Guevara, Nerea Alzola, Isabel Calero, Ana María Torrijo, Ariadna Hernández, Hermann Terstch, Fernando García de Cortázar, Josep March, Michelo Artiach, Íñigo Martínez de Pisón, Antonio Aguirre, Ignacio Arsuaga, María Victoria Longares y Alejandro Campoy)
La Legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido la del “todo vale”. La consigna del “todo vale” ha llegado a crear en España no ya una doctrina política sino una verdadera subcultura que es profundamente antidemocrática y enemiga de la convivencia. Una subcultura heredada inicialmente del nacionalismo vasco pero ya totalmente asimilada por el partido que nos ha gobernado durante los últimos cuatros años, que llegó al Gobierno gracias a ella y que pretende servirse de ella para perpetuarse en el Gobierno. Pero es preciso decir en voz alta que para obtener el poder en unas elecciones o mantenerse en el poder “no vale todo”.
No vale proponer a los demócratas el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo a la vez que se propone a los propios terroristas otro pacto. No vale acercarse a los terroristas cuando se está en la oposición y decirles que se les va a tratar mejor que lo que lo está haciendo el Ejecutivo que en ese momento gobierna. No vale invitar a los terroristas a que propicien ese cambio como sólo ellos saben hacerlo. No vale prometer a los terroristas ni a los independentistas, ni a los que son una cosa y otra al mismo tiempo, lo que no se puede prometer. No vale violar la jornada de reflexión de unas elecciones. No vale atacar las sedes del partido rival. No vale buscar votos entre la chatarra y los cadáveres de Atocha. No vale responsabilizar al partido rival de un atentado terrorista por más que éste sea una respuesta a una determinada política que no juzgamos ni adecuada ni moral. No vale aliarse ni con los cómplices políticos del terrorismo ni con quienes pretenden la destrucción del Estado democrático español. No vale querer hacer pasar por respetables ni ideas ni ideologías antidemocráticas y totalitarias. No vale hacer de la izquierda un valor absoluto porque entonces se rompe la convivencia ya que quien no pertenece a la izquierda queda excluido del respeto que merece como demócrata y como ciudadano. No vale hacer de la libertad otro valor absoluto. Porque no lo es. Porque, con ser un bien inapreciable y un derecho de toda persona, la libertad de uno debe estar limitada en su ejercicio por la libertad de los otros y viceversa. Porque hay muy pocos valores que puedan llamarse absolutos como pueda ser el de la vida, que indudablemente lo es aunque lo relativicen quienes, por otra parte y paradójicamente, absolutizan valores más relativos cuando no desechables como la secta política o la tribu étnica. No vale llamar al otro gratuitamente “fascista” por un mínimo sentido de la propiedad del lenguaje, del uso adecuado tanto de los conceptos como de las palabras y porque quien desde un partido democrático hace un uso gratuito de ese vocablo coincide con los nacionalistas, o sea con quienes lo hacen desde el racismo y el totalitarismo sirviendo así a esa mala causa. No vale el desprecio hacia una religión secularizada como el cristianismo cuyo discurso doctrinal ha sido fuente moral de la propia Ilustración y coincide con ésta incluso en las palabras que la Revolución francesa escribió con mayúsculas: Libertad, Igualdad y Fraternidad. No vale sembrar la división gratuitamente entre los españoles en materias vitales como la lucha antiterrorista. No vale intentar dividir a las víctimas del terrorismo. No vale ningunear a las víctimas del terrorismo. No vale hacer sufrir a las víctimas del terrorismo. No vale estigmatizar a las víctimas del terrorismo. No vale insultar a las víctimas del terrorismo diciendo que están siendo manipuladas como si su tragedia las hiciera menores de edad en lugar de hacerlas dignas del mayor respeto y consideración y reconocimiento. No vale omitir, silenciar, borrar las huellas y el recuerdo del asesinato cometido por ETA para que nadie se acuerde dentro de unos años de quiénes fueron los asesinos y por qué esa persona fue asesinada. No vale agredir a las víctimas del terrorismo diciendo que obstaculizan el camino hacia la paz y que ponen palos a las ruedas de la paz y demás cursiladas con las que se las convierte en dianas del odio de los fanatizados, los ciegos y los necios. No vale asistir a sus funerales para sacarse la foto electoralista mientras se está ignorando y ofendiendo a sus familiares en el propio cementerio y ante el difunto. No vale traicionar la memoria y la ideología y los valores y la causa del compañero de partido asesinado. No vale hacer de la táctica publicitaria y mediática un absoluto y un valor moral. No vale utilizar la Justicia de un modo táctico y selectivo al servicio propio y de intereses puramente electorales. No vale ex carcelar a asesinos y encarcelarlos caprichosamente, como si la Justicia fuera un instrumento de chantaje. No vale chantajear a los chantajistas con la Justicia cuando ésta debe ser aplicada para acabar con el chantaje, no para perpetuarlo. No vale chantajear a los demócratas con multas por usar su libertad de expresión y reunión cuando se permite ilegítimamente expresarse y reunirse y manifestarse a los terroristas y a sus cómplices. No vale mirar hacia otro lado cuando los compañeros de otro partido democrático son puestos en la diana en las paredes de su barrio o cuando se les echa de un trabajo por defender una ideología y pertenecer a un partido perfectamente legítimos. No vale suplantar a las víctimas del terrorismo presentándose uno como víctima de una tragedia que asoló a toda España hace setenta años y que dejó cicatrices en todos los hogares de España. No vale abrir las cicatrices en nombre de una falsa memoria histórica que no es más que selectiva e interesada amnesia. No vale decir una cosa y la contraria. No vale blandir los huesos de los muertos como si fueran garrotes para resucitar el viejo cainismo hispánico que habíamos superado. No vale invocar la memoria histórica de los muertos de la Guerra Civil para sacarlos de las tumbas y hacer que sigan luchando sus esqueletos unos contra otros o contra los vivos. No vale hacer sufrir removiendo la memoria trágica de los vivos. No vale permitir que los asesinos y los cómplices de los asesinos insulten a infrinjan dolor a las víctimas del terrorismo en letras de canciones o poniendo a las calles los nombres de los asesinos o nombrando hijos predilectos a los asesinos. No vale dejar que las nuevas generaciones jueguen en parques y plazas que llevan los nombres de los asesinos y que los tomarán por modelos de conducta a imitar. No vale negociar con quienes practican esas infamias. No vale negociar con quienes amparan esas infamias. No vale perseguir ni estigmatizar a un partido ni a un colectivo ni a unos ciudadanos que tratan de desterrar para siempre esas infamias de la vida española. No vale ser cómplice de la infamia nacionalista y del silenciamiento de las víctimas y del olvido. No vale despreciar el esfuerzo de anteriores gobiernos en la lucha antiterrorista para presentarse como el gran pacificador. No vale rechazar frívolamente la experiencia y los logros de los otros en esa lucha. No vale haber permitido que resucitara el terrorismo. No vale llevar la ominosa negociación con los terroristas al Congreso de los Diputados. No vale haber desobedecido incluso aquella resolución votada en el Congreso de los Diputados. No vale seguir negociando con terroristas después de un atentado mortal. No vale negociar nunca con terroristas. No vale mentir sobre los terroristas. No vale mentir nunca. No vale haber dado la razón o parte de la razón a la causa de los terroristas al convertirlos en interlocutores y haber ayudado a que crecieran en el País Vasco las plataformas y los colectivos y los partidos y las mesas del totalitarismo. No vale renegar ante el nacionalismo vasco de los valores de la España democrática y de la España histórica. No vale despreciar quinientos años de Historia de una gran Nación. No vale saltarse todos los consensos de la Transición. No vale aliarse con socios que son los enemigos declarados de la democracia española. No vale remover los cimientos del modelo de Estado y de la Nación que nos han dado paz (la verdadera paz de la Constitución de 1978) y la auténtica prosperidad a los españoles así como respecto en el contexto internacional. No vale socavar la unidad de los españoles. No vale socavar la igualdad de los españoles. No vale expulsar a un compañero del partido sólo porque tiene principios. No vale humillar a un compañero de partido al que ya le han humillado además los nacionalistas del modo más infame y más bajo, es decir recurriendo a la violencia física. No vale acabar con la democracia interna del propio partido con el lema del que se mueve no sale en la foto. No vale hacer fotos de los serviles y los dóciles para presentarlos como los modelos civiles que no son ni serán nunca. No vale perseguir a todo lo que se mueve libremente. No valen los expedientes ignominiosos, las mentiras insidiosas ni las purgas neoestalinistas. No vale la mentira que ha sentado cátedra en esta Legislatura que ahora termina afortunadamente. No vale acosar a los candidatos de otros partidos ni dar lecciones a las acosadas ni presumir de saber contener el llanto cuando esas mujeres han demostrado un valor que es lo que hace posible que todavía quede algún resquicio de libertad en nuestra tierra. No vale restar importancia a los incidentes inaceptables de una campaña electoral cuando son el resultado de una Legislatura que comenzó violando el derecho de los españoles a meditar tranquilamente su voto.
(Este texto de Iñaki Ezkerra fue leído en la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, el 27 de febrero, por varios miembros del Movimiento Cívico catalán y vasco así como publicado en la página web del diario La Razón el 6 de marzo de 2008. Lo suscriben entre otros Mapi Heras, Ana Velasco, Carmen Ladrón de Guevara, Nerea Alzola, Isabel Calero, Ana María Torrijo, Ariadna Hernández, Hermann Terstch, Fernando García de Cortázar, Josep March, Michelo Artiach, Íñigo Martínez de Pisón, Antonio Aguirre, Ignacio Arsuaga, María Victoria Longares y Alejandro Campoy)
¿Una España roja para la niña de Rajoy? - elConfidencial.com
Me equivoqué. Convendrán conmigo en que, al final, la niña de Mariano Rajoy se ha convertido en la protagonista de la campaña electoral, y eso es un acierto, independientemente de que la primera referencia que el líder del PP hizo de esta chiquilla que nadie conoce pero que tiene centenares de nombres –tantos como niñas estén naciendo estos días en nuestro país-, me pareciera una cursilería. Hoy puedo decirles que esa niña es, sin lugar a dudas, un motivo de esperanza. Quedan escasas cuarenta y ocho horas para que este país decida si quiere seguir caminando por la senda de la división y el rencor o si, por el contrario, apuesta por el cambio y tiende la mano a una nueva aventura de convivencia en libertad. Yo no voy a decirles a quien creo que deberían votar –Dios me libre de hacer semejante cosa-, pero si les diré qué país creo que debe ser aquel en el que crezca la niña de Rajoy, las niñas y niños que han nacido estos días y vendrán al mundo en los meses venideros.
Cuenta San Agustín en La Ciudad de Dios cómo en la decadencia de Roma, arrasada la ciudad por una absoluta degradación moral y política, la gente de la calle echaba la culpa de todos sus males a los seguidores de Cristo: “No llueve. La culpa la tienen los cristianos”, era el dicho más extendido. Las doctrinas totalitarias siempre han buscado un ‘cabeza de turco’ sobre el que descargar las responsabilidades de todos sus males. Pues bien, durante estos cuatro años, desde antes incluso, la izquierda ha venido situando a una parte importante de la población, la que no coincide con su manera de pensar, en el vértice de todos los desastres causados por ellos mismos, por sus políticas insolidarias. La culpa la tienen los del PP.
El origen de esta legislatura es un pacto brutal, la mayor evidencia de la carga de exclusión sobre la que gobierna Rodríguez. Y, fíjense, de todas las mentiras, de todos los engaños de estos cuatro años, el último me parece si cabe el más vil: Rodríguez, en una entrevista con Carlos Herrera y, después, en el primere debate, negó sistemáticamente conocer y respaldar el Pacto del Tinell. Pues bien, en su absoluta inmoralidad, lo ha incluido en la página 101 del Libro Blanco, haciendo bueno su contenido y respaldando la política de exclusión a la que conduce. Rodríguez ha hecho de la demagogía una estrategia, y de la mentira una obsesión, y todo para situar al PP y a los diez millones de votantes que tiene en las antípodas del sistema. Dice San Agustín, en el mismo libro, que “naturalmente, los educados en las disciplinas liberales tienen afición a la Historia y con suma facilidad conocen estos hechos”, pero aparentan ser ajenos a ellos para envenenar a la población de odio. Odio, entonces, contra los cristiano, y ahora contra todo lo que se signifique al margen del pensamiento único que nos gobierna.
Esta es la España roja de Rodríguez, en la que han nacido miles de niños en estos cuatro años, y a los que les espera un futuro de incomprensión y de merma de libertades y derechos. Pero es posible cambiarlo. No es ninguna quimera. La oportunidad está al alcance de la mano, el próximo domingo. No lo hagan por despecho, ni siquiera por el dolor que ha podido causar tanto resentimiento... Háganlo por esperanza, porque es posible una España distinta, en la que nadie pueda ser marginado por sus ideas políticas, en la que se gobierne a favor de las personas, y no de determinados colectivos. Una España solidaria. Una España libre. Una España en la que a nadie se le imponga como tiene que ser ni como tiene que pensar. Una España en la que se respeten todas las ideas, y todas las confesiones, en la que no se margine a unos para satisfacer los derechos de otros. Una España que hasta ahora ha sabido convivir sin exclusiones. Nadie, nunca, había ejercido su tarea de gobierno sobre la base de la exclusión. No lo hicieron ni Suárez, ni González, ni Aznar. Ha tenido que llegar Rodríguez para demostrarnos hasta que extremos conduce la ambición de poder, hasta donde se es capaz de vulnerar las reglas del juego en el tablero del ‘todo vale’.
Muchos de ustedes habrán tenido hijos en estos cuatro años. Qué futuro quieren para ellos, uno en el que su país se divida entre buenos y malos, o uno en el que la convivencia se fundamente en el respeto a las ideas de los demás. Qué les vamos a enseñar a esos niños, a odiar, o a querer. Qué les vamos a ofrecer, incomprensión o confianza. No son palabras huecas, ni vacías de contenido: es este Gobierno el que dividió un día al país en buenos y malos, ellos los buenos y los demás los malos, el que tachó de derecha extrema a todos los que no comparten su manera de ver las cosas, el que nunca buscó el consenso con la otra parte sino que directamente la puso entre la espada y la pared adoptando decisiones de difícil aceptación para una parte muy importante de la sociedad, el que ha fomentado el odio y las manifestaciones violentas contra los que discrepan, el que ha consguido que las personas normales se acaben convirtiendo en marginados sociales.
Qué país queremos, uno en el que se priman los derechos de los fuertes frente a los derechos de los débiles, en el que se aplaude al médico que incumple las reglas básicas de la deontología, en el que se permiten los infanticidios de bebés sietemesinos... O un país en el que se respetan los derechos de todos, principalmente los de los más débiles, aquellos que no pueden responder por sí mismos ni defenderse de las agresiones externas. Un país en el que se favorece la cultura de la irresponsabilidad, del todo vale, del mínimo esfuerzo, o un país en el que se prima el mérito, en el que se enseña a nuestros hijos que lo que hagan tiene consecuencias, para bien o para mal, y que deben asumirlas, y que para crecer y desarrollarse tienen que trabajar y esforzarse. Un país en el que se premia la burla de la ley y la rebeldía frente a las normas, o un país en el que se enseña que las leyes están para cumplirse y que las normas son necesarias para el correcto funcionamiento de todas nuestras estructuras. Eso es lo que hay que plantearse este domingo, qué España queremos para la niña de Rajoy, para todas las niñas y niños para los que nuestro voto es importante porque de él depende su futuro. Simplemente, piénsenlo.
Cuenta San Agustín en La Ciudad de Dios cómo en la decadencia de Roma, arrasada la ciudad por una absoluta degradación moral y política, la gente de la calle echaba la culpa de todos sus males a los seguidores de Cristo: “No llueve. La culpa la tienen los cristianos”, era el dicho más extendido. Las doctrinas totalitarias siempre han buscado un ‘cabeza de turco’ sobre el que descargar las responsabilidades de todos sus males. Pues bien, durante estos cuatro años, desde antes incluso, la izquierda ha venido situando a una parte importante de la población, la que no coincide con su manera de pensar, en el vértice de todos los desastres causados por ellos mismos, por sus políticas insolidarias. La culpa la tienen los del PP.
El origen de esta legislatura es un pacto brutal, la mayor evidencia de la carga de exclusión sobre la que gobierna Rodríguez. Y, fíjense, de todas las mentiras, de todos los engaños de estos cuatro años, el último me parece si cabe el más vil: Rodríguez, en una entrevista con Carlos Herrera y, después, en el primere debate, negó sistemáticamente conocer y respaldar el Pacto del Tinell. Pues bien, en su absoluta inmoralidad, lo ha incluido en la página 101 del Libro Blanco, haciendo bueno su contenido y respaldando la política de exclusión a la que conduce. Rodríguez ha hecho de la demagogía una estrategia, y de la mentira una obsesión, y todo para situar al PP y a los diez millones de votantes que tiene en las antípodas del sistema. Dice San Agustín, en el mismo libro, que “naturalmente, los educados en las disciplinas liberales tienen afición a la Historia y con suma facilidad conocen estos hechos”, pero aparentan ser ajenos a ellos para envenenar a la población de odio. Odio, entonces, contra los cristiano, y ahora contra todo lo que se signifique al margen del pensamiento único que nos gobierna.
Esta es la España roja de Rodríguez, en la que han nacido miles de niños en estos cuatro años, y a los que les espera un futuro de incomprensión y de merma de libertades y derechos. Pero es posible cambiarlo. No es ninguna quimera. La oportunidad está al alcance de la mano, el próximo domingo. No lo hagan por despecho, ni siquiera por el dolor que ha podido causar tanto resentimiento... Háganlo por esperanza, porque es posible una España distinta, en la que nadie pueda ser marginado por sus ideas políticas, en la que se gobierne a favor de las personas, y no de determinados colectivos. Una España solidaria. Una España libre. Una España en la que a nadie se le imponga como tiene que ser ni como tiene que pensar. Una España en la que se respeten todas las ideas, y todas las confesiones, en la que no se margine a unos para satisfacer los derechos de otros. Una España que hasta ahora ha sabido convivir sin exclusiones. Nadie, nunca, había ejercido su tarea de gobierno sobre la base de la exclusión. No lo hicieron ni Suárez, ni González, ni Aznar. Ha tenido que llegar Rodríguez para demostrarnos hasta que extremos conduce la ambición de poder, hasta donde se es capaz de vulnerar las reglas del juego en el tablero del ‘todo vale’.
Muchos de ustedes habrán tenido hijos en estos cuatro años. Qué futuro quieren para ellos, uno en el que su país se divida entre buenos y malos, o uno en el que la convivencia se fundamente en el respeto a las ideas de los demás. Qué les vamos a enseñar a esos niños, a odiar, o a querer. Qué les vamos a ofrecer, incomprensión o confianza. No son palabras huecas, ni vacías de contenido: es este Gobierno el que dividió un día al país en buenos y malos, ellos los buenos y los demás los malos, el que tachó de derecha extrema a todos los que no comparten su manera de ver las cosas, el que nunca buscó el consenso con la otra parte sino que directamente la puso entre la espada y la pared adoptando decisiones de difícil aceptación para una parte muy importante de la sociedad, el que ha fomentado el odio y las manifestaciones violentas contra los que discrepan, el que ha consguido que las personas normales se acaben convirtiendo en marginados sociales.
Qué país queremos, uno en el que se priman los derechos de los fuertes frente a los derechos de los débiles, en el que se aplaude al médico que incumple las reglas básicas de la deontología, en el que se permiten los infanticidios de bebés sietemesinos... O un país en el que se respetan los derechos de todos, principalmente los de los más débiles, aquellos que no pueden responder por sí mismos ni defenderse de las agresiones externas. Un país en el que se favorece la cultura de la irresponsabilidad, del todo vale, del mínimo esfuerzo, o un país en el que se prima el mérito, en el que se enseña a nuestros hijos que lo que hagan tiene consecuencias, para bien o para mal, y que deben asumirlas, y que para crecer y desarrollarse tienen que trabajar y esforzarse. Un país en el que se premia la burla de la ley y la rebeldía frente a las normas, o un país en el que se enseña que las leyes están para cumplirse y que las normas son necesarias para el correcto funcionamiento de todas nuestras estructuras. Eso es lo que hay que plantearse este domingo, qué España queremos para la niña de Rajoy, para todas las niñas y niños para los que nuestro voto es importante porque de él depende su futuro. Simplemente, piénsenlo.
sábado, febrero 23, 2008
El viejo profesor socialista Alfonso Lazo invita a votar contra la reelección de Zapatero
Libertad Digital
En un artículo publicado en El Mundo de Andalucía, el viejo profesor socialista comienza diciendo que "José Luis Rodríguez Zapatero es el peor gobernante habido en España desde que murió Franco; el único capaz de colocar como objetivo de su política la ruptura entre los españoles. No se trata de una afirmación ociosa".
"El susurro de ZP", prosigue, "reconociendo junto a un periodista áulico que necesita aumentar las tensiones del país, y llegar si es preciso al drama, viene a ser el acta notarial que reconoce lo que todos ya sabíamos de manera un poco intuitiva: para mantener el poder, el señor Z. necesita mantener el voto de los radicales, los progres, las mentalidades adolescentes, los iluminados, los castristas, los okupas, los jipis viejos anclados en 1968, gente toda ella abstencionista confesa salvo caso de odios desatados y grave rompimiento social.
Para Lazo, la confesión de la "tensión" explica, además, su confrontación con la Iglesia y con las víctimas del terrorismo. "Y explicado queda el guerracivilismo y el cuidadoso diseño de la Media Memoria Histórica. Los españoles vivían reconciliados hasta que desde el poder se reabrieron las viejas heridas de la contienda; una acción maligna destinada a destruir los esfuerzos pacificadores de Adolfo Suárez y Felipe González. Gran descomponedor, ZP incluso llega a poner en peligro el concepto mismo de Justicia en un Estado de Derecho cuando detiene, o pone en libertad, según intereses electorales, a los asesinos de ETA. Personaje tal no merece un solo voto. Que pierda las elecciones pasa a ser asunto de salud pública", añade.
Para Lazo, el resultado electoral puede ser dramático porque tal y como están las cosas el chantaje nacionalista será aun mayor. "No es posible aventurar en estos momentos quién ganará el 9 de marzo; pero es seguro que si gana el PSOE ganará por menos escaños de los que ahora disfruta. Una situación, en efecto, dramática, según la terminología acuñada por el presidente; porque el Gobierno va a quedar todavía más indefenso ante los chantajes nacionalistas de catalanes y vascos.
"Acaba de recordarlo el portavoz de Esquerra Republicana", continúa evocando las palabras de los nacionalistas: "Si Zapatero vuelve a la Moncloa, cobraremos por adelantado nuestro apoyo". "Un cobro", afirma, "en plena crisis económica que ZP aviva con sus promesas electorales de tirar la casa por la ventana". Por eso, considera que estas elecciones son las más importantes celebradas en España desde el comienzo de la democracia.
Para el profesor socialista, todos los políticos anteriores, desde Suárez a Carrillo pasando por Guerra o Aznar, eran personas maduras y tenían sentido del estado, pero "Zapatero, no: astuto, sin auctoritas, temido dentro del PSOE aunque no respetado, ignorante de la Historia de España, es rehén de los nacionalismos hasta el punto de modificar bajo cuerda la Constitución a golpes de concesiones."
Alfonso Lazo se pregunta cómo podemos recomponer una situación así. Se responde que incluso un voto favorable hacia el PP sería comprensible para buenos militantes socialistas horrorizados "con la deriva reaccionaria del PSOE en busca de apoyos entre el tribalismo prehistórico, lo agradecerían silenciosos. No obstante, a los viejos y convencidos socialdemócratas puede resultarles duro escoger de pronto la papeleta con las siglas del PP. Para ellos se abre el voto del ideal. "
Termina su artículo considerando que cabe la posiblidad de votar "al partido contra el que la prensa áulica ha decretado silencio porque muerde los sufragios del PSOE. El partido de Rosa Díaz, de Femando Savater, de Álvaro Pombo, de Antonio Muñoz Molina, del historiador Elorza, del escultor Ibarrola... Ningún otro puede ofrecer un friso semejante de intelectuales prestigiosos; nada más alejado de los mediocres artistas de subvenciones millonarias que cantan las cejas de ZP." Finalmente, dice, puede votarse en blanco. "En todo caso, al final, cualquier decisión es buena si termina restando papeletas de las urnas al peor de los candidatos".
En un artículo publicado en El Mundo de Andalucía, el viejo profesor socialista comienza diciendo que "José Luis Rodríguez Zapatero es el peor gobernante habido en España desde que murió Franco; el único capaz de colocar como objetivo de su política la ruptura entre los españoles. No se trata de una afirmación ociosa".
"El susurro de ZP", prosigue, "reconociendo junto a un periodista áulico que necesita aumentar las tensiones del país, y llegar si es preciso al drama, viene a ser el acta notarial que reconoce lo que todos ya sabíamos de manera un poco intuitiva: para mantener el poder, el señor Z. necesita mantener el voto de los radicales, los progres, las mentalidades adolescentes, los iluminados, los castristas, los okupas, los jipis viejos anclados en 1968, gente toda ella abstencionista confesa salvo caso de odios desatados y grave rompimiento social.
Para Lazo, la confesión de la "tensión" explica, además, su confrontación con la Iglesia y con las víctimas del terrorismo. "Y explicado queda el guerracivilismo y el cuidadoso diseño de la Media Memoria Histórica. Los españoles vivían reconciliados hasta que desde el poder se reabrieron las viejas heridas de la contienda; una acción maligna destinada a destruir los esfuerzos pacificadores de Adolfo Suárez y Felipe González. Gran descomponedor, ZP incluso llega a poner en peligro el concepto mismo de Justicia en un Estado de Derecho cuando detiene, o pone en libertad, según intereses electorales, a los asesinos de ETA. Personaje tal no merece un solo voto. Que pierda las elecciones pasa a ser asunto de salud pública", añade.
Para Lazo, el resultado electoral puede ser dramático porque tal y como están las cosas el chantaje nacionalista será aun mayor. "No es posible aventurar en estos momentos quién ganará el 9 de marzo; pero es seguro que si gana el PSOE ganará por menos escaños de los que ahora disfruta. Una situación, en efecto, dramática, según la terminología acuñada por el presidente; porque el Gobierno va a quedar todavía más indefenso ante los chantajes nacionalistas de catalanes y vascos.
"Acaba de recordarlo el portavoz de Esquerra Republicana", continúa evocando las palabras de los nacionalistas: "Si Zapatero vuelve a la Moncloa, cobraremos por adelantado nuestro apoyo". "Un cobro", afirma, "en plena crisis económica que ZP aviva con sus promesas electorales de tirar la casa por la ventana". Por eso, considera que estas elecciones son las más importantes celebradas en España desde el comienzo de la democracia.
Para el profesor socialista, todos los políticos anteriores, desde Suárez a Carrillo pasando por Guerra o Aznar, eran personas maduras y tenían sentido del estado, pero "Zapatero, no: astuto, sin auctoritas, temido dentro del PSOE aunque no respetado, ignorante de la Historia de España, es rehén de los nacionalismos hasta el punto de modificar bajo cuerda la Constitución a golpes de concesiones."
Alfonso Lazo se pregunta cómo podemos recomponer una situación así. Se responde que incluso un voto favorable hacia el PP sería comprensible para buenos militantes socialistas horrorizados "con la deriva reaccionaria del PSOE en busca de apoyos entre el tribalismo prehistórico, lo agradecerían silenciosos. No obstante, a los viejos y convencidos socialdemócratas puede resultarles duro escoger de pronto la papeleta con las siglas del PP. Para ellos se abre el voto del ideal. "
Termina su artículo considerando que cabe la posiblidad de votar "al partido contra el que la prensa áulica ha decretado silencio porque muerde los sufragios del PSOE. El partido de Rosa Díaz, de Femando Savater, de Álvaro Pombo, de Antonio Muñoz Molina, del historiador Elorza, del escultor Ibarrola... Ningún otro puede ofrecer un friso semejante de intelectuales prestigiosos; nada más alejado de los mediocres artistas de subvenciones millonarias que cantan las cejas de ZP." Finalmente, dice, puede votarse en blanco. "En todo caso, al final, cualquier decisión es buena si termina restando papeletas de las urnas al peor de los candidatos".
miércoles, febrero 13, 2008
Niños y niñas separados contra el fracaso escolar · ELPAÍS.com
Niños y niñas separados contra el fracaso escolar · ELPAÍS.com
Colegios para niños y para niñas. Separados por clases o según las materias. En todo el recorrido educativo o sólo en algunos tramos. La educación diferenciada, o single-sex education, se abre paso como una alternativa al modelo estándar de coeducación, o educación mixta.
Colegios para niños y para niñas. Separados por clases o según las materias. En todo el recorrido educativo o sólo en algunos tramos. La educación diferenciada, o single-sex education, se abre paso como una alternativa al modelo estándar de coeducación, o educación mixta.
Carta al secretario general de la Onu: MORATORIA SULL'ABORTO.
IL FOGLIO
A Vuestra Excelencia Sr. Ban Ki-Moon Secretario General de las Naciones Unidas
A Vuestras Excelencias Presidentes de Gobierno y Jefes de Estado de las Naciones Unidas
En estos últimos sesenta años se han tomado muchas medidas y no se han escatimado esfuerzos para crear y sostener los instrumentos jurídicos en materia de protección de los ideales contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 en Paris. En las últimas tres décadas se llevaron a cabo más de mil millones de abortos, termino medio unos cinquenta millones de abortos por año. Del último informe de United Nations Population Fund (Fondo de Población de las Naciones Unidas) se desprende que en China el aborto, fomentado o coactivo, es un riesgo que corren decenas de millones de niños que están por nacer en aras de una planificación familiar y demográfica gubernamental. En la India, en veinte años, por selección sexista se le quitó la vida a millones de niñas antes de nacer. En Asia el equilibrio demográfico peligra debido al infanticidio masivo de magnitud epocal. En Corea del Norte con el aborto selectivo se intenta eliminar radicalmente toda forma de discapacidad. En Occidente, el aborto también se ha vuelto en el instrumento de una nueva eugenesia que viola los derechos del feto y la igualdad entre los hombres. El diagnóstico prenatal ya no cumple su función de preparación para acoger y cuidar al bebé sino que es más bien un criterio para mejorar la raza, destruyendo de esta forma los ideales universales en los que se basa la Declaración Universal de 1948.
Sometemos a Vuestra consideración una petición de moratoria de las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento, violando el derecho a nacer y a la maternidad. El artículo 3 de la Declaración Universal contempla que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.”
Hacemos un llamamiento a los representantes de los gobiernos nacionales para que expresen su opinión a favor de un emendamiento significativo del texto de la Declaración: después de la primera coma, insertar “desde la concepción hasta la muerte natural”. La Declaración universal, de hecho, se refiere a los derechos humanos “iguales e inalienables” y proclama solemnemente que los seres humanos tienen la “dignidad intrínseca de todos los miembros de la familia humana” (Preambulo). La ciencia, con algunos de sus descubrimientos más significativos en el ámbito genético posteriores a la Declaración, documenta de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión, un patrimonio único e irrepetible, a partir de su primera etapa de desarrollo. La Comisión británica Warnock, establece, en 1984, que a partir del décimo cuarto día de la concepción el embrión es un ser humano con derecho a no ser manipulado experimentalmente. Los gobiernos deben preservar y proteger estos derechos naturales que abarcan también el derecho a un “patrimonio genético que no esté manipulado”.
La Declaración de 1948 fue la respuesta del mundo libre y del derecho internacional a los crímenes contra la humanidad procesados tres años antes en Nuremberg. Como reacción a las prácticas eugenésicas de los médicos nazis, en 1948, la World Medical Association adoptó la Declaración de Ginebra en la que se afirma: “Respetaré la vida humana desde su comienzo”. El artículo 6 del International Covenant on Civil and Political Rights (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) aprobado por las Naciones Unidas en 1966, establece que “El derecho a la vida es inherente a la persona humana”. El aborto selectivo y la manipulación selectiva in vitro son la forma principal de discriminación entre los seres humanos por razones eugenésicas, raciales o sexuales. Es la misma persona humana que las Naciones Unidas amparan en el artículo 6 de su carta de los derechos.
A los sesenta años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es necesario renovar nuestra fuente principal de inspiración humanitaria enmendando el artículo 3.
Hacemos un llamamiento a los gobiernos para que respeten escrupulosamente los derechos humanos y, el primero de estos derechos es el derecho inviolable a la vida.
Con toda consideración
René Girard, antropólogo, miembro de la Academia Francesa
Lord David Alton, miembro de la Cámara de los Lores
Roger Scruton, filósofo inglés en el Bircbeck College
John Haldane, profesor de filosofía en la St. Andrews University
George Weigel, teologo y biografo de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger
Robert Spaemann, profesor emérito de Filosofia en la Universidad de Múnich
Sor Nirmala Joshi, Superiora de las Misioneras de Madre Teresa de Calcuta
Josephine Quintavalle, directora del Comment on Reproductive Ethics
Paola Bonzi, Centro de ayuda a la vida en la clínica Mangiagalli de Milán
Pierre Mertens, presidente de la Federación internacional de la Espina Bífida
Jean-Marie Le Mené, presidente de la Fundación Jérôme Lejeune
Alan Craig, presidente de la Christian Peoples Alliance inglés
Richard John Neuhaus, teologo y director de First Things
Carlo Casini, presidente del Movimiento por la Vida italiano
Lucetta Scaraffia, docente de historia en la Universidad La Sapienza de Roma
Bobby Schindler, hermano de Terri Schiavo
A Vuestra Excelencia Sr. Ban Ki-Moon Secretario General de las Naciones Unidas
A Vuestras Excelencias Presidentes de Gobierno y Jefes de Estado de las Naciones Unidas
En estos últimos sesenta años se han tomado muchas medidas y no se han escatimado esfuerzos para crear y sostener los instrumentos jurídicos en materia de protección de los ideales contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 en Paris. En las últimas tres décadas se llevaron a cabo más de mil millones de abortos, termino medio unos cinquenta millones de abortos por año. Del último informe de United Nations Population Fund (Fondo de Población de las Naciones Unidas) se desprende que en China el aborto, fomentado o coactivo, es un riesgo que corren decenas de millones de niños que están por nacer en aras de una planificación familiar y demográfica gubernamental. En la India, en veinte años, por selección sexista se le quitó la vida a millones de niñas antes de nacer. En Asia el equilibrio demográfico peligra debido al infanticidio masivo de magnitud epocal. En Corea del Norte con el aborto selectivo se intenta eliminar radicalmente toda forma de discapacidad. En Occidente, el aborto también se ha vuelto en el instrumento de una nueva eugenesia que viola los derechos del feto y la igualdad entre los hombres. El diagnóstico prenatal ya no cumple su función de preparación para acoger y cuidar al bebé sino que es más bien un criterio para mejorar la raza, destruyendo de esta forma los ideales universales en los que se basa la Declaración Universal de 1948.
Sometemos a Vuestra consideración una petición de moratoria de las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento, violando el derecho a nacer y a la maternidad. El artículo 3 de la Declaración Universal contempla que “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.”
Hacemos un llamamiento a los representantes de los gobiernos nacionales para que expresen su opinión a favor de un emendamiento significativo del texto de la Declaración: después de la primera coma, insertar “desde la concepción hasta la muerte natural”. La Declaración universal, de hecho, se refiere a los derechos humanos “iguales e inalienables” y proclama solemnemente que los seres humanos tienen la “dignidad intrínseca de todos los miembros de la familia humana” (Preambulo). La ciencia, con algunos de sus descubrimientos más significativos en el ámbito genético posteriores a la Declaración, documenta de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión, un patrimonio único e irrepetible, a partir de su primera etapa de desarrollo. La Comisión británica Warnock, establece, en 1984, que a partir del décimo cuarto día de la concepción el embrión es un ser humano con derecho a no ser manipulado experimentalmente. Los gobiernos deben preservar y proteger estos derechos naturales que abarcan también el derecho a un “patrimonio genético que no esté manipulado”.
La Declaración de 1948 fue la respuesta del mundo libre y del derecho internacional a los crímenes contra la humanidad procesados tres años antes en Nuremberg. Como reacción a las prácticas eugenésicas de los médicos nazis, en 1948, la World Medical Association adoptó la Declaración de Ginebra en la que se afirma: “Respetaré la vida humana desde su comienzo”. El artículo 6 del International Covenant on Civil and Political Rights (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) aprobado por las Naciones Unidas en 1966, establece que “El derecho a la vida es inherente a la persona humana”. El aborto selectivo y la manipulación selectiva in vitro son la forma principal de discriminación entre los seres humanos por razones eugenésicas, raciales o sexuales. Es la misma persona humana que las Naciones Unidas amparan en el artículo 6 de su carta de los derechos.
A los sesenta años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es necesario renovar nuestra fuente principal de inspiración humanitaria enmendando el artículo 3.
Hacemos un llamamiento a los gobiernos para que respeten escrupulosamente los derechos humanos y, el primero de estos derechos es el derecho inviolable a la vida.
Con toda consideración
René Girard, antropólogo, miembro de la Academia Francesa
Lord David Alton, miembro de la Cámara de los Lores
Roger Scruton, filósofo inglés en el Bircbeck College
John Haldane, profesor de filosofía en la St. Andrews University
George Weigel, teologo y biografo de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger
Robert Spaemann, profesor emérito de Filosofia en la Universidad de Múnich
Sor Nirmala Joshi, Superiora de las Misioneras de Madre Teresa de Calcuta
Josephine Quintavalle, directora del Comment on Reproductive Ethics
Paola Bonzi, Centro de ayuda a la vida en la clínica Mangiagalli de Milán
Pierre Mertens, presidente de la Federación internacional de la Espina Bífida
Jean-Marie Le Mené, presidente de la Fundación Jérôme Lejeune
Alan Craig, presidente de la Christian Peoples Alliance inglés
Richard John Neuhaus, teologo y director de First Things
Carlo Casini, presidente del Movimiento por la Vida italiano
Lucetta Scaraffia, docente de historia en la Universidad La Sapienza de Roma
Bobby Schindler, hermano de Terri Schiavo
Berlusconi extiende la causa antiabortista · ELPAÍS.com
Berlusconi extiende la causa antiabortista · ELPAÍS.com
Ferrara es todo un personaje, un agitador fuera de normas: fue militante del Partido Comunista y del Partido Socialista italianos y trabajó como informador de la CIA; en 1996 fundó el diario Il Foglio -que edita la empresa de Veronica Lario, la mujer de Silvio Berlusconi-, y fue ministro en el primer Gobierno de Forza Italia. Ahora ha anunciado que concurrirá a las elecciones del 13 de abril con una lista provida. A su juicio, se trata de una "batalla cultural". Pero no aspira a derogar la ley 194 que regula el aborto en Italia y tampoco quiere el apoyo de la Iglesia: "Consejo sí, apoyo no", ha dicho. La Conferencia Episcopal italiana se ha mantenido al margen de esta iniciativa.
La campaña de Ferrara (que se puede leer en italiano, francés, alemán y español en www.ilfoglio.it) sostiene que en los últimos 30 años se han hecho 1.000 millones de abortos en el mundo, y que "en Asia peligra el equilibrio demográfico debido a un infanticidio masivo de magnitud épica".
En un repaso a la situación del aborto en algunos países asiáticos, se dice que en China el aborto es un riesgo que corren "millones de niños que están por nacer". Y que en la India, "por selección sexista, se ha quitado la vida a millones de niñas antes de nacer". En cuanto a Occidente, afirma, "el aborto se ha convertido en instrumento de una nueva eugenesia que viola los derechos del feto y la igualdad entre los hombres".
Los firmantes piden a la ONU que no apoye "las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento". La carta anima además a los Gobiernos a luchar por enmendar el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Quieren que se añada a la frase "todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona", justo tras la primera coma, el texto "desde la concepción hasta la muerte natural".
Ferrara cree que hay novedades que lo justifican: "Descubrimientos en el ámbito genético posteriores a la declaración documentan de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión desde su primera etapa de desarrollo".
Ferrara es todo un personaje, un agitador fuera de normas: fue militante del Partido Comunista y del Partido Socialista italianos y trabajó como informador de la CIA; en 1996 fundó el diario Il Foglio -que edita la empresa de Veronica Lario, la mujer de Silvio Berlusconi-, y fue ministro en el primer Gobierno de Forza Italia. Ahora ha anunciado que concurrirá a las elecciones del 13 de abril con una lista provida. A su juicio, se trata de una "batalla cultural". Pero no aspira a derogar la ley 194 que regula el aborto en Italia y tampoco quiere el apoyo de la Iglesia: "Consejo sí, apoyo no", ha dicho. La Conferencia Episcopal italiana se ha mantenido al margen de esta iniciativa.
La campaña de Ferrara (que se puede leer en italiano, francés, alemán y español en www.ilfoglio.it) sostiene que en los últimos 30 años se han hecho 1.000 millones de abortos en el mundo, y que "en Asia peligra el equilibrio demográfico debido a un infanticidio masivo de magnitud épica".
En un repaso a la situación del aborto en algunos países asiáticos, se dice que en China el aborto es un riesgo que corren "millones de niños que están por nacer". Y que en la India, "por selección sexista, se ha quitado la vida a millones de niñas antes de nacer". En cuanto a Occidente, afirma, "el aborto se ha convertido en instrumento de una nueva eugenesia que viola los derechos del feto y la igualdad entre los hombres".
Los firmantes piden a la ONU que no apoye "las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento". La carta anima además a los Gobiernos a luchar por enmendar el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Quieren que se añada a la frase "todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona", justo tras la primera coma, el texto "desde la concepción hasta la muerte natural".
Ferrara cree que hay novedades que lo justifican: "Descubrimientos en el ámbito genético posteriores a la declaración documentan de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión desde su primera etapa de desarrollo".
miércoles, febrero 06, 2008
Del monólogo fascista de Alberto San Juan y otras múltiples razones para romper con ZP - elConfidencial.com
Del monólogo fascista de Alberto San Juan y otras múltiples razones para romper con ZP - elConfidencial.com
Ha llegado un punto, señoras y señores, en que esto es insoportable. El grado de asfixia al que el Gobierno y el partido que le apoya está sometiendo a todo lo que sea discrepancia con la verdad oficial es bárbaro. Las terminales del poder socialista se han puesto en guardia para procurar la censura y la marginación de todo aquel o aquellos que quieran expresar en libertad su opinión diferente e incluso crítica con el Gobierno de Franco Zapatero. Si levantas la voz contra Rodríguez, hacen lo imposible por hacerte callar. Y esto es solo la punta del iceberg, porque si Franco Zapatero gana las elecciones, la revancha, la venganza, va a ser brutal. Tuvimos un anticipo de lo que la izquierda guarda en su oscuro reverso en la gala de entrega de los Goya el pasado domingo, cuando el actor Alberto San Juan llamó a la disolución de la Conferencia Episcopal.
En otros tiempos, cuando desde la izquierda se hacía un llamamiento de ese tipo, las consecuencias solían ser bastante sangrientas. Hoy supongo que no se llegará a tanto, pero supone una clara advertencia sobre lo que se nos viene encima: una política fascista de eliminación política del contrario. Cuando algo le molesta a la izquierda, la solución es hacerlo desaparecer, y lo visten de comportamiento democrático. Qué quieren que les diga, no me cansaré nunca de denunciarlo, porque creo que la libertad merece la pena. Les recomiendo un video, magnífico, que resume en pocos segundos lo que han sido estos cuatro años de política de palo y tentetieso de Rodríguez y, sobre todo, lo que serán otros cuatro años más en manos de este líder totalitario: http://es.youtube.com/watch?v=cvrhk_7qRlM. Y les recomiendo, también, una página web en la que, si quieren, pueden hacer el gesto de romper con Franco Zapatero.
Romper con Rodríguez es una exigencia de salud democrática. Este Gobierno no duda en usar todos los medios a su alcance para amordazar al discrepante, incluidos los jueces y los policías. Ayer mismo, el candidato del PP en Valencia, Esteban González Pons, lo denunciaba con una crudeza atemorizadora al señalar que De la Vega no acepta un debate con él porque en televisión “no tiene jueces ni policías”. González Pons aseguraba sentirse “intimidado” por la vicepresidenta, la cual ha presentado una demanda contra él por una crítica política del candidato ‘popular’, hasta el punto de que éste afirmaba que De la Vega “ha intentado taparme la boca”. Esa es la actitud que impera en este Gobierno: cuando algo o alguien le molesta, busca su extinción, su desaparición. Lo que nos estamos jugando en estas elecciones no es más que continuar por ese camino de servidumbre que denunciaba Hayek y por el que nos conduce la política totalitaria de Rodríguez, o volver a caminar por la senda de la libertad.
El monólogo fascista de Alberto San Juan la noche de la gala de los Goya es la expresión cruda de la realidad de este país y de la voluntad totalitaria de quien nos gobierna. La izquierda más radical y estalinista se siente identificada con esta forma de gobernar en la que Rodríguez ha conseguido hacerse un hueco en la historia de los políticos más nefastos que han gobernado este país. Si Franco Zapatero gana, en su hoja de ruta para imponer un Estado Socialista está el aprobar leyes que van a mermar seriamente nuestras libertades, leyes dirigidas a controlar desde el poder el acceso de los ciudadanos a la información y a Internet, leyes que van a permitir el control desde las terminales mediáticas del poder de los contenidos de aquellos medios que quieran ser independientes, leyes que, en definitiva, van a amordazar a los periodistas y lo van a hacer, por desgracia, con la colaboración de muchos compañeros que hoy todavía viven con una venda en los ojos que les impide ver la realidad. Por eso les invito a ustedes a romper con Rodríguez y a que, a su vez, hagan lo mismo sus amigos y conocidos. Este país, su democracia y su libertad, lo necesitan
Ha llegado un punto, señoras y señores, en que esto es insoportable. El grado de asfixia al que el Gobierno y el partido que le apoya está sometiendo a todo lo que sea discrepancia con la verdad oficial es bárbaro. Las terminales del poder socialista se han puesto en guardia para procurar la censura y la marginación de todo aquel o aquellos que quieran expresar en libertad su opinión diferente e incluso crítica con el Gobierno de Franco Zapatero. Si levantas la voz contra Rodríguez, hacen lo imposible por hacerte callar. Y esto es solo la punta del iceberg, porque si Franco Zapatero gana las elecciones, la revancha, la venganza, va a ser brutal. Tuvimos un anticipo de lo que la izquierda guarda en su oscuro reverso en la gala de entrega de los Goya el pasado domingo, cuando el actor Alberto San Juan llamó a la disolución de la Conferencia Episcopal.
En otros tiempos, cuando desde la izquierda se hacía un llamamiento de ese tipo, las consecuencias solían ser bastante sangrientas. Hoy supongo que no se llegará a tanto, pero supone una clara advertencia sobre lo que se nos viene encima: una política fascista de eliminación política del contrario. Cuando algo le molesta a la izquierda, la solución es hacerlo desaparecer, y lo visten de comportamiento democrático. Qué quieren que les diga, no me cansaré nunca de denunciarlo, porque creo que la libertad merece la pena. Les recomiendo un video, magnífico, que resume en pocos segundos lo que han sido estos cuatro años de política de palo y tentetieso de Rodríguez y, sobre todo, lo que serán otros cuatro años más en manos de este líder totalitario: http://es.youtube.com/watch?v=cvrhk_7qRlM. Y les recomiendo, también, una página web en la que, si quieren, pueden hacer el gesto de romper con Franco Zapatero.
Romper con Rodríguez es una exigencia de salud democrática. Este Gobierno no duda en usar todos los medios a su alcance para amordazar al discrepante, incluidos los jueces y los policías. Ayer mismo, el candidato del PP en Valencia, Esteban González Pons, lo denunciaba con una crudeza atemorizadora al señalar que De la Vega no acepta un debate con él porque en televisión “no tiene jueces ni policías”. González Pons aseguraba sentirse “intimidado” por la vicepresidenta, la cual ha presentado una demanda contra él por una crítica política del candidato ‘popular’, hasta el punto de que éste afirmaba que De la Vega “ha intentado taparme la boca”. Esa es la actitud que impera en este Gobierno: cuando algo o alguien le molesta, busca su extinción, su desaparición. Lo que nos estamos jugando en estas elecciones no es más que continuar por ese camino de servidumbre que denunciaba Hayek y por el que nos conduce la política totalitaria de Rodríguez, o volver a caminar por la senda de la libertad.
El monólogo fascista de Alberto San Juan la noche de la gala de los Goya es la expresión cruda de la realidad de este país y de la voluntad totalitaria de quien nos gobierna. La izquierda más radical y estalinista se siente identificada con esta forma de gobernar en la que Rodríguez ha conseguido hacerse un hueco en la historia de los políticos más nefastos que han gobernado este país. Si Franco Zapatero gana, en su hoja de ruta para imponer un Estado Socialista está el aprobar leyes que van a mermar seriamente nuestras libertades, leyes dirigidas a controlar desde el poder el acceso de los ciudadanos a la información y a Internet, leyes que van a permitir el control desde las terminales mediáticas del poder de los contenidos de aquellos medios que quieran ser independientes, leyes que, en definitiva, van a amordazar a los periodistas y lo van a hacer, por desgracia, con la colaboración de muchos compañeros que hoy todavía viven con una venda en los ojos que les impide ver la realidad. Por eso les invito a ustedes a romper con Rodríguez y a que, a su vez, hagan lo mismo sus amigos y conocidos. Este país, su democracia y su libertad, lo necesitan